jueves, 7 de abril de 2016

I. Sigamos comprobando porqué construir el Nunca Más al capitalismo.

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Amenazas contra dirigentes del BDS, 

boicot a Israel
6 de abril de 2016

El pasado 28 de marzo, el periódico más vendido en Israel, Yedioth Ahronoth, organizaron en Jerusalén una conferencia dedicada a combatir al movimiento BDS(movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones). Es la primera conferencia nacional de este tipo con más de mil asistentes entre ellos ex presidentes, ministros, artistas y empresario que expresaron su preocupación por el avance global del BDS y el daño que está causando a Israel. Entre las advertencias, condenas y amenazas proferidas en la conferencia, se destaca el discurso del Ministro de Inteligencia Israel Katz, quien llamó a la “eliminación civil selectiva” de los líderes y activistas del BDS. 

Por ANRed

Los organizadores de la conferencia dedicada a combatir al movimiento BDS se expresaron,“sin cuchillos o misiles, pero con una carga explosiva que consiste en mentiras -genocidio, apartheid y crímenes contra la humanidad-, el BDS está conquistando un número cada vez mayor de bastiones en Europa, Estados Unidos y otros lugares. Desde los campus de California hasta los supermercados de París, el boicot académico, económico y cultural se está convirtiendo en una amenaza palpable al estatus internacional del Estado de Israel “.
Omar Barghouti, defensor de derechos humanos y principal vocero del BDS fue el blanco principal de los ataques,(Barghouti fue nombrado varias veces al describir los esfuerzos recientes del gobierno israelí para revocar su residencia permanente), los oradores también atacaron a los grupos de derechos humanos israelíes por supuestamente ayudar al BDS.
Reproducimos una carta de respuesta de Omar Barghouti ante las amenazas:
MENSAJE DE OMAR BARGHOUTI, DIRIGENTE DEL MOVIMIENTO BDS
1º DE ABRIL 2016
Algunas personas, incluyendo periodistas, me han escrito expresando su preocupación o preguntándome sobre la reciente amenaza de “asesinato civil selectivo” hecha por un ministro israelí contra “líderes” y activistas del BDS.
Por supuesto, hay razones fundadas para alarmarse seriamente cuando ministros de cualquier gobierno hacen semejantes amenazas contra defensores de derechos humanos. Así que imaginen la gravedad de la amenaza cuando es hecha por un régimen crecientemente paria y sin ley de ocupación, colonialismo y apartheid que comete impunemente ejecuciones extrajudiciales contra la población civil palestina, y que considera como “traidores” incluso a los disidentes israelíes sionistas que se atreven a revelar –aun de manera selectiva y autocensurada– los crímenes de guerra israelíes.
Vale la pena recordar que en 1995, el entonces primer ministro israelí de línea dura Isaac Rabin fue asesinado por un judío-israelí fanático influenciado por una campaña que acusaba a Rabin de “traidor”. Los actuales dirigentes israelíes guardaron silencio o incluso participaron en aquella campaña de incitación.
El pueblo palestino recordará siempre a Rabin como el dirigente israelí que ordenó y orquestó la limpieza étnica de las ciudades palestinas de Lydda y Ramla en 1948. También será recordado como el ministro de “Defensa” que durante la primera intifada (1987-1992) ordenó a sus soldados “quebrar los huesos” de los niños y jóvenes palestinos capturados para impedirles lanzar piedras a las fuerzas de ocupación.
Aun así, el clima político en aquel entonces era significativamente más “civil” de lo que es hoy. En ese entonces el sistema de “justicia” israelí todavía simulaba ser independiente y profesional; los colonos no tenían el control efectivo del gobierno como lo tienen hoy.
El nivel de impunidad criminal que campea en el establishment israelí hoy en día ha llevado al senador estadounidense Patrick Leahy a pedirle al Secretario de Estado John Kerry que investigue si el dinero de los impuestos estadounidenses está ayudando a Israel a cometer“asesinatos extrajudiciales” de palestinos.
No todos los días un senador calificado afirma con valentía que se le debe rendir cuentas a las y los contribuyentes estadounidenses sobre la ayuda militar a Israel a la luz de sus “graves violaciones de los derechos humanos”. Después de todo, la lealtad al régimen opresor y de ultra derecha israelí es una prioridad considerablemente mayor para el Senado de EE.UU. de lo que es para los contribuyentes estadounidenses.
Volviendo a la amenaza velada del gobierno israelí de hacer daño a los activistas del BDS, éstos son los hechos. Como informaron los medios israelíes, el ministro de inteligencia israelí Israel Katz dijo (en hebreo) en la mayor conferencia israelí anti-BDS –celebrada el 28 de marzo en Jerusalén– que Israel debería abocarse a la “eliminación civil selectiva” de “líderes” del BDS con ayuda de la inteligencia israelí. Katz usó intencionalmente un lenguaje que juega con el término hebreo usado para “asesinatos selectivos”. Mi nombre fue mencionado en este contexto.
Aquí está el enlace a los discursos en YouTube de los ministros de Interior Arieh Deri y de Inteligencia Israel Katz. Fueron traducidos y subtitulados de manera precisa y profesional por un activista de derechos humanos (y colega) judío-israelí.
Varios de mis colegas (destacadas activistas del BDS palestinas, internacionales y también israelíes) y yo estamos alarmados y seriamente preocupados por nuestra seguridad física después de esta amenaza de alto nivel. No es necesario decir que no entramos en pánico; ni que esto no disminuirá ni remotamente nuestro trabajo por los derechos humanos. Pero tampoco nos tomamos estas amenazas a la ligera.
Todavía estamos trabajando para recabar todas las amenazas y ataques hechos por otros ministros y miembros del gobierno israelí contra el movimiento BDS (y contra mi persona), como Ayelet Shaked (ministra de Justicia), Gilad Erdan (ministro de asuntos estratégicos y zar anti-BDS), etc.
En su discurso, el ministro Israel Katz juega con el término oficial usado por los militares israelíes para referirse al asesinato: “eliminación selectiva”, y le añade el vocablo “civil”. Como señalaron nuestros compañeros israelíes, agregar “civil” al término usado durante muchos años por los oficiales israelíes para indicar asesinatoes por lo menos ambiguo.
El BDS es un movimiento global no violento de derechos humanos, liderado por el Comité Nacional Palestino de BDS (BNC), la más amplia coalición de la sociedad civil palestina. Fundado en 2005, al cumplirse el primer aniversario de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia contraria al Muro de Israel, el BDS llama a respetar los derechos fundamentales del pueblo palestino según el Derecho Internacional.
El movimiento BDS se basa en la Declaración Universal de Derechos Humanos y rechaza, por lo tanto, todas las formas de racismo y discriminación con base en la identidad, incluyendo el antisemitismo.
En los últimos dos años, Israel ha lanzado una desesperada guerra legal y jurídica contra el BDS, después de intentar infructuosamente durante 10 años frenar la impresionante expansión del movimiento. Israel está promoviendo en Francia, el Reino Unido, EE.UU., Canadá, Alemania, Australia y otros países un ambiente similar al macartismo, abogando por la supresión radical de las libertades civiles y de expresión. Aun así, ésta es la primera vez que un ministro del gobierno israelí incita de manera violenta contra los defensores de derechos humanos palestinos.
Tal como Katz nos advirtió abiertamente en sus afirmaciones, los servicios de inteligencia de Israel planean fabricar supuestas conexiones entre “líderes” del BDS y “organizaciones terroristas”. Además de ensuciar nuestros nombres, esta campaña mafiosa de intimidación está implícitamente preparando el terreno para que seamos atacados físicamente, especialmente a la luz de la atmósfera tóxica que reina en Israel.
El rabino principal de la comunidad sefaradí en Israel está llamando a limpiar étnicamente a todas las personas “no judías” de “la tierra de Israel”.
Un líder de los colonos judíos llamó a los cristianos –palestinos y de otros orígenes–“vampiros chupa-sangre” que deberían ser “expulsados” de Israel. Exhortó también a incendiar más iglesias, cuando en efecto muchas iglesias y mezquitas palestinas ya fueron incendiadas por colonos ultraderechistas, con la protección –y por ende el apoyo– de militares, fuerzas de seguridad y jueces israelíes.
Los colonos que quemaron vivo al bebé palestino Ali Dawabsha, a su madre y a su padre el año pasado, y luego celebraron sus espantosos actos de terrorismo, todavía no han sido condenados por estos asesinatos. Esto naturalmente alentó a otros colonos a incendiar la casa del testigo que queda del crimen, el tío de Ali.
Resumiendo el sentimiento creciente entre los disidentes israelíes, el destacado periodista israelí Gideon Levyllamó a 2015 “el año del fascismo israelí descarado y sin culpas”. Me pregunto cómo describirá Levy al año 2016 cuando termine.
Es en este particular ambiente de rampante racismo, criminalidad y absoluta impunidad que uno tiene que leer la amenaza de “eliminación civil selectiva” proferida por el ministro Katz. En la sociedad israelí actual, como correctamente señaló el senador Leahy, los soldados, las fuerzas de seguridad y los colonos armados asesinan palestinos con total impunidad, literalmente.
En efecto, “asesinato civil selectivo” bien puede ser entendido por los colonos de ultra derecha u otros elementos extremistas en Israel como una licencia para matar otorgada por un “civil”, más que por el aparato militar/de seguridad.
Aunque Katz se va por las ramas y elude definir el término con exactitud, su afirmación de que algunos líderes y activistas del BDS están conectados al “terrorismo” y con “organizaciones terroristas” amplifica todavía más esta licencia para matar implícita.
El gobierno de EE.UU. y la Unión Europea también son responsables, por supuesto, de esta impunidad criminal. Además de darle vida al régimen de apartheid y ocupación de Israel, armándolo hasta los dientes y protegiéndolo durante décadas contra cualquier sanción internacional severa, los EE.UU. y la U.E. enviaron a sus embajadores a participar en esta conferencia israelí anti-BDS. Y no dijeron ni pío en protesta por la amenaza implícita que se hizo allí de neutralizar a los defensores de derechos humanos .
Esto equivale a una tácita luz verde de EE.UU. y la U.E. a Israel para que continúe su guerra demente e ilegal contra el movimiento BDS no violento y sus principales activistas, en Palestina y en todo el mundo.
Ésta es la razón por la cual estoy seriamente preocupado por mi seguridad física y por la de mis colegas palestinas, israelíes e internacionales del BDS. Hacemos responsable al gobierno israelí por cualquier daño físico que pueda sufrir cualquiera de nosotros/as como resultado de este vil intento de silenciar nuestras voces.
También hacemos parcialmente responsables a los gobiernos de EE.UU. y la Unión Europea por cualquier posible ataque.
Independientemente de su posición respecto al BDS, las organizaciones de derechos humanos y las ciudadanas y ciudadanos del mundo que se preocupan por los derechos civiles y humanos están llamados a tomar una posición clara en defensa de nuestro derecho a abogar por el BDS, como un asunto de conciencia y de libertad de expresión. También están llamados a condenar en términos inequívocos esta incitación a la violencia sin precedentes del gobierno israelí contra las y los defensores de derechos humanos palestinos y de otras partes.
Moshe Dayan dijo una vez que “Israel tiene que ser como un perro rabioso, demasiado peligroso para ser molestado”. El actual régimen israelí está siguiendo escrupulosamente el consejo de Dayan. Pero los “perros rabiosos” pueden ser detenidos. De hecho, los perros rabiosos deben ser detenidos, ya que no se sabe a quién pueden morder la próxima vez.
Cordialmente,
Omar
Traducción del inglés: María Landi

