miércoles, 30 de enero de 2019

Sepamos sobre la criminalidad del "modelo" vs. que las mujeres se organizaron y fundaron la organización “Madres de Ituzaingó”. En el barrio, en las afueras de la ciudad de Córdoba, vivían cinco mil personas y 200 de ellas padecían cáncer. Detectaron casos de jóvenes de 18 a 25 años con tumores en la cabeza, chicos de 22 y 23 años que ya murieron, más de trece casos de leucemia en niños y jóvenes.

Las Madres de Ituzaingó y 

la justicia ambiental

10 de junio de 2012

 

Esta semana se inicia un juicio por agrotóxicos que será emblemático. Las protagonistas son las Madres de Ituzaingó. Al igual que a las Madres de Plaza de Mayo durante la dictadura militar, a las mujeres del barrio Ituzaingó Anexo, Córdoba, les decían “locas”. Eran simples madres que, alertadas por las enfermedades de sus hijos y vecinos, comenzaron en 2001 a sospechar que algo sucedía. Miraron a su alrededor y no dudaron mucho: estaban rodeadas de campos de soja y las fumigaciones llegaban hasta sus casas.
Por Darío Aranda 
Para ComAmbiental

Las mujeres se organizaron y fundaron la organización “Madres de Ituzaingó”. En el barrio, en las afueras de la ciudad de Córdoba, vivían cinco mil personas y 200 de ellas padecían cáncer. Detectaron casos de jóvenes de 18 a 25 años con tumores en la cabeza, chicos de 22 y 23 años que ya murieron, más de trece casos de leucemia en niños y jóvenes.

“En todas las cuadras hay mujeres con pañuelos en la cabeza, por la quimioterapia, y niños con barbijo, por la leucemia”, lamentaba en 2007 Sofía Gatica, una de las referentes de la organización, que padeció la muerte de un bebé recién nacido (con una extraña malformación de riñón) y, en la actualidad, su hija de 17 años está en pleno tratamiento de desintoxicación (estudios municipales confirmaron que convive con dos plaguicidas en la sangre).

Las Madres denunciaron numerosos casos de alergias respiratorias y de piel, enfermedades neurológicas, casos de malformaciones, espina bífida, malformaciones de riñón en fetos y embarazadas y problemas de osteogénesis.

En marzo de 2006, la Dirección de Ambiente municipal analizó la sangre de 30 chicos del barrio: en 23 había presencia de pesticidas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también llegó hasta el barrio, convocada por la Municipalidad.

En agosto de 2007 comenzó a analizar los relevamientos existentes, realizó entrevistas y confirmó las denuncias. “Se concluye que el barrio Ituzaingó Anexo puede considerarse como un sitio contaminado. Los contaminantes de mayor importancia son los plaguicidas y el arsénico, fundamentalmente en suelo. La presencia de plaguicidas en tanques de agua posiblemente refleje la intervención de la vía suelo-aire.” Entre las imprescindibles acciones recomienda “incrementar el control sobre fumigaciones clandestinas a distancias menores a las permitidas por ley”.

Fuente: http://www.comambiental.com.ar/2012/06/las-madres-de-ituzaingo-y-la-justicia.html

Recordemos la relación del gobierno CFK con el modelo agroexportador de carácter extractivista que avasalla derechos humanos esenciales como el derecho a la salud y a un ambiente sano. Y la institucionalidad que lo permite.

El Gobierno y el modelo transgénico

10 de junio de 2012



El juicio por las fumigaciones en el barrio Ituzaingó Anexo, Córdoba, obliga a poner en tela de juicio también el marco institucional que permite que se avasallen derechos humanos esenciales como el derecho a la salud y a un ambiente sano. El periodista Darío Aranda expone ese marco: la relación del gobierno nacional con el modelo agroexportador de carácter extractivista. 

Por Darío Aranda 
Para ComAmbiental


Al conocerse el fallo judicial de diciembre de 2008 que limitó las fumigaciones en Ituzaingó Anexo, y con la disputa con la Mesa de Enlace aún fresca (por la fallida resolución 125), la presidenta Cristina Fernández de Kirchner creó por decreto en enero de 2009 la “Comisión Nacional de Investigación sobre Agroquímicos”, en el marco del Ministerio de Salud, para investigar los efectos del glifosato.

