sábado, 7 de diciembre de 2019

I I. Vemos el paro nacional en Colombia ante "la receta neoliberal que profundizó el abismo de desigualdad y ocasionó una absoluta precarización de los derechos de los y las colombianas tanto en el campo como en las ciudades. Esta receta, con el ingrediente de la firma del Plan Colombia -un plan de financiamiento a la supuesta “guerra contra el narcotráfico”-, eufemismo para el aumento del intervencionismo militar norteamericano en el conflicto colombiano, dieron cierre a un siglo de guerra con la noticia de que ésta aún no había llegado a sus niveles más inhumanos y exacerbados".

Colombia. El paro existe más allá de las grandes ciudades/ Campesin@s bloquean tres vías de Norte de Santander

Resumen Latinoamericano*, 4 diciembre 2019.
La Silla Vacía revisó las razones que han hecho salir a protestar a habitantes de 46 municipios que no son capitales y con menos de 300 mil habitantes más Soacha (el municipio más poblado de Cundinamarca, con 522 mil personas), en 18 departamentos, para saber si hubo paro y qué lo ha movido.
La Silla Vacía revisó las razones que han hecho salir a protestar a habitantes de 46 municipios que no son capitales y con menos de 300 mil habitantes más Soacha (el municipio más poblado de Cundinamarca, con 522 mil personas), en 18 departamentos, para saber si hubo paro y qué lo ha movido.
Para mañana está programada la tercera manifestación nacional del paro que ya completa 12 días y que se ha concentrado en las ciudades más grandes del país como Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga.
Pero las protestas también han pegado en municipios más pequeños pero claves en las regiones que cubrimos, como Tumaco, en el Pacífico; Maicao, en La Guajira; y Barrancabermeja, en Santander.
Revisamos las razones que han hecho salir a protestar a habitantes de 46 municipios que no son capitales y con menos de 300 mil habitantes más Soacha (el municipio más poblado de Cundinamarca, con 522 mil personas), en 18 departamentos, para saber si hubo paro y qué lo ha movido.
Encontramos que son las mismas que desataron las protestas en capitales, pero en algunos casos se sumaron a la inconformidad con los alcaldes o barones locales.

1. El paquetazo de Duque pegó en todos lados

En 24 de los 46 municipios el principal móvil es el Paquetazo de Duque, las diez medidas que, según los convocantes del paro, no conviene aprobar, como las reformas tributaria y pensional o el alza de la tarifa de energía para recuperar Electricaribe.
Ese argumento aparece en lugares donde los sindicalistas fueron los que más movieron el paro, como Tame, Arauca, donde hubo marcha el 21 de noviembre y cacerolazos todos los días hasta el 27, promovidos más que todo por la Asociación de Educadores de Arauca, la Unión Sindical Obrera y la CUT.
Igual en municipios con más de 100 mil habitantes como Magangué, Bolívar; Zipaquirá, Cundinamarca; y Maicao, en La Guajira; y en otros más pequeños, con menos de 50 mil habitantes, y que albergan cultivos de coca y grupos ilegales.
Es el caso de Tadó, Chocó, donde los profesores, estudiantes y algunos médicos salieron el 21 a marchar; o en Corinto y Puerto Tejada, Cauca, donde, además del paquetazo, la razón principal para hacer cacerolazos son los asesinatos a líderes indígenas.
En general, esto muestra que los sindicatos y asociaciones de estudiantes, que están entre los convocantes, lograron que su mensaje permeara entre sus afiliados en todo el país.

2. El posconflicto hizo sacar las cacerolas, sobre todo donde ha habido más guerra

Más allá del malestar con el Gobierno, el paro sirvió para que salieran a relucir reclamos de las regiones más convulsionadas por el conflicto, que piden cumplir con los Acuerdos de La Habana.
El caso más llamativo es el de Putumayo, donde los municipios de Villagarzón, Puerto Caicedo, Valle del Guamuez, Orito y Puerto Asís, concentraron todas las quejas relacionadas con el posconflicto.
Allí marcharon por los pagos de la sustitución de coca, que dicen que no se están girando, contra la erradicación forzosa y por la amenaza de volver a la aspersión con glifosato.
También piden que se tomen medidas para frenar el asesinatos de líderes sociales e indígenas y se aclaren los que ya se cometieron.
Esa causa también se vio en Apartadó, en Urabá, donde el Clan del Golfo tiene su principal fuerza y las asociaciones de víctimas se unieron al paro.
En el fronterizo Ipiales, uno de los municipios nariñenses donde los homicidios han bajado desde que se firmaron los Acuerdos con las FARC, las exigencias por su cumplimiento y el del PNIS llevaron movieron a los sindicatos a marchar tanto el 21 como el 27 de noviembre.
Es decir, en el país que sufre y votó Sí, las marchas reflejan las cicatrices de la guerra.

3. El ambiente mostró su fuerza en lo local

Así como el no al fracking y a la pesca tiburones han sido causa de las protestas durante el paro en las capitales, la defensa de medio ambiente movilizó gente en municipios más pequeños.
En Girón y Piedecuesta, Santander, estudiantes y sindicalistas salieron a marchar por la protección del Páramo de Santurbán; y en Floridablanca, además de esa causa, los movió el rechazo a la tala de árboles que traería la vía que conecta con Cúcuta.
En Pitalito, Huila marcharon contra la hidroeléctrica El Quimbo; una causa que ya completó diez años de protestas en ese departamento.
Más al sur, desde las reservas campesinas de cinco municipios del Putumayo sacaron las cacerolas para exigir la revisión de los proyectos minero-energéticos que ha permitido el Gobierno Nacional en la región.
Eso es reflejo del activismo ambiental que llegó a municipios pequeños hace dos o tres años con las consultas antimineras, y que sigue activo y vigente.

4. En municipios uribistas salió el antiuribismo

En Envigado y Rionegro, Antioquia, y en Pitalito, Huila; municipios en los que el Centro Democrático ha ganado las elecciones presidenciales y legislativas recientes, las cacerolas sonaron contra el senador Álvaro Uribe.
Eso es llamativo porque Rionegro, en el Oriente antioqueño, es el municipio en el que vive el Expresidente, y que tiene alcalde y representante a la Cámara uribistas.
Como nos dijo Paola Vergara, habitante de Rionegro que defiende el paro, “queremos mostrar que no somos solo uribistas, no somos indiferentes a lo que está pasando en todo el país».
Eso muestra que el paro sirvió también para la reivindicación de grupos poco visibles en diferentes rincones, y coincide con la encuesta de ayer del Centro Nacional de Consultoría en mostrar que el paro tiene más adeptos en la mitad izquierda del espectro político.

5. Los alcaldes son otra razón para salir a la calle

A esos temas nacionales, muchas veces con arraigo local, se suman quejas más concretas contra las administraciones actuales, que hicieron que el paro se sintiera en municipios en los que usualmente no hay protestas.
Es el caso de Itagüí, al sur del Valle de Aburrá, donde estudiantes, ambientalistas, grupos culturales y militantes de partidos de izquierda como el Polo y FARC marcharon el 21 en contra del exalcalde y gamonal del municipio, el senador conservador Carlos Andrés Trujillo, y el alcalde electo de su cuerda, José Fernando Escobar.
La razón es la mano dura con la seguridad que ha caracterizado a ese grupo político, y propuestas de Escobar como crear grupos de vigilancia ciudadana para prevenir delitos.
Eso también pasó en municipios de Cundinamarca como Madrid, donde se quejan por ruidos en contratación en la administración actual, y porque dicen que el actual alcalde, Orlando Cardona, abandonó el municipio.
En Cajicá, junto con el paquetazo de Duque, la razón para marchar fue un contrato polémico para la modernización del alumbrado público a 30 años que entregó el alcalde actual; y en Facatativá, fortín del congresista cuestionado por presunto volteo de tierras, Óscar Sánchez León, protestaron contra la actual Alcaldía, que es de su cuerda.
En Cundinamarca, Zipaquirá, Chía y Soacha, marcharon contra los Planes de Ordenamiento Plan Territorial que promueven sus alcaldes, también con el argumento del volteo de tierras para favorecer constructores.
En Floridablanca, el segundo municipio del Área Metropolitana de Bucaramanga, estudiantes y veedores marcharon en rechazo a la administración actual, del conservador Héctor Mantilla, quien tiene ruidos porque, como contó La Silla Santandereana, movió su maquinaria a favor del alcalde electo, Miguel Ángel Moreno.
En Guarne, Antioquia, jóvenes, ambientalistas y políticos de la Colombia Humana y de la Alianza Verde protestaron contra la creación del Área Metropolitana de Oriente, una iniciativa promovida por los alcaldes actuales, el Gobernador de Antioquia y el uribismo, que pretende unir varios municipios con epicentro en el vecino Rionegro.
*prensarural