Fuente original: Palestina Libre

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article11750

miércoles, 6 de abril de 2016

“Convocamos a todos aquellos vecinos y vecinas de Malvinas a ser parte de esta jornada del 7 de abril, Día Mundial de la Salud”.

Con Monsanto no hay paz social
La salud y Monsanto son como el agua y el aceite

Este jueves 7 de abril en el Día Mundial de la Salud, vecinos y vecinas del pueblo de Malvinas, organizaciones politicas y sociales, compañeros de diferentes lugares de Córdoba nos hacemos presentes en esta manifestacion para exigir una vez más a la intendenta Silvina González, que el municipio de Malvinas Argentinas (en donde se mantiene el bloqueo permanente a la empresa multinacional Monsanto) firme un decreto para el inmediato retiro de esta empresa responsable de la contaminacion mundial producto de la utilizacion del paquete agrotoxicos-semillas geneticamente modificadas, expresion del saqueo y la depredacion a los cuales se mantienen sometidos nuestros bienes comunes y ecosistemas naturales asociados.
A esta situación hay que agregarle la crisis de gobernabilidad que tiene hoy la intendenta y toda la municipalidad, donde los vecinos del pueblo la “escrachan” a plena luz del dia, denunciando el ajuste que se vive: desempleo, falta de condiciones dignas en los barrios (no hay asfaltado, no hay sistema cloacal, etc). Es decir, queda claro para quien le interesa gobernar silvina: para monsanto y contra el pueblo.
Convocamos a todos aquellos vecinos y vecinas de Malvinas a ser parte de esta jornada donde habrá radio abierta frente al edificio de la municipalidad desde las 10hs con audios sobre la problemática y la experiencia acumulada de 3 años sostenidos de lucha por la vida y contra Monsanto.

EN EL DIA INTERNACIONAL DE LA SALUD NOS PRONUNCIAMOS:
·  PORQUE EL PUEBLO YA DECIDIO: CHAU MONSANTO
·  CON MONSANTO NO HABRA PAZ SOCIAL
·  NO A LADEPREDACION DE NUESTROS BIENES COMUNES.
·  NO AL MODELO SAQUEADOR, EXTRACTIVISTA, CONTAMINANTE REPRESOR:FUERA MONSANTO, CHEVRON Y BARRICK GOLD
·  FUERA EMPRESAS CONTAMINANTES Y REPRESORAS DE NUESTRO SUELO.
·  SI A LA VIDA NO A MONSANTO.


ASAMBLEA DEL BLOQUEO A MONSANTO:
Acercate los sabados a las 16hs en el bloqueo (R 88 camino a Montecristo km 9,1/2).
Contacto

Twitter: @monsantochau

#SinMonsantoLaVidaFlorece
#ChauMonsanto
 
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UAC Unión de Asambleas Ciudadanas Contra el Saqueo y la Contaminación
www.asambleasciudadanas.org.ar
facebook.com/unionasambleasciudadanas
http://twitter.com/prensauac
 
(pdf cuadernillo uac:) --> 
http://go4.es/0aJa
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¡Se agradece difusión!

martes, 5 de abril de 2016

“Debemos social, cultural y económicamente dar un salto. Ya no hay tiempo para los pequeños pasos.(…) Utilizamos el término «salto», porque realmente hablamos de una transformación que debe tener lugar en muchos frentes”.




