lunes, 23 de junio de 2014

“Desmantelemos el poder corporativo y pongamos fin a la impunidad”

En junio de 2014, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU) analizará la adopción de una resolución para establecer un instrumento legal obligatorio para hacer cumplir las normas en relación a los derechos humanos y las corporaciones transnacionales (ETNs). Para presionar a las ETNs a adoptar este tipo de Tratado vinculante, una coalición de movimientos sociales, redes y organizaciones sociales está organizando acciones entre el 23 y el 27 de junio.

Llamamiento para unirse a
la «Semana de movilización:¡Paremos el crimen corporativo y la impunidad!»durante la 26ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (23 – 27 junio de 2014).


En Ginebra (Suiza) y acciones descentralizadas alrededor del mundo: ver el programa aquí.
En junio de 2014, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU) analizará la adopción de una resolución para establecer un instrumento legal obligatorio para hacer cumplir las normas en relación a los derechos humanos y las corporaciones transnacionales (ETNs).
A consecuencia de las continuas violaciones de los derechos humanos causadas por las ETNs como el desastre de 2013 en Rana Plaza, Bangladesh, que quitó la vida a 1132 trabajadores (en su mayoría mujeres), la masacre de 2012 de Marikana que mató a 34 mineros en Sudáfrica, la creciente destrucción causada por Shell en la región de Ogoni y por Chevron en la Amazonia ecuatorial así como las violaciones de los derechos humanos relacionadas con la Mina de carbón en Cerrejon, Colombia —así muchas otras—, nunca había habido tanta necesidad de actuar radicalmente para controlar las devastadoras violaciones de las ETNs.

Para presionar a las ETNs a adoptar este tipo de Tratado vinculante, una coalición de movimientos sociales, redes y organizaciones sociales está organizando acciones durante toda esta semana.

El objetivo de la Semana de Movilización no es sólo presionar al CDHNU sobre estas normas de control sino también dar a conocer la «arquitectura de la impunidad» que, a nivel social y global, ha estado protegiendo las operaciones de las ETNs, perjudicando el cumplimiento de los derechos humanos durante décadas, mediante acuerdos económicos (tribunales de arbitraje como el CIADI del Banco Mundial), la WTO y el largo historial de ajustes estructurales impuestos por el FMI, ahora imitados en Europa por la Troika, las políticas del Tratado de competitividad y un número de Tratados de Libre Comercio (TLC), así como TLC bilaterales como NAFTA, FTA EU-Colombia, TTIP, TPP y TISA, entre otros.

Frente a la intensificación y proliferación de atroces violaciones empresariales contra los derechos humanos y crímenes ecológicos, las comunidades afectadas y los movimientos sociales exigen el acceso a la justicia y a un fin definitivo del sistema de impunidad que prevalece para las corporaciones transnacionales.
La semana de movilización Paremos los crímenes corporativo y la impunidad tendrá lugar entre el 23 al 27 de junio de 2014 en Ginebra durante la última semana de la 26ª sesión del CDH, cuando el consejo tome una decisión sobre esta iniciativa.
Esta semana de actividades representa un importante momento de unión para los movimientos y las organizaciones sociales para trabajar colectivamente y por un sistema más profundo y efectivo para defender los derechos humanos de las violaciones empresariales, especialmente de los derechos de aquellos afectados por crímenes medioambientales y otras violaciones de los derechos humanos causadas por las corporaciones transnacionales.

Organizaciones convocantes: Alianza del Tratado, Campaña para desmantelar el poder Corporativo y poner fin a la impunidad, ESCR-net, Amigos de la Tierra Internacional (FOEI), Marcha Mundial de las Mujeres, FIAN Internacional, Transnational Institute(TNI), Franciscanos Internacional, Grupo de Trabajo sobre Inversiones en las Américas, Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD), Oidhaco (Oficina Internacional de Derechos Humanos — Acción Colombia), Ecologistas en Acción (E. Español), Alyansa Tigil Mina (ATM-Filipinas), SENTRO (Filipinas), Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL), Polaris Institute (Canadá), Institute for Policy Studies (IPS-EUA), Global Economy Project, Altenative Informaion & Development Center (AIDC-South Africa), Col·lectiu RETS (Catalunya), Social Movements for an Alternative Asia(SMAA), CADTM (Comité pour l’Annulation du Tiers Monde), WoMin (Women in Mining-South Africa), Centre for Trade and Policy Development (Zambia), Tax Justice Network – Africa (Kenya), Jubileo Sur-Asia Pacific, Movimiento sobre Deuda y Desarrollo, Alyansa Tigil Mina (ATM-Filipinas), ATTAC-Japon, Migrant Forum Asia, Plataforma Transnacional de Migrantes, Plataforma Filipina de Migrantes en Europa, Focus on the Global South, EU-ASEAN FTA Campaign Network.
Organizaciones y movimientos suizos: Comité du Forum Social Lémanique, ATTAC Suiza, et solidaritéS, Coordination Climat Justice Sociale, CETIM, L’Autre Syndicat, UNITERRE.

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Campanas_y_Acciones/Semana_de_movilizacion_!Paremos_el_crimen_corporativo_y_la_impunidad!

Comencemos a cuestionar el capitalismo para poner fin a su criminalidad económica.

TESTIMONIO: Nuevos colonialismos en América del Sur y África


Radiografía de la megaminería
20-02-2012

Por Javier Rodriguez Pardo*
Una de las características del capitalismo del siglo XXI es el auge del extractivismo, un fenómeno que no es nuevo pero que se ha reconfigurado al calor de las necesidades de la economía y el mundo global. El actual boom de los precios de las materias primas ha redibujado territorios, en el marco de leyes benévolas para las empresas extractivas. África y parte de Sudamérica son objetivo de firmas multinacionales que articulan intereses políticos, económicos y a menudo militares para llevar adelante sus negocios.

Argentina nunca fue un país minero (no confundir con un país con minerales). Sin embargo, en la actualidad presenta territorios subastados y ocupados por unas 80 megacorporaciones dedicadas especialmente a la extracción metalífera, la mayoría canadienses y del «club» de las Islas Británicas (Commonwealth). En 2011, los proyectos mineros argentinos sumaban más de 200, en diferentes etapas de exploración, factibilidad, construcción y explotación, o esperando luz verde. De ellos, unos 60 corresponden a las provincias norteñas de Jujuy, Salta, Catamarca y La Rioja, medio centenar aún pretende operar en San Juan, San Luis, Mendoza y Neuquén, y los restantes se desarrollan en las patagónicas provincias de Santa Cruz, Chubut y Río Negro. A esta cantidad se suman miles de cateos mineros que examinan vastas áreas cuantificando yacimientos y su posibilidad extractiva, con una inexplicable laxitud legal: las cifras extractivas estremecen por el volumen de la devastación que se practica no solo en Argentina sino en el conjunto de América Latina.


