sábado, 2 de diciembre de 2017

"¿Qué esperamos para hacer sentir el calor de la solidaridad pueblo a pueblo antes de que se demasiado tarde?"

El pueblo hondureño desafía en las calles a JOH y al Imperio (por Carlos Aznárez)

Resumen Latinoamericano, 2 diciembre 2017
Desde aquel nefasto día de junio de 2009 en que el ejército y la policía hondureña, cumpliendo órdenes de Washington, capturaron al presidente Mel Zelaya y se hicieron con el gobierno, la democracia dejó de existir en todos sus aspectos. Uno tras otro, los presidentes que sucedieron a Zelaya (Micheletti, Lobo y el actual Hernández) pueden considerarse como legítimos herederos de esa acción violenta e ilegal contra un gobierno al que el pueblo había votado. Por eso es que no puede extrañar lo que sucede por estas horas en que a través de un golpe electoral se pretende imponer la reelección del actual mandatario Juan Orlando Hernández, al que la gran mayoría de los hondureños y hondureñas nombran despectivamente como JOH.
Honduras no es un país más de Centroamérica, siempre, desde las aciagas épocas de la United Fruit Company hasta aquellos años de las bases paramilitares de la “contra” nicaragüense, el territorio siempre sirvió de sostén de las violentas políticas militaristas de Estados Unidos en la región. Palmerola y Mosquitia son nombres que significan mucho dentro de esa escena ya que en esos enclaves de la geografía hondureña se asientas dos poderosas bases militares norteamericanas, desde las que se sostiene la injerencia de ese país no solo en la política local sino que tiene influencia en todo el territorio centroamericano. La otra pata de la agresión es la propia embajada USA, que por estas horas es un hervidero de consultas entre dirigentes oficialistas y los jefes locales de la CIA. Avalando esa historia de intromisiones, el gobierno actual vuelve a mostrar su cara más impune pero también la más violenta. Todo vale para defender una reelección que es repudiada por las grandes mayorías.
Fueron muchos los que en plena campaña electoral del candidato Salvador Nasralla, de la Alianza de Oposición contra la Dictadura (nunca mejor el nombre elegido) comenzaron a vislumbrar que la tarea en la que estaban empeñados iba a ser más que difícil. Los futuros comicios olían a fraude por donde se los mirara, ya que el aparato oficialista no solo contaba con recursos económicos suficientes para imponer sus consignas mentirosas sino que muchos de los referentes de la oposición eran criminalizados, perseguidos y amenazados. Apoyado por el Partido Libre, al que seguramente no le alcanzaban los votos para ir en solitario, el periodista Nasralla debió radicalizar su discurso y ponerse a tono con la empresa en la que se había embarcado. Desde afuera de la coalición opositora, la sabiduría de los hombres y mujeres del Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas (COPINH), la combativa organización a la que pertenecía Berta Cáceres hasta que fuera asesinada, denunciaba que acudir a las urnas en esas circunstancias no aseguraba nada bueno para los sectores populares. Y finalmente la advertencia se cumplió a rajatabla.
