jueves, 30 de noviembre de 2017

I. Recordemos al Estado represor durante más de una deKada

De la represión a los qom a 
la represión a los mapuches
14 de enero de 2017

 

Como en el año 2010 en la provincia de Formosa, de la mano del gobernador kirchnerista Gildo Insfrán, los pueblos originarios vuelven a ser violentamente atacados por el Estado; esta vez en manos del macrismo.

Por India Valente
¿Qué pasó en el año 2010 en Formosa?
En el año 2010 en la provincia de Formosa la comunidad Qom llevó adelante el reclamo por 600 hectáreas donde vivían con sus familias, entre otros, como el acceso a la vivienda digna, alimentos y agua potable.
Cortaron la Ruta Nacional 86 durante cuatro meses, hasta que la Gendarmería Nacional liberó la ruta y la policía provincial avanzó reprimiendo a los manifestantes, quemó sus viviendas, y es asesinado Roberto López de la comunidad Qom Potae Napocna Navogh por una bala policial.
Cabe destacar que el responsable político de tales hechos es principalmente quien fuera responsable de la gobernación de Formosa, amigo incondicional de los Kirchner: Gildo Insfrán.
¿Quién es Insfrán?
Insfrán tiene el mérito de ser el primer gobernador en apoyar a Néstor Kirchner. Sellaron el pacto con la muestra de una excelente elección en Formosa por el ignoto candidato presidencial. Por los conflictos territoriales y la política que arrasa con los derechos de los pueblos originarios es catalogado como el asesino Qom.
A pesar de que los sectores más progresistas del gobierno de la década ganada, como Horacio Verbitsky, entre otros, hicieron en aquel entonces varias críticas a la presidenta por negarse a recibir a diferentes referentes de las comunidades originarias del país que tomaron la medida de acampar en la Avenida 9 de Julio por los hechos mencionados arriba, Cristina Kirchner nunca oyó los reclamos.
Irrisoriamente, el gobierno nacional no dio ninguna respuesta a los conflictos territoriales, ni sobre el asesinato de Roberto López durante la represión. Félix Díaz qarashé (dirigente) de la Comunidad La Primavera, que junto a otros miembros de la comunidad acampaba en ese momento en Capital Federal, expresaba: “lo que sabemos es que Cristina Fernández de Kirchner es muy aliada al gobernador Insfrán, eso es lo que nosotros vemos difícil para exigir al gobierno nacional que resuelva los conflictos. Como siempre decimos la autoridad nacional tiene toda la facultad de hacer algo en las provincias, pero (…) se ignoran las violaciones de derechos humanos de los pueblos indígenas”.
Mapuches, la historia se prolonga
La represión que vienen sufriendo los pueblos originarios en la ciudad de Chubut, no es más que la misma lógica política de todos los gobiernos de turno que han precedido al macrismo, que no han hecho nada por modificar sus condiciones de vida, pero que utilizan los mismos medios represores para criminalizar y matar: la Gendarmería Nacional y las policías provinciales.
Como en aquella época, hoy representantes de organismos de derechos humanos como Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, o el ex diputado nacional del PTS en el Frente de Izquierda Nicolás del Caño, entre otros, vuelven a alzar sus voces para repudiar y exigir que pare la violencia hacia los pueblos originarios y que se reconozcan todos sus derechos y en contra de los gobiernos patronales, ya sean del PRO, UCR, FPV, PJ, etc, que no hacen más que profundizar los ataques y la violencia y no representan al pueblo trabajador y pobre de nuestro país.
Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/De-la-represion-a-los-qom-a-la-represion-a-los-mapuches


Generalicemos la toma de conciencia sobre quiénes son los verdaderos expropiadores de los parques nacionales.

Argentina - Parques Nacionales:

CEO y abogados de genocidas 

al servicio de los terratenientes

29 de noviembre de 2017

Un grupo de empresarios, socios de defensores de genocidas y emprendedores inmobiliarios dirige Parques Nacionales. De allí salió la denuncia contra la comunidad mapuche Lof Lafken Winkul.
Por Gloria Pagés
La denuncia de “usurpación” de terrenos en la zona del Lago Mascardi, que desató la salvaje cacería en la que fue fusilado Rafael Nahuel, fue realizada por la dirección de Parques Nacionales, dependiente del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, al mando de Sergio Bergman. No la hizo, como podría suponerse, un terrateniente de los grandes poderosos que hay en la Patagonia, tal como Bennetton o Joe Lewis, por nombrar los más conocidos. Recordemos que Lewis, uno de los principales saqueadores, es nada menos que amigo personal del presidente Macri.
Los terrenos ancestrales que la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu recuperó el pasado 14 de septiembre en la zona del Lago Mascardi, tienen, además de una belleza imponente, un valor inmobiliario incalculable. Luis Pilquiman, responsable zonal de la Coordinadora del Parlamento Mapuche denunció que “lo que hay detrás son intereses inmobiliarios, constantemente se le están cediendo tierras a privados”. Además, varios sectores que están bajo la órbita de Parques Nacionales son explotados como emprendimientos turísticos y comerciales.
Claro que el despojo a los pueblos originarios no comenzó con el gobierno de Macri. Sin embargo, la respuesta armada por parte del Estado es un salto de extrema gravedad y un avance contra las libertades democráticas más elementales.
La acción conjunta en la que intervinieron cinco fuerzas de seguridad –Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Policía Federal y Policía de Río Negro– fue una brutal cacería contra 50 familias que venían de un proceso de recuperación territorial.
La salvaje represión se dio a sólo dos días de que, mediante del decreto 950/2017, el Poder Ejecutivo promulgara la ley 26.160, que suspende por cuatro años los desalojos en tierras habitadas por comunidades originarias, hasta que el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas concluya el relevamiento de territorios de esas comunidades.
La denuncia por el presunto delito de usurpación se inició el 10 de noviembre ante la denuncia de la Administración de Parques Nacionales. Como consta en la web de Parques Nacionales, el directorio es un festival de ex CEO, abogados de estudios que defienden a grandes empresas y socios de genocidas; además, claro, de emprendedores inmobiliarios, bien a tono con la expoliación que la oligarquía terrateniente lleva adelante hace decenas de años y que este gobierno busca profundizar a los tiros.
Parques Nacionales (¿Sociedad Anónima?)
La preservación del medio ambiente, bien gracias. Parece más bien una asociación para lotear los terrenos y hacer emprendimientos turísticos. Para este proyecto, los integrantes de la comunidad mapuche son un obstáculo.
Veamos quienes son los integrantes del directorio, porque trágicamente la realidad supera la ficción. Pero digamos antes que todos ellos (ya de por sí millonarios) a mediados de este año, no tuvieron el menor empacho en auto otorgarse sobresueldos descomunales mediante el aumento y manejo discrecional de las Unidades Retributivas que conforman el mísero salario de la inmensa mayoría de los empleados del Estado.
El Presidente del Directorio es Eugenio Bréard. En su trayectoria dedicada a los negocios, muchos de ellos inmobiliarios, no hay nada relacionado con la cuestión ambiental, como se podría pretender para su cargo.
Se destaca que “cumplió funciones en la empresa Philip Morris Internacional durante 25 años, en donde se desempeñó como Director de Marketing, Gerente General y Vicepresidente de la filial argentina. Desde 2008 alternó entre la Presidencia y la Vicepresidencia de la Corporación Antiguo Puerto Madero.” En criollo, gerencia un millonario negocio por el cual en noviembre de 1989, bajo el menemismo, el Estado entregó la propiedad de los terrenos de Puerto Madero (que tenían jurisdicciones superpuestas entre la Administración General de Puertos, la empresa Ferrocarriles Argentinos y la Junta Nacional de Granos, entre otras) a la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A.
Solo el vicepresidente de Parques Nacionales tiene alguna experiencia en “materia ambiental”: se trata de Emiliano Ezcurra, que en 2006 fue nombrado Director de Campañas de Greenpeace Argentina y en 2008 creó la Fundación Banco de Bosques, muy promocionada por el Grupo Clarín y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Negocios y ambiente también es un combo que da mucho rédito.
Cada ministerio que interviene en Parques Nacionales designa un vocal. Así es como Turismo nombró al licenciado en Administración de Empresas de la UCA Roberto Brea, que viene de ser directivo en Grupo Inmobiliario Ayres, con millonarios emprendimientos en la zona de Pilar; además, desde 2015 es presidente de Laboratorios Andrómaco. No parece, por su currículum, muy preocupado por la situación de despojo que viven los pueblos originarios ni por los territorios ancestrales.
La cartera de Ambiente nombró a Pablo Galli, ex presidente de la Asociación Argentina de Marketing. Egresado de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), durante diez años se desempeñó en PepsiCola Internacional, primero como Director de Marketing en Argentina y después como CEO en Uruguay y Chile. Posteriormente fue CEO de Telefe S.A., Canal 9 y Capital Intelectual S.A. Es miembro del Consejo Académico del Posgrado de Marketing de la Universidad de San Andrés, además de Managing Partner de Newlink Group en Argentina, “empresa dedicada a la consultoría estratégica y comunicaciones en América Latina con fuerte énfasis en las industrias de Turismo, Tecnología, Finanzas y Alimentación”.
El Ministerio de Defensa designó al arquitecto Gerardo Bianchi, el único que “se graduó en la Universidad de Buenos Aires como Arquitecto”. Arranca su gestión en la dictadura (1980) y se retira en 1992 para ir un corto tiempo a la Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación, para luego dedicarse a la actividad privada. Desde ATE denunciaron que tuvo que alejarse por haber realizado maniobras fraudulentas.
La frutilla del postre es quien fuera el vocal designado por el Ministerio de Interior hasta hace meses nomas, Mariano Florencio Grondona. El hijo del matrimonio Grondona Lynch no solo pertenece a una de las familias argentinas de terratenientes más acaudaladas del país sino que fue beneficiario de ventas de terrenos a precios rebajados a decenas de propietarios de Barrio Parque, a través de un negociado encabezado por el hermano de Mauricio Macri, Gianfranco Macri. Graduado de la UCA, el hijo del periodista es miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Rural Argentina y también socio fundador del Estudio de abogados Pérez Alati, Grondona, Benites, Arntsen & Martínez de Hoz (primogénito del ministro de Economía de la dictadura genocida), estudio que se dedica a defender los intereses de empresas extranjeras en el país.
La web de Parques Nacionales señala erróneamente que Grondona es “socio del Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires”, entidad gremial de los abogados de la Ciudad. Cuando en realidad es el socio número 4089 del “Colegio de Abogados de la Capital”. No es inocente el equívoco. La entidad de la que son socios los Grondona padre e hijo es una agrupación de abogados ultra reaccionarios en la que, entre otras gestiones, algunos de sus miembros se dedican a la defensa de genocidas, uno de cuyos titulares es Pedro Eugenio Aramburu hijo y entre los socios encontramos a José Alfredo Martínez de Hoz.
Otro de sus compañeros en ese Colegio es nada menos que Pablo Noceti, el jefe de gabinete del Ministerio de Defensa, responsable de la represión en la que Santiago Maldonado fue desaparecido y muerto. Y también de la cacería en la que Prefectura asesinó a Rafael Nahuel. En su defensa, en agosto de 2017, la entidad declaraba que “el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires expresa su absoluto desacuerdo y rechazo respecto de aquellas manifestaciones (…) que recriminan la actividad profesional que ejerciera el Jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad de la Nación, Pablo Noceti, con anterioridad a su función pública, por haber asumido en el libre ejercicio de la profesión de abogado la defensa judicial de militares imputados de haber cometido delitos de lesa humanidad y a otros clientes”.
No puede sorprender entonces que haya sido de Parques Nacionales, con estos integrantes dignos de la oligarquía más rancia, de donde salió la denuncia contra los miembros de la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu. Serviciales, el Poder Judicial, el gobierno y sus fuerzas de seguridad desataron la cacería mortal.

“Seguimos con nuestra dignidad intacta para seguir luchando por nuestra Mapu. Reivindicamos a nuestro weichafe caído su muerte no será en vano. La sagrada sangre mapuche derramada sera vengada. Seguiremos resistiendo y combatiendo contra el aparato represivo del estado usurpador y capitalista que pretende adueñarse de nuestro territorio ancestral”.

Comunicado al mundo de la Red de Apoyo Comunidades en Conflicto – MAP- y del Lof Lafken Winkul Mapu / “Seguiremos resistiendo y combatiendo”
Declaración pública
A la Nación Mapuche
A
la sociedad consciente

Ante los últimos acontecimientos sucedidos en nuestra lof LAFKEN WINKUL MAPU. Comunicamos a nuestro pueblo lo siguiente:
Kiñe: el weichafe asesinado en la represion del dia de ayer 25 de noviembre se llamaba RAFAEL NAHUEL de 21 años de edad, fue cobardemente acribillado por la espalda.
Epu; los detenidos se encuentran incomunicados en la PSA (policia aereoportuaria) y son Lautaro Alejandro Gonzales y Fausto Horacio Jones Huala. Quienes fueron brutalmente torturados luego de ser testigos claves del asesinato del weichafe caido y quienes lo trasladaron en ese momento cuando aun se encontraba con vida.
Kula: dentro del lof los weichafe siguen ejerciendo el control territorial a pesar de que varios de ellos se encuentran con heridas de múltiple gravedad debido a los impactos de bala de plomo de armamento de guerra portados por el aparato represor del estado.(M16, UZI, FAL, RIFLES WINCHESTER, 9MM GLOK…)
Meli: Reafirmamos el llamado a las comunidades, a las autoridades ancestrales y a los weichafe de todo el Puel Mapu, validamos todas las formas de lucha con el unico fin de reconstruirnos como pueblo.
Kechu: el eluwun del weichafe sera en su ruka en barrio Nahuel Hue calle Isla del tigre s/n y kila y weke s/n.