Gas, petróleo, bosques, biodiversidad, minerales, agua y suelos fértiles fueron siempre los objetivos recurrentes de la política colonial, situación que hoy se magnifica con claridad en su adaptación neoliberal a través de reflotadas «invasiones» en nueva versión. El Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile firmado por Carlos Menem y Eduardo Frei en 1997 es un buen ejemplo de neocolonialismo. Se trata de un instrumento legal que cede literalmente la Cordillera de los Andes a las firmas transnacionales y transforma vastos territorios en un virtual «tercer país» con legislación y código propios de funcionamiento: 4.441 Km. de frontera argentino-chilena y una franja de unos 150 Km. a cada lado componen ese nuevo territorio regido por el extractivismo. En el resto de la geografía argentina, las corporaciones mineras obtuvieron ventajas que no rigen para las otras actividades comerciales: un paquete de disposiciones jurídicas y un código minero, encabezados por la Ley 24.196 de Inversiones Mineras, les permiten pagar regalías paupérrimas, las eximen de impuestos y gravámenes, les facilitan obtener subsidios en insumos y reintegros por exportaciones, al mismo tiempo que tributan con declaraciones juradas -con la evidente posibilidad de fraguar los datos- una vez que los bienes extraídos arriban al país de destino y no al atravesar la aduana. Las corporaciones mineras eluden, en definitiva, los controles reales que deberían tutelar las exportaciones. Un importante matutino porteño lo destacaba ya hace años con inocultable sorpresa: «los propios representantes de las empresas mineras comentaron públicamente que Argentina supera en oportunidades de negocios a Australia y a Estados Unidos merced a un marco legal conveniente en materia económica y fiscal, y flexible en el terreno medioambiental» (1).


América Latina padece las «invasiones» mineras porque la tecnocracia globalizada de las corporaciones descubrió la manera de extraer los minerales de baja ley, minerales críticos y estratégicos que faltan en el Norte y que abundan en partículas diseminadas en territorios del llamado Sur, a los que se accede dinamitando extensos ecosistemas, pulverizando rocas, destruyendo glaciares, expulsando a comunidades y contaminando con una sopa química las nacientes de acuíferos y las napas en las áreas donde se ejecuta la actividad extractiva. Todas las manifestaciones mineras registradas en las direcciones de los organismos provinciales respectivos figuran como polimetálicas; yacimientos de oro, plata, cobre y uranio contienen también minerales como molibdeno, renio y las llamadas «tierras raras», generalmente de mayor relevancia que el mineral madre motivo de la explotación. Del socavón de antaño se pasó a la minería a cielo abierto, y el open pit hegemonizó nuevos paisajes y convirtió territorios en verdaderos quesos gruyer. Los estragos que produce esta nueva minería, que desecha la linterna en el casco del obrero, son considerables: requiere de mayores volúmenes de agua, más energía para movilizar equipos y plantas y, cuanto más baja es la denominada ley mineral, de mayor cantidad de compuestos químicos con cianuro y ácido sulfúrico, más voladuras y más escoria arrumbada en los alrededores: por cada anillo de oro la minería abandona unas 20 toneladas de escombros, cúmulos de contaminación e impacto ambiental en todos los órdenes.

Como señalamos, las transnacionales mineras pagan en función de lo que informan en sus declaraciones juradas, pero además, aunque se les aumente el canon, miles de proyectos dejarán un pasivo ambiental a perpetuidad. No se trata de unas pocas explotaciones capaces de comprometer un ecosistema; son cientos de mineras y subsidiarias que intentan operar en una misma provincia. «Pueblo minero, pueblo mísero», decía un antiguo proverbio del pasado europeo que repetían acongojadas comunidades mineras de asturianos y vascos. Sin embargo, el actual boom latinoamericano es presentado como un proceso razonable por medio del cual los recursos deben ser arrancados de la tierra a cambio de trabajo y de ingresos escasos. Se les dice «recursos» porque se puede acudir a ellos, recurrir a ellos, pero ¿debemos hacerlo? ¿Quién lo decide, quién lo propone y por qué? ¿Con qué derecho se justifica semejante impacto y dolo si 86% del oro termina en las estanterías de los joyeros y la mayor parte del 14% restante, en las bóvedas de los bancos? Sólo una minúscula porción (3%) del 14% remanente se utiliza en la industria. ¿Se acude al recurso o, en realidad, al bien común? La actual minería a cielo abierto extrae arrasando, apela al ecosistema y destruye su complejidad para obtener los bienes que son comunes a todos los habitantes. Las riquezas existentes en el planeta no son recursos naturales, son bienes comunes, pero en el debate nos dirán (ya lo hacen) que las viviendas, las rutas, los vehículos y los electrodomésticos, todo proviene de la minería y, en gran parte, de la minería metalífera. De modo que -proclaman los defensores más eufóricos- la irracionalidad y la demencia del ecologismo fundamentalista nos quieren hacer retornar a la Prehistoria; pero estos argumentos en realidad ocultan, por ejemplo, que el agua vale más que el oro y que la actividad minera la agota en regiones que solo cuentan con un par de oasis, como las provincias cuyanas de Mendoza y San Juan.


La lógica habitual del ingeniero minero únicamente entiende que si hay mineral y es rentable extraerlo, se extrae, y no acepta la discusión sobre dónde, cuándo, cómo, cuánto y para qué se extrae. Sin formularse estas preguntas, las empresas se dedican a derribar montañas buscando minerales que -metafóricamente- sólo existen en polvo, minimizando el pasivo ambiental con cálculos que finalizan en las bolsas de valores del «Primer Mundo»; es que la roca mineral -extinguida- perdió su formato vetiforme. Es el saqueo al que se refieren quienes critican las aberraciones de la prospección minera y de la bioprospección, el que fue decididamente advertido en septiembre de 2002 en la ciudad de Esquel cuando el activismo social de ese pequeño pueblo de la cordillera chubutense proclamó «¡Vienen por el oro, vienen por todo!» y mediante un plebiscito derribó con 82% de los votos las intenciones mineras de la aurífera canadiense Meridian Gold.

La respuesta de los pueblos latinoamericanos no es violenta, al menos por el momento. Se trata de rebeliones, puebladas que intentan defender el agua y los territorios considerados como el bien común natural más preciado del hábitat. Curiosamente, el agua que escasea en países del Norte está presente en Argentina con relativa abundancia; sin embargo, en el Noroeste argentino, la escasez de agua y la desertización son alarmantes. Pese a ello, la minera bhp Billiton mandó perforar cinco pozos para, a través de dos acueductos de 3.000 litros por segundo cada uno, llevar agua dulce desde la provincia argentina de Salta hasta Monturaqui, una estación chilena que se encuentra a 25 Km. de Socompa y a 75 Km. de mina La Escondida. De acuerdo con estudios realizados para bhp Billiton, los acuíferos de Atacama están en franco retroceso y natural más preciado la producción de cobre de La Escondida no podría continuar sin agua (2) Son varias las explotaciones cupríferas chilenas que esperan el agua dulce que se bombeará desde el desierto salteño para lixiviar las rocas metalíferas. Una de ellas es mina Zaldívar, de Barrick Gold, ubicada a solo 10 Km. de La Escondida y a distancia semejante de Chuquicamata, gigantesca mina chilena de cobre a cielo abierto que opera Codelco, en Calama, y que consume 1.800 litros de agua dulce por segundo durante las 24 horas.


Hace 500 años se detectaban minerales a ojo, hoy se los detecta mediante satélites. La teledetección es un método eficaz para que los riesgos de inversión minera y los costos de la búsqueda de yacimientos se reduzcan sustancialmente. En 1900, eeuu obtenía cobre 5% de ley mineral; el que obtiene hoy apenas llega a 0,4% de ley. El planeta colapsa y la principal potencia mundial continúa con igual o mayor derroche; cada estadounidense consume por año casi 20 toneladas de minerales. La pregunta recurrente es qué planeta sería este si China consumiera la misma cantidad de minerales por habitante, y la respuesta es única: tendríamos un mundo inhabitable. Si consideramos que dentro de 40 años se habrá duplicado la cantidad de habitantes del planeta, habría que imaginar entonces una respuesta que evite la inmolación humana.