Nasralla gana la elección indiscutiblemente, pero el régimen manipula soezmente al Tribunal Supremo Electoral para que el recuento de votos prácticamente se paralice y una semana después de los comicios, utilizan la falta de resultados definitivos para vocear “la victoria” del actual presidente. De esta manera consolidan el fraude a la luz del día y ante una buena cantidad de observadores internacionales, algunos de ellos cómplices del robo, como son los de la OEA encabezados por el derechista y golpista boliviano Jorge “Tuto” Quiroga, y otros, un poco más “profesionales” en la tarea para la que habían sido convocados, atinan a protestar pero son arrollados por la ola mediática hegemónica y el silencio concesivo de los gobiernos de la región.
En esas circunstancias al pueblo hondureño, la verdadera víctima de estos reiterados atropellos, no le queda otra que insurreccionarse frente a un poder criminal, no solo por los muertos que ya suma a su cuenta en estas últimas horas, sino por las decenas de asesinados y asesinadas bajo el mandato de JOH, en que dirigentes sociales, estudiantes, campesinos, periodistas cayeron todos ellos bajo las balas asesinas de cuerpos policiales militarizados como los que en la noche del viernes ejecutaron a la joven Kimberly Dayana Fonseca, mientras repudiaba el fraude con sus vecinos.
No se trata de un pueblo más cuando se habla del hondureño, es el mismo que durante casi un año -desde el derrocamiento de Zelaya- no dejó de movilizarse un solo día, bloqueando carreteras y generando protestas gigantescas que asombraron al mundo, un pueblo que supo unirse en un Frente de Resistencia y que solo comenzó a perder fuerza cuando apareció en el horizonte la tentación del camino electoral. Ahora volvió a insistir en esa trayectoria y otra vez, el imperio -el auténtico gestor de lo que piensa y hace su títere JOH- demostró que ni siquiera está dispuesto a dejar pasar una instancia moderada de oposición, que Honduras es su colonia y que si tiene que volver a masacrar como en tiempos de la United Fruit no dudará en hacerlo.
Por eso es que quienes hoy están peleando en las calles contra la prepotencia policial-militar -todo ellos, el Partido Libre, los seguidores de Nasralla, el COPINH y hasta el Partido Liberal de Luis Zelaya- saben que ya no tienen nada que perder y que se juegan otra vez la vida en la pulseada. Pero además, están mostrando al continente que no es hora de retrocesos ni titubeos frente a una embestida derechista recolonizadora que golpea a cada puerta. Estados Unidos, su Comando Sur, sus multinacionales y sus avanzadas paramilitares “disciplinadoras” vienen por todo. Tratan de imponer una matriz que busca hondureñizar al continente, como bien sostuviera en las últimas horas un referente de Derechos Humanos de ese país. Que lo logren o no, dependerá de la resistencia que encuentren en el camino. El pueblo hondureño marca, en ese sentido, un ejemplo de lo que hay que hacer. Las calles son su mejor escenario para que el fraude no pase desapercibido, para visibilizar a nivel internacional de qué se trata la “democracia” de JOH y su mafia, y también para replantearse a la luz de lo sucedido el domingo de comicios, qué tipo de proyecto de poder hacen falta para que la Patria de Morazán renazca entre sus propias manos. Como en 2009, en los barrios y en las carreteras bloqueadas por miles de manifestantes se vuelve a escuchar aquella consigna que se hizo himno: “Nos tienen miedo porque no tenemos miedo”, seguido de otra más actual: “Fuera JOH, fuera JOH”. ¿Qué esperamos para hacer sentir el calor de la solidaridad pueblo a pueblo antes de que se demasiado tarde?
http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/12/02/el-pueblo-hondureno-desafia-en-las-calles-a-joh-y-al-imperio-por-carlos-aznarez/