La Comisión, donde tuvo gran influencia el ministro de Ciencia Lino Barañao (reconocido por su trabajo junto a empresas de biotecnología), nunca llegó a conclusiones claras respecto a los agroquímicos. Elaboró en agosto de 2009 el informe “Evaluación de la información científica vinculada al glifosato en su incidencia sobre la salud y el ambiente”, firmado por el “Consejo Científico Interdisciplinario” del Conicet y la Comisión Nacional.
Seis capítulos y 130 carillas que recopiló estudios y donde fue recurrente una conclusión: la necesidad de investigaciones sobre los efectos del glifosato. No definió si era inocuo o perjudicial.

Y, ante la incertidumbre, el Conicet no cuestionó que se continúe utilizando en el país millones de litros de glifosato al año. Allí radicó la sorpresa, y malestar, de las comunidades afectadas y de científicos: Raúl Horacio Lucero (bioquímico y jefe del Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad Nacional del Nordeste), Raúl Montenegro (profesor titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba y Premio Nobel Alternativo 2004), Fernando Mañas (investigador del Conicet y de la Universidad Nacional de Río Cuarto, especializado en daño genético producido por glifosato).


“El objetivo del informe implica una visión reduccionista y fragmentaria que pretende simplificar una situación compleja, excluyendo al sujeto y parcializando la construcción del conocimiento. El informe es una simple enumeración de bibliografía, con muy poco análisis crítico, reflexivo y comparativo de sus resultados”, aseguró en 2009 la doctora en ciencias naturales Norma Sánchez, profesora titular de Ecología de Plagas de la Universidad Nacional de La Plata e investigadora independiente del Conicet.

En 2003, cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia, la soja abarcaba doce millones de hectáreas. En la actualidad, llega a 19 millones, el 56 por ciento de la tierra cultivada de Argentina.

En septiembre de 2011, 
la Presidenta presentó en Tecnopolis el Plan Estratégico Agroalimentario (PEA), con objetivos cuantitativos a alcanzar en 2020. En cuanto a producción granaria destaca que el objetivo es aumentar un 60 por ciento la producción (de los 100 millones de toneladas, llegar a 160), con el consiguiente avance sobre nuevos territorios. En la presentación estuvo secundada por el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y el de Ciencia, Lino Barañao.

Una nueva confirmación de la profundización del modelo agropecuaria sucedió el 28 de febrero pasado. La Presidenta anunció que investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), del Conicet y la empresa Bioceres habían logrado 
una semilla de soja resistente a la sequía y que lograba “altos rendimientos”, lo que posibilitaría el avance sobre regiones en la actualidad hostiles al monocultivo.

En Bioceres tiene participación accionaria Gustavo Grobocopatel, titular del pool de siembra Los Grobo. En el anuncio presidencial volvió a sobresalir la figura del ministro de Ciencia, Lino Barañao. Organizaciones ambientales y campesinas aportaron la mirada ausente en el acto oficial: el corrimiento de la frontera agropecuaria, con más desmontes, más poblaciones desalojadas y más uso de agrotóxicos.
Fuente: http://www.comambiental.com.ar/2012/06/el-gobierno-y-el-modelo-transgenico.html

Advirtamos el verdadero enfrentamiento no fue gobierno K vs. Mesa de Enlace sino que la lucha organización de diversidades de abajo por: ¡Fuera Monsanto!

La empresa de semillas transgénicas desmantela una planta en Córdoba
Cuando Monsanto se hizo humo
21 de noviembre de 2016

Las protestas de los asambleístas contra la megaplanta en Malvinas Argentinas lograron su objetivo. 
La empresa Monsanto levantaba su megaplanta en la pequeña localidad de Malvinas Argentinas, en Córdoba. La comunidad protestaba desde 2012 por la instalación. En 2014, la Justicia detuvo la construcción. Ahora, las asambleas de vecinos festejan.