Para las corporaciones transnacionales como Barrick Gold, estas cuestiones parecen ser manejables sin reparar en los métodos. Basta recordar cómo fue creciendo la minera mayor del oro, de la mano de George Bush (padre), Adnan Khashoggi y Peter Munk (3). Para nosotros, se trata de un caso testigo. En su condición de ex-presidente, Bush se convirtió en un importante accionista de Barrick y miembro honorario de la junta de asesoría internacional de la empresa. Adnan Khashoggi fue accionista de Barrick Gold Corporation; multimillonario traficante de armas árabe saudita, aliado de Bush y famoso por sus ventas ilícitas de armas a Irán (4), fue detenido luego por el tráfico de armas a los «contras» nicaragüenses. Peter Munk fracasó en los negocios y pasó a ser un niño mimado de la monarquía británica, socio de Khashoggi y presidente de Barrick Gold Corporation. Brian Mulroney, ex-primer ministro de Canadá, director y mediador de Barrick, asistió en los comienzos mineros a Bush en la junta internacional de la empresa. En una nota que publicamos en La Séptima (5), revista sanjuanina en la que denunciamos las actividades de Barrick en los yacimientos de Veladero y Pascua Lama, reprodujimos un texto del periodista Anton Chaitkin que afirma que «la inversión inicial mayoritaria de Barrick fue aportada por Khashoggi y algunos socios suyos del tráfico de armas, que por aquellas fechas organizaban el trueque de armas y drogas entre Irán, Israel y Nicaragua, que condujo en 1986 al escándalo de Irán y los contras» (6). La representación legal de Barrick Gold en la provincia de San Juan respondió duramente al artículo, amenazó con iniciar acciones legales contra mí y exigió el derecho a réplica con el mismo espacio utilizado por las notas publicadas. Sostuvo que «aseverar que el Sr. Munk o cualquier persona en Barrick está involucrada con el narcotráfico o venta de armas es totalmente irresponsable, injurioso, escandaloso e indignante» (7) Mi respuesta, por así decirlo, fue un nuevo informe: «Barrick miente», que ratifica el dossier cuestionado (8). La doctora Jimena del Valle Daneri, representante legal de Minera Argentina Gold  sa y Barrick Exploraciones Argentinas sa, ambas subsidiarias de Barrick Gold Corporation, según copia del poder que adjuntaron (en la causa legal que sugirieron iniciarme), no niega la vinculación de Barrick con el ex-presidente de eeuu, pero se esmera en rechazar «toda participación de Bush en el proyecto minero de Zaire», entre otras consideraciones.
Por otra parte, la biografía autorizada de Munk, Peter Munk: fabricación de un magnate moderno (9), describe vínculos, acciones y negocios del presidente de Barrick Gold y permite rastrear socios y orígenes empresarios, asociaciones investigadas judicialmente y, sobre todo, el método para sortear dificultades financieras y políticas.

Traficante de armas y amante del lujo hasta la excentricidad -su yate favorito apareció en una película de James Bond-, Khashoggi merodeó todos los grandes escándalos de los años 70 y 80. Entre otros, el Irán-contras, el bcci, el banco de Gaith Pharaon, del megalavado y hasta la desaparición del patrimonio (mal habido, claro) de los filipinos Ferdinand e Imelda Marcos, por cientos de millones de dólares.(10)

Además, Khashoggi fue socio de Munk en emprendimientos hoteleros. El empresario saudí fue arrestado en 1989 por fraudes relacionados con propiedades inmobiliarias adquiridas por el matrimonio Marcos en Manhattan y cuadros que desaparecieron del Museo de Arte Contemporáneo de Manila (11)

Respecto de la mina Goldstrike en Nevada, la defensoría legal de Barrick que contraatacó mi escrito en la provincia de San Juan insistió en que «el Sr. Bush no tuvo desempeño alguno en la adquisición de esa mina para Barrick»; contesté recomendando repasar los numerosos artículos periodísticos sobre el tema, en particular uno escrito por Mark Sonnenblick que describe cómo «George Bush le regaló 10.000 millones de dólares a Barrick Gold» (12), o mejor aún, la denuncia del 11 de marzo de 1993 en la subcomisión respectiva del Congreso Nacional de eeuu, efectuada por Philip M. Hocker, presidente del grupo ambientalista Mineral Policy Center.

Por razones de espacio, en mi artículo «La macabra Barrick de Bush» omití mencionar a un singular número de ejecutivos y accionistas privilegiados de Barrick. Se destacaba Andrónico Luksic, asesor de la firma minera y acaudalado empresario chileno. Luksic maneja los destinos de mina Pelambres, sobre la cordillera, en el límite con la provincia de San Juan, donde se asientan del lado argentino los yacimientos de cobre y polimetálicos Pachón, segunda explotación binacional en ciernes, como la de Pascua Lama. El empresario fue construyendo un imperio bancario en sociedad con el Hong Kong and
Shanghai Bank, conocido también como el «banco del tráfico de opio». En la actualidad, un proyecto conjunto entre Antofagasta Minerals -empresa perteneciente al grupo Luksic- y Barrick Gold los fuerza a litigar juntos contra el gobierno de Pakistán, que les impide explotar la concesión minera de Reko Diq por violar reglas locales (13)

Lo que seguramente causó mayor espanto en los lectores sanjuaninos de «La macabra Barrick de Bush» fue la descripción del genocidio en Zaire, que comenzó en septiembre de 1996, poco antes de la entrada de Barrick y Anglo American en esa zona minera. Los testimonios recogidos por Jeffrey Steinberg prueban que la invasión del este de Zaire coincidió con la entrada de Barrick y Anglo American para adueñarse exactamente de esa zona, y narran el espantoso genocidio llevado a cabo por fuerzas financiadas por franceses y británicos. En ninguna guerra -dice Steinberg- está ausente el botín. Este moderno mundo empresario incluye mafias sostenidas en estrategias globales para la apropiación de yacimientos, que enlazan a ex-oficiales de inteligencia, ejércitos y escuadrones de la muerte, sicarios de las mineras. Según Steinberg, la destrucción de África tiene un ideólogo: «Barrick Gold, junto con la Corporación Anglo American, con sede en Sudáfrica, está involucrada en las operaciones para arrebatarles los metales estratégicos a las naciones de África Central, mediante el mayor genocidio per cápita que se haya visto en los tiempos modernos» (14)

El auge del teléfono móvil desató la guerra del coltan, un mineral que extiende la vida de las baterías y combina dos metales: colombita y tantalita, de los que se extraen el tántalo y el niobio. Según parece, el continente guarda 80% de las reservas mundiales. Con el coltan se fabrican potentes teléfonos celulares y misiles balísticos intercontinentales, y su precio supera varias veces los del tungsteno y el oro; el mundo de la electrónica, la ciencia del espacio y las centrales nucleares dependen del desarrollo de este mineral (15).  En 1997, al caer en Zaire el presidente Mobutu (apoyado por capitales franceses), irrumpe
Laurent Kabila, apoyado por Ruanda y Uganda (y sostenido por eeuu y Gran Bretaña), a costa de millones de caídos en enfrentamientos tribales sangrientos. En menos de un año, el conglomerado de intereses antimobutistas conquistó Kinshasa y cambió el nombre del país, que pasó a llamarse República Democrática del Congo. Las grandes empresas mineras anglosajonas obtuvieron concesiones en Katanga, al sur, área rica en cobre y otros minerales. Entre los beneficiados por el nuevo reparto destacan tres: Barrick Gold, de Canadá; American Mineral Fields, en la que Bush padre también tenía intereses, y la sudafricana Anglo-American. Las empresas francesas, aliadas de Mobutu,
quedaron fuera. Pero Kabila muy pronto cayó también en desgracia al proyectarse como un nuevo Lumumba, cuando comenzó a exigir a las transnacionales el pago de impuestos por la explotación de las riquezas mineras...
La Organización de las Naciones Unidas (onu) no duda en afirmar que el estratégico coltan financia estos genocidios y es una de sus causas, pero el resto de los minerales también siembran muertes que benefician a las corporaciones transnacionales: el antiguo Congo quedó convertido en el escenario de una guerra en la que han participado directamente los ejércitos de siete países. Madeleine Albright lo llamó la «Primera Guerra Mundial africana»: las fuerzas de Kabila, Angola, Zimbabwe, Sudán y Chad en un bando; tres guerrillas congoleñas, Ruanda, Burundi y Uganda, en el otro. El expolio de diamantes, oro y coltan del este del Congo llevó a los ejércitos de Ruanda y Uganda a enfrentarse a tiros tres veces (dos en 1999 y una en 2000) por el control de Kisangani (16).