Señalemos: “La exclusión de los delegados registrados ante la OMC es un precedente grave y preocupante, no sólo para la propia OMC y para el G20 bajo la presidencia Argentina, sino para otras reuniones internacionales de este tipo”.

Argentina: Las ONGs, 

en la lista negra de Macri

1 de diciembre de 2017
En un hecho que las organizaciones denunciaron como “sin precedentes”, el Ejecutivo revocó sin fundamentos las acreditaciones otorgadas por la Organización Mundial de Comercio a más de 43 expertos de todo el mundo que iban a participar de la reunión ministerial que comenzará el 10 de diciembre en Buenos Aires.
“El presidente Macri mostró claramente que su gobierno no respeta la democracia ni el pluralismo”, sentenció la ONG británica Global Justice Now!. El Financial Times se hizo eco de la llamativa prohibición.
En una semana en la que Mauricio Macri celebra la presidencia argentina del G20 como “la vuelta al mundo” del país y se prepara para la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Buenos Aires, el gobierno argentino quedó expuesto globalmente al denegar de manera unilateral y sin motivos la acreditación para más de 43 representantes de ONGs de todo el mundo que iban a participar de esa cumbre entre el 10 y el 14 de diciembre.
Así lo denunció la red de organizaciones Nuestro Mundo No Está en Venta (Our World is Not For Sale – OWINFS), que envió una carta al presidente de la OMC, Roberto Azevedo, para solicitarle que interceda ante el Ejecutivo argentino. “El gobierno argentino revocó las acreditaciones de actores clave de la sociedad civil ante la Organización Mundial de Comercio, a pocos días de la Reunión Ministerial de Buenos Aires”, denunciaron las organizaciones. Plantearon que se trata de una “acción sin precedentes” contra sindicalistas, promotores del desarrollo, activistas de derechos en el entorno digital y ambientalistas, entre otros, que “no serán autorizados siquiera a ingresar al país para participar de la reunión”.
La noticia tomó rápidamente repercusión mundial y el propio Financial Times mostró su sorpresa ante lo que llamó "la prohibición" de la Argentina a las ONGs por la cumbre, en una medida que adjudica al "temor a las protestas" contra esa reunión. El medio estadounidense incluso recoge una declaración de Keith Rockwell, vocero de la OMC, quien explicó que la organización intentó contactarse con el gobierno argentino “a todos los niveles” para revertir esa decisión pero “simplemente dijeron que no”.
Los delegados de las distintas organizaciones recibieron ayer una nota de la Secretaría de la Organización Mundial de Comercio en las que se les notificaba que el Ejecutivo argentino había denegado la acreditación que ya había sido emitida por el ente del comercio mundial. “Fuimos informados por el gobierno anfitrión que, por razones no especificadas, la seguridad de la Argentina decidió rechazar su acreditación”, dice la carta firmada por el jefe de Relaciones Exteriores de la OMC. Añade que se hicieron “repetidas consultas” por el hecho, pero que no tienen esperanzas de que se encuentre una solución y recomiendan a los representantes de las ONGs que no viajen a la Argentina para evitar que se les niegue la entrada al país.
Entre las ONGs que fueron denegadas están las argentinas Fundación Grupo Efecto Positivo, Sociedad de Economía Crítica y el Instituto del Mundo del Trabajo. También fueron rechazadas, entre otras, la belga 11.11.11, la finlandesa Siemenpuu, la chilena Derechos Digitales y Global Justice Now!, del Reino Unido, además de organizaciones internacionales como como UNI Global Union (con sede en Suiza), UNI Américas (basada en Uruguay) y Friends of the Earth International.
“Es la primera vez en más de 15 años que un gobierno anfitrión toma una decisión de esta naturaleza”, afirmó Nick Dearden, director de la ONG británica Global Justice Now!. “Hemos participado de numerosas reuniones previas de la OMC sin ningún inconveniente, pero ahora las cuatro personas que designamos en nuestra delegación han sido excluidas y su acreditación revocada, a pesar del hecho de que hemos estado involucrando a nuestro gobierno en temas de la OMC desde hace años y que tenemos pasajes no reembolsables y reservas de hotel efectivizadas”, añadió. Sentenció que “el presidente Macri mostró claramente que su gobierno no respeta la democracia ni el pluralismo”.
En la nota de protesta enviada al director de la OMC, las organizaciones remarcan que el “acuerdo estándar” entre las organizaciones internacionales y el país anfitrión de este tipo de conferencias incluye la acreditación, los visados y la entrada de todos aquellos que hayan sido autorizados por la organización. ”Sólo bajo una consideración excepcional de seguridad, puede rechazar el ingreso”, remarcaron y señalaron que los más de 250 miembros de la red OWINFS que han participado en disntintos foros internacionales jamás habían recibido una masiva negativa de ingreso de este tipo. “En las previas reuniones ministeriales de la OMC en Singapur, los EEUU, Qatar, México, Hong Kong, Suiza, Indonesia y Kenia nunca sucedió algo parecido”, añadieron las organizaciones.

Ante esa decisión arbitraria del gobierno argentino, las ONGs reclamaron a las autoridades de la Organización Mundial de Comercio que se suspenda la cumbre prevista en Buenos Aires “a menos que el gobierno anfitrión revierta esta decisión y restablezca las acreditaciones a los grupos excluidos”. Además, advirtieron que es “irónico” que el hecho ocurra casi en simultáneo con la transferencia de la presidencia del G20 de Alemania a la Argentina y concluyeron: “La exclusión de los delegados registrados ante la OMC es un precedente grave y preocupante, no sólo para la propia OMC y para el G20 bajo la presidencia Argentina, sino para otras reuniones internacionales de este tipo”.
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Argentina_Las_ONGs_en_la_lista_negra_de_Macri

Podemos interpretar "claramente como una tentativa de impedir la participación de voces críticas de las políticas que su gobierno y otros más, buscan avanzar en el marco de esta Ministerial."