Por Darío Aranda 

Malvinas Argentinas, pequeña localidad de Córdoba, logró lo que parecía imposible: echó a la compañía Monsanto. Tras cuatro años de luchas, cortes de camino, acampes, asambleas y de soportar represiones, la intendenta Silvina Gómez confirmó que la empresa vendió el predio donde había comenzado a construir su mayor planta de maíz transgénico. “Es momento de celebrar el gran triunfo de Malvinas, que también es un triunfo para otros pueblos de Argentina y del mundo que luchan contra el extractivismo”, afirmó Vanina Barboza Vaca, de la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida.
Malvinas Argentinas fue noticia nacional el 15 de junio de 2012. La ex Presidenta anunció la construcción de la megaplanta de Monsanto, la mayor empresa del agronegocios, de transgénicos y agroquímicos.
La localidad está ubicada en las afueras de la capital cordobesa. Al enterarse por televisión, los vecinos comenzaron a organizarse. Primero en una casa, luego un salón de fiestas prestado y también en la plaza. Nació la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida.
Pidieron explicaciones a su vecino y por entonces intendente, Daniel Arzani. La respuesta era promesas de trabajo y cuidado del ambiente. No le creyeron. Y comenzaron a buscar información de quién era Monsanto y el modelo agropecuario que representa.
Fue clave la unión con asambleas de toda Córdoba (en lucha contra la megaminería y el agronegocio), organizaciones de pueblos fumigados y la organización Madres del Barrio Ituzaingó. Vieron documentales, estudiaron libros, se contactaron con investigadores y no les quedó duda de que la propuesta de Monsanto se inscribía en la historia de “espejitos de colores”, grandes empresas (o países) que prometen maravillas, no cumplen y saquean territorios y vidas.
Comenzaron a informar a la población, mediante entrega de folletos y charlas abiertas. Las asambleas comenzaron a ser más concurridas y surgió la propuesta de votar por sí o por no a Monsanto. Ya lo había hecho Esquel (Chubut, 2003) y Loncopué (Neuquén, 2012), contra la megaminería. Desde los tres niveles de gobierno (municipal, provincial y nacional) se opusieron a la votación.
En septiembre de 2013 la Asamblea organizó un festival en la entrada del predio de la compañía (30 hectáreas sobre la ruta 88). “Primavera sin Monsanto”, fue el título de la convocatoria. Hubo música y discursos. Entre los más recordados estuvo el científico Andrés Carrasco (que en 2009 confirmó los efectos del glifosato, sufrió persecución académica y mediática; y falleció en 2014). “La comunidad científica argentina ejecuta un plan de legitimación cómplice de los transgénicos. Callan la boca sobre las consecuencias médicas y ambientales”, denunció.
Tres universidades nacionales (de Córdoba, Católica y Río Cuarto) se expidieron y rechazaron la instalación de la planta. Por el trabajo de la Asamblea Río Cuarto Sin Agrotóxicos y la universidad de la misma ciudad, el Intendente de Río Cuarto firmó un decreto de prohibición de Monsanto (que planificaba una estación experimental en la ciudad).
La militancia se hizo lugar entre vecinos que, en muchos casos, nunca habían participado de organizaciones ni asambleas. La instalación de Monsanto también provocó lo que se denomina “contaminación social”, malestar cotidiano en la comunidad, amigos peleados, familias distanciadas, ruptura del tejido social. También hubo seis órdenes de represión contra los vecinos. Alternaban los palos de la policía de Córdoba y las cadenas y piedras de grupos de choque de la empresa y de la Intendencia.
En enero de 2014, la Sala II de la Cámara del Trabajo detuvo la construcción de la planta solicitada por la Asamblea. El fallo declaró la inconstitucionalidad de los permisos emitidos por la Municipalidad y la provincia. En febrero de 2014, la Secretaría de Ambiente provincial rechazó el estudio de impacto ambiental de Monsanto por grandes carencias técnicas. En septiembre de 2015, la multinacional Syngenta desistió de su planta en Villa María para evitar “un foco de conflicto”. Las asambleas celebraron.
Malvinas Argentinas comenzó a ser objeto de estudio e interés de investigadores de distintas partes del mundo, que llegaban y preguntaban cómo era la pequeña localidad de América Latina que frenaba a Monsanto. Dos consignas de la Asamblea, que aún son bandera: “Disculpen las molestias, estamos frenando un genocidio” y “Fuera Monsanto de Córdoba y de América Latina”.
El bloqueo al predio se mantuvo durante tres años. En septiembre pasado se realizó el nuevo festival de “primavera sin Monsanto”, y ya se saboreaba la victoria. Se hizo público que Bayer (otro gigante de agroquímicos) adquirió a Monsanto. Y una semana antes comenzaron a trascender versiones sobre la venta del predio. Pero ninguna voz oficial lo confirmaba.
Hasta que la intendenta, Silvina González, habló con el programa Bajo el Mismo Sol (Radio Nacional Córdoba), y confirmó que la empresa AMG Obras Civiles había adquirido el predio de 30 hectáreas. Fue la confirmación oficial que faltaba.

Vanina Barboza Vaca, de la Asamblea de Malvinas, nunca pensó que Monsanto iba a desarmar las estructuras de su fábrica, pero ya es una realidad y no queda casi nada en pie. “Siento que es increíble y me permito alegrarme porque es producto de mucha lucha”.
La empresa ya comenzó el desmantelamiento de las pocas columnas que quedaban en el predio. Y el 4 de diciembre habrá celebración en Malvinas Argentinas. Lograron lo que parecía imposible: derrotar a la mayor empresa del agronegocio del mundo.