Los propios ingleses divulgaron los sucesos de manera impactante. El influyente diarioThe Times, de Londres, publicó una opinión concluyente:

En noviembre de 1996, Washington acordó su apoyo diplomático a la rebelión en el este de Zaire, formada esencialmente por los tutsi (etnia fundadora del fpr de Kigali, entonces en el poder), que se saldó con la caída de Mobutu. En consecuencia, los medios franceses ven una conspiración anglófila con Kabila, en la que Inglaterra pone su experiencia de la era imperial, y los americanos, el dinero y el entrenamiento militar que los tutsi han necesitado para invadir el Zaire en solo siete meses. Puede que la teoría de la conspiración oculte una verdad. Entre los beneficiarios del cambio de régimen se encuentra
George Bush, que con el ex-primer ministro canadiense Brian Mulroney es consejero de la Barrick Gold de Toronto y ha obtenido de los rebeldes una concesión minera de oro de 80.000 km2, en el noreste de Zaire. Pero la conspiración es más profunda y más sutil.(17)

Este análisis no recibió objeciones de los involucrados. En cambio, los sucesos de Tanzania preocuparon mucho más a los magnates de Barrick y a sus vinculados políticos. Los abogados de Barrick que contestaron mi artículo «La macabra Barrick de Bush» también se preocuparon por desmentir mi nota referida a esos hechos: 400.000 personas, mineros artesanales, granjeros, campesinos, comerciantes pequeños, fueron desalojados por la fuerza de Bulyanhulu, en la región de Shinyanga, Tanzania central occidental, después de dos años de lucha en los que gobierno y mineras reclamaban el enclave de los depósitos del oro. Según varias denuncias, más de medio centenar de trabajadores fueron muertos (al parecer enterrados vivos) cuando en 1996 las autoridades y la compañía minera canadiense decidieron rellenar los pozos de extracción (18). El trabajo sucio quedó hecho, y en marzo de 1999, Barrick Gold Corporation adquirió los depósitos de Bulyanhulu al comprar la Sutton Resources y su subsidiaria de Tanzania, responsables directas del genocidio. En el Foro Económico Mundial de 2007, Munk respondió las acusaciones afirmando que «cuando vamos a Tanzania o a Argentina o a la punta de Paquistán, aplicamos los mismos estándares ambientales y antipolución que en la Columbia británica». Las evidencias parecen refutarlo.

En secuencia semejante, Barrick opera mina Porgera, en Papúa Nueva Guinea. La misión Human Rights Watch investigó denuncias sobre expulsión de poblaciones y violaciones a mujeres de la comunidad local por parte de fuerzas de seguridad de Barrick Gold. Fui testigo presencial de las acusaciones en el Parlamento de Ottawa, llevadas a cabo por los indígenas a los que Barrick les incendió las viviendas. Los congresistas canadienses, preocupados por los métodos extractivos de sus empresas en el extranjero, trataban entonces un proyecto de ley (C-300) con ánimo de regularlas y controlarlas, motivo por el cual fui invitado a exponer en el Congreso. Pero en definitiva el proyecto no prosperó, precisamente debido al poder del lobby minero.
En los cinco continentes, Barrick se ha teñido de sangre (como en mina Pierina, en Perú) y ha ejecutado fraudes (la mina El Indio jamás tributó al fisco chileno al no declarar ganancias). Barrick fue noticia por contaminación, destrucción territorial y saqueo, con derrumbes (Lake Cowal, Australia), derrames de gasoil y multas (Veladero, Argentina) e informes de impacto ambiental adulterados, en los que se mencionaban inexistentes cuerpos de hielo de diez años de antigüedad, cuando en realidad se trataba de glaciares que la empresa intentó trasladar con palas mecánicas. En 2008, el Fondo Soberano Noruego se deshizo de las acciones de la Barrick Gold por razones de ética ambiental; concretamente, condenó los «daños irreparables» en Papúa Nueva Guinea (19).

A medida que los pueblos resistan, la respuesta de las potencias industrializadas también se endurecerá; necesitan perpetuarse, consolidar su dominio en un futuro que se presenta incierto para todos, en un planeta colapsado por una devastación consumista que ofrece cada vez menos insumos. Gran parte del Norte insiste con un modelo económico tan agotado como errátil e igualmente defiende su estatus de derroche y de poder, sabe que los recursos se acaban y los acopia, transfiere sus industrias contaminantes a regiones ignotas del Sur, mitiga su hacinamiento poblacional, la escasez de agua, el espacio territorial que perdió, y ejecuta para ello una irrupción masiva. Cobre y estaño, oro y diamantes dejaron de ser el botín preferido de las corporaciones mineras monopólicas que explotan las montañas orientales del Congo al aparecer el coltan, también frecuente en el continente sudamericano; estos minerales se convirtieron en la vedette de la minería, y muy pronto serían vitales para una variedad de artefactos electrónicos de la modernidad aeroespacial y médica (implantes) y para la industria bélica. De pronto los diarios europeos se tiñeron de sangre; eeuu decidió orquestar una guerra civil que desplazaría a gobierno y fuerzas congoleñas que no controlaba, como ya vimos, provocando dos millones y medio de muertos y más de medio millar aniquilados por los tutsi y otras etnias al cruzar en fuga y en éxodo la frontera. ¿Acaso eso no es genocidio?


El advenimiento de un sinfín de denuncias sobre violación de derechos humanos no se hizo esperar, al tiempo que Nokia, Motorola, Compaq, Sony y otras fábricas pertenecientes a japoneses, chinos, alemanes y norteamericanos comenzaban a dominar el mercado mediante firmas de la talla de Cabot Corporation, om Group de EE.UU., la hc Starck de Alemania y Nigncxia de China, responsables de un genocidio escandaloso -si es que acaso hay algún tipo de genocidio que no lo sea-.

Los minerales críticos y estratégicos hoy son las «tierras raras», unos 15 elementos de la tabla periódica que a principios del siglo xx no tenían aplicación y cuya utilidad se desconocía, de ahí su nombre. Hoy la demanda mundial obliga a China, principal productora, a limitar las exportaciones de estos productos, reviendo el mercado de automóviles eléctricos que irrumpe de manera sostenida y que requiere de aleaciones con el «raro» neodimio. Otro componente de estas «tierras» es el lantano, crucial para las baterías de los automóviles, en la electrónica y en comunicaciones digitalizadas, la biotecnología, la balística intercontinental, el dominio de las patentes, el territorio, el poder del conocimiento, la hegemonía del poder; el Norte viene por todo y, para entonces, estos pueblos del hemisferio sur habrán transitado de la resistencia a la rebelión, aunque amen desesperadamente la paz.