Campesinos bloquean tres vías de Norte de Santander por incumplimientos del Gobierno Nacional

Como fue establecido desde el comité de paro nacional y en cumplimiento del derecho fundamental a la reunión y manifestación pública y pacífica, desde las 5 de la mañana campesinos y campesinas movilizados desde diferentes veredas, corregimientos y municipios del Catatumbo, se encuentran alzando su voz de protesta en contra del Gobierno Nacional desde los lugares conocidos como la Angelita perteneciente al corregimiento de la Y de Astilleros, municipio El Zulia que comunica la vía entre la ciudad de Cúcuta a Ocaña y Ocaña hacia la costa atlántica y un segundo lugar conocido como Agua La Sal que comunica la vía la ciudad de Cúcuta hacia el municipio de Tibú en el departamento de Norte de Santander.
Esperamos que el Gobierno Nacional en cabeza de Iván Duque acepte todas las propuestas y demás solicitudes plasmadas en el pliego de exigencias nacional y que así mismo, respete nuestro derecho a la manifestación publica y pacifica sin realizar el uso excesivo de la fuerza a través de la fuerza publica en contra del campesinado movilizado pacíficamente desde la región del Catatumbo.

El Catatumbo presente en el Paro Nacional

Desde la Asociación Campesina del Catatumbo – ASCAMCAT, extendemos nuestro saludo al Paro Nacional que desde el pasado 21 de noviembre se inició ante el inconformismo del pueblo colombiano con las políticas planteadas por parte del Gobierno Nacional en cabeza de Iván Duque, dado a la importancia de este hecho en que se han levantado en voz de protesta diferentes sectores, es importante destacar que como sector agrario y campesino en la región del Catatumbo que históricamente hemos realizado la exigencia de nuestros derechos y otras reclamaciones que no son ajenas al sentir de las requerimientos del pueblo colombiano y por lo tanto, hemos decidido continuar apoyando la jornada de paro nacional desde el Catatumbo. Así mismo, manifestamos nuestro reconocimiento público al comité nacional de paro, espacio en el que convergen diferentes sectores de la sociedad que se encuentran movilizados actualmente.
Frente a lo anterior, nos permitimos realizar nuestra invitación extensiva a los demás sectores sociales, maestros, estudiantes, transportadores, comerciantes, campesinos, indígenas y las demás personas del común que independientemente de su vinculación o no alguna organización social o gremio se unan a esta gran jornada de paro nacional, pues esta claro que no podemos pasar por alto esta oportunidad de buscar importantes espacios de confluencia con amplio margen de interlocución para hacer efectivas nuestras solicitudes que busquen soluciones a las grandes problemáticas que nos afectan permanentemente en los campos y ciudades; estas problemáticas tambien son propias en nuestra región ya que persiste la persecución en contra del movimiento social, la crisis social y humanitaria por las confrontaciones armadas en el territorio, la militarización masiva y permanente de la región, la latente amenaza de retomar las fumigaciones con glifosato, erradicaciones manuales forzadas, la exclusión en el desarrollo de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial PDET, el incumplimiento de la sentencia T -052/17 para constituir la Zona de Reserva Campesina del Catatumbo, la negativa en el reinstalar la Mesa de Interlocución y Acuerdo para el Catatumbo MIA-C y la falta de garantías para nuestros líderes y lideresas que defendemos los derechos humanos y la implementación del acuerdo de paz.
Finalmente es claro que no podemos perder de vista que actualmente a nivel nacional el Gobierno esta tramitando una nefasta reforma pensional, no existen garantías para la vida, la educación, salud, falta de inversión social en el territorio, la continuidad de las políticas de extracción minero energética, el asesinato sistemático de los líderes, lideresas sociales, ex guerrilleros, la negativa de diálogos con el ELN, la falta de garantías laborales, un salario mínimo que no alcanza para suplir las necesidades básicas y el flagrante incumplimiento al acuerdo para terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera en los territorios que hemos sufrido este flagelo.
¡VIVA EL PARO NACIONAL!
¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO CAMPESINO!
¡VIVA LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL!

Fuente: Resumen Latinoamericano*, 4 diciembre 2019.
La Silla Vacía revisó las razones que han hecho salir a protestar a habitantes de 46 municipios que no son capitales y con menos de 300 mil habitantes más Soacha (el municipio más poblado de Cundinamarca, con 522 mil personas), en 18 departamentos, para saber si hubo paro y qué lo ha movido.
La Silla Vacía revisó las razones que han hecho salir a protestar a habitantes de 46 municipios que no son capitales y con menos de 300 mil habitantes más Soacha (el municipio más poblado de Cundinamarca, con 522 mil personas), en 18 departamentos, para saber si hubo paro y qué lo ha movido.
Para mañana está programada la tercera manifestación nacional del paro que ya completa 12 días y que se ha concentrado en las ciudades más grandes del país como Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga.
Pero las protestas también han pegado en municipios más pequeños pero claves en las regiones que cubrimos, como Tumaco, en el Pacífico; Maicao, en La Guajira; y Barrancabermeja, en Santander.
Revisamos las razones que han hecho salir a protestar a habitantes de 46 municipios que no son capitales y con menos de 300 mil habitantes más Soacha (el municipio más poblado de Cundinamarca, con 522 mil personas), en 18 departamentos, para saber si hubo paro y qué lo ha movido.
Encontramos que son las mismas que desataron las protestas en capitales, pero en algunos casos se sumaron a la inconformidad con los alcaldes o barones locales.

1. El paquetazo de Duque pegó en todos lados

En 24 de los 46 municipios el principal móvil es el Paquetazo de Duque, las diez medidas que, según los convocantes del paro, no conviene aprobar, como las reformas tributaria y pensional o el alza de la tarifa de energía para recuperar Electricaribe.
Ese argumento aparece en lugares donde los sindicalistas fueron los que más movieron el paro, como Tame, Arauca, donde hubo marcha el 21 de noviembre y cacerolazos todos los días hasta el 27, promovidos más que todo por la Asociación de Educadores de Arauca, la Unión Sindical Obrera y la CUT.
Igual en municipios con más de 100 mil habitantes como Magangué, Bolívar; Zipaquirá, Cundinamarca; y Maicao, en La Guajira; y en otros más pequeños, con menos de 50 mil habitantes, y que albergan cultivos de coca y grupos ilegales.
Es el caso de Tadó, Chocó, donde los profesores, estudiantes y algunos médicos salieron el 21 a marchar; o en Corinto y Puerto Tejada, Cauca, donde, además del paquetazo, la razón principal para hacer cacerolazos son los asesinatos a líderes indígenas.
En general, esto muestra que los sindicatos y asociaciones de estudiantes, que están entre los convocantes, lograron que su mensaje permeara entre sus afiliados en todo el país.

2. El posconflicto hizo sacar las cacerolas, sobre todo donde ha habido más guerra

Más allá del malestar con el Gobierno, el paro sirvió para que salieran a relucir reclamos de las regiones más convulsionadas por el conflicto, que piden cumplir con los Acuerdos de La Habana.
El caso más llamativo es el de Putumayo, donde los municipios de Villagarzón, Puerto Caicedo, Valle del Guamuez, Orito y Puerto Asís, concentraron todas las quejas relacionadas con el posconflicto.
Allí marcharon por los pagos de la sustitución de coca, que dicen que no se están girando, contra la erradicación forzosa y por la amenaza de volver a la aspersión con glifosato.
También piden que se tomen medidas para frenar el asesinatos de líderes sociales e indígenas y se aclaren los que ya se cometieron.
Esa causa también se vio en Apartadó, en Urabá, donde el Clan del Golfo tiene su principal fuerza y las asociaciones de víctimas se unieron al paro.
En el fronterizo Ipiales, uno de los municipios nariñenses donde los homicidios han bajado desde que se firmaron los Acuerdos con las FARC, las exigencias por su cumplimiento y el del PNIS llevaron movieron a los sindicatos a marchar tanto el 21 como el 27 de noviembre.
Es decir, en el país que sufre y votó Sí, las marchas reflejan las cicatrices de la guerra.