Entrevista a Naomi Klein y Avi Lewis, activistas antoglobalización y autores del documental "Esto lo cambia todo"
"¿Y si el calentamiento global 
no es sólo una crisis?"

4 de abril de 2016

Por Anna Silman (Salon/ El viejo topo)


Durante el último Festival de Cine de Toronto, la escritora y activista Naomi Klein presentó su “Manifesto”, una súplica al gobierno de Canadá para que se abandonen los combustibles fósiles y se tomen medidas radicales hacia una sociedad mucho más sostenible y equitativa.
Apoyado por personalidades como Neil Young, Alanis Morissette, Ellen Page o Rachel McAdams, así como por actores, músicos, activistas y líderes aborígenes, el manifiesto implora a los líderes políticos “aprovechar la oportunidad para abrazar la necesidad urgente de transformación” y defender “nuestro deber sagrado hacia los damnificados por este país, a los que hoy sufren innecesariamente y a todos los que tienen derecho a un futuro seguro”. (Lee el texto entero).
Pero, como es de costumbre, este no es el único frente en el que lucha Klein. El festival de este año también estrenó “Esto lo cambia todo”, una adaptación (en formato documental y dirigido por su marido, Avi Lewis) del bestseller homónimo de Klein publicado en 2014. Pero así como el libro era un épico alegato anticapitalista (apodado por el New York Times como “el libro sobre medio ambiente más trascendental y polémico desde Silent Spring”), y el manifiesto es un intento muy concreto de lanzar un nuevo paquete de políticas medioambientales, el documental es una mirada mucho más íntima, conducida a través de las comunidades que están en primera línea de la guerra contra el cambio climático: desde las comunidades indígenas que luchan en las áreas donde procesan arenas de alquitrán en Alberta, a los habitantes de Andhra Pradesh, que defienden en India sus pantanos amenazados por una planta de extracción de carbón. Como el libro, la adaptación da una vuelta positiva al asunto. “¿Y si el calentamiento global no es solo una crisis?” pregunta Klein al público. “¿Y si es la mejor oportunidad que tendremos de construir un mundo mejor?”
“¿Y si el calentamiento global no es solo una crisis?” pregunta Klein al público. “¿Y si es la mejor oportunidad que tendremos de construir un mundo mejor?”
Antes de desvelar el manifiesto, el medio digital Salon se sienta con Klein y Lewis para hablar del documental, del poder del activismo de base y de su optimista (e indefinida) visión de futuro. Tal y como dice Klein: “No estamos ganando. Eso no quiere decir que podamos relajarnos. Pero quiere decir que la cosa se pone interesante”.
Naomi, nuestros lectores están familiarizados con tu trabajo, pero querría centrarme en el proceso de adaptar tu libro a documental. ¿Cómo empezó todo esto?
Naomi Klein: Los dos proyectos se pensaron a la vez. Se me ocurrió la idea para el libro mientras Avi trabajaba para Al Jazeera English como co-presentador de un espacio llamado “Fault Lines”, un programa de documentales. Yo viajaba para mi libro y Avi viajaba por todo el mundo para Al Jazeera. No nos veíamos, y era totalmente insostenible, así que decidimos empezar un proyecto juntos. Yo tenía la experiencia de haber hecho un largometraje sobre mi anterior libro (“La doctrina del shock”), con Michael Winterbottom. Pero con Michael lo hicimos todo a posteriori, y creo que hubo algunos fallos. Yo siempre tardo mucho en escribir un libro. Son unos cinco años de escritura y, una vez he terminado, lo último que quiero es hacerlo todo de nuevo. Durante la investigación, siempre hay un sentimiento muy genuino de descubrimiento, ya que aún no has acabado de definir tu tesis. Con el documental intentas simular todo eso (volver a los sitios a los que ya has estado, etc.), y quieras que no, el producto final siempre tiene algo de simulación. Así que queríamos hacer algo distinto esta vez, por un lado porque queríamos pasar más tiempo juntos a nivel personal, pero también porque pensamos que quizá el proceso mejoraría: ¿Y si Avi hace el documental mientras yo escribo el libro? De esta forma el proceso genuino de descubrimiento queda documentado. Ese es el lado positivo.
Avi Lewis: El inconveniente fue intentar hacer una adaptación de un libro que aún no se había escrito, y eso fue duro. Se trataba de ir más allá de nuestras razones personales y conseguir una autenticidad en toda la investigación. Lo bueno es que creo que los dos tenemos la convicción de que, si uno quiere hacer florecer una idea, una idea radical en el seno de una cultura muy abarrotada de conceptos, vale la pena intentarlo en cuantas más plataformas mejor, de forma simultánea. Así que no solo teníamos el proyecto del libro y la película en paralelo, también trabajábamos en comprometer a la gente con nuestra web y con otras plataformas digitales.
En Toronto lanzamos el manifiesto “The Leap Manifesto”. Naomi tuvo una idea brillante (muy típico de ella). 2016 es año bisiesto [leap year, en inglés], así que pensó que lo que debemos hacer, socialmente, culturalmente y económicamente, era precisamente esto, dar un salto [leap]. Ya no hay tiempo para los pequeños pasos. Aparte del libro y el documental, nos hemos organizado muchísimo durante estos últimos meses: hemos tenido reuniones con organizaciones de todos los campos, niveles y espectros. Tuvimos un encuentro en Toronto que reunió a activistas, sindicatos, ecologistas, coordinadores de derechos y de justicia social. Este manifiesto, pidiendo en Canadá una transición hacia una economía de pocas emisiones contaminantes, para que se ejemplifiquen los principios de justicia y se aborden las injusticias, se lanza en medio del festival de cine.
Una película no argumenta meticulosamente ni da evidencias. Las películas son emoción, conexión y dimensión humana. En los grandes libros de no-ficción es difícil crear personajes y darles vida de la manera en la que lo haría una película. Y ninguna de esas dos plataformas sigue siendo idónea para lanzar un paquete de medidas. Así que estamos explorando la posibilidad de verter todos esos conceptos y sus implicaciones en distintas plataformas, según los puntos fuertes de cada medio.

El documental se centra mucho en esos movimientos de base llamados “ecología de los pobres”, así como en un gran número de ese tipo de grupos que acaban teniendo mucho éxito, como ahora los manifestantes que pararon la explotación de una mina de oro en Halkidiki, Grecia.
AL: La gente está ganando, por todas partes. El movimiento por la justicia climática está empezando a andar en serio. Si miras dónde estábamos hace un año, había medio millón de personas en la calle en Nueva York. Y era por el clima. Nunca nadie había visto una manifestación similar antes. La poca inversión en combustibles y carburantes fósiles ha estallado en los últimos años, con repercusiones que van mucho más allá de los campus universitarios americanos en donde empezó todo, de las ciudades, los pueblos, de Europa, Australia… Ahora tenemos todos esos proyectos de oleoductos que se están aplazando, en algunos casos incluso interrumpiendo. Tenemos el movimiento para parar el fracking, un movimiento que ha explotado y ha conseguido que se establezcan prohibiciones, en Nueva York o en Escocia. Hay muchas cosas que celebrar y en las que inspirarse. El movimiento por el medio-ambiente está expandiendo su noción de lo que es y se está ampliando por todo el mundo. Es un momento intenso, de mucho crecimiento. Se trata de una historia en la que los puntos no acostumbran a conectarse.