Consideremos, cuando CFK se presenta como la alternativa a Macri, en qué se basó su proyecto nac&pop:

 Inversiones que llegan

 16 de junio de 2012
Monsanto anunció que invertirá 1800 millones de pesos para una nueva planta de maíz que creará 400 puestos de trabajo. De Vido se reunió con las mineras Barrick Gold y Yamana Gold.
 
Por Victoria Ginzberg
Desde Nueva York
 
 
Antes de reunirse con los representantes de 40 empresas, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner mantuvo un encuentro privado con autoridades de Monsanto, quienes le hicieron un anuncio concreto de inversión por 1800 millones de pesos para montar una nueva planta para semillas de maíz y otro de 170 millones de dólares para dos estaciones experimentales de maíz y soja en Córdoba y Tucumán.
“La inversión de Monsanto es importantísima y va a ayudar a la concreción de nuestro plan, tanto agroalimentario 20-20, como nuestro plan industrial. Me decía su titular que les había impresionado mucho el apoyo que nuestro Gobierno estaba dando a la ciencia y a la tecnología”, dijo luego la Presidenta al informar sobre la novedad en la reunión con empresarios. “Tengan ustedes la certeza –señaló– de que vamos a seguir en la misma línea. Yo estoy convencida de que tres van a ser los vectores que van a decidir el progreso o el retraso de los pueblos y de las naciones en el siglo XXI: la energía, los alimentos y la ciencia y la tecnología. El entrecruzamiento inteligente y virtuoso de estos tres vectores son los que van a permitir hacernos crecer. Y creo que Argentina tiene un futuro y un presente muy promisorio.”
Durante una conferencia de prensa que se realizó luego del evento, la ministra de Industria, Débora Giorgi, agregó que la nueva planta para producción de semillas de maíz implica “400 puestos de trabajo más” y destacó que el lugar de emplazamiento del emprendimiento es el barrio Malvinas Argentinas, en Córdoba, algo que ligó con el hecho de que la Presidenta estuviera en Nueva York debido al discurso que dio ante el Comité de Descolonización de la ONU.
Antes del encuentro de CFK con los empresarios, el ministro de Planificación, Julio De Vido, mantuvo reuniones con Peter Monk, presidente de la operadora minera Barrick Gold, quien le confirmó que la empresa invertirá 6500 millones de pesos, monto previsto para el 2012 destinado al desarrollo del proyecto Pascua-Lama. Según informó el ministerio en un comunicado, “la minera destacó que el cronograma de inversiones para dicho proyecto se viene cumpliendo de acuerdo a lo establecido y que su puesta en funcionamiento está prevista para mediados de 2013”. De Vido estuvo también con el representante de otra empresa minera, en este caso con el vicepresidente de Yamana Gold, Patrick Portmann.

“Quienes tenemos a la soberanía alimentaria como horizonte, no añoramos ningún pasado ideal: vemos hacia el futuro en diálogo con las agriculturas ancestrales, con una clara preocupación por el control corporativo del sistema agroalimentario, y sus innegables intereses en el sistema público de ciencia y técnica”.

Por qué decimos no a los transgénicos
30 de enero de 2019




Fernando Frank
Página/12


La doctora en Biología e investigadora del Conicet Raquel Chan publicó en PáginaI12 una respuesta a la nota “Peligro en las mesas argentinas” (24/12/2018). A nuestro entender, Chan realiza afirmaciones alejadas de la realidad, repite lugares comunes de la ciencia adicta a las transnacionales que concentran la venta de semillas y agrotóxicos, y oculta información que debería tener presente en su rol de investigadora del sistema público de ciencia. 

La investigadora intenta aportar tranquilidad defendiendo los mecanismos de fiscalización y control de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria(Senasa), sin atender los conflictos de interés ni la falta de consulta a los consumidores. Habla de experimentos controlados en laboratorios, pero no de cómo fue que en 2016 un cargamento de trigo argentino fue rechazado en Corea del Sur por contener trigo transgénico ilegal, como denunció la campaña “No se metan con nuestro pan”. Chan dice que “si bien generalmente se asocia a los transgénicos con el uso excesivo de agroquímicos, esto no tiene por qué ser así” y agrega que mediante éstos “buscan ofrecer soluciones a problemas de la agricultura que no implican necesariamente mayor uso de agrotóxicos”. La opción de disminuir el consumo de agrotóxicos mediante la liberación de transgénicos de resistencia a herbicidas lleva más de 20 años, y es un fracaso ambiental y sanitario, pero a su vez una fuente exorbitante de ganancias para quienes venden venenos. Argentina es ejemplo del desastre,producto de confiar en el autocontrol corporativo, específicamente a través de Senasa aprobando agrotóxicos y Conabia recomendando aprobar transgénicos agrícolas.