Buenos Aires, 30/11/17 - En rueda de prensa esta tarde, convocada para invitar ampliamente a participar en las actividades de la Semana de Acción #Fuera OMC, del 7 al 13 de diciembre en Buenos Aires, la multitud de organizaciones locales e internacionales que conforman la Confluencia Fuera OMC denunció la inaudita decisión del gobierno argentino de denegar acreditación a varias decenas de delegados y delegadas de organizaciones sociales del mundo entero, cuya acreditación a participar en la Ministerial de la OMC ya había sido aprobada por ese organismo multilateral.La coordinadora de Diálogo 2000, Beverly Keene, informó además de la Carta abierta enviada por la Confluencia al presidente Macri, para rechazar estas medidas "unilaterales y autoritarias que violan derechos fundamentales de las personas y organizaciones involucradas", e instar al gobierno argentino a dar marcha atrás.

Protestas están siendo realizadas ante embajadas argentinas alrededor del mundo, y Diálogo 2000 y Serpaj enviaron una carta similar al presidente argentino con las firmas de Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas y Mirta Baravalle, entre otras, alertando que este cercenamiento de la presencia y participación de la sociedad civil, así como la situación de conflicto social y represión que las políticas del gobierno van generando, cuestiona seriamente la capacidad de la Argentina de asumir además con la presidencia del G20.

"A los hechos informados por la OMC y organizaciones sociales de todo el mundo, se suman el asesinato de Rafael Nahuel días atrás, la desaparición y muerte de Santiago Maldonado, la persecución a las comunidades originarias y la militarización de los territorios donde se realizarán las próximas actividades del G20 como de la OMC," señalan.

"No hacen más que mostrar al mundo que el suyo es un gobierno con alto desprecio por el estado de derecho, los derechos humanos y la convivencia democrática," alertan las cartas. "De acuerdo con la información recibida, su gobierno ha alegado razones de "seguridad" sin mayores explicaciones, en lo que puede interpretarse claramente como una tentativa de impedir la participación de voces críticas de las políticas que su gobierno y otros más, buscan avanzar en el marco de esta Ministerial."

Entre ellas, citan cuestiones que se vienen negociando en secreto, como la posible firma de un acuerdo mal llamado de "libre comercio" entre la Unión Europea y el Mercosur, o la cesión de soberanía y control sobre áreas de importancia estratégica como las compras gubernamentales, la agricultura ecológicas, las finanzas y el comercio electrónico.

Las organizaciones de la Confluencia, incluyendo a Diálogo 2000 y Jubileo Sur/Américas, solicitan además al Director General de la OMC que cancele y traslade a otro país la Conferencia Ministerial si esta grave situación de denegación de acreditaciones, de visas y de ingreso al país no tiene pronta resolución.

Leer aquí el texto completo de la Carta enviada al Presidente Macri por Diálogo 2000 y SERPAJ Argentina

Leer aquí el texto completo de la Carta enviada al Presidente Macri por la Confluencia Fuera OMC

Leer aquí el texto de los mensajes recibidos de parte de la OMC, por las y los delegados cuya acreditación el gobierno argentino ha rescindida.

Marchamos en solidaridad con el pueblo nación Mapuche y para exigir


viernes, 1 de diciembre de 2017

Sepamos: "La mayoría de los alimentos que se consumen hoy en día en el mundo se deriva de 5,000 especies de cultivos domesticados y 1,9 millones de variedades de plantas locales cultivadas por campesinos sin agroquímicos o semillas genéticamente modificadas. Este contexto crea un "impulso" para el desarrollo y la ampliación de la agroecología tal como la practican los agricultores campesinos y familiares".

