La guerra sucia del presidente turco Erdogan en
Siria, Irak y Turquía
1 de agosto de 2015
1 de agosto de 2015
Por Fabricio Lorusso (Rebelión)
Desde el 24 de julio Turquía ha estado lanzando ataques aéreos en
territorio iraquí, pero el gobierno del presidente Recep Erdogan ya no está combatiendo
solamente al llamado “Estado Islámico” (ISIS), sino que, de paso, ordena
bombardear los campos de los rebeldes independentistas kurdos en el norte de
Irak.
Es la primera vez que eso ocurre en 4 años y
desde cuando, hace 2 años, se estableció un cese al fuego entre el Estado turco
y el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). La lucha a la “amenaza
terrorista” utiliza, entonces, una doble hacha, justificada por la “emergencia”
del califato del ISIS y la necesidad de respuestas inmediatas contra el enemigo
yidahista islámico radical y, asimismo, contra el antiguo enemigo interno
separatista.
Se ha lanzado un plan “anti-terrorismo” sin
precedentes que golpea a los dos grupos pero no por igual: el ISIS ha sido
atacado solamente en las primeras horas del operativo turco, el 24 y 25 de
julio, mientras que las ciudades de Qandil, Avashin y Basya en el norte de Iraq
y Sirnak en Turquía siguen siendo objeto de los raides de los F16 contra las
estructuras del PKK, cuyo líder, Abdullah Ocalan, se encuentra preso en un
cárcel de máxima seguridad.
Por lo tanto, la tregua con el PKK ha sido interrumpida,
debilitando un proceso de paz comenzado en 2012, dentro de un conflicto que ha
hecho más de 40.000 muertos en más de 30 años. Según refirió el Primer Ministro
turco Ahmer Davutoglu, los ataques se dirigieron contra “hangares, escondites y
estructuras logísticas llenas de municiones” sobre los montes Qandil, donde
está la alta comandancia del PKK que, en seguida, dio por terminada la tregua
frente a la agresión y tras “el fin de las condiciones que la mantenían”, según
el comunicado del brazo militar del partido.
En una semana de operaciones represivas, se reportan unas 1300
detenciones, en su mayoría de militantes kurdos y de izquierda en Turquía, ya
que de todos los arrestados sólo el 10% está bajo sospecha de cercanía con el
Estado Islámico. 96 páginas web, en su mayoría de orientación izquierdista, han
sido bloqueadas por el gobierno, y se cuentan al menos 190 muertos por los
bombardeos turcos en el norte iraquí. Erdogan ha pedido que se quite el fuero a
los congresistas del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), que comparte
raíces ideológicas y bases electorales con el PKK, para que paguen el precio
“de sus nexos con grupos terroristas”. Este partido de izquierda y pro-kurdo
aumentó su presencia en las elecciones del junio pasado, ya que obtuvo el 13%
de los votos, o sea 80 escaños sobre un total de 500 en el congreso, mientras
que el AKP de Erdogan perdió la mayoría absoluta después de 13 años de hegemonía
parlamentaría.
Pocas horas después de los primeros ataques
aéreos, quince empleados de una central eléctrica turca de Sirnak, en el
Sureste, fueron secuestrados por militantes del PKK. Como respuesta a los
ataques gobernativos, los rebeldes también detuvieron a un policía turco,
mataron a un alto oficial, hirieron a dos soldados y realizaron ataques armados
contra instalaciones militares y de policía.
Los guerrilleros definieron los bombardeos
como el “error militar y político más grave” cometido por el presidente turco y
su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP). La iniciativa militar fue
condenada también por las autoridades del Kurdistán iraquí y el presidente
kurdo Massud Barzani expresó su “desaprobación” y denunció el “nivel de peligro
de la situación” para que se termine la escalada de violencia. En cambio, Ban
Ki-Moon, secretario general de la ONU, ha definido los ataques de Ankara como
“legítima defensa”.
Estas incursiones contra el PKK se perpetraron en conjunto con las
operaciones contra los yihadistas del ISIS, quienes el 20 de julio consumaron
un grave atentado en la ciudad turca de Suruc, cerca de la frontera meridional
con Siria, matando a 32 jóvenes activistas socialistas que querían partir para
Kobane, centro y símbolo del Kurdistán sirio (Rojava) liberado de la ocupación
del califato, como voluntarios para construir una biblioteca y un parque. A
matarlos fue una chica como ellos, quien se infiltró cargada de explosivos y se
martirizó para desatar la carnicería.