Me interesa este fenómeno internacional denominado Blockadia* como una forma de conectar a todos esos movimientos medio-ambientales de base que parecen a priori muy dispares.
AL: De hecho, están todos conectados. Hemos conocido a gente en Estados Unidos que se declaran activistas en contra de las arenas de alquitrán, y no es porque estén conectados con los activistas del norte de Alberta (Canadá), sino porque los grandes equipos encargados de las infraestructuras de alquitrán (las piezas de Lego enormes que utilizan para construir refinerías y tuberías) pasan por su estado. Y eso es porque hay petroleros llenos de bitumen que han explotado cerca de sus ciudades. Así que la gente está facilitando el encuentro de unos con otros.

¿Siente que estamos en la cúspide de algo, en una especie de punto de inflexión?
NK: Cuando el otro día miraba por primera vez el documental, me impresionó darme cuenta de que esto es una guerra. Lo ves cuando te fijas en cómo se desarrollan los acontecimientos cuando la gente intenta parar una planta de carbón o una mina: aparecen las armas. Es así, y es difícil que la gente lo vea. Pero hay bandos. Y cuando intentas pararlo es cuando más ves que hay bandos muy definidos. Así que diría, para no utilizar términos militares, que se trata de una carrera.
AL: Vamos, ¡a la carrera!
NK: Diría que empezamos muy atrás. En lo que a emisiones respecta, y porque nos hemos retrasado durante tantísimo tiempo, tenemos que hacer mucho, y muy rápido. Es una tarea muy difícil, y por eso utilizamos el término “salto”, porque realmente hablamos de una transformación que debe tener lugar en muchos frentes. Aun así hay señales muy emocionantes: el precio de la energía solar ha bajado en un 75%. Es ahora más barata que los combustibles fósiles, al menos en muchas partes del mundo. Si miras el porcentaje al que el sol se está introduciendo en un país como Bangladesh, es impresionante. Creo que la industria de los combustible fósiles está empezando a asustarse por la combinación desplome del precio–desinversión y por la tendencia que hace que las renovables se estén abaratando muchísimo en muy poco tiempo. Eso no quiere decir que ganemos. No estamos ganando. Eso no quiere decir que podamos relajarnos. Pero quiere decir que la cosa se pone interesante.
¿Cómo ven el reciente esfuerzo por parte de las empresas de apropiarse del movimiento por el clima, como la campaña de BP “Beyond Petroleum” (“Mucho más que petróleo”)?
AL: Con la campaña de BP ves exactamente lo que significan las palabras escogidas, ya que la abandonaron al cabo de muy poco de empezarla.
NK: Dijeron todo lo que debía decirse, lo escogieron muy bien. Dijeron que se convertirían en una multinacional diversificada y que irían más allá del petróleo, pero entonces el precio del crudo aumentó, vendieron su parte de energías renovables y duplicaron su apuesta por los combustibles más contaminantes del planeta. Así que no creo que podamos dejar esto en manos del mercado. Es demasiado importante. Es nuestro hogar. Es la vida en la tierra. Uno no debería apostar o jugar con un bien tan preciado e irremplazable. Eso no quiere decir que el mercado no tenga ningún papel, pero la idea de esperar lo mejor y poner algunos mecanismos favorables al mercado y dejarles hacer su trabajo… Creo que estamos ante una cuestión que solo se soluciona con normativas.
En el documental te fijas en la trayectoria de activistas a título individual, lo que lleva a escenas muy emotivas: los rancheros de Montana, devastados por el vertido de petróleo en su patio trasero o las mujeres del Alberta Beaver Cree Nation, a quienes la burocracia pone trabas de forma constante. ¿Cómo fue conocer y hablar con esta gente, y cómo escogió las historias que debían formar parte del documental?
AL: Fue muy difícil escoger. Decidí que, para que estuviera a la altura del trabajo que realizaba Naomi, debía ser un proyecto global. También vi que uno no puede hacer un documental sobre el cambio climático y el capitalismo en 2012 y no ir a China o India, no estar en los sitios donde se ganará o perderá la batalla por el cambio climático. Y como es muy complicado (y caro) viajar para realizar un documental (especialmente cuando intentas hacerlo con una buena producción y llevas veinte maletas encima cada vez que subes a un avión) tuvimos que reducir el tiempo que pasábamos en cada sitio al que íbamos. Habría sido magnifico haber tenido un par de meses para cada localización, pero tuvimos solo semanas. Eso lo compensamos con más investigación previa, charlando antes con la gente y estableciendo con tiempo las relaciones críticas con los sujetos que nos interesaban más. Cuando estás sobre el terreno y ocurre algo dramático en tiempo real… Bueno, podríamos decir que eso son los dioses sonriéndote. No se ven en el documental las innumerables veces que esto no ocurrió.
Con los documentales… no dejes nunca que nadie te diga que hay una fórmula mágica. Cualquiera que actúe haciendo ver que sabe lo que está haciendo, miente. Se basa todo en conjeturas; con los años pules tu intuición, tus corazonadas. Pero una cosa está clara: si la comunidad está a bordo del proyecto, entonces tienes una apuesta segura. Cuando sabes que un colectivo está luchando contra algo, o que se han juntado para luchar, cuando tienes ese sentimiento de que hay una lucha real… Sabes que vas a encontrar esos momentos de emoción, de drama. Además sabes que conocerás a gente de la cual aprenderás muchísimo y que te inspirarán. Gente que dirá cosas que cambiarán tu mundo y la manera que tienes de pensar y ver las cosas.
Me quedé muy impresionada con un momento en el que una mujer que participa en una protesta (la que se opone a la construcción de una mina de carbón en Grecia) dice mirando a cámara: “Daría mi vida para poner fin a esto”. No me pareció ni planificado ni orquestado con antelación.
AL: Esa mujer no se andaba con gilipolleces.
NK: Vino ella a buscarnos. Y otra cosa que quería decir es que las escenas del norte de Alberta, con Crystal y su familia en la comunidad de Beaver Cree Nation, son únicas, ya que ellos nunca se habían abierto a las cámaras de ese modo. Crystal ha hecho muchísimas entrevistas, pero nunca había invitado a nadie a su ámbito más familiar. Y esto tiene que ver con que Crystal y yo estamos involucradas en este movimiento desde hace mucho, y nos conocemos. Eso es lo que nos permitió hacer todo esto. Aunque no estuviéramos allí por mucho tiempo, la gente nos bendijo con su tremenda confianza. Y es algo que no damos por sentado. Es algo impresionante, dejar que alguien entre en tu casa con su cámara, que tenga acceso a tus momentos familiares más íntimos. Crystal me dijo después de acabar la grabación: “Cuando dije que ellos me tratan como a una ‘India estúpida’, crees que se ha entendido que este no es un término que nosotros utilicemos?”. Le aseguré que absolutamente todo el mundo a quien le habíamos enseñado esa escena lo había entendido de la forma que ella pretendía. Ese fue precisamente un momento espontáneo de intimidad, y estamos tremendamente agradecidos por toda esa confianza.
Yo soy de Canadá, y me conmovió muchísimo la descripción que hace el documental de las comunidades indígenas en este país. Parece que el tema de la protección del medio ambiente realmente encaja con todos estos otros problemas que aquejan a las comunidades indígenas canadienses en cuanto a la opresión del gobierno y en cuanto a su derecho de auto-determinación. Durante toda la película vemos que la lucha por el clima se entrelaza con temas relacionados con los derechos de la mujer y la pobreza.
NK: Una de las cosas que más me gusta de la película es que hay muchísimas mujeres, y muchas mujeres líderes. Y no es algo que Avi haya intensificado o magnificado.
AL: Es un reflejo claro de quién está liderando, un reflejo de quiénes son las figuras que inspiran.
NK: Es simplemente quien lidera. Crystal, Vanessa, Sunita, así como todas las mujeres de Grecia, son increíbles. Supimos de esa lucha por una carta abierta que escribieron desde Halkidiki al mundo sobre lo que estaban experimentando. Es una carta increíble sobre la opresión que estaban experimentando. En ella decían: “Queremos hablar contigo, de mujer a mujer”. Era algo muy directo, pero no hicimos una gran montaña de ello. Quizá tendríamos que haberlo destacado más, pero me alegra que hayas reparado en ello.
Poniendo la mirada en las presidenciales estadounidenses, ¿hay algún candidato que creáis que sea la opción ‘verde’ más obvia?
AL: Hay mejores y peores candidatos, pero de hecho creo que el sistema político americano no tiene las condiciones para el tipo de cambio que hace falta, y eso nos marca el camino de lo que debemos hacer como sociedad. Lo mismo pasa aquí en Canadá. Cuando tienes un Congreso bloqueado, el ejecutivo en pie de guerra con una o las dos cámaras… No hay una receta para un solo candidato, independientemente de su situación, para que este pueda realizar el cambio radical que pide el planeta y que la ciencia nos está diciendo que es necesario. Y eso está bien. Porque este es precisamente uno de los relatos que debemos quitarnos de encima.
Debemos dejar atrás este relato de más de 400 años de historia que nos dice que podemos controlar la naturaleza, moldearla a nuestro antojo, y que no habrá consecuencias para las sociedades basadas en estas premisas. Debemos madurar y abandonar esa historia, salir de la idea de que un político vendrá a salvarnos –independientemente de cómo sean o de cuánto inspiren a la población. Lo que necesitamos es similar a lo que pasó en Alemania, donde movimientos sociales presionaron a los políticos y crearon tanto apoyo público que ya era un tema de egoísmo político el hacer lo correcto. En torno a potenciar las energías renovables, a crear buenos empleos, a regular las grandes corporaciones y, sobre todo, en torno a un paquete completo de medidas para combatir la crisis climática y las desigualdades de nuestro sistema. Aquí es donde se ve que algo está cambiando. Y eso sólo ocurre cuando hay un apoyo público enorme y unos políticos que llegan a donde está la gente. Y por suerte, ya podemos hacer eso, porque nosotros somos ellos.