Seguimos con nuestra dignidad intacta para seguir luchando por nuestra Mapu.
Reivindicamos a nuestro weichafe caído su muerte no será en vano. La sagrada sangre mapuche derramada sera vengada.
Seguiremos resistiendo y combatiendo contra el aparato represivo del estado usurpador y capitalista que pretende adueñarse de nuestro territorio ancestral.

Como mapuche no daremos ni un paso atrás, creemos en pu newen, pu lonko y en la fuerza de nuestra gente, nuestros weichafe.

Amulepe taiñ weichan
Petu müleiñ taiñ lelfun mew!
Inkatuleiñ taiñ Mapu mew

Marichi wew! Marichi wew!

Lof lafken winkul mapa 

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/11/26/comunicado-al-mundo-de-la-comunidad-mapuche-a-la-que-pertenecia-el-weichafe-asesinado/

"Pensamos, sentimos y actuamos acechados por la vileza y la vulgaridad de existencias que todo el tiempo pretenden ser reducidas a a la insignificancia de la vida-para-el-mercado-de-estas-democracias".

De la “Masacre de Avellaneda” a la “Masacre de Bariloche”: lo que se busca es poner orden, domesticar al movimiento popular y abortar las perspectivas de autonomía de los de abajo

Por Mariano Pacheco, Resumen Latinoamericano / La Luna con gatillo, 26 noviembre 2017

¿No sentimos vergüenza de los valores, los ideales y las opiniones que se imponen en nuestra época? Cuesta imaginar qué habrá más allá de la oscuridad de sabernos indiferentes ante la muerte del otro, ante el dolor de los demás. “No nos sentimos ajenos a nuestra época”, escribieron los pensadores críticos Félix Guattari y Gilles Deleuze en ese bello texto titulado ¿Qué es la filosofía?, último episodio de esa saga de cuatro tomos escritos de conjunto que hoy resulta difícil no leer como arma para el combate por sentido de nuestras existencias, contra todas las fuerzas que se empecinan en envilecernos.
Tampoco nosotros nos sentimos ajenos a nuestra época, a este complejo momento que atraviesa la Argentina, nuestra Patria (Latinoamérica) y nuestra Casa (el mundo). Como ellos, también nosotros sentimos que contraemos con la época compromisos vergonzosos. Pensamos, sentimos y actuamos acechados por la vileza y la vulgaridad de existencias que todo el tiempo pretenden ser reducidas a a la insignificancia de la vida-para-el-mercado-de-estas-democracias.
Las últimas horas se poblaron de dolor para quienes, como alguna vez señaló el comandante nuestramericano Ernesto Che Guevara, sentimos el dolor ante cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier lugar del mundo.
Esta vez tocó cerca, aunque para nuestras bellas almas racistas una comunidad mapuche del sur país sea el culo del mundo.
De Kosteki y Santillán a Maldonado… y la escalada que se impuso
La “Masacre de Avellaneda”, el operativo criminal llevado adelante de manera conjunta por las fuerzas de seguridad del Estado bajo la gestión del presidente interino Eduardo Duhalde no sólo se cobró las vidas de nuestros compañeros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, sino que también intentó volver a implantar el terror en nuestros cuerpos y subjetividades, luego de que seis meses antes (el 19 y 20 de diciembre de 2001), las bases del terror dictatorial que persistía introyectado en el cuerpo social de la democracia de la derrota como “herencia cultural del proceso” (tal como lo describió Fogwill) hubiese estallado por los aires cuando las multitudes desafiaron en las calles el decreto de “Estado de Sitio” del presidente Fernando De la Rúa. Los asesinatos del 26 de junio de 2002, entonces, como intento de domesticar al movimiento popular en su conjunto, y de abortar las potencialidades autónomas desplegadas durante esos años previos por el nuevo protagonismo social.
Algo similar puede pensarse que ocurrió con los asesinatos de dos militantes durante la “década ganada”, que se transformaron en símbolos de la época más allá de el silencio de la clase dirigente del progresismo estatal: Carlos Fuentealba y Mariano Ferreyra. En ambos casos difieren las manos asesinas (el Estado provincial neuquino en el primero, una patota de la burocracia sindical ferroviaria en el segundo) pero coinciden en el intento de frenar un estado de insubordinación de una franja asalariada movilizada y de un proceso creciente de politización, que a su vez puede ser leído como un intento de ganar márgenes de autonomía obrera frente a las estructuras burocratizadas del mundo sindical argentino (en el caso de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén al interior de CTERA-CTA, en el caso de los “precarizados” del ferrocarril Roca respecto de los gremios del sector dentro de la CGT).
El asesinato de Santiago Maldonado (aún en caso de haberse ahogado no deja de ser un episodio que de trágico sólo tiene el hecho de que estaba escapando de una represión desatada ilegalmente por fuerzas del Estado) simboliza también el intento de ponerle un freno al movimiento popular movilizado (contra el 2×1; por el Ni Una Menos; por la reincorporación de los despedidos en el Estado por el criterio de “sinceramiento” macrista; por la Ley de Emergencia Social; etcétera, etcétera, etcétera) e incluso, contra las perspectivas de autonomía de las comunidades mapuches, que vienen a denunciar (en palabras y en actos) el núcleo duro de la Argentina de post-dictadura: la persistencia de la propiedad privada como sacrosanto derecho incuestionable.
El futuro ya llegó
Suele haber un desfasaje entre los cambios que se operan a niveles macro, en los virajes que toman las políticas de Estado y los modos en que el movimiento popular procesa esos cambios y redefine cursos de acción. Se vio durante el “desarme estratégico” de los primeros años noventa, y también, en el desconcierto de los primeros años kirchneristas. Algo similar puede decirse de estos 23 meses de gestión cambiemista.
Es común escuchar entre las militancias la frase “hay que prepararse para lo que se viene”. Cuesta dimensionar que seguramente agosto de este año marcó ya el inicio de un nuevo ciclo político en la Argentina (de nuevo, visto desde la perspectivas micropolíticas no siempre los cambios coinciden con el calendario electoral de las democracias parlamentarias, sino con otras maniobras más relacionadas con las mutaciones en las relaciones de fuerzas).
La desaparición primero de Santiago Maldonado, y la aparición de su cuerpo luego (¡un 17 de octubre!) mostraron toda la crudeza de las fuerzas que enfrentamos: el Estado, pero en simultáneo, los medios masivos (hegemónicos) de des-información, las redes sociales virtuales, las peores tendencias del sentido común fascistizado.
La represión desatada ayer sábado 25 de noviembre en Bariloche se cobró la vida de Rafael Nahuel, comunero mapuche de 22 años, luego de ser alcanzado por una bala de un arma de fuego disparada por un miembro del grupo Albatros (Prefectura Naval Argentina), tras el intento de desalojo de la comunidad del Lof de Lafken Winkul Mapu (Villa Mascardi). La violencia de Estado también dejó como saldo dos personas heridas y otras dos detenidas: el Secretario General de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Seccional Andina Sur (El Bolsón), Javier Milani, y su esposa Florencia Placidi (también trabajadora estatal).
Hoy la portada del sitio web del diario La Nazión nos habla de la desaparición del submarino ARA San Juan, y de las 3 notas centrales sólo una se refiere a lo acontecido ayer: se nos “informa” que la Casa de Río Negro en Buenos Aires fue “destrozada” anoche por un grupo de “15 personas”, “algunas de ellas con las caras tapadas”. Clarín, el Gran Diario Argentino, nos habla en cambio del “enfrentamiento a balazos” entre Prefectura y un “grupo radicalizado” y de “incidentes en Bariloche” tras “la muerte” de un joven mapuche.
La ofensiva oficial contra Los Mapu pone al desnudo la estrategia gubernamental de disciplinamiento de todas aquellas expresiones sociales que luchen en la Argentina contemporánea, pre-requisito fundamental para avanzar con la ofensiva político-social, económica y cultural macrista.
En las calles, y las paredes, y los medios, y las redes…
Esta tarde el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia convoca a las 17 horas a movilizarse en Plaza de Mayo; en Córdoba, la Coordinadora Santiago Maldonado Presente a concentrarse a las 17 horas en el monumento a Agustín Tosco, frente al Patio Olmos y la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos a movilizarse a las 18 en Plaza San Martín (al parecer ambas concentraciones coincidirían luego). Seguramente haya otras expresiones de protesta en distintos puntos del país.