Básicamente Erdogan está utilizando el
pretexto del combate al ISIS y el atentado de Suruc para atacar tanto al Estado
Islámico, con el beneplácito de Estados Unidos, cuanto a las bases de los
militantes kurdos. El gobierno turco concedió que militares estadounidenses y
de la coalición internacional utilicen bases militares en el sur del país, en
el Kurdistán turco, para las operaciones anti-ISIS.
En Kobane y en la región de Rojava o Kurdistán
sirio, los kurdos han constituido una república democrática, una experiencia
política novedosa y libertaria que ha sido comparada con el neozapatismo y las
experiencias autonomistas. Han avanzado sobre el ISIS de manera eficaz, pese a
haber sufrido decenas de atentados suicidas como el de Kobane del 25 de junio,
que hizo decenas de víctimas civiles y anticipó un día los ataques simultáneos
de los islamistas en Francia, Tunisia, Somalia y Kuwait. Son los solos grupos
que han combatido en el campo de batalla liberando ciudades y territorios. Los
éxitos de los kurdos YPJ/YPG (Unidades de Defensa del Pueblo/de las Mujeres)
contra el califato son evidentes, pero una región autónoma kurda en Siria es
una gran preocupación para Erdogan.
Por lo tanto, el gobierno de Turquía, país miembro de la OTAN y
aliado de EUA, se presenta como una fuerza anti-ISIS, pero permitió el tránsito
de milicianos del califato en su territorio y ataca frontalmente a los que
luchan contra los yidahistas. En Turquía las manifestaciones de solidaridad
para las víctimas de Suruc, que también se organizaron en otras ciudades europeas,
han sido reprimidas por la policía y el ejército.
Por el momento los otros países de la Alianza Atlántica
(OTAN) no van a intervenir militarmente en este conflicto a lado de Erdogan,
pero, de acuerdo con Estados Unidos y Turquía, avalaron la creación de una zona
de seguridad (safe-zone) en el norte de Siria. Se trata de una franja de
90 km ,
que incluye la región de Rojava, bajo control turco-estadounidense:
oficialmente apunta a proteger la frontera con Turquía y a recibir a los
refugiados de la guerra civil en ese país, pero en realidad puede ser “un
intento de Ankara para parar la formación de un estado kurdo en Rojava”, según
el líder del HDP Salahettin Demirtas, o bien una estrategia para fragmentar los
territorios en manos kurdas. El peligro sería la constitución de un estado
kurdo que una al Kurdistán irakí y al sirio, amenazando también de incluir la
minoría kurda de Turquía y el sur de ese país en una nueva entidad. Por eso
recrudece la hostilidad del ejecutivo de Erdogan contra los partidos y los
militantes kurdos en su país, en Siria y en Iraq.
Además, el 30 de julio la procura de
Diyarbakir comenzó una investigación sobre los dirigentes del HDP Selahattin
Demirtas y Figen Yüksekdağ acusándolos de “armar y provocar a una parte de la
población contra otra”, y Demirtas también es acusado de turbar el orden
público e incitar a la violencia por un mitín del 6 de octubre del 2014 en el
cual se exhortó a los simpatizantes del partido a salir a las calles para
protestar contra las políticas del gobierno en apoyo al estado islámico. La
procura de Urfa, además, acusa a Yüksekdağ de “difusión de propaganda de una
organización terrorista” porque declaró que “nosotros apoyamos a YPG, YPJ y
PYD” (el partido kurdo siriano).
Los kurdos piden a la comunidad internacional una condena de las
acciones del gobierno turco, la cual, sin embargo, tarda en llegar. En cambio,
Erdogan propone la construcción de un muro en la frontera turco-siriana que
aislaría aún más la Rojava, baluarte de resistencia kurda contra el ISIS. La
escalada belicista en la región propicia, además, un negocio redondo: China
está entre los tres principales socios comerciales de Turquía, junto a Rusia y
Alemania, y Erdogan acaba de viajar a Beijín para negociar la adquisición de un
nuevo sistema de misiles defensivos de producción china.
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=201717
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