En este plano, juega un papel crucial la Ley Antiterrorista, patrocinada en su momento por EE.UU., por orden y presión del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), y secundada por gobiernos como el de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, que lleva adelante una suerte de progresismo liberal desarrollista y una política pendular entre el revisionismo defensor de los derechos humanos y el apoyo a las corporaciones transnacionales extractoras de commodities. Esta ley permitiría juzgar acciones promovidas por militantes de movimientos sociales que ejercen el derecho a la protesta, que se oponen al uso licencioso del agua de la megaminería hidroquímica a cielo abierto, a la biodiversidad diezmada por el saqueo, rigurosamente defendida por campesinos y pueblos originarios. La criminalización de la protesta social es el resorte que les faltaba a las corporaciones transnacionales que condicionan sus inversiones al otorgamiento de licencias sociales para operar en paz su extracción utilizando trabajadores cautivos por necesidades básicas insatisfechas. Para el mundo globalizado de las corporaciones, un país con ley antiterrorista es un país confiable.

-Este artículo es copia fiel del publicado en la revista Nu e v a So c i e d a d No 237, enero-febrero de 2012, ISSN: 0251-3552,http://www.nuso.org/upload/articulos/3825_1.pdf

 *Javier Rodríguez Pardo: Docente, periodista de investigación y militante de asambleas socioambientales. Fue fundador del Movimiento Antinuclear del Chubut (mach), que frenó el establecimiento de un repositorio de desechos radiactivos en Gastre (Patagonia argentina). Es cofundador de Renace Argentina y autor de los libros En la Patagonia n o (Lemú, El Bolsón, 2006) y Vienen por el oro, vienen por todo (Ciccus, Buenos Aires, 2009). Integra la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC, Argentina).


Fuente: http://rodriguezpardo.blogspot.com.ar/2012/02/testimonio-nuevos-colonialismos-en.html

Involucrémonos en que la responsabilidad presidencial no sea pagar a buitres (como CFK proclama) y sea la de garantizar los derechos humanos de los de abajo.

Prensa Unión de Asambleas Ciudadanas Informa
23 de Junio de 2014 

DOCUMENTO PUBLICO
Por Unión de Asambleas Patagónicas (UAP)  – 20, 21, 22 DE JUNIO DE 2014

Las asambleas de las provincias Río Negro, Neuquén y Chubut que conforman la Unión de Asambleas Patagonicas (UAP) nos encontramos en la ciudad de Trelew para continuar profundizando la organización y la lucha contra el modelo extractivo que se pretende imponer en la región y en el país.

En este décimo encuentro resolvimos:

DECLARAR:
1 – Delito de lesa humanidad a la megaminería, el fracking y  el uso de agrotóxicos, promovidos por los estados nacional y provincial; por constituir un ecocidio que atenta contra el derecho a la vida. Este delito es imprescriptible, por lo tanto, realizaremos las denuncias correspondientes penales y civiles provinciales, nacionales e internacionales.
2- Exigimos que los funcionarios provinciales y nacionales se abstengan de promocionar, fomentar y aprobar leyes de megaminería, considerando que si las aprueban serán responsables de atentar contra el derecho a la vida de las actuales y las futuras generaciones. Los instamos a reflexionar y decidir en defensa de la vida de nuestros pueblos, por sobre los grandes intereses corporativos transnacionales y sus aliados locales, respetando los circuitos vitales del agua.
3- Nuestro rechazo a la megaminería es absoluto, por lo tanto cualquier tentativa de zonificación en nuestros territorios será resistida por las asambleas. Ya que la megaminería contamina, la muerte no tiene circunscripción. 
4- La Unión de Asambleas Patagónicas apoyan irrestrictamente el Proyecto de Ley por Iniciativa Popular de las Asambleas Chubutenses. Instamos a los legisladores a cumplir con el tratamiento y sanción del proyecto de ley, que es voluntad del pueblo chubutense.
5. Reivindicamos la figura del Dr. Andrés Eduardo Carrasco, como ejemplo de científico comprometido con las problemáticas sociales, denunciando los efectos nocivos del glifosato y el accionar de la empresa Monsanto.
6. Reconocemos la trayectoria de Javier Rodriguez Pardo y su contribución a la conformación de los movimientos asamblearios de resistencia en la Patagonia y el resto de Argentina.

NOS SOLIDARIZAMOS CON:
- Félix Díaz, y el pueblo Qom
- El corte de ruta en Duraznillo, La Rioja, en rechazo a la minería uranífera.
- La Asamblea de Ciudadanos Autoconvocados en defensa del Parque Alberdi, de Santa Fe y la Asamblea Más Río Menos Termas, de Entre Ríos. 
- El bloqueo y acampe de Malvinas Argentinas, Córdoba, en rechazo a la instalación de la planta seleccionadora de semillas de maíz transgénico. Repudiamos la criminalización de la protesta en el marco de la aprobación de ley de convivencia ambiental de Córdoba y la represión padecida por manifestantes en la Ciudad de Buenos Aires, cuando se solidarizaban con el bloqueo de Malvinas Argentina.
- Con nuestro compañero de lucha Eduardo Delia, por el intento de secuestro de su hijo Bruno Delia  en Santa Cruz.

REPUDIAMOS:
- Las represiones en Chaco del 4 de junio.
- La puesta en marcha de la planta de enriquecimiento de uranio en Pilcaniyeu
- El despido de Ángel González por parte de la empresa administradora de centro de esquí Chapelco, en San Martín de los Andes, motivado por una denuncia que él realizara por la tala ilegal de lengas en zona roja de la Ley de Bosques.
- Exigimos a la provincia de Río Negro el procesamiento de Adolfo Ernesto Repetur y Gustavo Ampuero, que agredieron salvajemente a nuestro compañero Mauro Velazquez, durante una marcha de vecinos autoconvocados contra la megaminería de la ciudad de San Carlos de Bariloche.
- Exigimos el esclarecimiento del episodio ocurrido con la pérdida de una pastilla radiactiva en un pozo cercano a la localidad de rincón de los sauces Neuquén.

En esta UAP apoyamos a todos los luchadores sociales que han sido criminalizados en la lucha. Responsabilizamos a los gobiernos nacionales, provinciales y municipales de cualquier agresión o daño que pudiera recibir cualquier de nuestros compañeros y compañeras, en cualquier punto del territorio. Estamos alerta ante cualquier amenaza y aprobamos un nuevo plan de lucha en defensa del agua, la vida y el territorio.
Convocamos al próximo encuentro nacional de la Unión de Asambleas Ciudadanas, a realizarse en noviembre, en la ciudad de Puerto Madryn. 

SOMOS TIERRA, SEMBREMOS NUEVOS MUNDOS.

               
contactos: Rio Negro - Bariloche - Federico 2615333477
Neuquen - San Martin de los Andes - Angel  2944327600
Plottier - Lucas 2994563342
Chubut - Rawson - Rodrigo 2804840993
Puerto Madryn - Elena 2804012470

Trelew - Pablo 2804630754
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Comisión Prensa y Comunicación
UAC Unión de Asambleas Ciudadanas

 

UAC Unión de Asambleas Ciudadanas
Contra el Saqueo y la Contaminación

domingo, 22 de junio de 2014

Digamos no porque “los cultivos transgénicos han sembrado desolación y muerte en América Latina, donde han alcanzado altos niveles de expansión, ocupando el segundo lugar en área cultivada con transgénicos en el mundo”.

Declaración de la Red por una América libre de Transgénicos,
frente a casi 20 años de la introducción de cultivos.