Resulta fundamental no abandonar las calles, ni las redes sociales, ni el combate por el sentido por todos los medios (conversando uno a uno con nuestras amistades, vecinos, familiares, transeúntes; publicando imágenes, audios, textos, videos en nuestros medios de comunicación popular; “filtrando” lo que se pueda en los medios masivos “progresistas”; pintando paredes, repartiendo volantes, pegando afiches…
Pero también será importante compenetrarnos con nuestra época, poder pensarla además de sentirla y actuar. No es más que una operación del poder separar nuestras acciones de lo que podemos pensar. El pensamiento crítico no puede ser otro desaparecido en democracia.

No sentirnos ajenos a nuestra época será entonces problematizar qué pasa con la violencia, la asesina, la estatal, pero también con la presencia (o ausencia) de la violencia popular, aquella capaz de resistir los embates del poder, de gestar la necesaria auto-defensa para que nuestras vidas, que para ellos ya queda a las claras que no valen nada, pueden perseverar en sus intentos para habitar críticamente el mundo. Es decir, en sus desafíos por transformarlo.
Córdoba capital, domingo 26 de noviembre de 2017.
*LA LUNA CON GATILLO: Una crítica política de la cultura
Jueves de 19 a 20.30 horas en vivo por Radio Eterogenia (www.eterogenia.com.ar), la radio del Centro Cultural España Córdoba.
https://www.facebook.com/lunacongatillo/
https://twitter.com/GatilloLuna
Fanzine digital de actualización diaria: https://lepondregatilloalaluna.blogspot.com.ar

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/11/26/de-la-masacre-de-avellaneda-a-la-masacre-de-bariloche-lo-que-se-busca-es-poner-orden-domesticar-al-movimiento-popular-y-abortar-las-perspectivas-de-autonomia-de-l/

Cuestionemos a la afirmación: "Gobierno es parte fundamental de la escalada imperialista en Sudamérica, responde al FMI y al Banco Mundial, y como tal busca amordazar con hambre y represión la respuesta de un pueblo...". Enfoquemos el capitalismo para destapar al kirchnerismo en su servicio al poder real.

Otro mapuche asesinado para que los terratenientes “vivan en paz” (por Carlos Aznárez)

Resumen Latinoamericano, 26 noviembre 2017

Un nuevo comunero mapuche asesinado. Se llama Rafael Nahuel y su nombre se suma al de Santiago Maldonado y una larga lista de luchadores y luchadoras marcados a fuego por el Sistema. Esta vez no podrá haber pistas falsas ni ocultamiento durante meses de lo sucedido. Los uniformados que operaron a las órdenes del juez lo hicieron a la luz del día. Pertenecen al temible grupo de la Prefectura Naval, los Albatros, que durante la dictadura militar y en otros episodios ligados al golpismo que sufrió Argentina durante décadas, actuaban con total impunidad cazando y asesinando militantes políticos. Como ahora, exactamente como ahora, en que las órdenes las reciben de un gobierno que se dice “democrático” y poco a poco va instalando una auténtica dictadura militar. Para ello cuenta con prefectos, gendarmes, policías de distintos uniformes y también con la complicidad de muchos y muchas que llegado el momento de repudiarlos, los votan. O sea, impunidad para sus crímenes con aval “popular”, que es lo peor que le puede suceder a un pueblo.
Lo que está ocurriendo en el sur, en la Patagonia mapuche es muy grave. Léase que no escribo “argentina” cuando me refiero a ese territorio, porque fueron los antecesores de estos que gobiernan actualmente, los que les arrebataron esas tierras ancestrales a sus legítimos dueños, el pueblo mapuche. En realidad, es un calco de lo que ocurre en casi todo el continente que en sus mejores momentos (cuando no habían llegado “ellos”) se denominaba Abya Yala.
Son precisamente en esas tierras en disputa, donde el gobierno de los ricos, el de Macri, en el plano político y Patricia Bullrich (la ministra de Seguridad) en el quehacer represivo cotidiano, desea asegurar una paz de los cementerios para que sus amigos que hoy las poseen, los Benetton, los Lewis y una larga lista de terratenientes millonarios puedan seguir usufructuando de las mismas. Esos mismos y siniestros personajes que nucleados en la Cámara de Comercio o en la Sociedad Rural de Bariloche, Rio Negro o Neuquén, salían a festejar el asesinato de Nahuel al grito de “un indio menos”. Claro que Macri podrá argumentar que el problema no comenzó con él, sino que fueron todos los gobiernos que le precedieron los que abrieron el camino de entregar la Patagonia a las trasnacionales y al latifundismo, es cierto, pero es el actual presidente el que hoy ha decidido aplicar un plan de exterminio contra los auténticos y originarios habitantes de esas tierras. Desde que llegó a la Casa Rosada, puso a rodar la data de que en el sur “operan grupos terroristas”, potenció el nombre de la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) en grados superlativos, imaginó junto a su ministra de Seguridad que allí también hay “gente de las FARC, los Montoneros y hasta de ETA”. Suena imbécil pero hay muchos que por desgracia, lo creen de la A a la Z porque “lo dice la tele”. Armaron entonces toda una ensalada de siglas con el único objetivo de generar el clima en la población de que “a esos indios hay que matarlos a todos”, como suele leerse en las redes o en los foros de los medios hegemónicos. Medios estos que ayudan a poner en la superficie este tipo de conjeturas y mentiras, y que luego cuando ocurre un crimen como el actual, son los que titulan “mapuche muerto en un enfrentamiento” e insultan el sentido común, apuntando que “se resistió con piedras”, pero no remarcan que el joven mapuche fue ametrallado.