Exacto. Somos nosotros.
NK: Siento que estamos en este momento en el que tenemos una clase política “seria” que nos está constantemente diciendo que se trata de un tema opcional, y que nos está empujando hacia esas medidas blandas totalmente insostenibles pero que hacen que nos quedemos en este camino suicida. Medidas que han demostrado, una y otra vez, ser erróneas. Es increíble que Bernie Sanders esté avanzando a Hillary Clinton en New Hampshire y Iowa. Eso demuestra que los expertos están equivocados. Así como es increíble que Jeremy Corbyn haya ganado el liderazgo del partido laborista en el Reino Unido.
AL: O que Alberta haya echado a los conservadores después de 44 años de gobierno de un único partido.
NK: Para mí es eso de lo que va este momento histórico: ¿Cómo encontramos esa realidad, donde los expertos están equivocados, donde la gente quiere más, donde todo mundo está listo para dar un paso adelante, pero donde hay un claro vacío de visión y de ideas?
Nota:
* Blockadia: fenómeno internacional cuyo objetivo es detener los proyectos de extracción de combustibles fósiles o de minerales allí donde surjan.
Entrevista publicada originalmente en ‘Salon’. Anna Silman es editora de ‘Salon’.
Traducción Anna Galdón

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=210751

“Guardamos en nuestro ser, que le pertenece a la dádiva capitalista, una siniestra cultura hegemónica del exterminio del otro. Despojarnos de ella es la tarea que el Che nos quería plasmar, al introducir la idea del Hombre Nuevo”.

El pacto del exterminio

4 de abril de 2016

Como si fueran tumores a extirpar en un cuerpo social sano, que contrajo una patología producto de agentes externos, al hablar de drogas y narcotráfico suele haber -en forma intermitente y espasmódica- una tendencia a la sorpresa mediática. Como si no fuera parte activa de una sociedad que se jacta de ser partícipe del estado de derecho. Mientras naturaliza que los pibes cual fantasmas de piel y hueso son simples clientes que compran en las esquinas el alivio del apetito y de la angustia, que a veces se logra, impregnando el organismo del humo negro de las escorias del mercado. Paco y otras sustancias. Del exterminio se viaja a la naturalización, aunque cada tanto se hagan comentarios periodísticos con actuaciones que simulan a Caifás rasgando sus vestiduras. 