Datos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (2012) marcanun crecimiento en el consumo de herbicidas de 1279 por ciento, entre 1991 y 2011. La causa es la difusión de la soja RR y los demás transgénicos de resistencia a herbicidas. La tendencia nunca se revirtió, pero las empresas hoy esconden los datos, porque creció la conciencia del peligro para la salud y el ambiente del uso masivo de plaguicidas de síntesis química. De los 51 transgénicos aprobados en Argentina, 37 son tolerantes a herbicidas como el glifosato, glufosinato de amonio, 2,4D, entre otros. Cuando Chan habla del trigo cuestionado hace foco en la resistencia a la sequía que ella contribuyó a incorporar, pero omite hablar de la tolerancia al herbicida glufosinato de amonio. No se puede desconocer que la resistencia de las malezas a los agrotóxicos sucede, lo que potencia el círculo vicioso en el uso de másagrotóxicos.


Los agricultores argentinos hoy están entrampados en este sistema que degrada los suelos y potencia la expansión de especies resistentes a herbicidas. Aún así algunos científicos insisten en un camino cuyas consecuencias para las comunidades y los ecosistemas ya son padecidas desde hace años. La ciencia adicta a las trasnacionales del agro repite una y otra vez falsas soluciones que omiten amplia documentación y experiencias en torno a las prácticas agroecológicas para salir de la grave calamidad ecológica, social y sanitaria que hoy atraviesa la agricultura, es decir la humanidad. Es por el camino de la socio-eco-diversidad que se podrán enfrentar el hambre, las sequías, las inundaciones, la desertificación, y no por la vía de la monocultura transgénica. Pensar que no podremos alimentar a la humanidad sin transgénicos implica negar la historia de la agricultura, y desconocer informes de FAO donde se reconoce desde hace décadas que la oferta alimentaria supera la demanda, a pesar de que hasta 30 por ciento de los alimentos se pierden sin haber alimentado a nadie, producto de la misma lógica agroindustrial. La mayor parte de los transgénicos comerciales de soja, maíz y algodón tienen destinos industriales (alimentos ultraprocesados, forrajes y agrocombustibles). Quienes tenemos a la soberanía alimentaria como horizonte, no añoramos ningún pasado ideal: vemos hacia el futuro en diálogo con las agriculturas ancestrales, con una clara preocupación por el control corporativo del sistema agroalimentario, y sus innegables intereses en el sistema público de ciencia y técnica.

Fernando Frank. Ingeniero agrónomo. Integrante de Agro-culturas (Territorios y Soberanía Alimentaria).

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251931

"Tenemos varios factores subyacentes donde se gestan las catástrofes: pobres legislaciones en materia de seguridad unidos a la financiación de campañas políticas o legislaciones que siendo correctas no se hacen cumplir, inspecciones complacientes, connivencia con representantes de trabajadores que han de elegir entre susto o muerte, entre desempleo o empleo miserable, poblaciones con pocos recursos, en situación de vulnerabilidad y por último empresas que sólo invierten para enriquecerse, depredan el lugar y llevan al límite los riesgos sin invertir en seguridad".