Para “pacificar a estos salvajes”, como en algún momento de nuestra historia sentenció y llevó a la práctica el genocida general Julio A.Roca entra en juego la idea de Bullrich de militarizar ese territorio, igual que lo viene haciendo durante todo su mandato Michelle Bachelet en Chile. Quien hoy quiera recorrer esa zona a ambos lados de la Cordillera se encontrará con cientos de gendarmes, prefectos, policías, carabineros, y hasta soldados israelíes (que vienen a vacacionar al sur del mundo para descansar de sus continuas masacres del pueblo palestino). No olvidar que al Estado terrorista sionista, siempre, desde Teodoro Herzl en adelante, le interesó la Patagonia como objetivo de vida futura. Es lógico, allí hay agua, hay minerales, hay excelente explotación turística, y hasta petróleo.
De allí que no asombre lo que ahora está ocurriendo. El plan imperial y de la oligarquía local, al igual que lo que ocurre con los palestinos o con los zapatistas, consiste en expulsar de sus tierras a los Mapuche, ponerlos en la mira de la criminalización constante, difamarlos, estigmatizarlos y luego comenzar a cazarlos como animales. Y a todo aquel que los apoye o se solidarice, también meterle el terror o la muerte en la piel, como ocurriera con Santiago. Coincidentemente con esos operativos de guerra contra un enemigo construido desde los medios, también el Gobierno desarrolla otra tarea “necesaria” para sus fines. Amedrentar a la población en general, golpearla con medidas de capitalismo salvaje, que desde que Macri llegara al poder se vienen aplicando un día sí y otro también: despidos, cierre de fábricas, inflación galopante, eliminación de conquistas sociales logradas a fuerza de lucha, impunidad y puerta abierta de las cárceles para los genocidas de la dictadura militar, apagón informativo para que las medidas neoliberales se deslicen sin oposición, cooptación de dirigentes sindicales y persecución a sus pares que no bajan los brazos, ataques judiciales y encarcelamiento de luchadores y luchadoras, aprietes a la luz del día para lograr que quienes deberían convocar a la movilización pacten bajar su discurso y propongan “asegurar la gobernabilidad”.
Son mil y uno los ataques a las posibilidades de reacción popular, pero sin embargo no pueden ni podrán ocultar lo que se ha hecho evidente.Este Gobierno es parte fundamental de la escalada imperialista en Sudamérica, responde al FMI y al Banco Mundial, y como tal busca amordazar con hambre y represión la respuesta de un pueblo que hasta en las peores circunstancias dio muestras claras de resistencia y lucha. De eso se trata, de que las calles, las plazas y los confines más remotos de este país, muestren el repudio al terror, a los crímenes contra el pueblo mapuche, a las políticas de exterminio social contra el resto de la población. Si no se hace ahora, ellos seguirán ganando terreno y después no servirá de nada quejarse del estado de destrucción social al que se ha conducido al país. Ya se vivió con la dictadura, con Menem y con De la Rúa. Es cuestión de autodefensa no permitir que se repita.
Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/11/26/otro-mapuche-asesinado-para-que-los-terratenientes-vivan-en-paz-por-carlos-aznarez/

“Hablemos de terrorismo, pero del que el Estado pretende aplicar contra los sectores organizados, las luchas populares y la sociedad en general”. Comprobemos que esta ofensiva del capital se da en el mundo al expresar su máxima concentración de poder y acaparamiento del mundo.