Por Ignacio Pizzo para Agencia Pelota de trapo

El Pacto Social de la Modernidad, premonitorio del contrato social, fue el paradigma de Thomas Hobbes representado y teorizado en su obra Leviathan (1651).En su iconografía, el monstruo -que en realidad es un hombre- representa al estado absoluto, con la espada y el cetro. Los poderes civiles y eclesiásticos. El pacto impide el desmadre, la guerra civil, el caos.
A veces debemos escribir, para recordar que la vaca da leche y la gallina pone huevos. A veces lo conocido no parece conocerse. Tal vez no lo queremos volver a conocer. Tal vez no queremos despertar al monstruo.
Para Alessandro Baratta (1995), jurista italiano, filósofo, criminólogo, el pacto social de la modernidad, “se trató más que nada de un pacto para excluir, de un pacto de una minoría de iguales que excluyó de la ciudadanía a todos los que eran diferentes. Un pacto de propietarios, blancos, hombres y adultos.”
El caos, lleva al despertar del monstruo, el monarca, el soberano, el orden. No han cambiado las cosas desde entonces, desde 1651. El monstruo puede intervenir de diferentes maneras, tal vez desde una arcaica y anacrónica monarquía, hasta una democracia lavada y maquillada, donde el “demos” es sólo aquel que permanece dentro del contrato social y desconoce a los que no han sido agraciados por la “oportunidad” que brinda la sociedad civil.
Desde el momento en que el delirio del nazismo buscó la purificación de la “raza aria”, nada volvió a ser igual. Josef Mengele y su macabra curiosidad por los gemelos, fue el ejecutor de experimentos que pretendían la eugenesia. Auschwitz fue el laboratorio. Con un aberrante e indescriptible sadismo, el escurridizo y perverso médico de las SS, utilizó a niños judíos y gitanos en pos de demostrar la superioridad blanca. Mientras, la propaganda nazi utilizaba afiches de familias ideales alemanas, ensalzaba el ideal ario, atraía a los más jóvenes para formar parte del partido e infravaloraba a judíos, gitanos, comunistas, entre otros.
Agamben señala que, desde la existencia de los campos de concentración, no es posible volver a la política clásica. El sistema democrático se vale indudablemente de elementos totalitarios fascistas. “Este dominio de la vida por la violencia es lo que Agamben registra en el campo de concentración, el estado de excepción convertido en el modo de gobierno dominante de la política actual.” (Raúl Zibechi –Territorios en Resistencia).
La Argentina, que supo ser acuñador de capitanes y coroneles de la muerte, ya siendo un país desigual, abrió sus puertas a inmigrantes nazis una vez terminada la guerra. Pero Argentina, ya tenía práctica de exterminio. Para no ser menos tuvo muchos años antes, a un precursor del tercer Reich, co-fundador del estado-nación. Tiene primera plana en el billete de 100 pesos, que circula en paralelo con el de Evita. Nada más lejos. Eva Duarte en su diseño del mundo junto a los niños, elevó a un nivel de impensada realidad la utopía de privilegiar la infancia.
A posteriori, dictaduras y democracias mediantes. Llegamos al 2016. Epoca de selfies y de autos de alta gama que no pagan impuestos. Epoca de protocolos muy protocolares para regular protestas que no despierten al Monstruo. Tiempos donde el exterminio del diferente, el antes indio, luego cabecita negra y ahora negro de mierda, ha tomado la misma esencia con mecanismos perfeccionados. Tiempos donde se ha descubierto que niños y jóvenes son potencialmente peligrosos. Pero que además pueden ser parte del consumo, por supuesto sin cruzar el cerco de sus cárceles a cielo abierto. Y por eso se les puede sacar el jugo -la sangre- hasta matarlos. Para ello la no-vivienda en una cruel periferia, el hambre y las sustancias psicoactivas, cumplen el rol del campo de concentración. Estado de excepción permanente. Es la regla.
Para muestra sobran botones. Y vaya si sobran. El sexto estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas del Sedronar, en estudiantes de enseñanza media se realizó en el 2014, en 1009 escuelas, representa un total de 2.227.579 jóvenes, entre 14 y 17 años. 50,6% mujeres y 48,2% varones.
Según el trabajo en el período 2009-2014, el consumo de marihuana sostuvo una tendencia ascendente. El trabajo revela que el alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida entre los estudiantes secundarios. Con excepción del alcohol la marihuana sigue siendo la droga ilegal más consumida.
Sin embargo, el ascenso del consumo de pasta base de cocaína “paco”, es el modo para que las bajas de nuestros niños y adolescentes se consigan más rápido, por parte de un sistema que los prefiere fuera de todo intercambio. Fuera de la vida.
Se ha convertido en la droga que más daña, y se conoce su existencia en nuestro país casi desde el 2001, si no antes. Cada dosis de paco pesa entre 0,01 y 0,03 gramos y cuesta entre 5 y 10 pesos. Estafa garantizada, si se tiene en cuenta que: el alto poder de adicción hace que sea necesario consumir 70 dosis por día.
La comercialización del paco mueve cerca de 1.300 millones de pesos cada año. Supera las ganancias de industrias legales como la del cine o la discografía.
Un estudio químico de la UBA realizado por las facultades de Farmacia y Bioquímica, junto con la de Medicina, revela en forma preliminar que el paco está compuesto por alcaloide de cocaína estirado con cafeína, bicarbonato de sodio, anfetaminas y hasta veneno para ratas (malatión), solventes (parafina, bencina, éter, tolueno, nafta o querosene). También ácidos (benzoico, sulfúrico, clorhídrico), inclusive vidrio molido, polvo de ladrillo, talco, harina, etc.
Altamente letal por daño directo y sin demora del sistema respiratorio, cardíaco y nervioso.
El efecto es efímero (5 a 10 minutos) pero intenso. Y lleva a seguir consumiendo (3 a 4 consumos generan adicción).
En un fin de semana se pueden llegar a consumir entre 100 y 200 dosis de paco. Con la falsa premisa de ser “barato” se puede llegar a gastar entre 500 y 1000 pesos por gramo de Paco.
El pacto social que no pactó con nuestros pibes desamparados, con panzas vacías, con cerebros y pulmones aniquilados y llenos de las excrecencias del comercio, se lleva puesta la subjetividad y el deseo de aquellos que supieron ser privilegiados.
Guardamos en nuestro ser, que le pertenece a la dádiva capitalista, una siniestra cultura hegemónica del exterminio del otro. Despojarnos de ella es la tarea que el Che nos quería plasmar, al introducir la idea del Hombre Nuevo.
Despojarnos y tratar de generar en otros la idea de que despertar al día siguiente puede conllevar a que compartamos la hermosura. Seducir para la vida, frase sin duda fundacional que no se cansaba de repetir el querido Alberto, cada vez que se proponían objetivos para el año siguiente. Vínculo para transformar, vínculo para abrazarnos de uno en uno y rescatar hasta el ultimísimo escombro de sueño que quede, para armar un nuevo contrato social. Un contrato que deje afuera al hambre y a los socios del exterminio. Un contrato que condene a sus culpables con la sapiencia del que se quitó sus cadenas, para que las sustancias químicas y las balas sean un mal recuerdo. Donde se firme que los homenajeados deben ser nuestros próceres anónimos, cuyas vidas se borraron demostrándonos que estamos incompletos. Finalmente un contrato de una vida de pie y no de una muerte lenta de rodillas.
Fuentes: 
- Leviathan (Thomas Hobbes 1651). 
- Alessandro Baratta (1995). 
- Territorios en Resistencia (Raúl Zibechi 2008). 
- PRONAP (Programa Nacional de Actualización Pediátrica 2015. Módulo 2. Capítulo 4: Intoxicaciones en la adolescencia. Dra. Claudia Patricia Curi.).

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article11739

II. Constatemos cómo empresas multinacionales, gobiernos y científicos forman el frente del extractivismo contra los pueblos que resisten defendiendo la vida y la dignidad humana.

Tener a un country de vecino: 