Minería, desastres ambientales y accidentes
30 de enero de 2019

Por Juan López de Uralde y  Pilar Calvo(Público)
En Brasil se ha repetido otro accidente minero de un alcance terrible, 254 personas sepultadas por la rotura de una represa de residuos, al tiempo que ha supuesto una catástrofe ambiental. Ambos desastres, humanos y ambientales, provocados por accidentes, suelen ir de la mano afectando a las poblaciones más vulnerables.
Una vez más un accidente que hemos visto una y otra vez en las minas a cielo abierto: la rotura de la presa de los residuos del tratamiento del mineral y el vertido al medio ambiente de millones de toneladas de fangos con alto contenido en metales pesados. En España vivimos el drama de Aznalcollar y los vertidos tóxicos sobre Doñana.
Esta vez ha sido en Brumadinho, la tragedia mil veces repetida y no sólo en Brasil, donde hacía sólo tres años que Minas Gerais había sufrido otro accidente similar, la tragedia de Mariana. En este caso el impacto ha sido brutal, con cientos de víctimas humanas; pero también lo será el ambiental, por la contaminación que causarán las miles de toneladas vertidas a lo largo de kilómetros de cauce del río.
Las investigaciones de estos grandes accidentes deben servir para que se apliquen medidas de control de los riesgos y no se vuelvan a repetir, pero lo cierto es que ni se pagan las multas ni se aumentan los controles ni se paraliza la actividad cuando el riesgo es intolerable. En algunos casos, aunque se realicen comisiones de investigación en el Parlamento, alguno de sus integrantes ha recibido fondos de la minería para sus campañas políticas. En el Brasil de Bolsonaro hay pocas esperanzas siquiera de que se exijan responsabilidades a la empresa, porque Bolsonaro ha hecho del antiecologismo una de sus banderas. ¿Quién se puede creer ahora que hará algo contra los responsables de este desastre?
La legislación de la minería en materia de seguridad siempre ha sido objeto de controversia, como lo ha sido ligar los sueldos a la producción bajo cualquier condición laboral y sin prevención de riesgos. La cuestión cobra especial gravedad en lo que a baldas de residuos mineros se refiere, porque son infraestructuras inseguras y peligrosas.
La amenaza del desempleo se convierte en el mantra que las empresas extienden como un virus por las poblaciones donde se instalan. La falta de visión de alternativas ligadas a los escasos recursos de esas poblaciones, las convierte en doblemente vulnerables.
Tenemos varios factores subyacentes donde se gestan las catástrofes: pobres legislaciones en materia de seguridad unidos a la financiación de campañas políticas o legislaciones que siendo correctas no se hacen cumplir, inspecciones complacientes, connivencia con representantes de trabajadores que han de elegir entre susto o muerte, entre desempleo o empleo miserable, poblaciones con pocos recursos, en situación de vulnerabilidad y por último empresas que sólo invierten para enriquecerse, depredan el lugar y llevan al límite los riesgos sin invertir en seguridad.
El debate sobre las explotaciones mineras a cielo abierto está muy presente en España. Decenas de nuevos proyectos mineros se extienden por toda nuestra geografía. Sus promotores se aprovechan de dos factores: el abandono del territorio que deja campo libre a su explotación más impactante, y las necesidades de empleo.
Razmig Keucheyan, en su libro “La Naturaleza es un campo de batalla” comienza el capítulo dedicado a la ecología política que viene,con estas palabras: “Si a las asociaciones ambientalistas tradicionales les cuesta trabajo reconocer la dimensión social de la ecología, el movimiento obrero, por su parte, mantiene desde los orígenes una relación ambivalente con las problemáticas ambientales”. Tras la explosión de la planta química AZT en Toulouse, los sindicatos y los damnificados se dividieron, mientras los primeros gritaban que la química era una necesidad y la seguridad una exigencia, pidiendo seguridad y empleo, las víctimas, los ribereños y asociaciones ambientalistas clamaban “Nunca más, ni aquí ni en otra parte”.
Continúa diciendo Keucheyan “Esta ruptura es reveladora de una división que estructuró el campo político en el siglo XX. A los sindicatos la defensa de los empleos y de la industria que los proporciona, a veces con exclusión de otras preocupaciones como la seguridad de los vecinos o de los mismos asalariados. Una lectura productivista del marxismo también influyó en esto así como la distinción entre el trabajo (sindicatos) y “fuera del trabajo”(sociedad civil).
La naturaleza no escapa a las fuerzas sociales, es la más política de las entidades. Por ello las explotaciones mineras están ligadas no sólo a las crisis ecológicas sino a los incumplimientos repetidos de las medidas de seguridad que acaban afectando tanto a trabajadores como a la población. Todo ello teñido de un “clasismo ambiental” donde la ubicación de las grandes explotaciones mineras perpetúa las desigualdades vulnerando derechos cívicos, como son la seguridad, la salud y el ambiente, justamente en los territorios o comunidades más pobres.
Bhopal, un drama de consecuencias que aún perduran, Chernóbil o Fukushima tienen en su génesis causal pobres medidas de seguridad. Tantos accidentes mineros, como dice el cantautor asturiano en La Planta 14 la tragedia repetida, una tarde amarilla, los hombres no volvieron.
Contra la mercantilización de la naturaleza se necesita de una revolución política y social en cuanto a la rebelión contra la sociedad de consumo, y ahí es donde no debemos dejarnos vencer para evitar que las tragedias se repitan.