RALLT | 06 agosto 2013 | Biodiversidad - Jul 2013
A casi dos décadas de la introducción de transgénicos en el ambiente, América Latina se ha convertido en maquila de las transnacionales que producen granos para animales de otras transnacionales, contaminando el ambiente y la biodiversidad. Pero sigue siendo un espacio de biodiversidad donde florece la vida y las comunidades campesinas.
A 17 años de haberse liberado los cultivos transgénicos en el ambiente, 30 organizaciones de América Latina de 12 países de la región, convocadas por la Red por una América Latina Libre de Transgénicos en la ciudad de Bogotá, Colombia, del 23 al 27 de mayo del 2013, analizamos el panorama de nuestro continente, y hacemos pública nuestra preocupación por los graves impactos que estos cultivos tienen en la región.
Rechazamos tajantemente la liberación comercial masiva de maíz transgénico que quiere hacer la industria en más de tres millones de hectáreas en México, un hecho sin precedente en la historia de la agricultura, pues sería la primera vez que ocurriera una devastación de tal magnitud en uno de los centros de origen y para un cultivo que alimenta a la humanidad en su conjunto.
A lo largo de este periodo, los cultivos transgénicos han sembrado desolación y muerte en América Latina, donde han alcanzado altos niveles de expansión, ocupando el segundo lugar en área cultivada con transgénicos en el mundo.

Las empresas productoras de semillas, agrotóxicos y comercializadoras de alimentos transgénicos, junto con las élites locales y en complicidad con los gobiernos en turno, han convertido a América Latina en maquila de los cultivos transgénicos del mundo.

No existen cultivos transgénicos sin plaguicidas. A pesar de que los promotores de los cultivos transgénicos dijeron que éstos iban a disminuir el uso de plaguicidas, la realidad es lo opuesto. Ha habido un aumento exponencial en el uso de agrotóxicos en los países que han adoptado esta tecnología, y su aplicación está relacionada especialmente con los cultivos resistentes a herbicidas, lo que significa el sometimiento de la población a una condición sanitaria cercana al genocidio. En el Cono Sur, la soja [soya] resistente a glifosato cubre un área de 475 mil 700 km2; toda esta área es fumigada con un cóctel de agrotóxicos que incluye el glifosato, afectando a cerca 10 millones de personas que viven en la zona de influencia de las fumigaciones asociadas a los cultivos transgénicos.
Brasil ocupa el primer lugar a nivel mundial en el consumo de agrotóxicos desde 2010, siendo el principal productor de soja resistente a glifosato en la región.
Esta avalancha tóxica ha provocado un aumento exponencial de enfermedades relacionadas con plaguicidas, como malformaciones genéticas, incremento de leucemia, linfomas, enfermedades autoinmunes, y daños irreparables en los ecosistemas.
Estos problemas se agudizarían con la adopción de nuevos transgénicos resistentes a herbicidas más fuertes como son el 2,4D y Dicamba, el glufosinato de amonio, que ya han sido aprobados o están en proceso de aprobación en nuestros países, por lo que repudiamos cualquier intento de liberarlos al ambiente.
A esto se suma la contaminación genética de la agrobiodiversidad y la destrucción de ecosistemas naturales, que son la base de sustento de las comunidades locales.

