Intervención en el
Foro Social Mundial
Los procesos de saqueo
nutren el sistema capitalista
23 de marzo de 2018
Por Camille Chalmers y
William Gaviria Ocampo
CADTM
Para entender la deuda hay
que empezar por tener claro que la deuda no es un problema meramente técnico;
que la deuda no es un problema meramente económico; la deuda es un problema
político, es un problema de las relaciones de poder, de las relaciones de
dominación que hay en el mundo.
El papel fundamental que juega la deuda es la reproducción y el
mantenimiento de las jerarquías que existen a nivel del sistema capitalista
mundial, por ello hay que enfrentarlas, hay que buscar mecanismos para salir
del sistema capitalista que utiliza la deuda como una herramienta de
dominación.
El sistema capitalista se nutre de 4 procesos
de saqueo que están interconectados:
·
El primero es el saqueo de la riqueza creada por los trabajadores
y trabajadoras a nivel mundial.
·
El segundo es el saqueo del trabajo de las mujeres, del trabajo
doméstico o lo que se llama “Economía del Cuidado”, porque el capital necesita
que las mujeres estén sometidas a este proceso para que los hombres y las
madres cabeza de familia incluso por medio de su fuerza de trabajo garanticen
la reproducción del capital.
·
El tercer proceso es el saqueo de los bienes o recursos naturales,
que involucra todas las riquezas naturales que hay en el planeta bajo el
dominio de los países hegemónicos.
·
El cuarto es el proceso del saqueo de la riqueza de los países
periféricos, haciendo alusión al conjunto de recursos físicos y naturales que
siendo propiedad de los pueblos son apropiados por los países imperiales.
Existe un sobreendeudamiento de los Estados,
de las Empresas y de las Familias del Norte que están alimentando factores para
empeorar la crisis planetaria, porque dichas deudas no son sostenibles. Hay que
tener en cuenta que el Caribe juega un papel fundamental en los procesos de acumulación
intermundial, lo que se demuestra explicando que el incremento de la producción
industrial en Asia, genera un constante tránsito creciente de mercancías por el
Caribe hacia el Atlántico y el Pacífico, produciendo una exportación de flujos
de capital que pasan constantemente por el Caribe. Para nadie es un
secreto que en el Caribe hay concentración de paraísos fiscales, graficando qué
hay edificios con 45.000 empresas; es decir, que sin duda alguna hay más
empresas que población. Con lo explicado hasta acá resulta evidente que en ese
ejercicio comercial irregular por el Caribe hay sobre y sub-facturación para
incrementar los beneficios de las compañías multinacionales.
Así mismo resulta de elemental sentido entender que el mar Caribe
es una reserva de recursos biológicos, es una reserva de mano de obra barata, a
la vez que es un conjunto de pueblos rebeldes, porque no se puede olvidar que
Martí, Castro, Bolívar y Chávez fueron líderes de las grandes gestas rebeldes
en contra de la desigualdad e incluso contra la esclavitud; liderando
importantes movimientos revolucionarios en la historia contemporánea incluso.
Recuérdese que en los últimos años han nacido
y se ha intentado desarrollar importantes alternativas regionales, como el
ALBA, UNASUR, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños “CELAC” el
Banco del Sur, el Sistema Unitario de Compensación Regional “SUCRE”, entre
otras; pero se requiere de respuestas más contundentes, se requiere diseñar
estrategias para globalizar la resistencia y las luchas anticapitalistas.
Por lo expuesto, es necesario aceptar que hay
que articular la lucha con una estrategia común sin olvidar una importante
frase pronunciada en el año 2005 por el comandante Fidel Castro Ruz con
relación al endeudamiento ilegítimo de los pueblos del Sur, cuando dijo: “No
podemos pagar la deuda. No
debemos pagar la deuda. No
queremos pagar la deuda”, explicando que además de que los gobiernos de los
países del Sur ya han pagado mil veces su deuda ilegítima, resulta de natural
entendimiento que no se puede pagar porque no existen recursos para ello sin
abandonar las obligaciones de los gobiernos para con los pueblos, que no
debemos pagar porque resultaría inhumano destinar los recursos escasos que
existen para satisfacer las necesidades básicas de la población entregándoselos
a la banca foránea; y no queremos pagar porque la rebeldía que caracteriza a
los pueblos del sur nos debe llenar de argumentos para mostrarle al mundo
entero que tenemos la razón y que hay que luchar por construir el mundo que los
pueblos se merecen.
Camille Chalmers, economista, profesor,
representante de la Plataforma para el Desarrollo Alternativo de Haití (PAPDA),
integrante de la red
CADTM- AYNA
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239381
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