"Queremos más y mejores escuelas. Más espacios para nosotres. Más plazas, más hospitales, salitas de salud con profesionales bien pagos y no precarizados. Que no nos discriminen. En ningún lado. Queremos que nuestros Derechos como Niñes y Adolescentes, sean respetados. Queremos cientos de lugares culturales gratuitos, en los barrios, porque el acceso a la cultura es un derecho y no un negocio. Queremos lugares para hacer deporte, para tocar música, para andar en skate, para tirarnos un rato sin que nadie joda. Queremos más Espacios Luciano Arruga y menos Comisaria Ex Octava. Y lo deseamos con tanto fervor, y somos tantos, miles, millones, que lo que queremos lo vamos a conseguir".

Documento a diez años 
de la desaparición de Luciano

28 de enero de 2019

10 años sin Luciano. 10 años de impunidad a partir de la articulación de diversos actores, aunque con una columna vertebral que atraviesa, de cabo a rabo, toda la década: el sistema judicial. A cinco días de la desaparición, el poder judicial da su primera estocada: el Juez Gustavo Banco y la Fiscal Roxana Castelli rechazan el Hábeas Corpus presentado por la familia. Casi dos meses después, Castelli es desplazada por serias irregularidades, que son claves para embarrar la investigación: delegar la búsqueda en los policías acusados de torturar y desaparecer a Luciano, violando la resolución 1390 de la procuración general, omitir la producción de pruebas relevantes, ignorar las denuncias de la familia sobre la policía, tomar declaración a Vanesa con uno de los policías acusados a sus espaldas y derivar la investigación hacia lados que no hacían más que culpabilizar a las víctimas.(Más abajo, resto del documento)

La reemplaza Celia Cejas Martín, otro engranaje de esta maquinaria siniestra. Luego de ser escrachado por Familiares y Amigos en Agosto de 2010, el Juez Banco recibe, junto a Cejas, a la familia de Luciano el 23 de mayo de 2011, es decir, más de dos años después de la desaparición, donde no explica por qué motivo las pruebas con luminol en los patrulleros se hicieron tan tarde, evitando de ese modo un análisis más exacto, ya que se encontraron muestras de sangre, pero muy viejas. Para enero de 2013, transcurridos ya cuatro años, Banco entiende que su tarea, ni más ni menos que obturar la investigación, ya estaba finalizada: se declara incompetente y la causa pasa al fuero federal, con la carátula de Desaparición Forzada de Persona, y a cargo del Juez Salas.
Diez meses después, y ratificando cuestiones planteadas en el inicio del presente texto, se revela un legajo reservado que demuestra que la fiscal Cejas había investigado a la familia interviniendo teléfonos fijos y celulares desde abril de 2009 hasta agosto de 2010, autorizada por el Juez Banco en sus quince pedidos de extender la intervención. En abril de 2014, Salas sigue dando rienda suelta a la coherencia judicial y rechaza un segundo Hábeas Corpus, frenado también en la Cámara Federal de San Martín que, sin embargo, es aceptado más tarde por la Cámara Federal de Casación Penal, el 12 de julio. En ese contexto, Salas es obligado a citar a la Ministra de Seguridad nacional, María Cecilia Rodríguez, al Ministro de Derechos Humanos Martín Fresneda y al titular de la Procuvin, Abel Córdoba, junto a funcionarios de la provincia de Buenos Aires pertenecientes a las mismas carteras. Poco más de tres meses después, el 17 de octubre de 2014, el cuerpo de Luciano aparece enterrado como NN en el Cementerio de Chacarita.

Diez días más tarde, la familia pide el juicio político para las fiscales Castelli y Cejas y para el Juez Banco, cuestión unificada por el Jurado de Enjuiciamiento en agosto de 2015. Desde ese momento hasta la fecha, enero de 2019, poco ha sucedido en lo que respecta al poder judicial. Queda claro, en estas pocas líneas, que no hay represión estatal sin un poder judicial clasista y cómplice. Y que sin garantías judiciales, no se asesina, no se tortura y no se desaparece.
A 35 años de democracia, el caso de Luciano, y miles de otros, ejemplifica claramente que nos seguimos encontrando con las mismas prácticas de épocas dictatoriales. El secuestro. La tortura. El asesinato. La desaparición. La democracia no llegó, aún, a algunos lugares. O peor. Sí ha llegado, y es el horror narrado junto a exclusión y la marginalidad: barrios que parecen guetos y un Estado que no aparece, salvo para pegar, en formato represivo. Entonces, ante una pobreza en aumento, con sectores excluidos al mango, con pibes o pibas que no tienen otra alternativa, a veces, que salir a chorear, con más cocinas de paco que plazas para jugar, con cárceles plagadas de pobres en condiciones infrahumanas difíciles de imaginar, con todo esto y más tenemos que volver a escuchar, por enésima vez, que la solución es bajar la edad de imputabilidad. Nos quieren pobres. Nos quieren sumisos y sumisas. Nos quieren presos y presas.