Los problemas generados por los transgénicos derivan en violaciones a los derechos humanos. Los impactos descritos son tan graves, que ya no son problemas que puedan resolverse a través de técnicas como la evaluación y manejo de riesgo. Se han convertido en causal de violación a los derechos humanos de poblaciones enteras, por lo que su discusión debe salir de convenios internacionales —como el Protocolo de Cartagena que se limita a ver los impactos de la modificación genética en la biodiversidad— para tratarse por los organismos de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos.
Los cultivos transgénicos no nos alimentan. Las vastas zonas dedicadas a la siembra de cultivos transgénicos en América Latina, antes dedicadas a satisfacer el derecho humano a la alimentación, hoy son territorios donde se produce soja y maíz transgénico para forraje, destinados a la cría intensiva y confinada de animales, que en la mayoría de casos son criados en otros continentes, privando a la población nativa del acceso a alimentos sanos y culturalmente adecuados. En los países donde se cultivan soja y maíz transgénico los animales son criados en condiciones sanitarias muy pobres y de gran violencia, lo que repercute en la calidad de la carne, lo que conlleva enormes impactos en los patrones de alimentación y en la salud humana y de los animales. Los transgénicos son un negocio de transnacionales para transnacionales, no para consumidores ni para agricultores. Los transgénicos son comida para comederos, no de comedores; e incluso han desplazado la cría tradicional de animales en países donde esto era costumbre, empeorando la salud, el ambiente y las economías de pequeños criadores.
Las nuevas leyes de semillas son un impulso a la expansión de los transgénicos y una amenaza a las semillas nativas. En la región se están impulsando nuevas leyes de semillas, donde se plantea la penalización de la circulación de las semillas nativas que son la base de la agricultura campesina y familiar. Esto es una clara violación a los derechos de los agricultores, claramente reconocidos en el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura. Estas leyes además buscan reforzar el control de mercado por parte de las empresas de semillas transnacionales, y la adopción de las semillas transgénicas en nuestros campos, poniendo en peligro los recursos fitogenéticos de la región.
Las organizaciones reunidas en Bogotá queremos llamar la atención sobre las siguientes problemáticas específicas en América Latina:
Paraguay. Repudiamos el golpe de Estado parlamentario ocurrido el 22 de junio de 2012, dado al presidente Fernando Lugo, electo el 20 de abril de 2008 en elecciones democráticas para el periodo 2008-2013. Consideramos, que dicho golpe estuvo muy relacionado con la expansión de los agronegocios y la liberación ilegal de nuevos cultivos genéticamente modificados por ejemplo: 2 eventos de Algodón transgénico, un evento de soja transgénica y 4 eventos de maíz transgénico.
Nos preocupa además el fuerte proceso de extranjerización de la tierra y la expulsión de comunidades campesinas e indígenas y la violación de las leyes ambientales vigentes en ese país, para dar paso a la expansión de los cultivos transgénicos, como por ejemplo la soja RR que desde la década de los 90 viene causando graves conflictos socioambientales violando derechos fundamentales.
Hacemos un llamado al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas para que inicie una investigación sobre los atropellos a los derechos humanos suscitados en Paraguay relacionados con la expansión de los agronegocios; la persecución y criminalización que sufren los/as líderes defensores de la naturaleza, y convocamos a la sociedad internacional para que esté vigilante de los acontecimientos en este país.
México. Apoyamos y nos solidarizamos con el proceso del Tribunal Permanente de los Pueblos capítulo México, y estaremos especialmente atentos a las sesiones de la audiencia temática “Violencia contra el maíz, la soberanía alimentaria y los derechos de los pueblos”, donde se está presentado una gran cantidad de casos y testimonios de pueblos, científicos y activistas sobre la contaminación transgénica y otras violaciones ejercidas por las transnacionales, con apoyo oficial, contra el maíz y los pueblos del maíz.
Nos adherimos a la demanda de las y los ciudadanos mexicanos de evitar la siembra comercial y experimental de organismos genéticamente modificados en especial del maíz transgénico, siendo México uno de los países centros de origen del maíz.
Respaldamos los argumentos y elementos de peso científico, socioeconómico, cultural y daño irreversible de los transgénicos, que expone en la red, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) y otras organizaciones científicas y sociales, sumándonos a la petición para que no se autorice la siembra comercial de maíz transgénico en México y se declare una moratoria indispensable en este cultivo. Apoyamos también que se retiren las autorizaciones de siembra comercial de soya transgénica en Yucatán, ante el impacto negativo para los miles de apicultores que sufren afectación por la limitación de venta de miel a la Comunidad Europea, por contaminación transgénica.
Argentina. Rechazamos el avance de la frontera agrícola en el Norte del país, lo que ha conllevado a un agresivo proceso de desplazamiento y criminalización de poblaciones originarias que debe parar.
Rechazamos la aprobación y liberación de nuevos eventos transgénicos que incorporan genes de resistencia a nuevos herbicidas apilados, así como nuevas toxinas Bt. Apoyamos la petición de las organizaciones ambientalistas, grupos auto-convocados de vecinos afectados por los agrotóxicos y movimientos sociales argentinos para que con urgencia se implementen zonas de resguardo libres de fumigaciones de mil metros como mínimo, alrededor de pueblos, escuelas rurales y humedales; se prohíban las fumigaciones aéreas, y se implementen estudios epidemiológicos y biológicos para determinar el impacto en la salud humana y ambiental, por el uso masivo de agroquímicos; que con base a los resultados encontrados, se inicie un proceso de restauración integral de las víctimas.
Repudiamos el acuerdo hecho por la presidenta argentina con Monsanto para instaurar nueva infraestructura en el país, como la planta de acondicionamiento de semillas planificada en la Localidad Malvinas Argentinas-Córdoba, y otras.
Honduras. Tenemos conocimiento de la campaña “sembremos país con más maíz”, para sembrar 100 mil hectáreas de maíz transgénico el año 2020, impulsada por Monsanto Agrícola de Honduras, Bayer, Fenorza y el gobierno central, con la que se pretende afianzar el posicionamiento de la semilla transgénica en territorio hondureño, y extender un paquete tecnológico que incluye agrotóxicos, que impulsa una agricultura sin agricultores, sin importar los graves impactos que este tipo de agricultura ocasiona a la salud y el ambiente y que aumentará la inseguridad alimentaria del pueblo hondureño, por lo que pedimos al gobierno de Honduras parar tan nefasta iniciativa, y que se ponga un alto definitivo a los transgénicos en Honduras.
Queremos cuestionar además el rol que juega La Escuela Agrícola Panamericana, más conocida como El Zamorano, que sirve de punta de lanza para la promoción de los transgénicos en las regiones tropicales de América Latina. En su sede se forman técnicos y se desarrollan las tecnologías que están al servicio del agronegocio.
Costa Rica. Apoyamos a las organizaciones sociales de Costa Rica quienes han optado por un modelo de desarrollo agrícola libre de transgénicos y propiedad intelectual y basado en la agroecología y las semillas ancestrales y criollas; y a todos los 57 cantones (de 81) que se han declarado libres de transgénicos. Rechazamos el intento de empresas transnacionales por sembrar maíz transgénico en ese país, y apoyamos el llamado a moratoria de 30 años a la liberación de cultivos transgénicos y demás cultivos manipulados con técnicas de la ingeniería genética en el territorio nacional, pedida por las organizaciones sociales.
Panamá. Nos preocupa que Panamá se convierte en campo de experimentación de nuevos transgénico, lo que se está haciendo a espaldas de la sociedad. En Panamá se encuentra la planta para producir mosquitos transgénicos de la empresa Oxitec que opera en las instalaciones del Instituto Georgas.
En ese país también se planea criar el salmón transgénico desarrollado por la AquaBounty Technologies, y sería el primer animal transgénico que entraría en nuestra alimentación. El salmón GM sería producido en la Isla Prince Edward, Canadá, y los huevos serían enviados a tierras altas de Panamá, donde se haría también el procesamiento del animal. Este pez transgénico tiene genes que expresan una hormona de crecimiento que sólo se activa en climas cálidos, por eso se escogió a Panamá para su cría.
Colombia. Luego de diez años de ser liberado comercialmente el algodón transgénico de Monsanto, los algodoneros han fracasado usando esta tecnología y han tenido millonarias pérdidas. Y aunque la mayoría de los agricultores ya no quieren saber de esta tecnología, Monsanto ha retirado del mercado las semillas de algodón no transgénicas. Desde 2007 se han liberado comercialmente diez eventos de maíz transgénico, lo que es muy crítico, puesto que por ser Colombia un centro de diversidad de maíz, los maíces transgénicos generan un enorme impacto sobre la diversidad de maíces criollos, los sistemas productivos locales y la soberanía alimentaria en el país. Apoyamos las iniciativas de la sociedad civil colombiana que busca que se prohíban los cultivos aprobados y que se declare el país libre de transgénicos.
Ecuador. Saludamos al pueblo ecuatoriano por haber incorporado en su Constitución una prohibición expresa a los cultivos y semillas transgénicas, por el reconocimiento de los derechos de la naturaleza y el buen vivir como el camino que debe relacionar a la sociedad con su medio. Nos preocupa sin embargo que en un futuro próximo se intente de cambiar la Constitución, para que el país deje de ser libre de cultivos y semillas transgénicas. Los estudios hechos dan cuenta de la rica agrobiodiversidad existente, que no está contaminada genéticamente, por lo que el Ecuador mantiene su condición de país libre de transgénicos. Exhortamos a la Asamblea Nacional que mantenga al Ecuador libre de Transgénicos.
Perú. Recibimos con beneplácito la moratoria decretada en Perú a los transgénicos en ese país, y hacemos votos porque esa moratoria se convierta en una prohibición definitiva, que permita potenciar la rica agrobiodiversidad peruana. La moratoria es el resultado del trabajo desplegado por una amplia alianza que incluye al campesinado, a consumidores y al sector de la gastronomía conscientes de la necesidad de proteger su patrimonio genético y su biodiversidad.
Bolivia. La situación no deja de ser preocupante. Si bien la Constitución Política del Estado establece el principio prohibitorio de transgénicos, y la Ley Marco de la Madre Tierra la eliminación paulatina de la soya transgénica (así como la prohibición tajante a los transgénicos de cultivos de los cuales el país sea centro de origen y centro de diversidad, como es el caso del maíz, de la papa, ajíes, maní), las corporaciones del agronegocio se jactan del crecimiento sostenido (que llegaría al 99% de la soya cultivada) desde que en 2005 se aprobó el primer evento resistente al glifosato. El control de la cadena productiva de la soya está en manos de empresas extranjeras —66 % principalmente menonitas, brasileños y japoneses— que amplían la frontera agrícola a un ritmo de desmonte y deforestación de 60 mil hectáreas anuales.
Uruguay. Hacemos un llamado para que se frene el acaparamiento, extranjerización y especulación de la tierra en Uruguay, proceso que viene acompañado con la expansión del monocultivo de árboles y soja transgénica, y que se haga un estudio para revertir este fenómeno. Rechazamos las investigaciones con animales transgénicos como ovejas en Uruguay.
Brasil. Los brasileños analizan los 10 años de la legalización de los cultivos transgénicos en Brasil, con 36 eventos transgénicos aprobados, millones de hectáreas cubiertas con soja, maíz y algodón transgénico, con varios otros cultivos en la lista de aprobación y ostentando el dudoso honor de ser primer consumidor de plaguicidas en el mundo.
Nos preocupa la aprobación del fréjol modificado genéticamente, desarrollado por Embrapa usando una técnica que modifica el ARN, para que sea resistente a un virus, porque este tipo de modificación genética nunca ha sido liberada de manera masiva al ambiente, y mucho menos para el consumo humano directo. Apoyamos la petición de las organizaciones brasileñas que demandan acceso a toda la información científica relacionada con la modificación genética de este fréjol, incluyendo sus impactos potenciales en la salud y el ambiente.
Creemos que el hambre tiene causas estructurales, y que Embrapa podría destinar sus esfuerzos de investigación a potenciar la agroecología y la agricultura familiar para la soberanía alimentaria, que sea respetuosa con el medio ambiente y tener en cuenta el sector social.
Apoyamos la petición de las organizaciones brasileñas, que demandan que se implemente un proceso de monitoreo y vigilancia post-liberación de los cultivos transgénicos, cuyos resultados sean disponibles para la sociedad civil organizada.
Nos oponemos rotundamente al uso de tecnologías “Terminator”, que vuelven estériles las semillas, para lograr que los agricultores se vuelvan esclavos de las empresas. Denunciamos los intentos de romper la moratoria internacional sobre Terminator, iniciados a partir de propuestas para legalizar dicha tecnología en el Congreso de Brasil.
Chile. En la división internacional del trabajo, Chile es la maquiladora de semillas transgénicas para Monsanto y las transnacionales agroquímicas, negocio que además de servir sólo a sus intereses, pone en riesgo a las semillas orgánicas y convencionales, como ya se demostró en Alemania, con la detección de maíz convencional contaminado por transgénicos procedente de Chile, así como la miel.
En la división internacional del trabajo, Chile es la maquiladora de semillas transgénicas para Monsanto y las transnacionales agroquímicas, negocio que además de servir sólo a sus intereses, pone en riesgo a las semillas orgánicas y convencionales, como ya se ha demostrado en Alemania, con la detección de maíz convencional contaminado por transgénicos procedente de Chile. Apoyamos las luchas campesinas, ambientales y sociales en curso, que buscan impedir el avance del proyecto de Ley de Obtentores Vegetales, para detener el despojo del patrimonio genético de Chile y de sus pueblos campesinos e indígenas y evitar la expansión de los cultivos transgénicos al mercado interno.
Venezuela. Saludamos los esfuerzos que se están llevando a cabo en la Asamblea Nacional de Venezuela que busca garantizar la soberanía alimentaria e impedir el uso de transgénicos en el país.
A pesar de todos estos problemas, en nuestro continente pervive una rica cultura campesina que es la que alimenta al 70% de la población. En sus territorios se conserva la más rica agrobiodiversidad del planeta que está en continuo proceso de renovación. Aquí se extienden los más grandes territorios cubiertos con bosques tropicales, así como de otros importantes ecosistemas.
Por una América Latina Libre de Transgénicos y la revitalización de la agricultura campesina y familiar