3. El ambiente mostró su fuerza en lo local

Así como el no al fracking y a la pesca tiburones han sido causa de las protestas durante el paro en las capitales, la defensa de medio ambiente movilizó gente en municipios más pequeños.
En Girón y Piedecuesta, Santander, estudiantes y sindicalistas salieron a marchar por la protección del Páramo de Santurbán; y en Floridablanca, además de esa causa, los movió el rechazo a la tala de árboles que traería la vía que conecta con Cúcuta.
En Pitalito, Huila marcharon contra la hidroeléctrica El Quimbo; una causa que ya completó diez años de protestas en ese departamento.
Más al sur, desde las reservas campesinas de cinco municipios del Putumayo sacaron las cacerolas para exigir la revisión de los proyectos minero-energéticos que ha permitido el Gobierno Nacional en la región.
Eso es reflejo del activismo ambiental que llegó a municipios pequeños hace dos o tres años con las consultas antimineras, y que sigue activo y vigente.

4. En municipios uribistas salió el antiuribismo

En Envigado y Rionegro, Antioquia, y en Pitalito, Huila; municipios en los que el Centro Democrático ha ganado las elecciones presidenciales y legislativas recientes, las cacerolas sonaron contra el senador Álvaro Uribe.
Eso es llamativo porque Rionegro, en el Oriente antioqueño, es el municipio en el que vive el Expresidente, y que tiene alcalde y representante a la Cámara uribistas.
Como nos dijo Paola Vergara, habitante de Rionegro que defiende el paro, “queremos mostrar que no somos solo uribistas, no somos indiferentes a lo que está pasando en todo el país».
Eso muestra que el paro sirvió también para la reivindicación de grupos poco visibles en diferentes rincones, y coincide con la encuesta de ayer del Centro Nacional de Consultoría en mostrar que el paro tiene más adeptos en la mitad izquierda del espectro político.

5. Los alcaldes son otra razón para salir a la calle

A esos temas nacionales, muchas veces con arraigo local, se suman quejas más concretas contra las administraciones actuales, que hicieron que el paro se sintiera en municipios en los que usualmente no hay protestas.
Es el caso de Itagüí, al sur del Valle de Aburrá, donde estudiantes, ambientalistas, grupos culturales y militantes de partidos de izquierda como el Polo y FARC marcharon el 21 en contra del exalcalde y gamonal del municipio, el senador conservador Carlos Andrés Trujillo, y el alcalde electo de su cuerda, José Fernando Escobar.
La razón es la mano dura con la seguridad que ha caracterizado a ese grupo político, y propuestas de Escobar como crear grupos de vigilancia ciudadana para prevenir delitos.
Eso también pasó en municipios de Cundinamarca como Madrid, donde se quejan por ruidos en contratación en la administración actual, y porque dicen que el actual alcalde, Orlando Cardona, abandonó el municipio.
En Cajicá, junto con el paquetazo de Duque, la razón para marchar fue un contrato polémico para la modernización del alumbrado público a 30 años que entregó el alcalde actual; y en Facatativá, fortín del congresista cuestionado por presunto volteo de tierras, Óscar Sánchez León, protestaron contra la actual Alcaldía, que es de su cuerda.
En Cundinamarca, Zipaquirá, Chía y Soacha, marcharon contra los Planes de Ordenamiento Plan Territorial que promueven sus alcaldes, también con el argumento del volteo de tierras para favorecer constructores.
En Floridablanca, el segundo municipio del Área Metropolitana de Bucaramanga, estudiantes y veedores marcharon en rechazo a la administración actual, del conservador Héctor Mantilla, quien tiene ruidos porque, como contó La Silla Santandereana, movió su maquinaria a favor del alcalde electo, Miguel Ángel Moreno.
En Guarne, Antioquia, jóvenes, ambientalistas y políticos de la Colombia Humana y de la Alianza Verde protestaron contra la creación del Área Metropolitana de Oriente, una iniciativa promovida por los alcaldes actuales, el Gobernador de Antioquia y el uribismo, que pretende unir varios municipios con epicentro en el vecino Rionegro.
*prensarural

Campesinos bloquean tres vías de Norte de Santander por incumplimientos del Gobierno Nacional

Como fue establecido desde el comité de paro nacional y en cumplimiento del derecho fundamental a la reunión y manifestación pública y pacífica, desde las 5 de la mañana campesinos y campesinas movilizados desde diferentes veredas, corregimientos y municipios del Catatumbo, se encuentran alzando su voz de protesta en contra del Gobierno Nacional desde los lugares conocidos como la Angelita perteneciente al corregimiento de la Y de Astilleros, municipio El Zulia que comunica la vía entre la ciudad de Cúcuta a Ocaña y Ocaña hacia la costa atlántica y un segundo lugar conocido como Agua La Sal que comunica la vía la ciudad de Cúcuta hacia el municipio de Tibú en el departamento de Norte de Santander.
Esperamos que el Gobierno Nacional en cabeza de Iván Duque acepte todas las propuestas y demás solicitudes plasmadas en el pliego de exigencias nacional y que así mismo, respete nuestro derecho a la manifestación publica y pacifica sin realizar el uso excesivo de la fuerza a través de la fuerza publica en contra del campesinado movilizado pacíficamente desde la región del Catatumbo.

El Catatumbo presente en el Paro Nacional

Desde la Asociación Campesina del Catatumbo – ASCAMCAT, extendemos nuestro saludo al Paro Nacional que desde el pasado 21 de noviembre se inició ante el inconformismo del pueblo colombiano con las políticas planteadas por parte del Gobierno Nacional en cabeza de Iván Duque, dado a la importancia de este hecho en que se han levantado en voz de protesta diferentes sectores, es importante destacar que como sector agrario y campesino en la región del Catatumbo que históricamente hemos realizado la exigencia de nuestros derechos y otras reclamaciones que no son ajenas al sentir de las requerimientos del pueblo colombiano y por lo tanto, hemos decidido continuar apoyando la jornada de paro nacional desde el Catatumbo. Así mismo, manifestamos nuestro reconocimiento público al comité nacional de paro, espacio en el que convergen diferentes sectores de la sociedad que se encuentran movilizados actualmente.
Frente a lo anterior, nos permitimos realizar nuestra invitación extensiva a los demás sectores sociales, maestros, estudiantes, transportadores, comerciantes, campesinos, indígenas y las demás personas del común que independientemente de su vinculación o no alguna organización social o gremio se unan a esta gran jornada de paro nacional, pues esta claro que no podemos pasar por alto esta oportunidad de buscar importantes espacios de confluencia con amplio margen de interlocución para hacer efectivas nuestras solicitudes que busquen soluciones a las grandes problemáticas que nos afectan permanentemente en los campos y ciudades; estas problemáticas tambien son propias en nuestra región ya que persiste la persecución en contra del movimiento social, la crisis social y humanitaria por las confrontaciones armadas en el territorio, la militarización masiva y permanente de la región, la latente amenaza de retomar las fumigaciones con glifosato, erradicaciones manuales forzadas, la exclusión en el desarrollo de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial PDET, el incumplimiento de la sentencia T -052/17 para constituir la Zona de Reserva Campesina del Catatumbo, la negativa en el reinstalar la Mesa de Interlocución y Acuerdo para el Catatumbo MIA-C y la falta de garantías para nuestros líderes y lideresas que defendemos los derechos humanos y la implementación del acuerdo de paz.
Finalmente es claro que no podemos perder de vista que actualmente a nivel nacional el Gobierno esta tramitando una nefasta reforma pensional, no existen garantías para la vida, la educación, salud, falta de inversión social en el territorio, la continuidad de las políticas de extracción minero energética, el asesinato sistemático de los líderes, lideresas sociales, ex guerrilleros, la negativa de diálogos con el ELN, la falta de garantías laborales, un salario mínimo que no alcanza para suplir las necesidades básicas y el flagrante incumplimiento al acuerdo para terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera en los territorios que hemos sufrido este flagelo.
¡VIVA EL PARO NACIONAL!
¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO CAMPESINO!
¡VIVA LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL!


Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/12/04/colombia-el-paro-existe-mas-alla-de-las-grandes-ciudades-campesins-bloquean-tres-vias-de-norte-de-santander/

I. Vemos el paro nacional en Colombia ante "la receta neoliberal que profundizó el abismo de desigualdad y ocasionó una absoluta precarización de los derechos de los y las colombianas tanto en el campo como en las ciudades. Esta receta, con el ingrediente de la firma del Plan Colombia -un plan de financiamiento a la supuesta “guerra contra el narcotráfico”-, eufemismo para el aumento del intervencionismo militar norteamericano en el conflicto colombiano, dieron cierre a un siglo de guerra con la noticia de que ésta aún no había llegado a sus niveles más inhumanos y exacerbados".

Colombia se moviliza pero no sale en la prensa

Resumen Latinoamericano*, 4 diciembre 2019.


Por Laura Capote
Un paro nacional en curso desde el 21 de noviembre, represión y violencia política en uno de los países más desiguales del mundo. Persecución y asesinatos a líderes sociales, criminalización de la organización social y la protesta y un presidente con su popularidad en caída. ¿Por qué Colombia no sale en los titulares de la prensa?
En el marco de los convulsos meses que atraviesa el continente latinoamericano en materia de disputa geopolítica, las recientes movilizaciones en Colombia alrededor del Paro Nacional convocado desde el 21 de noviembre hasta la fecha ha evidenciado, en la mayoría de países de América Latina, el amplio desconocimiento que se tiene en el exterior sobre la realidad política y social colombiana.
Grandes imágenes de sentido común han sido construidas desde los medios de comunicación hegemónicos: guerra, narcotráfico, turismo, telenovelas, entre otros productos de entretenimiento exotizantes de la realidad en Colombia. ¿Por qué, entonces, hoy Colombia se encuentra en medio de una de las movilizaciones más importantes y grandes de su historia?, ¿Qué pasa en la Colombia que se moviliza, que no aparece en las telenovelas de exportación, o en los titulares de la prensa cuando las noticias son sobre narcotráfico?
Colombia ha atravesado más de 60 años por un conflicto político, social y armado que tiene su origen en la histórica desigualdad en el acceso a la tierra y en el proceso de despojo al que las clases poderosas han sometido a millones de familias campesinas durante los siglos XIX, XX y XXI. Al viejo ‘problema de la tierra’, se suma en el caso colombiano, la negación por parte del Estado de permitir la participación política de las clases populares que estaban siendo expulsadas de los campos y buscaban formas de organización social que les permitieran consolidar un proyecto de país alternativo. Persecución y asesinatos sistemáticos a periodistas, líderes y lideresas sociales, sindicales, candidatos presidenciales, exterminio de partidos políticos, y la criminalización de cualquier tipo de organización social fueron métodos que el Estado colombiano implementó contra todos aquellos despojados que buscaban construir un país diferente desde la disputa política legal.

Con la aparición de las distintas organizaciones guerrilleras en la segunda mitad del siglo XX, la disputa social en Colombia por un nuevo modelo de país se evidenció aún más y se fortaleció la postura contrainsurgente y anticomunista del Estado colombiano que, tanto con sus estructuras legales como ilegales -como son los grupos paramilitares-, buscaron mantener el status quo y evitar la consolidación de cualquier tipo de proyecto popular para el país. Durante los años 90’, a ese conflicto político, social y armado se suma el componente del neoliberalismo como un factor que profundizó la crisis social y económica de una Colombia empobrecida, con uno de los índices más altos de desigualdad en el mundo. La aplicación de la receta neoliberal profundizó el abismo de desigualdad y ocasionó una absoluta precarización de los derechos de los y las colombianas tanto en el campo como en las ciudades. Esta receta, con el ingrediente de la firma del Plan Colombia -un plan de financiamiento a la supuesta “guerra contra el narcotráfico”-, eufemismo para el aumento del intervencionismo militar norteamericano en el conflicto colombiano, dieron cierre a un siglo de guerra con la noticia de que ésta aún no había llegado a sus niveles más inhumanos y exacerbados.
Durante los gobiernos de Uribe Vélez y la implementación de la política de ‘seguridad democrática’, la militarización y la criminalización de cualquier tipo de organización o manifestación social se incrementó, con el argumento de la “lucha contra el terrorismo” libreteado desde Washington. Así, Colombia llegó a la dramática cifra de más de 8 millones de campesinos y campesinas desplazadas forzosamente por razón del conflicto armado y los intereses privados de multinacionales en sus territorios, más de 200 mil desaparecidos, más de 10 mil ejecuciones extrajudiciales mal llamadas ‘falsos positivos’ de civiles que el Ejército presentaba como guerrilleros dados de baja para aumentar las cifras de abatidos en el conflicto, una profundización de la precarización laboral de los trabajadores con reformas tributarias, laborales y pensionales, entre otros efectos del nocivo cóctel del neoliberalismo en medio de una guerra.

Después de siete años de negociaciones, en diciembre de 2016 se firmó el Acuerdo Final de Paz entre una de las guerrillas más antiguas y numerosas de Colombia, las FARC, y el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos. El documento firmado incluía en su contenido una gran cantidad de reformas que el Estado colombiano se comprometía a desarrollar para beneficiar al principal protagonista del conflicto: el pueblo víctima de la guerra y el neoliberalismo. Desde ese mes, a la fecha, han sido asesinados más de 800 líderes y lideresas sociales y políticas, que adelantaban procesos de defensa del Acuerdo de Paz, del medio ambiente, de los Derechos Humanos, en distintas regiones del país. Los asesinatos han aumentado significativamente durante el actual gobierno de Iván Duque, que ha hecho caso omiso no sólo a la protección de la vida de los líderes sociales, sino a la implementación de los Acuerdos de Paz y de los acuerdos firmados con las organizaciones campesinas, al respeto por el medio ambiente, y que además ha profundizado las medidas neoliberales con la presentación de proyectos de reforma tributaria, pensional, con beneficios legales para los empresarios y entidades financieras, en perjuicio de los trabajadores y trabajadoras.
Es así como el Paro Nacional del 21 de Noviembre responde no solamente a la coyuntura actual, sino que hace parte también del histórico empobrecimiento y precarización que el pueblo colombiano ha protagonizado durante décadas. La respuesta ciudadana es tanto al proyecto económico del uribismo, como a su proyecto político: no se rechaza solamente el neoliberalismo expresado en el llamado “paquetazo” económico, sino también el proyecto político de guerra que el gobierno de Iván Duque expresa. La firma del Acuerdo de Paz logró posicionar la paz como una necesidad del pueblo colombiano para poder transformar el país en uno más próspero, más justo y equitativo para todos y todas. Los más de 800 líderes y lideresas sociales asesinadas en solamente tres años, más los 150 ex combatientes y firmantes del Acuerdo de Paz también asesinados, han sido firmemente rechazados por la población que antes era indiferente hacia la guerra pero que, producto del posicionamiento de la paz con justicia social como un proyecto político, hoy se siente responsable de la defensa no solamente de sus derechos como trabajadores y trabajadoras, sino de esas vidas, de los recursos naturales, de la soberanía; se sienten parte de la construcción de un país que pase definitivamente el capítulo de la guerra.
El sostenimiento del Paro durante más de dos semanas ha dejado como saldo no solamente el posicionamiento político de un amplio sector de la población contra un gobierno que en vez de escucharlos los criminaliza, sino también la demostración de que el neoliberalismo de guerra continúa reprimiendo hasta asesinar cualquier manifestación con tal de no permitir el fortalecimiento de los reclamos que exigen las distintas protestas: una vez más, el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) de la Policía Nacional asesinó a un joven menor de edad que había salido a las manifestaciones a exigir su derecho a la educación, y ha herido a decenas de jóvenes manifestantes en lo que va de la protesta.
Pese a todo ello, en Colombia el paro continúa y se fortalece. Las calles llenas de abuelos y abuelas pidiendo un futuro mejor para sus nietos, de jóvenes que se manifiestan en nombre de aquellos que fueron asesinados en las movilizaciones, de mujeres que marchan en contra de la violencia social y política, de manifestaciones artísticas de cantantes y actores en apoyo a las exigencias de la movilización mezcladas con canciones al ritmo de “Bella Ciao”, han hecho de éste un paro histórico en una sociedad sin miedo: “Se metieron con una generación que no tiene nada que perder y tiene todo por ganar”, ha sido una de las principales consignas durante las manifestaciones. Son miles de jóvenes que le recuerdan en las calles al vetusto proyecto del uribismo que el pueblo colombiano tiene la llave de la paz, y ya decidió abrir la puerta sin dar vuelta atrás.
*elgritodelsur