La respuesta a la desigualdad social no debe ser nunca la punitiva. Queremos más y mejores escuelas. Más espacios para nosotres. Más plazas, más hospitales, salitas de salud con profesionales bien pagos y no precarizados. Que no nos discriminen. En ningún lado. Queremos que nuestros Derechos como Niñes y Adolescentes, sean respetados. Queremos cientos de lugares culturales gratuitos, en los barrios, porque el acceso a la cultura es un derecho y no un negocio. Queremos lugares para hacer deporte, para tocar música, para andar en skate, para tirarnos un rato sin que nadie joda. Queremos más Espacios Luciano Arruga y menos Comisaria Ex Octava. Y lo deseamos con tanto fervor, y somos tantos, miles, millones, que lo que queremos lo vamos a conseguir. Tarde o temprano, es cuestión de tiempo. El futuro es nuestro, por prepotencia de laburo, por lucha, por organización. Y que los forros, que los forros bufen.

A 10 Años sin Luciano como Familiares y Amigxs DECIMOS:
A LUCIANO, LO MATÓ LA POLICÍA, LO DESAPARECIÓ EL ESTADO.
10 AÑOS DE IMPUNIDAD, LA JUSTICIA ES RESPONSABLE.
BASTA DE DESAPARICIONES FORZADAS.
BASTA DE SECUESTRAR A LAS PIBAS DE NUESTROS BARRIOS PARA LAS REDES DE TRATA.
BASTA DE FUSILAR A PIBES Y PIBAS EN LOS BARRIOS.
BASTA DE CAUSAS ARMADAS.
LES PIBES Y PIBAS NO SON PELIGROSOS, ESTÁN EN PELIGRO.
POR EL DERECHO A SABER LA VERDAD.
E
L ESTADO ES RESPONSABLE.

Adhieren:
APDH Matanza – AEDD-ASOCIACION DE EX DETENIDOS DESAPARECIDOS – H.I.J.O.S. Zona Oeste – HIJOS la Plata – Familiares y Amigos de Victimas de la represión Estatal. Rio Negro / Neuquén – La Poderosa – CORREPI – Coordinadora contra la represión policial e institucional – Pañuelos en Rebeldía – Frente Popular Darío Santillán – Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional – Corriente Popular Juana Azurduy – ASL- Acción Socialista – Movimiento de los Pueblos, por un socialismo feminista desde abajo – Docentes de base de SUTEBA Matanza -CTA Autónoma La Matanza – Vecinos Autoconvocados contra la CEAMSEy el Care de González Catán – el Centro Cultural Deportivo y Ambiental Galpón 3 -Movimiento Por un Pueblo Libre -Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social – Frente de Vecinos y Organizaciones de La Matanza ( V.O.M ) – Movimiento Popular la dignidad – Bloque Piquetero Nacional: Movimiento T.Or.Re. – Trabajadores Organizados para la Revolución – Agrupación Armando Conciencias – R. U. P. Resistencia de Unidad Popular – O. T. L. Organización de Trabajadores Libertarios – Casa red puentes atención al consumo problemático del Movimiento Popular la dignidad – La Luna con Gatillo – Merendero Madres en Lucha -Nueva Chicago Popular – Juventud Revolucionaria Che de La Matanza – Jóvenes de Pie – Juventud Somos -Frente Juvenil Hagamos Lo Imposible – OLP (Organizaciones Libres del Pueblo) -Centro de estudiantes de la E.E.S N 20 de San Justo – Centro de estudiantes de la E.E.S N23 de Laferrere -La Simón Bolívar – Resumen Latinoamericano -Revista Resistencias -Papel Secundario – Corriente Emancipación SUR -Somos La Matanza -Barrios de Pie -Libres del Sur – Izquierda Socialista – MST ( movimiento socialista de los trabajadores ) – Vamos (izquierda popular) – Poder Popular Corriente de izquierda – Izquierda Latinoamericana Socialista – Venceremos (Partido de trabajadorxs) – Opinión socialista – PRML Partido Revolucionario Marxista Leninista – PRT Partido Revolucionario de los Trabajadores

Fuente: http://contrahegemoniaweb.com.ar/documento-a-diez-anos-de-la-desaparicion-de-luciano/