Fuente: red-por-una-america-latina-libre-de-transgenicos-frente-a-casi-20-anos-de-la-introduccion-de-cultivos-transgenicos-en-la-region

Conozcamos otro camino de lucha contra el hambreador modelo Monsanto: territorios libres de transgénicos.

ORDENANZA municipio libre de transgénicos


VISTO:
La Constitución Nacional en su Artículo 41 recoge el derecho para todos los habitantes de nuestro País a vivir en un ambiente sano y equilibrado.La Carta Orgánica Municipal en el Artículo 15 inciso 23 dice que “Es competencia Municipal: Fomentar, reglamentar y fiscalizar la agricultura orgánica y no orgánica, incentivando la permacultura”
y el Articulo 101: Son Deberes y Obligaciones del Concejo Deliberante:… inciso 34 dice. “Propiciar… el desarrollo de huertas y granjas familiares para la provisión del mercado local”, y;
CONSIDERANDO:
  Que las semillas contienen vida, que son el origen de las plantas y la base de la alimentación animal y humana; Que sin las semillas no podemos producir hortalizas, cereales; Que los agricultores de todo el mundo siempre han conservado las semillas y utilizado una parte de las cosechas del año en curso para la siembra del año posterior; Que los agricultores, a través de la selección y el cultivo realizado durante siglos, se fueron obteniendo nuevas variedades adaptadas a las condiciones locales de las distintas regiones del planeta; Que la conservación y reutilización de las semillas es un procedimiento razonable para reducir costos, obtener variedades mejor adaptadas localmente y un ejercicio de la soberanía alimentaria; Que las y los agricultores tienen derecho a almacenar sus semillas, intercambiarlas y utilizarlas para la obtención de nuevas variedades (FAO 1983, Acuerdo Internacional sobre los recursos genéticos vegetales agrícolas para garantizar el acceso a las variedades y preservar la biodiversidad); Que una patente es un derecho de protección comercial para invenciones, que otorga a su titular el derecho a excluir a terceros de su utilización (Patente de Productos), pero no concede al mismo tiempo el derecho a utilizar la invención (Patente de Procedimiento); Que interesa al Estado, como tal, el cuidado de las semillas, por lo que se propiciará un Registro especial a tal efecto y una eximición de tasas a la comercialización por partede aquellos que se hayan inscripto, como una forma de colaborar con la elaboración de un protocolo de uso de semillas, el que de alguna manera se esta llevando a cabo por organizaciones de productores; Que el Concejo Deliberante en Sesión del día 05-12-13, Acta 1.604, aprobó el dictado de la presente;

POR ELLO :
Y EN USO DE LAS FACULTADES QUE LE SON PROPIAS EL CONCEJO DELIBERANTE DE EL BOLSON SANCIONA CON FUERZA DE ORDENANZA

ARTICULO 1º: Queda reconocida la libertad de semillas en el Ejido Municipal de El Bolsón y se declara que el derecho a la vida no puede ser patentado.- ARTICULO 2º: La Municipalidad de El Bolsón garantiza el goce del derecho de los agricultores a producir, seleccionar, utilizar, conservar, intercambiar y comercializar libremente las semillas como así también los resultados obtenidos de su producción. Asimismo les reconoce su derecho a participar en la adopción de decisiones sobre asuntos relativos a la conservación y la utilización sostenible de las semillas y en la distribución justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos filogenéticos para la alimentación y la agricultura; siendo esto fundamental para la aplicación de los derechos del agricultor, como así también para su promoción a nivel nacional e internacional.- ARTICULO 3º: Se reconoce el derecho a la libre información y difusión sobre los saberes de los usos de las plantas como portadoras de salud y alimentación, como así también de los conocimientos tradicionales, los recursos genéticos y el folclore.- ARTICULO 4º: Crease un Registro de Bancos de Semillas Regionales gratuito y voluntario el que estará a cargo del área de Desarrollo Social o su equivalente e incluirá los datos de las semillas, de sus tenedores y de aquellos que las truequen o comercializan.- ARTICULO 5º: Las semillas inscriptas en el Registro de Bancos de Semillas Regionales quedan eximidas del pago de tasas de
comercialización.-
ARTICULO 6º: La Municipalidad de El Bolsón garantiza un desarrollo agrícola sostenible para las generaciones presentes y futuras promoviendo el establecimiento y mantenimiento de diversos sistemas de cultivo que favorezcan la utilización sostenible de la diversidad agro biológica y de otros recursos naturales.- ARTICULO 7º: La Municipalidad de El Bolsón se compromete a dar cumplimiento al Plan de Acción Mundial para la conservación y utilización de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, en el marco convenido internacionalmente por la República Argentina como parte contratante del Tratado Internacional sobre Recursos Fitogeneticos para la Alimentación y Agricultura (FAO 2001).- ARTICULO 8º: La Municipalidad de El Bolsón fomenta las iniciativas en materia de fitomejoramiento que, con la participación, de los agricultores fortalecen la capacidad para obtener variedades particularmente adaptadas a las condiciones sociales, económicas y
ecológicas.-
ARTICULO 9: La Municipalidad de El Bolsón promueve la conservación in situ de plantas silvestres afines a las cultivadas y las plantas silvestres para la producción dealimentos, incluso en zonas protegidas, apoyando, entre otras cosas, los esfuerzos de las comunidades indígenas y locales ARTICULO 10º: Invitase a la Legislatura de la Provincia de Rio Negro y a las Municipalidades de la Comarca y de la Provincia de Rio Negro a adherirse a la misma.- ARTICULO 11º: Regístrese, comuníquese al Poder Ejecutivo Municipal, publíquese, cumplido, archívese.-

Dada en la Sala de Sesiones del Concejo Deliberante de El Bolsón, Departamento Bariloche, Provincia de Río Negro, a los seis días del mes de diciembre de 2013.-

ORDENANZA N° 143/2013.-