El llamado de Brasilia

28 de noviembre de 2017
Miembros de la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (SOCLA) y de su capítulo de América del Norte (SOCLA-NA) se reunieron en Brasilia el Lunes 11 de Septiembre de 2017 antes del VI Congreso Latinoamericano de Agroecología.
Este encuentro también reunió a científicos e investigadores de otras organizaciones como la ‘Asociación Brasileña de Agroecología' (ABA), 'IFOAM - Organics International', 'Food First’, 'Agricultura Familiar e Agroecología' (ASPTA), ‘La Red de Agroecología Cuba-Estados Unidos’ (CUSAN) y de Universidades de Canadá, Estados Unidos, Holanda, Suecia y España quienes endorsaron la presente Declaración. Miembros de la ‘Vía Campesina’ y ‘Agroecología Europa’ contribuyeron a las discusiones que condujeron al texto final.
Contexto:
La Revolución Verde, símbolo de la industrialización agrícola, no sólo falló en garantizar una producción de alimentos segura y abundante para todas las personas, sino que también puso a los sistemas agrícolas y alimentarios actuales en un camino insostenible de múltiples crisis, incluida la contaminación ambiental, la degradación del suelo y la sobreexplotación de los recursos hídricos, la pérdida extrema de biodiversidad, servicios ecosistémicos debilitados, la erosión de los medios de vida rurales y la expropiación y la pérdida de campesinos, pueblos indígenas y agricultores familiares.
Estos impactos también afectan a los ecosistemas terrestres y acuáticos circundantes a través de contaminación acuática y atmosférica.
Además, la agricultura industrial contribuye con alrededor del 25-30% de las emisiones de GEI, alterando aún más los patrones climáticos y comprometiendo la capacidad del mundo para producir alimentos en el futuro.
La industria agroalimentaria fomenta el hambre al rebajar los precios que reciben los agricultores y destruye la viabilidad económica de los sistemas alimentarios locales.
Las actividades económicas extractivistas como la minería comercial, el fracking y otras, así como los conflictos armados, exacerban los problemas en el campo. Además, este sistema ofrece cada vez más alimentos procesados de baja calidad nutricional, altos en sal, azúcar y grasas, con énfasis en cantidades excesivas de carne y productos lácteos, todos los cuales contribuyen a las epidemias de enfermedades relacionadas con la dieta y la obesidad que afectan actualmente a billones de personas. A la luz del cambio climático, la concentración corporativa y financiera y el aumento de los costos de energía, podemos esperar una continuación de la volatilidad de los precios de los alimentos, la desnutrición y el hambre.
Esta situación se ve agravada por el hecho de que para 2030, el 60% de la población urbana mundial vivirá en ciudades, mientras que más del 56% de los pobres del mundo y el 20% de las personas desnutridas se concentran en las ciudades. Hoy, para una mega ciudad con 10 millones de personas o más, se deben importar más de 6.000 toneladas de alimentos cada día, viajando un promedio de 1,000 kilómetros.
Los monocultivos promovidos por la agricultura industrial se han expandido dramáticamente en todo el mundo; sólo un puñado de especies de cultivos y variedades dominan los 1.500 millones de hectáreas de tierras agrícolas del planeta. La drástica reducción de la diversidad de plantas y animales ha puesto a la producción mundial de alimentos en gran riesgo, debido a la extrema vulnerabilidad a las plagas, enfermedades y la variabilidad climática asociada con la uniformidad genética. El sistema alimentario industrial globalizado no es sostenible ni equitativo, no sólo no satisface las necesidades alimentarias de los pobres, sino que también ha perdido la confianza de los consumidores del norte.
A pesar de estos desarrollos, los campeones de la Revolución Verde invocan un temor neo-maltusiano de sobrepoblación para justificar la intensificación agrícola y la industrialización al afirmar que "Alimentar a nueve mil millones de personas en 2050 requerirá un aumento del 70% en la producción mundial de alimentos". Esta posición ignora el hecho de que ya producimos suficiente comida para 10 mil millones de personas, sin embargo, más de una de cada siete sufre hambre.
No menos del 50% de los alimentos del mundo es proporcionado por productores de pequeña escala en menos del 25% de la tierra cultivable. La mayoría de los alimentos que se consumen hoy en día en el mundo se deriva de 5,000 especies de cultivos domesticados y 1,9 millones de variedades de plantas locales cultivadas por campesinos sin agroquímicos o semillas genéticamente modificadas. Este contexto crea un "impulso" para el desarrollo y la ampliación de la agroecología tal como la practican los agricultores campesinos y familiares.
Hay un número creciente de estudios e informes que sugieren que una transición a una agricultura agroecológica no sólo proporcionaría a las familias rurales beneficios sociales, económicos y ambientales significativos, sino que alimentaría al mundo de manera equitativa y sostenible.
- Para descargar el artículo completo (PDF) haga clic en el enlace a continuación:
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/El_llamado_de_Brasilia

Apreciemos construcciones democráticas desde abajo y entre los de abajo.

