Argentina_Salta: “El desmonte y la falta de agua son la principal causa de la desnutrición y la muerte de niños
2 de febrero
de 2020
El médico porteño que
vive entre los wichis: “El desmonte y la falta de agua son la principal causa
de la desnutrición y la muerte de niños”
Rodolfo Franco se instaló hace ocho años en Misión Chaqueña, la comunidad
aborígen más grande de la jurisdicción de Embarcación, donde murió el último de
los seis chicos que fallecieron en enero. Casado con una mujer wichi, sostiene
que se vive “hay una voluntad política de no darle agua a los wichis. Es un
genocidio para que la gente se vaya y ganar tierras para la soja”
El desmonte y la falta de agua. Esas son las
causas principales de la desnutrición que en enero cobró la vida de seis niños,
dice Rodolfo Franco, el médico de Misión Chaqueña, la comunidad wichi más
grande la jurisdicción de Embarcación, en Salta. Llegó hace ocho años desde
Buenos Aires, y hoy asegura que “mi vida está acá, quiero que me
entierren en el mismo cementerio que ellos”. “Ellos” son los aproximadamente
1500 aborígenes que viven allí, en casas con paredes de nylon y viento, y piso
de tierra, con ojos como piedras y caras cinceladas a puro machetazo.
Como un intruso bienvenido, Franco se cuenta
entre los “ocho o nueve criollos” que habitan la Misión. Y el “acá” de su
vida, ahora mismo, es la chacra que muestra con orgullo. Hay maíz,
plátanos, mangos, papayas, uvas, albahaca, zapallo, limones, naranjas… y
agua, el tesoro de la región. Un bien escaso que, de acuerdo a su
experiencia, duerme en varias napas bajo esa tierra polvorienta, cuarteada, que
espera el beso húmedo que la haga producir.
Por entonces, Franco ya atendía en las villas a
muchos aborígenes que llegaban al conurbano. Y eso le despertó la curiosidad
por el lugar. “Mucho tiempo después, con mi segunda esposa, vine tres veces
aquí, al este de Salta… En el último viaje volcamos, y ella se
mató. Quedé viudo y empecé a recordar a Anastasia, mi actual
mujer, que es wichi y conocí acá. Mi mujer siempre me decía ‘que buena, dulce y
amorosa mujer que es…’, y volví para comprobar si era cierto. Y sí,
es dulce y amorosa”, dice con su mujer abrazándolo por la espalda. Ella tiene
seis hijos, él cinco. Una vive en los Estados Unidos, y le envía el dinero con
el que se está construyendo una casa de material.
-¿Por que no hay más huertas como la suya?
-Esa sería la idea. Pero hay
una voluntad política de no darle agua a los wichis. Creo que es premeditado,
dejarlos que sufran sed y hambre. Esto que pasa, que se mueren los chicos como
moscas, es un genocidio para que la gente se vaya y ganar más tierras para la
soja. El tema es que los wichis no se quieren ir, porque ya saben
que terminarían en las villas de las grandes ciudades. Y lo otro, en
consecuencia, es el desmonte.
-Esto viene de la dictadura militar, que tuvo el
plan de hacer de la zona un enorme peladero y dejar sólo un par de parques
nacionales con el monte nativo. El wichi vivía de la caza de corzuela,
ñandú y tapir, la pesca y la recolección de frutos. Había muchos más
algarrobos, que dan la algarroba, fundamental en su dieta. Además había
medicinas naturales que ellos consumían. Hoy, muy poco queda de todo eso, y a
esas frutas y verduras llegan las cabras y las vacas, que fueron introducidas
después.
-¿Hoy de qué sobreviven?
-Todos tienen una Asignación Universal por Hijo. Siguen
viviendo de pescar y cazar, pero donaciones y subsidios. Ven qué pueden sacarle
a la gente blanca. Un poco se transformaron en mangueros, pero en su
representación interna están cazando. A algunos les va bien y
consiguen el subsidio de algún político. Ojo, a veces es la única manera de
llevar algo a la casa. Pero
esos dejan de trabajar, de hacer artesanías, muebles de algarrobo por
ejemplo… Eso después llama a que digan que los indios son vagos, que no
hacen nada. Pero no lo son: si quieren tomar un mate a la mañana tienen
que cortar leña, ir a buscarla, traerla en un carrito; o ir a buscar agua, que
es el otro drama…
-Por suerte tenemos una canilla y una manguera.
Acá hay dos tanques. Un bombero va y enciende la bomba todos los días. Si
se levanta a horario, tenemos agua de diez de la mañana a siete de la tarde. Ahí va, la apaga
y hasta el otro día no hay. Debemos guardar la que vamos a usar.