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/12/04/colombia-se-moviliza-pero-no-sale-en-la-prensa/

"No vamos a dejar que nos hagan lo mismo con el río Los Patos. Las empresas mineras y el gobierno avanzan con estos proyectos, los cuales no cuentan con audiencias públicas ni con licencia social. Queremos que respeten los Derechos Humanos, y principalmente los Derechos de los Pueblos Originarios que allí habitan, enmarcados en el Convenio 169 de la OIT".

NO a la extracción de agua del río Los Patos en Antofagasta de la Sierra, Catamarca

PUCARÁ Pueblos Catamarqueños en Resistencia y 
Estimada Gobernadora: Los Patos es el río más importante del Salar del Hombre Muerto, el cual es amenazado por las empresas extranjeras de extracción de litio, que ya han agotado el río Trapiche y secado las vegas, en los 22 años que llevan explotando en el salar.
Nuestra vida y economía regional depende de estos ríos de agua dulce, que son el oasis en la puna Catamarqueña. La comunidad Originaria Atacameños del Altiplano y la población de Antofagasta DICEN NO A LA EXTRACCIÓN DE AGUA EN EL RÍO LOS PATOS.

¿Por qué es importante esto?

Los ecosistemas de la Puna son muy sensibles y su desequilibrio hídrico es de alto riesgo. Luego de vivir las consecuencias de la extracción de agua en el río Trapiche y ver la muerte de nuestras vegas y animales, no vamos a dejar que nos hagan lo mismo con el río Los Patos. Las empresas mineras y el gobierno avanzan con estos proyectos, los cuales no cuentan con audiencias públicas ni con licencia social. Queremos que respeten los Derechos Humanos, y principalmente los Derechos de los Pueblos Originarios que allí habitan, enmarcados en el Convenio 169 de la OIT.

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viernes, 6 de diciembre de 2019

Nos aclaran: "El gobierno demuestra que esta dispuesto a todo para avanzar en la minería pero el pueblo a través de las asambleas esta organizado y con certeza vuelven a decir: No a la megaminería.

Detenciones, golpes para garantizar la megaminería en Chubut


Diálogo 2000
Compartimos las noticias últimas de Chubut y nuestro profundo repudio a la represión, la entrega y el saqueo. Junto al pueblo de Chubut, desde Diálogo 2000 seguimos afirmando ¡NO es NO! ¡El AGUA, la VIDA, valen mucho más que el ORO!

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Detenciones, golpes para garantizar la megaminería en Chubut


Al finalizar la sesión legislativa ayer viernes 5 en Rawson, la policía del gobierno de Chubut reprimió y detuvo 6 integrantes de las asambleas ambientales.

Tres mujeres fueron liberadas en la madrugada de hoy y denunciaron por redes sociales, violencia verbal y  física durante todo el proceso de detención, haciendo énfasis en que mientras a ellas les tapaban la cabeza se escuchaban los gritos de sus compañeros que eran golpeados  por parte de la policía provincial.

Finalmente los tres asambleístas restantes fueron liberados al mediodía, antes permanecieron en la alcaidía de Trelew. Fueron imputados porque supuestamente agredían a la policía cuando en los registros audiovisuales se puede ver todo lo contrario.

El gobierno demuestra que esta dispuesto a todo para avanzar en la minería pero el pueblo a través de las asambleas esta organizado y con certeza vuelven a decir: No a la megaminería.

Por todo esto exigimos la renuncia de Mariano Arcioni y el Jefe de Policía provincial, Miguel Gómez.

EL MINISTERIO DE LA DESTRUCCIÓN

En el día de ayer 5 de diciembre la Legislatura de Chubut aprobó la Ley de Ministerios, la cual establece artículos referidos a la actividad minera prohibida en nuestra provincia.

Hace 17 años resistimos el embate de las transnacionales mineras y ante distintos gobierno. Está vez el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni además de expresar un posicionamiento favorable a la actividad a través de los medios y en reuniones a nivel nacional con el reciente presidente electo Alberto Fernández, envió al poder legislativo  para su aprobación, un marco legal minero sin licencia social

Sepamos: " Andalgalá se autodetermina. Andalgalá no se vende, Andalgalá no se toca, Andalgalá se defiende".

Tras denuncia de asambleístas, allanamientos contra megamineria en Catamarca

5 de diciembre de 2019

Allanamientos en CABA por denuncias realizadas por vecinos y vecinas de Andalgalá tras conocerse un acuerdo de «integración» empresario para llevar adelante el proyecto Mega-minero «Agua Rica» en Catamarca y poner en riesgo al medio ambiente de la zona. El plan para extraer oro en el cordón montañoso busca evadir la leyes que protegen los glaciares y el agua que proveen los deshielos. 

Por ANRed

Los vecinos organizados en la Asamblea El Algarrobo vienen denunciando un acuerdo entre la empresa interestatal Yacimientos Mineros Agua de Dionisio (YMAD), y las multinacionales Agua Rica (Yamana Gold) y Alumbrera para el proyecto de extracción de oro «Agua Rica».
La presentación judicial realizada a finales de octubre de este año fue una denuncia penal a los directores de YMAD, a los funcionarios de la Sindicatura General y de la Secretaría de Minería de la Nación, por haber incumplido sus deberes de funcionarios públicos al aceptar las ofertas de las empresas y no respetar el Artículo Nº 6 de la Ley de Glaciares que prohíbe la actividad minera en zona con  glaciares y ambiente periglaciar.
Ayer, se realizaron allanamientos en las oficinas de YMAD en la Ciudad de Buenos Aires bajo la causa N° 7979/19 bajo la tutela de la justicia federal.
La Asamblea El Algarrobo emitió un comunicado tras la acción judicial:
YMAD, Yamana Gold y el resto de inversionistas tendrán que desistir del pretendido proyecto minero Agua Rica
En fecha 3 de diciembre de 2019, se llevaron a cabo dos medidas judiciales en la Ciudad Autónoma de Bs As. Un allanamiento a las oficinas de YMAD y una Orden de Presentación (acción previa al allanamiento) en las oficinas de la Secretaria de Mineria de la Nación. Ambas medidas fueron con resultados positivos.
La denuncia fue realizada por mas de 100 vecinos de nuestro Pueblo, en los estrados de los Tribunales de Comodoro Py frente a la flagrante y sistematica violación a la Ley de Protección de Glaciares y Ambiente Periglaciar en concordancia con el resto de la normativa ambiental. Frente a ello nos encontramos con funcionarios que nos escucharon y actuaron en consecuencia. La causa causa continua el tramite correspondiente.
Esta acción judicial obedece al reclamo que venimos realizando desde hace más de diez años y que las autoridades de los tres poderes pretenden ignorar. Mas temprano que tarde las empresas mineras tendrán que retirarse de los Nevados del Aconquija.
Así como no se permitió a las anteriores Autoridades, tampoco se lo permitiremos a los gobernantes entrantes.
Fuera las mineras contaminantes de nuestro pueblo.
Andalgalá se autodetermina. Andalgalá no se vende, Andalgalá no se toca, Andalgalá se defiende.

Más Noticias

Fuente: https://www.anred.org/2019/12/05/tras-denuncia-de-asambleistas-allanamientos-contra-megamineria-en-catamarca/

Destaquemos que "Con este acuerdo se va a profundizar la deforestación en la Amazonía y va a avanzar la frontera agrícola".