Entrevista a Dahyana Gorosito, segunda parte: 

de la soledad y el dolor, a nunca más caminar sola

1ro de diciembre de 2017

Fragmento final de la conversación exclusiva que Dahyana tuvo con medios alternativos que acompañan su lucha desde hace más de un año. El desconsuelo de perder una hija, la injusticia de ser acusada de ello y la esperanza de poder vivir una vida nueva donde ella decida. 

Cobertura Colaborativa de Absolución Para Dahyana.
Mientras concluye la primera semana de audiencias en la causa que investiga la participación de Luis Oroná y Dahyana Gorosito en la muerte de su bebé Selene, recuperamos la historia de la joven de 22 años que fue obligada a parir en un descampado, le fue arrebatada su primera hija mujer y luego fue incriminada por su muerte. Una trama de violencia, sometimiento y opresión que exige un Poder Judicial con perspectiva de género.
Mayo de 2016. Luego de haber sido sometida a una semana de violencias interminables, que comenzaron con un parto inhumano, la desaparición y posterior hallazgo de su beba muerta y un sinfín de violencias institucionales, Dahyana fue llevada al pabellón de mujeres de la Cárcel de Bouwer. Allí debió permanecer casi un año en prisión preventiva ya que la fiscal Mercedes Balestrini consideraba que había riesgo de fuga aduciendo que Dahyana se había “escapado del hospital”. Sobre ese episodio, Dahyana cuenta que puérpera, sin saber dónde estaba su hija, sin respuestas de las autoridades, y en el día del cumpleaños de su hijo Luisito -quien todavía se hallaba en la casa de los Oroná- estaba desesperada por ir a Unquillo a buscar a sus hijxs. Pero nunca llegó, una oficial de la policía la interceptó mientras se trasladaba en un colectivo interurbano.
Mientras Dahyana aún no se recuperaba de salud y afrontaba el dolor por la noticia de que su hija Selene estaba muerta -se enteró del terrible hecho a través de los medios, durante su internación- afuera se levantaba una marea mediática que la juzgaba sin piedad, apoyándose en una Justicia que no dejaba de acusarla de “mala madre”. Nadie se acordaba de que Luis Oroná, el padre de esa beba, el que se la había llevado, también estaba detenido y acusado por homicidio agravado por el vínculo.
Dahyana estaba sola. No contaba con su familia materna, de la que había huido escapando de la violencia de su padrastro; tampoco contaba con su familia política, la que en un principio fue contención y que luego se transformó en sometimiento, mentiras y extorsión con la muerte de su hija para cubrir a uno de los suyos.
Pero algunas mujeres escucharon la voz de Dahyana, que bajito resonaba, y comenzaron a indagar en el hecho, en la historia de su vida, y a acercarle algunas cosas a la cárcel. Aparecieron vecinas de Unquillo. Y luego un grupo de abogados y abogadas, y después una red más grande de organizaciones sociales que conformaron, en ese entonces, la Mesa de Trabajo por la libertad de Dahyana. El objetivo era que ésta pudiese pasar la navidad del 2016 con su hijo Luisito, de quién estaba alejada desde ese trágico día.