Acá mismo hay barrios a los que llega con poca presión, o directamente nada.
Entonces tienen que acarrearla, y lo hacen en bidones de glisfosato
viejos. Esa es la que toman.
-¿Nadie les dice que esos bidones tenían un
veneno?
-Los lavan bien. Y es lo que se usa. Yo también.
Si un día acá no hay, junto en la bomba que tengo allá. Suponemos que después
de unos cinco años ya se debe haber requetelavado.
-Quizás en los primeros meses no. ¿Se hacen
estudios del agua?
-No. Se debería. Tampoco sabemos si
tiene arsénico. La vemos limpia, pero exámenes microbiológicos no se le hacen. Lo
peor son los lugares donde va el camión aguatero, porque seguramente va con
agua contaminada, y con el calor se agrava. Es un caldo de cultivo.
-¿Cuál sería la solución?
–Hay que multiplicar los pozos de agua. El subsuelo
es muy rico. Los anglicanos que controlaron estas tierras hasta que se fueron
cuando sonó el primer tiro de la Guerra de Malvinas tenían unas bombas que
llegaban a 100 metros
de profundidad. La mía llega a 30 metros , y ya hay agua. Pero a ningún político
se le ocurre. Mi pozo de agua, hoy, sale 350 mil pesos. Acá con
cuatro o cinco estaríamos bien. Pero esta, comparada con otras
comunidades, es Hollywood.
-¿Por qué?
-Los anglicanos les dejaron a los wichis 900 hectáreas de
tierra, y al lado hay otras tres mil que están registradas como pertenecientes
a ellos. Allí hay monte gracias a que un cacique que ya falleció, Domingo
Vaca, se paró frente a las topadoras y frenó el desmonte en ese lugar. Ahí
tenemos el proyecto de una Universidad del Monte para albergar un centro de
estudios de cultura wichi.
-El río Bermejo está a cinco kilómetros, ¿porque
no se puede canalizar?
-Claro que se podría, pero depende de la voluntad
política del gobierno. Si hicieron el canal de Panamá, ¿cómo no van a poder con
cinco kilómetros?
-¿Atiende muchos casos de chicos enfermos por
problemas relacionados con el agua?
-Acá los casos de diarrea y problemas
respiratorios son cosa de todos los dias. Verano e invierno. Y
algunos, las dos cosas juntas. El problema de la diarrea es el agua y su
manipulación. Y los respiratorios por la precariedad de las viviendas. Muchas
tienen paredes de nylon, y toman todo el frío en el invierno y el calor en
verano, entonces duermen afuera y la madrugada los enferma. Y además porque
tienen las defensas bajas debido a una dieta muy pobre.
-¿Cómo es?.
-Se basa en hidratos de carbono: arroz,
papas, fideos, a veces un poco de zanahoria, tomate. Alimentariamente no
sirve. Y eso es todos los días. Excepcionalmente, carne…
-¿Y enfermedades como el dengue?
-Acá las atendemos como una gripe, con
aspirinas, ibuprofeno y reposo. Análisis sólo hacen en el hospital
de Orán. El saneamiento ambiental es nulo, basura tirada por todos lados.
-Los gobiernos anteriores se preocuparon mucho
que esto no saliera a la
luz. Pasó siempre. Te voy a contar un ejemplo. Hace dos años
recibí a un chico que venía de Hickman, una comunidad a una hora de acá. Cuando
llegó a la puerta, lo alcé y vi que estaba muerto. Tendría un año y
medio. Lo publique en Facebook. Me llamo el director que tenía en ese momento
el hospital que y me dijo como para que me calle: “¿Cómo sabes que estaba
desnutrido?, le tenés que hacer un seguimiento para eso”. Pero lo alcé y me di
cuenta lo que pesaba. Soy médico.
Seguir leyendo:
Infobae en el drama de Salta: 6
niños muertos por desnutrición, agua en bidones de agroquímicos y abandono
La mamá del último niño muerto por
desnutrición: “Ya no lloro; lloré mucho cuando murió porque no pude hacer nada
para salvarlo”
https://www.infobae.com/sociedad/2020/02/01/el-medico-porteno-que-vive-entre-los-wichis-el-desmonte-y-la-falta-de-agua-son-la-principal-causa-de-la-desnutricion-y-la-muerte-de-ninos/
Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2020/02/02/argentina_salta-el-desmonte-y-la-falta-de-agua-son-la-principal-causa-de-la-desnutricion-y-la-muerte-de-ninos/
No hay comentarios:
Publicar un comentario