A principio de julio de 2007, luego de pasar velozmente por las dos cámaras del Congreso Nacional y por las presiones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) fue promulgada la llamada “Ley Antiterrorista”. La 26.268 modificó el Código Penal incorporando la confusa figura de  “asociación ilícita terrorista”. A partir de su sanción, el Estado está habilitado para perseguir y procesar, con ley en mano, a cualquier organización que se manifieste en contra de las acciones del gobierno o que pretenda ejercer presión sobres sus organismos.
Tras el fusilamiento por la espalda del joven mapuce Rafael Nahuel, la Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, respaldó públicamente a las fuerzas de seguridad en su tarea represiva y fundamentó por qué pueden incluso pasar por sobre la decisión de un juez. “El Juez necesitará elementos probatorios, nosotros no”, respondió a un periodista durante la conferencia de prensa realizada este lunes.
Para que quede en claro que su Ministerio y el gobierno nacional están por sobre cualquier otro poder, afirmó: “las fuerzas de seguridad federales no van a aceptar ninguna orden individual ni antijurídica que invierta el rol, que significa que un lugar pueda ser custodiado por un poder fáctico, que se palpe a la fuerza de seguridad, que se invierta el rol de lo que el Estado debe hacer frente a un grupo que está fuera de la ley, y que intenta convertirse en este poder fáctico y tomar un territorio e imponer una ley distinta a la que tienen todos los ciudadanos argentinos”.
Bullrich agregó que “esto es muy importante porque ya lo hemos vivido los argentinos; esto es una decisión muy de fondo porque implica tener muy en claro dónde está la ley, y qué tiene que hacer cada una de las fuerzas federales que están bajo la conducción de nuestro Ministerio” y expresó: “si un juez da una orden legal, nosotros, como establece el artículo 19 de la Constitución -‘ningún habitante de la nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe’– (decimos que) ningún miembro de las fuerzas federales va a hacer lo que no manda la ley”.
La Ministra no menciona que el artículo 75 de la Constitución Nacional, en su inciso 17, manda "reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible, ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afectan. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones”.
“Nosotros estamos totalmente abiertos al diálogo con todo grupo pacífico que pueda tener una protesta, una reivindicación pero que quiera resolver los problema en el marco de la ley, y no va a haber ningún diálogo con grupos violentos que violan la ley”, dijo, sin mencionar que fue un integrante de la Prefectura Naval Argentina, fuerza de seguridad que su Ministerio lidera, quien asesinó por la espalda al joven de 22 años, Rafael Nahuel.
En la misma línea, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, manifestó que “lo que el Estado argentino no puede permitir bajo ningún concepto es la violación de la ley o la extorsión o la presión como una forma de algún modo vulnerar la ley y poner en crisis al estado de derecho” y continuó con la estigmatización del Pueblo Nación Mapuce: “la existencia de estos grupos que señalaba la ministra de Seguridad, que no reconocen al Estado, que no respetan la ley, es algo que tenemos que tomarlo en cuenta y creo que en esto es importante también el accionar de la Justicia. Nosotros vamos a acompañar a los jueces, al juez que está interviniendo, a la fiscal, en todas aquellas gestiones que hagan al pleno respeto del ejercicio de la ley en todo nuestro país y específicamente en esta zona de Parques Nacionales que fueron tomadas y que motivaron estos trágicos incidentes”.
Germán Garavano, en una suerte de sutil justificación del accionar represivo, envió las condolencias a la familias de Nahuel y  de las personas heridas pero, dijo,  “me parece que los argentinos tenemos que aprender de una vez por todas que no es la violencia el camino para solucionar los conflictos, que la violencia es algo que ningún argentino quiere y que debe ser repudiada por todos y el Estado debe ejercer su rol en una sociedad”.
Una hora después de la conferencia de prensa, Isabel Hualas, madre de Facundo Jones Huala, respondió a los dichos de Bullrich y Garavano en Enredando las Mañanas, el programa diario de la Red Nacional de Medios Alternativos. Allí expresó que la “ministra de inseguridad y de represión” brindó un discurso “barato y violento” porque “ellos mismos dicen que los violentos somos nosotros, pero no matamos gente: hasta ahora no hemos matado a nadie, ellos sí tienen una desaparición forzada y el asesinato de Rafael Nahuel, así que tenemos mucho que repensar de las palabras de la ministra”.
(Ya no) queremos preguntar (tanto)
Las preguntas del periodismo (in)dependiente fueron claramente cómodas para ambos ministros. Medios del grupo Clarín (Radio Mitre, Todo N, diario Clarín, Radio Cadena 3), Radio Continental y la Radio Pública de la Ciudad de Buenos Aires le pusieron la pelota en los pies frente a una valla sin arquero.
Consultado sobre “si el gobierno tiene dilucidado y acreditado de dónde viene y cuáles son las intenciones” de las acciones de recuperación y resistencia del Pueblo Nación Mapuce, Garavano respondió que “más allá de las caracterizaciones generales, es importante detenerse, como lo señalaba la Ministra Bullrich, en que hubo más de setenta hechos violentos identificados; cada uno de estos hechos motiva causas penales en donde investiga una fiscal, en donde hay un juez interviniendo y corresponde a ellos en este momento, frente a cada hecho, establecer quiénes violaron la ley, quiénes son los responsables de esa violación de la ley y cuáles son las consecuencias de esa conducta”.
“Ustedes recordarán que en ocasión del hallazgo del cuerpo de Santiago Maldonado incluso fue agredido el secretario de Derechos Humanos y un asesor del Ministerio de Justicia por alguno de estos grupos, entonces me parece que es importante que ante cada uno de estos hechos delictivos la Justicia sea la que avance y asigne las responsabilidades a cada una de las personas que violaron la ley. Ese es el camino que nos tiene que conducir a recobrar la paz y a marcar que aquellas personas que violan la ley tienen consecuencias”, agregó.
Las preguntas del periodismo mostraron el absoluto acatamiento a la clara línea del gobierno de erigir a los mapuce como el nuevo enemigo interno.
Uno de ellos quiso saber si “existe algún elemento probatorio concreto, y por concreto me refiero a una bala, una imagen, algún rastro más allá de los testimonios, para acreditar que se produjo un enfrentamiento y que hubo un ataque por parte de este grupo violento hacia los efectivos de la Prefectura que estaban trabajando ahí”.
La Ministra fue contundente: “en primer lugar, decirles que el Juez necesitará elementos probatorios, nosotros no”.
No “necesitar elementos probatorios” incluye la pérdida del derecho al “debido proceso” -uno de los principios generales del derecho en un estado de democracia-, aunque en la práctica es un derecho que se viola permanentemente sobre el pueblo pobre que habita más del 60% de las cárceles de nuestro país sin haber sido juzgado.
“El gobierno nacional y el Ministerio de Seguridad ya han definido que esto se realizó en el marco de una demanda judicial, emanada del juez Gustavo Villanueva; la Prefectura Naval Argentina estaba en ese marco y nosotros no tenemos que probar lo que hacen las fuerzas de seguridad en el marco de una tarea emanada de una orden judicial”, continuó Bullrich, pasando por encima prácticamente todas los tratados de Derechos Humanos habidos y por haber: “nosotros le damos a la versión que nos da la Prefectura Naval Argentina, el carácter de verdad, creemos que el Estado es el juez, es el gobierno nacional, es el Ministerio de Seguridad y es la Prefectura Naval Argentina que fue a enfrentarse con un grupo violento: en este sentido el juez podrá buscar las pruebas que quiera”.
El periodista también quiso compartir con la ministra su indignación y le pidió una reflexión “para poder entender por qué un juez en la República Argentina no puede ingresar a un territorio argentino; puede ingresar a su casa, a la mía, a un local comercial, a la Casa de Gobierno, pero no puede ingresar a un territorio supuestamente perteneciente a una comunidad mapuce; insisto en algo, en la República Argentina el Congreso sancionó la Ley de Flagrancia donde se avala el accionar de la fuerza cuando se percibe la  comisión del delito, ¿qué pasa que un juez no puede participar de un allanamiento u ordenar un allanamiento cuando está viendo que se está cometiendo un delito?”
La respuesta remitió a lo que ya había dicho al principio de la conferencia de prensa:  “si hay alguien que dice que no se puede entrar a una parte de territorio argentino, nosotros entramos a todas partes del territorio argentino, no tenemos ningún límite más que los límites de nuestra Constitución, entonces no vamos a aceptar ningún tipo de orden que haga que se den vuelta los valores que tenemos como Estado de derecho” y aseguró que “si las fuerzas de seguridad están frente a un delito tienen que actuar” y que “la Ley de Flagrancia les da un procedimiento especialísimo para (actuar) y por lo tanto está absolutamente claro cuáles son los procedimientos y si alguien quiere invertirlos nosotros no vamos a acatar que se invierta la ley en Argentina”. Finalizó esta respuesta con una frase que nos dejó perplejxs: “ya nos costó mucho cuando se invirtió la ley en Argentina”.
Otro de los periodistas, afirmó que el juez Otranto (quien intervino en parte de la investigación de la desaparición forzada de Santiago Maldonado) había dicho que su no ingreso al territorio para hacer el allanamiento tenía que ver con la falta de efectivos necesarios para que no se genere mayor violencia. “Quería consultarles si el Ministerio de Seguridad puede poner a disposición del Juez Villanueva la cantidad de efectivos necesarios para efectuar un eventual allanamiento yqué órdenes recibieron del juez Villanueva en las últimas horas y si están buscando a los prófugos, que se sabe de los heridos”, preguntó.
La Ministra le respondió que “el Ministerio de Seguridad tiene todas las condiciones para entrar a cualquier lugar que le ordene el juez y ya lo hemos demostrado en distintas acciones, en ese sentido tiene todas las fuerzas a su disposición necesarias para hacer cumplir la ley”.
“Hay una tergiversación maliciosa de la información para seguir legitimando el plan de exterminio a los pueblos originarios” 
Claudia Huircan es abogada y parte de la Coordinadora del área de justicia misionera Claretiana. En el Enredando las Mañanas de este lunes amplió el panorama sobre el manto de desinformación que cubre al asesinato de Rafael Nahuel en particular y a toda la lucha del Pueblo Nación Mapuce en general: “uno de los principales roles que están cumpliendo los medios hegemónicos de comunicación es instalar que hay un enemigo interno que está amenazando los intereses de la patria y el Estado consolidado; un Estado apostado sobre tierras originarias que habitaron pobladores preexistentes que son los que hoy se están reclamando”.
“Los medios hegemónicos, más allá de la malicia y el cerco mediático, en esta situación particular de pueblos originarios resulta inaceptable el rol que están cumpliendo al pretender instalar sobre la sociedad desprevenida que no tiene acceso a otra información,  que se trata de enfrentamientos”.
Al respecto detalló que “hay mucha distancia entre la cantidad de personas y la dimensión del operativo que se montó: si la mayor parte de la ciudadanía pudiera despertar y darse cuenta que los  medios de comunicación están mintiendo lisa y llanamente -pero no inocentemente- porque responden a una política de opresión a pueblos originarios, me parece que la reacción popular sería aún más poderosa que lo que ha sido en las últimas horas”, reflexionó Huircan y opinó que no llamaría “cerco mediático” al fenómeno, sino “tergiversación maliciosa para generar una  opinión pública desfavorable a los pueblos originarios para seguir legitimando el plan de exterminio a los pueblos originarios”.
La abogada confirmó también que “los resultados de la autopsia hablan de un tiro por la espalda el que le dio la muerte al joven Rafael Nahuel, el día sábado por la tarde.