La libertad llegó recién en mayo de este año, unos días antes del cumpleaños de su hijo. Dahyana cuenta cómo fue ese día, en el que a las 10 de la mañana le informaron que tenía que salir “de comisión”, sin mayores explicaciones. Sólo las palabras de una de las guardias con las que tenía muy buena relación le sonaron extrañas: “A lo mejor hoy no vas al colegio de acá, pero podés ir a otro colegio”. El traslado llegó a destino y Dahyana continuaba especulando con lo que ese día podría ser, incluso pensó que era el día del juicio. Inesperadamente, aparecieron dos de sus abogadas con una sonrisa que no podían ocultar (ella estaba aún más desconcertada). “El ayudante fiscal me leía un montón de cosas que yo no entendía, y yo las veía a las abogadas que se reían (…) Después apareció la fiscal (Mercedes Balestrini) y me dijo que quedaba en libertad, que tenía que volver para el juicio. En ese momento, me largué a llorar”. Afuera, la esperaban muchas mujeres para darle un abrazo y decirle, finalmente, que ya no estaba sola.
Sentirse acompañada
Al salir de la cárcel de mujeres, Dahyana intentó volver a la casa de su madre y sus hermanxs, pero poco tiempo le llevó darse cuenta de que todo seguía igual. La violencia que el padre de sus hermanxs ejercía sobre la familia no había cesado.
Pero ahora ya había nuevas posibilidades, una familia nueva, compañera. Dahyana se refugió en aquellas mujeres que escucharon su voz y comenzó a transitar un camino que nunca había tenido la oportunidad de conocer: el de la libertad. Podía vivir por primera vez sola y tranquila, pero sabiéndose acompañada por muchas.
Nos cuenta que un día regresó a Bouwer por sus cosas y allí estaba todo. Sus compañeras habían guardado cada una de sus ropas, cuadros y fotos, e incluso los materiales con los que Dahyana hacía artesanías. Todo eso pasó a formar parte de su nuevo hogar, adornado enteramente por fotos de sus momentos felices con quien es la causa de sus risas, su hijo Luisito.
La tortura de estar un año separada de su hijo Luis no concluye aún. A Dahyana sólo se le permiten algunas visitas semanales que actualmente no se están concretando, mientras Luisito está a cargo de la mamá de Luis Oroná.
Imaginar el futuro se vuelve algo hermoso y duro a la vez. A Dahyana se le retuerce el corazón al pensar en el juicio que hoy debe transitar, en todo este mal sueño que la aleja de su hijo y que pone en vilo el futuro de su bebé por nacer: “Es como una tormenta que inició el día que me llevaron presa sin saber porqué, sólo me decían que yo era la madre”. Dahyana fantasea que cuando esa tormenta pase, podrá tener un futuro con sus hijos en el que finalmente pueda tomar sus propias decisiones.
—¿Qué te gustaría?
— Tal vez pueda trabajar desde mi casa, para poder criar a mis hijos, porque se puede.
De la misma manera en que todas sentimos hoy el dolor de Dahyana, ella comienza a sentir el de otras mujeres y nos cuenta que su vida ya nunca será igual. Estamos cerca y estamos juntas, incluso a la distancia. Un caso tan cercano como el de Victoria Aguirre y su beba Selene la conmueve, pareciera que están hablando de su vida cuando, en realidad, es la vida de otra, pero parece y se siente como propia.
Dayhana encontró su lugar rodeada de mujeres que ayudan a otras mujeres en situaciones de violencias. Un día suyo se llena con trabajos de mantenimiento de un espacio cultural pensado para mujeres, con la meta de finalizar sus estudios secundarios y con el aprendizaje de acompañar a aquellas que transitan situaciones similares a las que ella vivió.
Ella puede ver ahora cuántas son las violencias a las que las mujeres están sometidas cotidianamente e identifica incluso aquellas que nunca marcó como tales, pero que vivió en carne propia. El aprendizaje es cotidiano, y duele. Hoy su vida se ha vuelto suya, se teje en un “entre mujeres” con el que camina y del cual toma fuerza para darle batalla a la violencia machista e institucional.


Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article15560

"Nos sumamos, de este modo, a los múltiples comunicados de repudio realizados por comunidades y organizaciones indígenas, investigadores, docentes y estudiantes, trabajadores del Estado, agrupaciones religiosas y organismos de derechos humanos. Al mismo tiempo, comunicamos nuestra preocupación, una vez más, por la recurrencia de discursos y relatos sesgados y erróneos sobre la realidad de los pueblos indígenas actuales y sus orígenes".

Mensaje de los investigadores de CONICET
"Los mapuches no son 'indios chilenos',
sino pueblos preexistentes"
1 de diciembre de 2017


ANRed


Los investigadores nucleados en la Sección Etnología, perteneciente al Instituto de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Buenos Aires, repudiamos la represión llevada a cabo contra la Pu Lof en Resistencia, en el Departamento de Cushamen, el 11 y el 12 de enero, por Gendarmería Nacional y por la Policía de la Provincia de Chubut. Nos sumamos, de este modo, a los múltiples comunicados de repudio realizados por comunidades y organizaciones indígenas, investigadores, docentes y estudiantes, trabajadores del Estado, agrupaciones religiosas y organismos de derechos humanos.
Al mismo tiempo, comunicamos nuestra preocupación, una vez más, por la recurrencia de discursos y relatos sesgados y erróneos sobre la realidad de los pueblos indígenas actuales y sus orígenes. Como investigadores que trabajamos con pueblos originarios de Argentina y de otros países de América del Sur, respaldamos una parte sustancial de nuestras investigaciones en etnografías llevadas a cabo en los territorios comunitarios y en los márgenes de las zonas urbanas, en las que se instalaron las familias indígenas que fueron forzadas a desplazarse desde mediados del siglo pasado.
Si bien en las últimas décadas la destrucción de sus territorios intensificó las migraciones, también se da un proceso inverso y algunos deciden volver a la tierra. Este proceso de retorno —al que suelen referir como “recuperaciones”— pone al descubierto el despojo territorial que vivieron sus mayores, así como los métodos fraudulentos y violentos empleados tanto por privados como por el propio Estado.
Numerosas investigaciones antropológicas e históricas contextualizan estos procesos de despojo y permiten explicar por qué Benetton es hoy el mayor propietario de la Patagonia, en tanto que la mayoría de las comunidades indígenas territoriales se encuentran en tierras consideradas fiscales, sin títulos de propiedad comunitaria, bajo la amenaza constante de desalojo. Por lo tanto, las “recuperaciones” no son actos terroristas ni amenazas a la seguridad nacional, tal como sostiene el Ministerio de Seguridad de la Nación. Son llamados de atención sobre historias silenciadas en el relato oficial de la colonización, sobre los efectos negativos de la extranjerización de la tierra y de la intervención del capitalismo extractivista, y revelan la continuidad de la colonialidad en el presente.
Por otro lado, tal como indica el nombre de nuestro lugar de trabajo, algunos de nuestros estudios examinan las clasificaciones etnológicas, sus contextos de producción y las relaciones de poder subyacentes. Coherentes con dichas investigaciones, nos vemos en la obligación de aclarar dos enunciados fundados en el desconocimiento que, si bien son antiguos, se actualizan en estos días.
Afirmamos, por lo tanto, que los mapuches no son araucanos de origen chileno y no exterminaron a los tehuelches. La mayoría de los etnónimos (nombres de los pueblos indígenas) variaron entre el siglo XVIII y el presente; algunos son nombres que se dan a sí mismos —como por ejemplo “mapuche”— y otros fueron impuestos —como es el caso de los términos “araucano” y “tehuelche”. Vale decir que “araucanos” no es el “verdadero nombre” de los mapuche ni tampoco es el nombre de los “antiguos mapuche”; es apenas el nombre que los españoles quisieron darles.
Los mapuches, por otra parte, no son “indios chilenos”, sino pueblos preexistentes. Esto significa que vivían en estos territorios antes de que existieran los Estados y que había mapuches en lo que hoy es Argentina, así como había tehuelches en lo que hoy es Chile. A su vez, las alianzas matrimoniales entre unos y otros y los desplazamientos producidos por el avance de los Estados sobre sus territorios dieron lugar a que muchas familias se identifiquen en el presente como mapuche-tehuelche, tal como ocurre en la actual provincia de Chubut. Los tehuelches, por otra parte, no “se extinguieron”, sino que desde hace varios años luchan para demostrar que continúan existiendo y, en la Patagonia austral, han comenzado a identificarse en el espacio público como aonek’enk. Los responsables de su marginación e invisibilización no fueron los mapuches, sino las políticas de colonización.
Convencidos de la importancia de evitar lecturas sesgadas de la historia y del presente, en la vía para reparar injusticias y subordinaciones, invitamos a quienes deseen profundizar en el conocimiento de estos temas a considerar, en primer lugar, las voces de los propios pueblos originarios, que se expresan a través de sus organizaciones y líderes, en los medios de comunicación y en las redes sociales.
Los invitamos también a consultar los numerosos estudios actualizados, disponibles en internet, mediante los cuales los investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de diversas universidades nacionales contribuimos a resolver problemas que preocupan a nuestra sociedad.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=234806