“Las respuestas a la crisis climática no están en manos de la COP25 en Madrid, sino en manos de los pueblos” – Carlos Vicente

Por Huerquen
5 diciembre 2019
    
¿Cómo enfrentamos el cambio climático? Con sólo pensarlo nos vienen imágenes de grandes nubes, corrientes marinas, inundaciones, huracanes y sequías frente a los cuales lo que podamos hacer parece nulo. Frente a ellos no hay cartelitos con frases piolas, ni marchas que sirvan. El poder responsable de esta crisis también se ha encargado de eso: de ponernos la cancha lejos…
En Madrid empieza la 25° Conferencia de las Partes o COP25 que es el órgano supremo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). En ella, los gobiernos debaten y se plantean medidas para mitigar los efectos de la crisis climática derivados de la acción humana… y hasta ahora han fracasado rotundamente.
Mientras las emisiones de gases de efecto invernadero no han parado de crecer, las lógicas que sustentan los modelos de “desarrollo económico” responsables de esta crisis gozan de buena salud. Aún más, las “soluciones” que se plantean “por arriba” parten de las mismas lógicas que nos llevan al abismo. Si “cada crisis es una oportunidad” el capital ha sabido aprovechar cada una, y en este caso no es distinto: geoingeniería, bonos de carbono, etc. Los nuevos negocios del capital con la crisis climática que generó.
Pero por abajo los pueblos no sólo somos los que sufrimos con más crudeza los efectos del cambio climático, sino que hemos ido instalando el debate sobre sus verdaderas causas y construimos alternativas que abren horizontes nuevos para todos y todas.
Aprovechando el inicio de la COP25 conversamos con compañeros y compañeras sobre distintos aspectos de un problema complejo, pero con causas y soluciones mucho más cerca de lo que parece.

#COP25 | Conversamos con Carlos Vicente –  GRAIN y  Acción por la Biodiversidad
Mientras las evidencias del cambio climático son cada vez más contundentes y se reconocen niveles de emisiones que lejos de disminuir aumentan…
Huerquen: ¿Qué rol tiene la agricultura industrial en la emisión de gases de efecto invernadero?
Carlos Vicente: Nosotros hacemos el análisis contemplando todo el sistema agroalimentario industrial que es más amplio que la agricultura industrial; que va desde la producción en los campos y la deforestación hasta lo que significa el transporte de los alimentos por el mundo: la refrigeración, la enorme cantidad de los alimentos que se tira (el 30% del total), lo que son las cadenas de frío para llevar la carne del otro lado del mundo, lo que significa las grandes procesadoras de alimentos y toda la energía para que ellas consumen; lo que significan las grandes cadenas de supermercados y todo el consumo de energía y de combustibles fósiles que ellas tienen para empaquetar los alimentos y vendérnoslos con formas comercializables aptas para la vista y no para la alimentación.
También de todo lo que significa la cadena industrial ganadera que implica enormes emisiones de gas metano. Lo que significa la industria de los fertilizantes que se consumen en millones de toneladas y que implica la emisión por el sobre uso de gases como óxido nitroso. Tanto este como el metano que son mucho más potentes como gases de efecto invernadero que el dióxido de carbono.
Estos tres son los gases de efecto invernadero más importantes, y nuestros estudios demuestran que la mitad de las emisiones de estos tres gases, provienen del sistema agroalimentario industrial. Entonces no estamos hablando de poca cosa. Estamos hablando del principal factor. Porque uno siempre vincula a la emisión de gases de efecto invernadero con los autos o con las fábricas, que por supuesto son importantes, pero nunca miramos al sistema agroalimentario industrial como el principal responsable: En nuestras investigaciones entre el 44 y el 57% de los gases de efecto invernadero provienen del sistema agroalimentario industrial. Y uno de los grandes afectados por el avance de la agricultura y la ganadería industrial son los ecosistemas más frágiles, por ejemplo los incendios en el Amazonas de los últimos meses. Justamente hablamos de incendios intencionales que se produjeron incitados por el mismo Bolsonaro para que pudiera avanzar la frontera agrícola. Estamos hablando, literalmente, de quemar el planeta.
Nosotros desde hace más de 10 años que venimos denunciando la enorme emisión de gases de efecto invernadero por el sistema agroalimentario industrial. Ahora el IPCC en su informe para esta COP, pone en el centro del debate la emisión de gases de efecto invernadero a partir de la agricultura industrial, a partir de la destrucción de los bosques, a partir de la destrucción de los suelos que son uno de los grandes afectados por este modelo de agricultura. Además de los bosques, el suelo es el principal captador de carbono ya que los suelos son organismos vivos. En cada gramo de suelo hay millones de microorganismos y esos millones de microorganismos son los que procesan la materia orgánica que cae y fijan nitrógeno. Cuidar el suelo es uno de los grandes desafíos a futuro.
Hqn: Mientras las corporaciones apellidan “sustentable” a todo lo que hacen y toda su propaganda es en la gama de los verdes. Distintas voces de la agroindustria empiezan a hablar (de nuevo) del mercado de bonos de carbono. Brevemente ¿de qué se trata?
CV: Bueno, las organizaciones sociales desde hace décadas… ya en 1992 denunciábamos el maquillaje verde de las corporaciones planteando que había todo un discurso “ambiental” y “sustentable”. Me acuerdo que en aquel momento había un periódico que salía cada día en la ECO´92 en el cual Leonardo Boff en un reportaje decía “no queremos desarrollo sustentable, queremos una sociedad sustentable”; en ese momento se necesitaba romper con el mito del desarrollo, y hoy en día también la “sustentabilidad” ha caído en las manos de las corporaciones y en la realización de negocios. Quizá el Convenio de Cambio Climático es de los principales afectados por esta mercantilización total de las ”alternativas” a la crisis climática y al hecho de que lo único que buscan las corporaciones con la complicidad de los gobiernos es realizar nuevos “negocios verdes”. Ahí nace lo de la “economía verde”, nace todo este tema de los bonos de carbono, nacen todas las falsas soluciones tecnológicas como son la “agricultura climáticamente inteligente” o la geoingeniería como respuestas a la crisis climática. En todos los casos de lo único que se trata es de negocios y de ninguna manera se va responder de fondo a los verdaderos desafíos que tenemos enfrente.
Los bonos de carbono simplemente son mecanismos para compensar la emisión de gases de efecto invernadero en alguna parte del mundo, de industrias contaminantes, con la protección de bosques o cultivo de árboles en el sur de manera de ponerle un precio a la captura de carbono y se hacen negocios. Con ellos alguien puede seguir contaminando mientras supuestamente se captura carbono en otra parte del mundo. El mecanismo más perverso de todo este sistema implica lo que acá viene difundiendo Aapresid (asociación de productores en siembra directa) que pretende cobrar bonos por la supuesta captura de carbono que significa a siembra directa. Simplemente negocios, falsas soluciones y la sustentabilidad del poder corporativo.
qn: ¿Por qué desde GRAIN y La Vía Campesina dicen “nosotros y nosotras podemos enfriar el planeta”?
CV: Bueno la afirmación de “juntos y juntas podemos enfriar el planeta” nace en primer lugar de una declaración y un convencimiento de las organizaciones campesinas de que ellas tienen la solución para responder a la crisis climática a partir de la agricultura campesina, a partir de la producción agroecológica de base campesina. Cuidar los ecosistemas, promover mercados locales, hacer una agricultura y cuidar los suelos manteniendo el carbono ahí. Nosotros desde GRAIN lo que hicimos fue simplemente investigar qué es lo que pasaba en números concretos y las conclusiones fueron contundente. Es muy claro que cuidando el suelo, que haciendo prácticas agroecológicas que convivan y coexistan con la biodiversidad, fomentando mercados locales, se puede hacer agricultura y producir alimentos para todos sin destruir el clima.
Nosotros en algunos de los cálculos que hicimos veíamos que simplemente el cuidado del suelo, el volver a recuperar el carbono en el suelo durante los próximos 30 años, podría absorber el 50% de los gases de efecto invernadero que están en exceso en la naturaleza. Pero bueno, para eso es muy claro que hacen falta políticas que apunten en esa dirección: hace falta una redistribución global de las tierras y hace falta cuestionar todas las falsas soluciones que hoy se están imponiendo. Es evidente que ninguna manera los gobiernos del mundo están dispuestos a frenar ese poder corporativo e impulsar esto que las organizaciones campesinas están haciendo en la práctica en distintas partes del planeta.
Hqn: En tu opinión de qué depende que podamos revertir el rumbo de abismo que representa el aumento de la temperatura global.
CV: Vamos a estar en la Cumbre de los Pueblos en Chile diciendo que juntas y juntos podemos enfriar el planeta. En la COP25 en Madrid (ya que Piñera desistió de hacerla en Chile frente a las movilizaciones) no hay ninguna posibilidad de avanzar. De ninguna manera los gobiernos están a la altura de tomar las decisiones que hacen falta para enfrentar realmente la crisis climática.
No hay duda que en los próximos 10 años esto se va a agudizar y muy probablemente sea esta agudización de la crisis la que lleve a profundizar las movilizaciones de los pueblos y continúen haciendo escuchar sus voces reclamando dar los pasos que hacen falta para revertir el desastre… el desastre que estamos viviendo. Pero probablemente (y lamentablemente) esto va a ocurrir cuando se agudice la crisis.
Esto va a traer mucho sufrimiento, muchos problemas para los sectores más vulnerables, los pueblos originarios, las comunidades campesinas, a los pobladores rurales de distintas partes del planeta. Y esto es imperdonable. Esto es un crimen, un crimen climático el que están cometiendo. Los informes de estos mismos días de las Naciones Unidas le dicen a la COP25 que no son suficientes las decisiones que se tomaron en el marco del Acuerdo de París, que no sirven, porque el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero son mucho mayores a lo esperado y cada año se va confirmando que la crisis va a ser mayor, por lo tanto estoy convencido que lo que nos espera de la cumbre de Madrid es más show, poco compromiso, mayor presencia corporativa, y que está claramente en manos de los pueblos en la calle donde van a estar las respuestas y las posibles transformaciones a futuro.
Hqn: Desde GRAIN acaban de publicar un informe importante sobre los efectos del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea en términos de crisis climática.
CV: La Unión Europea que aparece en el mundo como el gran abanderado de la lucha contra la crisis climática, que plantea los compromisos más firmes, etc… es quién firmó con el Mercosur un tratado de libre comercio. En las últimas investigaciones que estamos difundiendo esta semana, donde hemos hecho una auditoría climática del acuerdo Mercosur-UE con la información que ellos mismos difunden, hemos descubierto que para 8 productos para los que se va a liberalizar el comercio (algunos de exportación del Mercosur a la UE y otros de la UE para el Mercosur) las emisiones van crecer un tercio. Un 34%. Esto demuestra claramente qué poco le importa a la UE el cuidado del clima.