el drama de vivir inundado
4 de abril de 2016

Cómo afecta la construcción de countries a los barrios vecinos. La importancia de los humedales y la denuncia de vecinos que entienden que se está cometiendo un delito de lesa humanidad. 
Por La Revancha.
Hace tres años los habitantes de la ciudad de La Plata vieron cómo sus calles y casas no pudieron resistir los 400 milímetros que llovieron en solo cuatro horas. En total, 89 personas murieron después de las jornadas del 2 y 3 de abril de 2013 a causa de la invasión del agua. Comenzando por la inoperancia de funcionarios públicos y del ex gobernador Daniel Scioli, hasta la falta de construcción de obras hídricas que incluyó la falta de una planificación estratégica urbana, las causas fueron múltiples. Hubo otro factor, también, que incidió en que el desastre que vivieron los y las platenses haya tenido la proporción que registró: la destrucción de los humedales.
¿Qué son los humedales? Los científicos los describen como ecosistemas cuyas características se podrían asemejar al de una esponja, natural, capaz de absorber las crecidas de cursos agua y lluvias. “Generan microclimas y regulan las sequías, son corredores de biodiversidad”, agrega la geógrafa Patricia Pintos, especialista del Centro de Investigaciones Geográficas de la Universidad Nacional de La Plata.
Desde hace dos décadas, los humedales resultan afectados tanto sobre la costa del Río de la Plata como del río Luján. Y su destrucción no es azarosa: la expansión del negocio inmobiliario de barrios privados y countries en la provincia de Buenos Aires resultó un golpe a la preservación de estos sitios.
Las primeras consecuencias de este tratamiento del terreno caen sobre la biodiversidad presente en los humedales. “Se pierde la vegetación y la fauna autóctona que es desplazada por un medio urbano que nada tiene que ver con la naturaleza del lugar”, explica Pintos. Una vez dañado el medio ambiente, rellenados los humedales y construidas encima las casas de los nuevos barrios -seguramente con tentadoras amenities- los efectos de las lluvias se hacen sentir aunque no para las nuevos propietarios: una lluvia copiosa o la crecida de un río o arroyo bastará, en muchas ocasiones, para que quienes vivan al lado de un country o un barrio cerrado vean cómo el agua cierra sus calles y entra a sus casas. La razón: el agua, en vez de ser absorbida por un humedal, ahora baja hacia los barrios que no tienen la altura o los desagües para evitar la inundación.
Dice la geógrafa: “El aprovechamiento que hacen estas empresas desarrolladoras inmobiliarias no es muy diferente a lo que caracterizamos como el extractivismo minero o los agronegocios. Tiene connotaciones de un modelo de desarrollo económico de tipo extractivista, que lo que hace es vender, en este caso, naturaleza. Forma parte de la propuesta paisajística que venden las empresas desarrolladoras inmobiliarias que lo que hacen es colocarlo como una mercadería, pero sin hacer el debido cálculo de los perjuicios que esto tiene para el funcionamiento del sistema metropolitano”.
Estas palabras tal vez encuentren un buen ejemplo en el municipio de Tigre. Allí, hace tres semanas, el Fiscal Federal de San Isidro, Fernando Domínguez, le solicitó a la jueza Sandra Arroyo Salgado que paralice toda construcción que se esté desarrollando en los barrios cerrados y clubes privados en la planicie del río Luján y en el Delta del Paraná.
Para justificar su pedido, el fiscal federal de San Isidro consideró que está demostrado que la proliferación de esos emprendimientos afectan el medio ambiente y provocan “graves estragos” e “incalculables daños a la propiedad pública y privada”.
La medida forma parte de una causa iniciada por organizaciones sociales y vecinos de Tigre, quienes denunciaron la ilegalidad del emprendimiento inmobiliario Colony Park -un proyecto de country náutico en una isla del Delta-, y el daño ambiental que provocaba.
En la causa se destacó que las urbanizaciones sobre el río Luján generaron “un efecto acumulativo impidiendo el normal escurrimiento de las aguas”. Las organizaciones y vecinos, por su parte, denuncian que las construcciones no respetaron el proceso de evaluación de impacto ambiental previo a toda construcción. Además, fundamentan que la forma en que se llevan a cabo este tipo de emprendimientos constituyen un delito de Lesa Humanidad, porque sostienen que “todos estos actos de los que el Estado forma parte traen como consecuencia reiteradas inundaciones y destrucción de fuentes de agua dulce atentando gravemente contra la salud y la integridad física de millones de personas”.
Los habitantes que iniciaron la causa señalan que la responsabilidad es compartida entre el Estado y el sector privado.
“La construcción de barrios privados es desbordante en la cuenca del río Luján, es desbordante en cientos o miles de hectáreas, construidas sin estudio ambiental o permiso de los municipios”, dice Valentín Palma Callamullo, integrante Movimiento en Defensa de la Pacha.
Palma incluso menciona que algunos proyectos inmobiliarios son financiados con fondos del narcotráfico y que al final, el resultado es de hacinamiento para quienes no pueden vivir en los relucientes barrios. Otras consecuencias se ven, por ejemplo, en Punta Querandí, un espacio público y un sitio sagrado de una hectárea que conserva restos arqueológicos indígenas de mil años de antigüedad al que no se puede acceder por estar emplazado allí mismo el country San Benito. Otra zona afectada se ubica en la entrada de Villa La Ñata, en donde se encuentra el campo La Bellac, actualmente un pulmón verde y zona arqueológica. Allí, la firma Eidico SA vende lotes del futuro barrio privado Santa Ana.
“En Tigre, el 90 por ciento de la población tiene que vivir en lo que queda luego de que el 50 por ciento (del municipio) está ocupado por los countries y no sé qué porcentaje por la industria. Eso genera hacinamiento, la pérdida de cursos de agua, calles públicas“, sostiene el integrante del Movimiento en Defensa de la Pacha.
Pintos concluyó: “Lo que se está configurando es claramente una ciudad muy injusta. Hay situaciones de injusticia ambiental y territorial en pos de favorecer que se puedan construir barrios de este tipo en áreas frágiles que no tienen las condiciones naturales para la urbanización”.

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article11743

I. Constatemos cómo empresas multinacionales, gobiernos y científicos forman el frente del extractivismo contra los pueblos que resisten defendiendo la vida y la dignidad humana.