Dile  a la ministra que te explique la RAM
Consultados ambos funcionarios, durante la conferencia de prensa, acerca de si había algún tipo de “vinculación de este episodio ocurrido con el grupo RAM”, la  ministra respondió: “en primer lugar, RAM es un nombre genérico de grupos que actúan violentamente, podrán tener otros nombres pero los tenemos que separar total y absolutamente de la comunidad mapuce o de cualquier otra comunidad originaria de Argentina; es un grupo que, como dijimos, no reconoce a Argentina, no reconoce la ley, no reconoce la Constitución, no reconoce la bandera”.
Bullrich no sabe que no hay una “comunidad mapuce”, sino un Pueblo Nación que acoge diferentes comunidades, ¿o habrá que explicárselo en términos de países, provincias y ciudades, aunque ni siquiera se asemeje a eso?
“RAM es como un nombre, pero puede haber alguno que se llame de otra manera; en Chile se llaman CAM pero dentro hay varios grupos y esto es algo que ya empezamos a hablar con el gobierno chileno para tener una acción conjunta de trabajo en este sentido”, confesó: “no queremos poner un nombre único, se ponen en el RAM todo aquel grupo que no respeta la ley , que esta fuera de la ley”. Por aquí nos preguntamos si las fuerzas represivas son parte de “el” RAM –como le dicen desde el poder-, pero también observamos con absoluta preocupación la hermandad opresiva entre los gobiernos “democráticos”.
Aprobada la materia RAM 1, no respondió nada cuando, como parte de la misma pregunta, el periodista quiso saber si el Ministerio de Seguridad estaba en condiciones de tomar determinaciones acerca de este prefecto que disparó, el que asesinó a Nahuel.

Isabel Hualas dio su mirada sobre la soberanía y el patriotismo, cuando se habla de la propiedad de tierras del Estado
En la entrevista de Enredando las mañanas, al hablar de la situación de las tierras en la Patagonia, aseguró que “cada vez está peor porque los negociados que ellos firman se tienen que seguir sosteniendo, tenemos que darnos cuenta que están entregando todos los lugares con riqueza, tanto del subsuelo como en el suelo y en el aire, las aguas, las hidroeléctricas que quieren poner para abastecer a las mineras, y las mineras destruyen, contaminan y está comprobado en muchos lugares del mundo, incluso al norte de la República Argentina, no es casualidad  todos los discursos que salen a decir, desconociendo la preexistencia de los pueblos originarios dentro de su república, no es casualidad esta represión, esta arremetida y con discursos siempre acomodados hacia los negociados”.
En relación al derecho indígena, aseguró que “están vulnerando todos los derechos, están vulnerando sus mismas leyes, pasando sobre todas leyes que se han firmado en 130 años, en esta zona. Tenemos que ser claros y decir que la conquista del desierto es la que liberó los lugares no solo al mal llamado ‘progreso’, sino que a la muerte y al genocidio que cometieron a nuestro pueblo Mapuce” y que “hoy es una arremetida, porque la conquista no terminó, están volviendo a conquistar ahora para los intereses de las multinacionales”.
Armas invisibles, piedras "asesinas"
“¿Tienen  información si este grupo de personas que están ahora escondidas, están armadas y, en el caso que lo estén, sean los que están escondidos o los otros, con qué tipo de armas cuentan?”, espetó otro “colega”, abonando la estigmatización mediática de lxs mapuce. “De acuerdo a la información que nos brindó la Prefectura Naval Argentina que estuvo en el lugar, había armas de grueso calibre, una de la cuales cortó de cuajo un árbol de 20 centímetros, así que imagínese el calibre que puede tener” -¿menor o mayor que el que tenía el arma que fue disparada por la espada de Rafael Nahuel asesinándolo?- “En este momento las armas están ahí o las sacaron, porque no se pudo entrar más, porque ni bien la patrulla de Prefectura bajó fue desarmada; en consecuencia, en este momento todas las armas que se utilizaron en ese momento en contra de la Prefectura Naval están ahí o se las llevaron, seguramente se las han llevado”.
No satisfecho con la existencia descrita por Bullrich de armamento de grueso calibre el periodista repreguntó: “¿puede ser que tengan granadas?”, a lo que la Ministra dijo que “lo que describen los Albatros es que hubo estruendos muy fuertes y que eso se ve en el corte que tuvieron los árboles, ¿qué tipo de armas habían? Armas de puño, como se describen, pero eran como 15/20 que estaban en una formación tipo militar con lanzas, con cuchillos en las puntas, con máscaras antigás, con armas de puños y con armas blancas, tampoco pudieron ver a todos porque estaban como escondidos, porque eran 4 prefectos contra 15/20 personas que estaban en este grupo violento”. Luego apagó la película de Hollywood que estaba imaginando su cabeza y que seguramente tenía un final abierto porque no podía explicar por qué, si las armas las tenían los mapuce, ningún prefecto resultó muerto ni herido y si murió Nahuel y están heridos integrantes de la comunidad.
La última pregunta no pudo ser más atinada para seguir sembrando el terror contra lxs mapuce. El periodista quiso saber si “se esperan otros hechos similares y si se está hablando con el gobierno de Chile” para hacer “qué”. Bullrich dijo: “creemos que hace tiempo que está esta situación, que estaba muy tapada, y nuestro gobierno, cómo piensa que es fundamental poner la ley como centro de las relaciones sociales de nuestro país, hemos logrado que este problema se conozca y que lo que solo se sabía en el sur hoy lo conozcan todos los argentinos y que sepan que tienen un gobierno que los va a defender, que va a defender la ley y que no va a permitir ningún tipo de ilegalidad”. Agregó que “en consecuencia, nosotros vamos a tratar de evitar todo tipo de futuro acto violento, pero es un territorio muy amplio, muy grande en el  que es difícil de llegar a todos lados;  pero vamos a tener una presencia fuerte e importante junto a los gobiernos provinciales;  coordinando con los gobiernos provinciales una presencia para que la gente que vive en toda la zona, en la que ha habido atentados y muerte, sepan que los vamos a cuidar a los argentinos que viven en el sur y que se acabó el mundo del revés”.
Garavano finalizó: “la violación de la ley en Argentina tiene y va a tener consecuencias”.
Crónica de un accionar anunciado
En octubre pasado el diario La Nación publicó una nota donde se declaraba que "el ministro de Defensa, Oscar Aguad, viene trabajando en un ambicioso plan de reestructuración de las Fuerzas Armadas, que promete quebrar la rutina de los cuarteles. Por un lado, analiza la posible reubicación geográfica de bases y unidades militares, algunas de las cuales podrían cerrarse; por otro, evalúa autorizar la participación de las tres fuerzas ante agresiones externas, incluidos eventuales ataques terroristas".
Hoy, trascendidos de diferentes medios indican que “el Ministerio de Seguridad dictó una resolución para que las fuerzas federales no obedezcan las órdenes de los jueces si consideran que no son legales. En una decisión inédita, los jefes policiales podrán decirles a los magistrados que su interpretación de la ley no es la correcta. En el Gobierno, no precisaron de qué forma se implementará esto y quién tomará dentro de las fuerzas policiales la decisión ante la orden de un juez (sostuvieron que no lo hará la autoridad política, sino la propia policía)”(Página12).
Si bien aún no existe un anuncio oficial desde el Ministerio de Seguridad, está claro que los dichos de la ministra Bullrich de ayer no fueron al azar, consecuencia de lo sucedido el fin de semana, sino que aparentan ser una continuidad o un comienzo de la reestructuración mencionada por Aguad meses atrás.
Y como para que no quede duda alguna, el presidente Mauricio Macri dijo hoy que “hay que volver a la época en la que dar la voz de alto significaba que había que entregarse”. Respecto a esta frase, María del Carmen Verdú -abogada de Derechos Humanos y referente de Correpi- afirmó que “es sencillamente la orden al aparato represivo estatal de aplicar la Ley de Fugas sin disimulo; la orden de reprimir y fusilar sin límites; lo mismo que la vicepresidenta Michetti mencionó el domingo en la televisión donde nos había presentado su nueva tesis de, en caso de duda, a favor de los represores; y dijo algo muy claro: ‘es la decisión que hemos tomado como Estado’”.
Hablemos de terrorismo, pero del que el Estado pretende aplicar contra los sectores organizados, las luchas populares y la sociedad en general.
 Miércoles, 29 noviembre 2017