Con este acuerdo se va a profundizar la deforestación en la Amazonía y va a avanzar la frontera agrícola. Se estima que va a aumentar un 50% la de carne vacuna de exportación. Más producción industrial de carne con sus emisiones de gases y más plantaciones de soja y maíz transgénico para alimentar al ganado. Es claro entonces que todo eso de “la presión de la UE sobre Bolsonaro para que Brasil se mantenga en el Acuerdo de París” bueno, es simplemente un show. En la práctica lo que va a ocurrir es que de concretarse la aprobación del acuerdo Mercosur-UE por los parlamentos, la emisión de gases de efecto invernadero va a aumentar significativamente.
Y vinculado al tema de la ganadería reforzar que la ganadería industrial, no el consumo de carne por la gente, es decir, este modelo de producción de carne industrializada, ya sea en feed lot o deforestando grandes extensiones también va a tener un fuerte impacto a nivel global. Nosotros hemos comprobado que todos los grandes frigoríficos juntos producen más gases de efecto invernadero que lo que producen las grandes compañías petroleras. Entonces tenemos que poner la mira ahí. Y como digo, no se trata de no consumir carne sino de volver a lo que fue históricamente la producción de carne para la alimentación de los pueblos por los campesinos y campesinas; en la cual la producción de carne siempre estuvo integrada a la producción agrícola aportando abonos a los suelos y otros bienes para las familias. Hay un problema con la carne industrializada, sea de cerdo, gallinas o vacas, que también el último informe del IPCC diagnostica como un problema grave como venimos denunciando.
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Noticias/Las-respuestas-a-la-crisis-climatica-no-estan-en-manos-de-la-COP25-en-Madrid-sino-en-manos-de-los-pueblos-Carlos-Vicente

Nos señalan al sionismo como "una de las secuelas siniestras de la Declaración de Balfour, que se firmó el 2/nov/1917. (...) Que pese al intento de presentarla, a través de la hasbara o propaganda sionista, como base jurídica de su (presunto) derecho a una tierra ajena, tenía un áspero contenido político/propagandístico que, en suma, subestimaba los derechos de millones de seres humanos que vivían, entonces, en Palestina".

Reflexiones en torno 
al sionismo, hoy

4 de diciembre de 2019
Por Luis Carlos Muñoz Sarmiento/ Luis Eustáquio Soares
Rebelión