Los derrames que no contarás

5 de abril de 2016

Por Darío Aranda (Rebelión)
La minera Barrick Gold tuvo tres vertidos contaminantes en San Juan que no fueron informados a la población. Así lo confirmó un documento oficial (del Ministerio de Ambiente), incluido en la causa judicial. En la Puna jujeña, el gobierno provincial viola las leyes que protegen a los pueblos indígenas y dio luz a la minería del litio, que pone en riesgo las Salinas Grandes y la vida de 33 comunidades kollas y atacama. Ante la avanzada minera, con fuerte apoyo del gobierno nacional, la Unión de Asambleas Ciudadanas se reunió en Jáchal (provincia de San Juan), denunció la complicidad del poder político y judicial con las empresas, exigió el retiro de Barrick Gold y advirtió de que resistirán la presentación de nuevos proyectos.
El 12 de septiembre pasado, trabajadores de la mina Veladero (de Barrick Gold, la mayor empresa del sector) avisaron por WhatsApp a sus familiares de un derrame contaminante y pidieron que no tomaran agua. El aviso llegó, siempre mediante los vecinos, a todo el pueblo de Jáchal. Empresa y gobierno provincial guardaban silencio. Hasta que, un día después, tuvieron que reconocer el derrame de cianuro y agua contaminada. Barrick Gold precisó que habían sido 15.000 litros, negó la contaminación y descartó que haya llegado al río. Una semana después, el 21 de septiembre, reconoció que se trató de 224.000 litros. El 23 de septiembre confesó que habían sido un millón de litros y que la contaminación había llegado al río.
En diciembre, un informe oficial sobre el vertido, de la División Operaciones del Departamento de Delitos Ambientales de la Policía Federal, determinó que se “acreditó contaminación” en cinco ríos directamente vinculados a la zona de operaciones de Barrick Gold (ríos Potrerillos, Jáchal, Blanco, Palca y Las Taguas).
La semana pasada, una pericia del Ministerio de Ambiente de la Nación que consta en el expediente judicial (y difundida por el periodista Juan Pablo Parrilla, de Infobae) confirmó los temores y denuncias de la comunidad sanjuanina: la minera tuvo otros derrames. Sucedieron el 31 de julio y el 29 de noviembre de 2011. Y el 22 de marzo de 2012.
Se repitió el mecanismo de septiembre pasado: ni Barrick Gold ni el gobierno provincial informaron a la población. La empresa los calificó como de una gravedad “baja” (a los dos primeros) y de “media” (al de 2012). La Asamblea Jáchal No Se Toca no cree en los informes de la minera y afirmó que, como en septiembre, la contaminación fue mucho peor a la reconocida por Barrick Gold.
Del 24 al 27 de marzo se realizó en Jáchal el XXVI encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), espacio de referencia contra el extractivismo, donde confluyen organizaciones territoriales de todo el país. Se trataron cuatro grandes temáticas (megaminería, fracking, agronegocios y contaminación urbana). Se recordaron las medidas tomadas por el gobierno nacional en favor del extractivismo (la eliminación de retenciones al agronegocio y a las mineras, los despidos en la Secretaría de Agricultura Familiar, los subsidios a las petroleras, entre otros). Hubo coincidencia en dos puntos fundamentales: señalar que el presidente Macri intentará profundizar el extractivismo y, por otro lado, que las resistencias territoriales se multiplicarán.
En Jujuy también comenzó el relanzamiento de la megaminería. Y en uno de los lugares más frágiles y de mayor conflictividad: las Salinas Grandes, una extensa planicie blanca que suele ser la foto más buscada de los turistas. Allí viven y trabajan desde hace generaciones los pueblos originarios Kolla y Atacama. Y es también una gran reserva de litio (mineral que se utiliza para baterías de teléfonos, computadoras y autos eléctricos). Desde hace al menos seis años se alinearon en la causa empresas multinacionales, gobiernos y científicos para explotar el litio. Los tres actores minimizaron los riesgos ambientales (afectación del salar y contaminación del agua dulce).
Tampoco contemplan los derechos de los pueblos indígenas. Según la legislación vigente (incluida la Constitución Nacional), los estados deben obtener el consentimiento, libre, previo e informado sobre cualquier acción que pudiera afectar a los territorios indígenas. Nada de eso sucedió en Jujuy, donde la Mesa de Pueblos Originarios de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc, que reúne a 33 comunidades, denunció la violación de los derechos, se movilizó frente al poder político y afirmó que no quieren minería en su territorio. La causa judicial tramita en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (después de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara aplicar los derechos indígenas).
El gobierno de Gerardo Morales asumió con el discurso público de respetar los derechos indígenas. Creó el Ministerio de Ambiente (designó a María Inés Zigarán) y la Secretaría de Pueblos Indígenas (al frente de Natalia Sarapura, referente del Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy –COAJ–). El gobierno provincial visitó las Salinas Grandes, se reunió con las comunidades, tomó nota de las necesidades (desde caminos y escuelas, hasta políticas activas para el trabajo local) y se mostró dispuesto al diálogo y trabajo conjunto.
El 8 de marzo, la minera canadiense Dajin Resource anunció en el exterior la firma de un acuerdo para operar en 90.000 hectáreas de Salinas Grandes. Mantuvieron reuniones con los secretarios de Minería de Nación (Daniel Meilán) y de Jujuy (Miguel Soler). No hubo ninguna participación de las 33 comunidades originarias que viven en el lugar (que se enteraron por los medios de comunicación). Clemente Flores, vocero kolla, reiteró el rechazo de las 33 comunidades a la minería y advirtió una escalada de acciones directas en defensa del territorio indígena.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-296131-2016-04-04.html

Tres días de asamblea
“Estamos tomando agua contaminada, sin embargo el derrame generó más conciencia y organización, podemos decir que movimos montañas”, afirmó la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) en su comunicado de cierre de su XXVI encuentro nacional, en el que remarcó el fortalecimiento de la Asamblea de Jáchal y la Asamblea Sanjuanina contra la Contaminación y el Saqueo. El accionar de Barrick Gold, incluida la persecución a quienes denuncian, ocupó un lugar central en las tres jornadas del encuentro. Esa semana se conoció que el juez sanjuanino Pablo Oritja procesó a nueve directivos de la empresa y que el gobierno provincial estableció una multa a la compañía por 145 millones de pesos. “La multa y los procesamientos son insuficientes. Los verdaderos responsables son el ex gobernador José Luis Gioja, el ex titular de hidráulica Jorge Eduardo Millón y el ex secretario de minería de la provincia Felipe Saavedra, entre otros”, denunció la Asamblea de Jáchal.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=210782

“Nos declaramos en estado de alerta y movilización, y por la Pachamama, por nosotros, nuestros ancestros y por nuestros hijos, defenderemos hasta las últimas consecuencias los territorios donde convivimos desde tiempos inmemoriales”.


Alerta y movilización de la Unión de Pueblos de la Nación Diaguita de Catamarca
5 de abril de 2016

 

Parte de Prensa:
ALERTA Y MOVILIZACIÓN DE LA UNIÓN DE PUEBLOS DE LA NACIÓN DIAGUITA DE CATAMARCA
Laguna Blanca, 2 de abril de 2016
Nosotros, las autoridades tradicionales caciques de la Unión de Pueblos de la Nación Diaguita de Catamarca, en representación de nuestras respectivas comunidades, reunidos en asamblea los días 1 y 2 de abril de 2016, de la cual participaron funcionarios nacionales de diferentes organismos públicos, comunicamos a través de la presente a la opinión pública y a todos los organismos competentes nacionales, provinciales y municipales, la situación de inseguridad que padecen nuestras comunidades debido al avasallamiento de nuestros derechos ancestrales como comunidades indígenas preexistentes. En este sentido, solicitamos la solidaridad de la sociedad en su conjunto debido a la usurpación del territorio comunitario que están sufriendo los comuneros de las comunidades indígenas de Corral Blanco y de Aguas Calientes. Repudiamos todos los actos violentos e intimidatorios que sufren los miembros de nuestras comunidades y hacemos responsables a todos los organismos estatales competentes de todos los despojos y abusos, particularmente al poder judicial, que puedan sufrir las propiedades de nuestros comuneros. Solicitamos la urgente intervención estatal para que garanticen el cumplimiento de nuestros derechos establecidos en la Constitución Nacional (Art. 75, inciso 17).
Nos declaramos en estado de alerta y movilización, y por la Pachamama, por nosotros, nuestros ancestros y por nuestros hijos, defenderemos hasta las últimas consecuencias los territorios donde convivimos desde tiempos inmemoriales.
FIRMAN:
Virgina Cruz – Consejo de Participación Indígena (CPI), Provincia de Catamarca
Enzo Conrado Gutiérrez – Cacique Comunidad Indígena Laguna Blanca, Belén, Catamarca
Epifania Rosa Salgado – Cacique Comunidad Aborigen Corral Blanco, Belén, Catamarca
Bernardo A. Gutiérrez – Cacique Comunidad Indígena La Angostura, Belén, Catamarca
Tomás A. Zamorano – Cacique Titaquín Comunidad Originaria Diaguita Aconquija – Secretario de la Unión de Pueblos de la Nación Diaguita de Catamarca
José Hernán Gutiérrez – Cacique Comunidad Indígena La Quebrada, Santa María, Catamarca
Raúl Rómulo Pachado – Comunidad Indígena La Hoyada, Santa María, Catamarca
Carlos Matías Cruz – Cacique Comunidad Indígena Cerro Pintao, Las Morrajas, Santa María Catamarca
Cacique de la Comunidad Paloma Yaco
Francisco A. Escalante – Delgado Comunidad Indígena Aguas Calientes, Belén, Catamarca
Lucio Cayo Guerra – Secretario de Salud, Comunidad Indígena La Angostura, Belén, Catamarca
Contactos:
Cacique Bernardo Gutierrez, comunidad de La Angostura 03835-15411073
Virginia Cruz 3814180848