Red Nacional de Medios Alternativos
www.rnma.org.ar

IV. Insistamos en generalizar la conciencia sobre el funcionamiento silenciado e invisibilizado del sistema mundo capitalista.

México: La UNAM, los transgénicos y 

las políticas del Estado

29 de noviembre de 2017
Por Julio Muñoz Rubio
"La necesidad de un debate serio y transparente sobre el problema es más imperiosa que nunca, y en lo que hace a la UNAM es más que urgente el impulso a la creación de foros en los que este problema se ventila".
Una de las características más negativas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es la monopolización que las autoridades han hecho tradicionalmente del uso de los espacios, físicos o mediáticos. Un ejemplo paradigmático de esto es la Gaceta UNAM. A lo largo de sus páginas es casi imposible encontrar alguna publicación que contradiga a la línea oficial de la rectoría en curso. La comunidad universitaria no tiene acceso a publicar libremente ahí. No es un espacio democrático de expresión de la pluralidad de ideas que se expresan en la casa máxima de estudios.
De manera que cuando aparece publicada en un lugar prominente de esa Gaceta, el 16 de noviembre pasado, la noticia de la presentación del libro Transgénicos, grandes beneficios, ausencia de daños y mitos,del doctor Francisco Bolívar Zapata, en un evento presidido ni mas ni menos que por el propio rector Enrique Graue Wiechers, un gesto de profunda preocupación se genera.
¿Por qué?
En primer lugar porque significa una explícita toma de posición de la propia rectoría de la UNAM en favor de una de las partes en pugna en relación con un problema enormemente debatido en la Universidad, en el país y en el mundo: el de la fabricación y comercialización de organismos genéticamente modificados para la alimentación. Me refiero a la parte que defiende, contra toda evidencia científica acumulada a lo largo de 20 años, la inocuidad de los alimentos transgénicos y la defiende con un discurso que no se ha modificado un ápice en todo ese lapso.
En segundo lugar porque no es la primera vez que instancias del mundo intelectual mexicano dan el aval a la producción de alimentos transgénicos sin escuchar la voz de quienes nos oponemos a ellos. La Academia Mexicana de Ciencias (AMC) publicó, en 2011, en formato electrónico, el libro Por un uso Responsable de los Organismos Genéticamente Modificados,coordinado por el doctor Bolívar (texto que por una parte deja mucho que desear en cuanto a su nivel académico) y con el cual la AMC hizo en esa ocasión lo mismo que ahora la UNAM al tomar partido y cerrar las posibilidades a un debate abierto, rehusando dar oportunidad igual a expresarse a todas las partes, tal y como debería de realizarse entre académicos y científicos.
Todo esto nos confirma no sólo que existe una política de Estado con respecto a los alimentos transgénicos y que ésta es claramente favorable a la de las empresas que los fabrican, eso ya lo sabíamos (No es banal recordar que el doctor Bolívar Zapata fue nombrado por el presidente Peña Nieto como coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación a partir del mes de abril de 2013). Lo que todo esto nos confirma y que es extremadamente grave es que a partir de ahora la UNAM se suma a esa política, la hace suya.
En tercer lugar, el aval de la rectoría a la publicación del doctor Bolívar implica abrir la puerta a la intromisión de las compañías trasnacionales biotecnológicas: Bayer-Monsanto, Syngenta, Du Pont, etcétera, en la vida de la UNAM, siendo ellas las que, en su calidad de poderes fácticos, estarán decidiendo las orientaciones y prioridades en la investigación sobre alimentación en nuestro país. Este es un claro ejemplo de privatización de la investigación científica en las instituciones públicas de educación superior y es una muestra clara de pérdida de la autonomía de la UNAM, de una tendencia a uniformizar el conocimiento y su divulgación y de supresión de las diferencias y del espíritu crítico.
Todo lo anterior hace que se enciendan las alarmas y luces rojas en lo que a la política nacional y universitaria se refiere en relación con los alimentos transgénicos. La necesidad de un debate serio y transparente sobre el problema es más imperiosa que nunca, y en lo que hace a la UNAM es más que urgente el impulso a la creación de foros en los que este problema se ventila. En todo caso la máxima casa de estudios, empezando por sus autoridades, tiene que garantizar la igualdad en oportunidades para expresar todos los puntos de vista en vez de discriminar a los opositores al uso de transgénicos.
Por mi parte, en mi calidad de académico de la UNAM organizaré un evento de esta naturaleza en meses próximos, de cara a la comunidad universitaria y la nación. Aún no hay fecha precisa pero lo haré. Desde estas páginas me permito extender una cordial invitación a participar en el mismo, a mis colegas académicos, los doctores Bolívar Zapata y Graue Wiechers.

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Mexico_La_UNAM_los_transgenicos_y_las_politicas_del_Estado