¿Qué es el sionismo actual? En primer lugar, una de las secuelas siniestras de la Declaración de Balfour, que se firmó el 2/nov/1917: en síntesis, un (vulgar) acuerdo entre el sionismo y el gobierno británico para colonizar a Palestina. Acuerdo contenido en una carta de 67 palabras dirigida por el canciller británico Arthur Balfour al barón Lionel Walter Rothschild, líder de la comunidad judía en Gran Bretaña: que, en otras palabras, no es sino más de cien años de complicidad criminal entre el sionismo y el Reino Unido. Cuyo precedente está en el Acuerdo Sykes-Picot, entre Gran Bretaña y Francia, y que, como todo ‘acuerdo’, luego será traicionado como sea que las promesas hechas al mundo árabe serían las de “permitir la conformación de estados independientes” y cuyo objetivo, perverso, era más bien contar con el apoyo de dichos pueblos árabes para, luego, apropiarse de las zonas bajo su dominio. Lo que llevará, al filo del tiempo, al establecimiento de un único estado, el de Israel, por disposición de la ONU, brazo político de EEUU como armado son los Cascos Azules, en 1948. Así, la Declaración Balfour es la consecuencia del Sykes-Picot y cuyo arquitecto sería también Mark Sykes, responsable de la lesión causada a millones de habitantes del Medio Oriente. Sus efectos hasta hoy, con el apoyo br(u)tánico y de otros países occidentales al sionismo en pañales, son los de un hecho que llevó al origen del mandato inglés en Palestina tras la caída del imperio otomano: ello facilitó el acceso de colonos judíos y, de paso, la construcción de un artificial ente sionista, base del conflicto actual entre ambos países.
La Declaración Balfour, pese al intento de presentarla, a través de la hasbara o propaganda sionista, como base jurídica de su (presunto) derecho a una tierra ajena, tenía un áspero contenido político/propagandístico que, en suma, subestimaba los derechos de millones de seres humanos que vivían, entonces, en Palestina. Sin tener derecho bajo ninguna ley internacional, la carta prometía a los ingleses algo que no poseían ni podían poseer de modo legal. El tono imperialista de la breve misiva no admite dudas: “Estimado Lord Rothschild. Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía hacia las aspiraciones de los judíos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él. El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, quedando bien entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina ni los derechos ni el estatuto político de que gocen los judíos en cualquier otro país. Le quedaré agradecido si pudiera poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista. Sinceramente suyo, Arthur James Balfour.”
En la actualidad, el sionismo es la ideología dominante junto, claro, a las Fake News y a la Posverdad, las cuales representan la mentira legalizada por el Poder para que figure como verdad irrefutable. Los dos elementos que las caracterizan son: a. Nihilismo. b. Vanidad. Lo que está directamente relacionado con la exaltación de la juventud y la belleza, aunque la primera resulte “autista” impostada (porque otra cosa es el síndrome de Down, en realidad de Up, jejeje) y la segunda sea más artificial que real. Y porque es la dominante, es la ideología que detenta los medios materiales.
El sionismo se define así: 1. Es, hoy, la alianza entre la versión calvinista del Destino Manifiesto (1845) y el excepcionalismo del imperialismo yanqui con el milenarismo patriarcal del “pueblo elegido” del sionismo judío.
2. Las palabras de orden del sionismo actual son: “No se mezcle”; “sea usted mismo/a”; “la verdadera relación se da entre iguales”; “relaciónese solo con el diferente de forma pragmática, en beneficio de su propio excepcionalismo de ser mujer, de ser negro, de ser gay, de ser blanco, de ser hombre, de ser inglés, francés, colombiano, brasileño…”.
3. Es la ideología dominante de la Izquierda y de la Derecha y lo es aún más, de forma fundamentalista, en la extrema izquierda y en la extrema derecha.
4. Es una bomba de fragmentación biopolítica.
5. Bolsonazi no es la excepción sino la regla. Esto se aclara en la medida en que se entienda que el subpresidente (no solo hay subpresidente colombiano) brasileño es la más mediática (y mierdiática) de las “figuras” que han llegado a Planalto desde la Dictadura: que para el pueblo lusófono es “El día que duró 21 años”, de 1964 a 1985, pero que, tercamente, persiste en continuar aun con la resistencia de buena parte de la población del país.
6. No es nada espontáneo, pues fue meticulosamente pensado y planeado por estrategas del imperialismo estadounidense. Y cuenta con el apoyo de la Banca Mundial sionista, es decir, la Reserva Federal de Washington, así como por el Club de Bilderberg, el que decide qué países entran a la OTAN, es decir, a la prolongación de la guerra por término indefinido; y por las familias Illuminati, las que también deciden quién permanece en un gobierno o quien se va del Poder o a quién hay que matar para que no continúe en él.
7. Uno de esos ideólogos es Walter Russell Mead, quien en jun/2005 publicó el libro Poder, Terror, Paz y Guerra: La gran estrategia de EEUU en un mundo en riesgo, que describe la política exterior gringa bajo la administración Bush, tras el 11S y la contextualiza en la historia de dicha política: Russell recomienda cambiar el enfoque yanqui sobre terrorismo, conflicto israelí/palestino e instituciones internacionales. De acuerdo con un análisis reciente, las guerras lideradas por EEUU, a partir de la administración Bush desde el 11S, han matado a entre 801.000 y 3.1 millones de personas (como 200 veces más que el número de muertes gringas), a un costo aproximado de 6.4 billones de dólares (Democracy Now, 15/nov/2019).
8. Es el principal factor de alienación de la actualidad. Y esa alienación es la consecuencia lógica e ilógica a la vez del exceso de trabajo, una de las causas de mortalidad más agudas hoy; de la tergiversación/manipulación mediática a causa del dominio que, sobre los medios masivos, es decir, sobre la información mundial, ejerce en un 96% un solo individuo: Jacob Rothschild, quien es catalogado como “el mayor conspirador contra la humanidad” y no sobra aclarar que es judío/alemán.
https://es.news-front.info/2017/12/13/jacob-rothschild-es-culpable-de-la-conspiracion-contra-la-humanidad/ 
9. Es una táctica de guerra biopolítica o, más bien, tanatopolítica, de cuarta generación.
10. Es el epicentro del machismo, del racismo, del obrerismo y de la intolerancia, en especial con los inmigrantes o con el inmigrante, esa figura inocente que se desplaza no por capricho ni placer, sino por persecución política y que sale de su país no a voluntad: por contraste, a causa de una xenofobia institucional, destinada a generar mano de obra barata en los países centrales y en detrimento de los periféricos: como pasa hoy en Colombia con los venezolanos, a los cuales, si bien no están exentos de responsabilidad en ciertos hechos concretos de robo y saqueos, se les quiere acusar de todos los actos vandálicos ocasionados a partir del Paro Nacional del 21N, en particular por miembros del Centro Democrático o, peor, Demoniaco.
11. Es una ideología de base romántica, porque parte del principio de que el cuerpo es el guardián de la verdad: en realidad, para el sionismo, el cuerpo es el esclavo de la mentira, formulada por el Poder como verdad irrefutable: caso de las Fake News y la Posverdad.
12. Evita la objetividad científica (incluso dice que esta es machista/sexista/racista) porque se hace como un subjetivismo que se cierra con lo inmediato vivido, para justificar la urgencia de las pautas, ignorando las fuerzas político-económicas que actúan en la cotidianidad de los pueblos, evitándolos y estimulando la violencia contra negros, indios, mujeres, pobres: con eso, lo inmediato vivido se convierte en un círculo vicioso.
13. Es una actualización biopolítica de las Cruzadas, para acabar con cualquier tipo de religión/creencia que se oponga a su totalitario diktat.
14. Parte del errado principio semántico de las unidades discursivas, ignorando (¡viva Bakhtin!) que el signo es social e históricamente constituido, sin ser exclusividad de identidad alguna, sino parte de un acervo común a la Humanidad, la única raza que existe.
15. Es una ideología identitarista evangélica/neopentecostal, que independiente de creer en Dios y que tiene como principal objetivo sabotear todo otro símbolo nacional (caso de la Wiphala, en Bolivia, hoy, con el golpe de Estado que financió/impulsó/patrocinó EEUU, biblia evangélica/pentecostal en una mano y en la otra un fusil para correr del país a la diferencia política, para poder iniciar la guerra por el litio y la vuelta a la fábrica exportadora de cocaína: claro, sin contar con la decidida resistencia del pueblo campesino e indígena), así como sabotear las tres formas objetivas de lucha de clases: a. La clásica, implicada con la relación capital vs. trabajo; b. La relacionada con la división internacional y desigual/inequitativa del trabajo, que está directamente vinculada a la opresión de género y étnica; c. La lucha de clases por la independencia nacional de los pueblos colonizados.
16. Es una ideología profundamente nihilista, como ya se dijo, porque en el nihilismo no es la falta de voluntad lo que prevalece, sino, por contraste, el exceso de voluntad que no lleva a nada, como el eterno retorno al punto donde fue motivado y agitado.
17. Como una pesadilla, es la realización del deseo entrópico (o la medida del desorden de un sistema) de traumas vividos. 

Luis Carlos Muñoz Sarmiento (Bogotá, Colombia, 1957) Padre de Santiago & Valentina. Escritor, periodista, crítico literario, de cine y de jazz, catedrático, conferencista, corrector de estilo, traductor y, por encima de todo, lector. Colaborador de El Magazín de EE, desde 2012, y columnista, desde el 23/mar/2018. Corresponsal de revista Matérika, Costa Rica. Su libro Ocho minutos y otros cuentos, Colección 50 libros de Cuento Colombiano Contemporáneo, fue lanzado en la XXX FILBO (Pijao Eds., 2017). Mención de Honor por Martin Luther King: Todo cambio personal/interior hace progresar al mundo, en el XV Premio Int. de Ensayo Pensar a Contracorriente, La Habana, Cuba (2018). Invitado por UFES, Vitória, Brasil, al III Congreso Int. Literatura y Revolución – El estatuto (contra)colonial de la Humanidad (29-30/oct/2019). Autor, traductor y coautor, con Luis E. Soares, en Rebelión. E-mail: lucasmusar@yahoo.com
Luis Eustáquio Soares (Rio Pomba, MG, Brasil, 1966) Pos doctorado en Literatura Comparada (UFMG), desde 2004 es profesor (Asociado II, hoy) de Teoría de la Literatura y Literaturas en Lengua Portuguesa, en la U. Federal de Espíritu Santo (UFES). Poeta, escritor, ensayista. Líder de los grupos de investigación Literatura, Industria Cultural y Lectoescritura Crítica y Literatura, Idea de Comunismo y Kinismo. Autor de José Lezama Lima: Anacronía, lepra, barroco y utopia (2008, Edufes); El evangelio según Satanás (2008, El perro y la rana), América Latina, Literatura y política (2012, Edufes); La sociedad de control integrado: Franz Kafka y Guimarães Rosa (2014, Edufes). En dic/2019 o primer semestre de 2020, aparecerá Siete ensayos sobre los imperialismos – Literatura y Biopolítica (Edufes), coescrito con su colega y amigo colombiano Luis Carlos Muñoz Sarmiento.