Día de la Tierra
El capitalismo
globalizado, la principal causa del calentamiento global
25 de abril de 2019
Alai
Este lunes 22 de abril se celebra el Día de
Los cambios que ha provocado en el planeta la quema de combustibles fósiles desde
El punto más crítico en el calentamiento global es la emisión de dióxido de carbono (CO2) aunque la explotación indiscriminada de recursos naturales contribuye a otros fenómenos críticos que afectan los ecosistemas, las especies animales y vegetales y, por cierto, a los humanos. Las mediciones y registros que se realizan sobre la concentración de CO2 muestran un incremento sostenido desde la industrialización, que aumenta de manera progresiva junto a las tasas de crecimiento económico. Durante las últimas décadas este ritmo no se ha apaciguado, con la sola excepción del 2009, año de recesión provocado por la crisis global de las hipotecas subprime.
Los efectos en el clima son ya innegables. Tanto, que las organizaciones globales como la ONU y los países miembros han asumido desde hace décadas que es necesario disminuir las emisiones de carbono. De lo contrario, en pocos años más ya será tarde para frenar el calentamiento. La superación en pocos grados la temperatura actual desatará alteraciones que harán muy difícil la vida futura en el planeta. Un escenario que conoce, o debiera conocer, desde hace mucho tiempo toda la clase dirigente.
Ha sido el movimiento ecologista el que ha levantado desde finales del siglo pasado
Los movimientos ecologistas tradicionales evitaron un enfrentamiento directo con las fuerzas políticas y, principalmente, con los dueños del capital. Esta evasión ha tenido como consecuencia la apropiación de las medidas para enfrentar el calentamiento global por las clases políticas que conviven muy bien con los programas de las grandes corporaciones y el sistema financiero mundial. De ahí políticas como los bonos de carbono, inversiones de las cuales han gozado inversionistas y especuladores y que poco han hecho para frenar las emisiones de carbono.
El curso que han seguido los acontecimientos durante los últimos años ha sido desastroso. No solo las emisiones no dan tregua, sino también asistimos a una degradación en todo su sentido de las clases gobernantes, hoy expresada en un poder detentado por banqueros, especuladores, corruptos de toda ralea y hasta comediantes. Si las decadentes socialdemocracias se han dedicado a mirar hacia otro lado cuando le han enrostrado la gravedad de los registros, ha comenzado a controlar las políticas nacionales y mundiales actores que hacen de portavoces de las corporaciones y del gran capital. El caso más significativo es Donald Trump y Jair Bolsonaro, que han optado por la ceguera, la ignorancia y la negación, porque sí, del calentamiento global.
Trump y la ultraderecha inscrita en movimientos como el Tea Party actúan como si Estados Unidos, el mayor responsable de las emisiones, no fuera parte del planeta Tierra. El retiro de esta nación el 2017 del Acuerdo de París es posiblemente el evento más significativo en el ideario conservador y el que marca el momento presente para el movimiento ambientalista, hoy retomado por nuevas generaciones que observan que no tendrán un futuro más o menos tranquilo sobre la faz de
El capitalismo en su actual fase actúa como una religión. Y una religión tiene creencias que resisten a cualquier evidencia que pueda alterarlas. El modo de vida que desarrolló Estados Unidos apoyado en los combustibles fósiles, se ha levantado como el paraíso en
Ante
la fusión explícita de estos grupos gobernantes con los intereses del gran
capital y ante el temor de perder sus vínculos con las corporaciones de otra
clase política, cualquier cambio a los crecientes niveles de emisiones no pasa
por este poder en decadencia. El freno al calentamiento global pasa por un
cambio radical de las fuentes de energía y el reemplazo del modelo neoliberal
globalizado, un impulso que toma fuerza desde las millares de localidades que
ven afectados sus territorios por el impulso de esta nefasta globalización que
solo ha favorecido a las elites y su insondable codicia.
Paul Walder, periodista y escritor chileno,
director del portal politia.cl . Analista asociado al Centro
Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la )
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=255207
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