martes, 3 de diciembre de 2019

"Manifestamos nuestro apoyo a las luchas contra las diversas expresiones del extractivismo como cultura de muerte, y apoyamos la gran diversidad de alternativas políticas, económicas, culturales, y en definitiva civilizatorias, que Nuestra América, Abya Yala expresa a lo largo y ancho de su territorio".

La depredación de la tierra es depredación de la Humanidad

Declaración Asamblearia de las IV Jornadas Nacionales de Ecología Política.
En el marco de las IV Jornadas Naciones de Ecología Política, tras tres días de saberes compartidos, producción y recreación colectiva de nuevos conocimientos y rebeldías, nos reunimos en Asamblea Autoconvocada para alzar nuestra voz y sumarnos a las múltiples voces de hermanas y hermanos que están viviendo, sufriendo y re-existiendo diferentes expresiones lacerantes de una misma realidad de crueldad sin fin, que se remonta a más de 500 años de imperialismo/colonialismo, de mundialización capitalista, de naturalización del patriarcado.
Junto a nuestras hermanas y hermanos en lucha, en diversos lugares y geografías de Nuestra América, Abya Yala, alzamos nuestra voz para gritar ¡Basta de Depredación! ¡Basta de Represión! Alzamos nuestra voz para denunciar las múltiples y variadas formas que -en nombre del “desarrollo”- avanza la devastación de la Vida, en sus fuentes, en sus diversas expresiones y potencialidades. Viendo el panorama mundial y el de nuestra propia región en particular, no podemos dejar de constatar cómo en nombre del “desarrollo” se mata, se destruye y se degrada la Vida. La obsesión por el crecimiento se ha convertido en una peligrosa enfermedad civilizatoria que nos está transformando en una especie irreconociblemente violenta y peligrosa para el Planeta Tierra.
Vemos -y denunciamos- con profundo dolor cómo Nuestra América, Abya Yala, tras más de dos décadas de neoextractivismo exacerbado, cruje hoy, por las violencias perpetradas y acumuladas sobre nuestros cuerpos-territorios. Sentimos el crujir no sólo de la gobernabilidad, sino de la sociabilidad, sobre el suelo expoliado del saqueo, la contaminación y la des-humanización. Las políticas extractivistas invariablemente aplicadas tanto por gobiernos de derecha (ortodoxamente neoliberales) como por gobiernos (dichos) de izquierda, perpetraron en las últimas décadas la aceleración y profundización del despojo y la sobre-explotación de la tierra, el agua, el aire, la biodiversidad. Hoy especialmente en Chile y en Bolivia, así como antes en Ecuador, en Perú, en Colombia, en Brasil, en Venezuela, en nuestro país y en toda la región, vemos expandirse los efectos corrosivos de las políticas extractivistas no sólo sobre los ecosistemas, las instituciones y las economías, sino ya sobre las subjetividades, la convivencialidad y la integralidad de la vida en común. Vemos con consternación cómo la expansión del extractivismo se ha convertido en degradación de la democracia; degradación a tal punto que ha abierto la puerta a amenazas neofascistas. Por estos días críticos, en varios de nuestros países, los derechos humanos y la democracia no son más que letra escrita en el aire. Hoy, todo el territorio-cuerpo nuestroamericano está crujiendo de dolor; pero también de rabia y de rebeldía.
Frente a ello, desde la Asamblea de estas Jornadas, condenamos enérgicamente el golpe de Estado en Bolivia y a todas las expresiones neofascistas, ultrapatriarcales y racistas que emergen por doquier, con distinta intensidad pero igual peligrosidad, en todas nuestras sociedades. Repudiamos enérgicamente las represiones y la violencia estatal y para-estatal recrudecida en estos días en Chile y en Bolivia, pero siempre latente en todo el continente.  Expresamos nuestra profunda solidaridad con las luchas especialmente insurgentes en los hermanos pueblos de Chile, de Ecuador, de Bolivia, de Colombia, de Haití.
Manifestamos nuestro apoyo a las luchas contra las diversas expresiones del extractivismo como cultura de muerte, y apoyamos la gran diversidad de alternativas políticas, económicas, culturales, y en definitiva civilizatorias, que Nuestra América, Abya Yala expresa a lo largo y ancho de su territorio.
En nuestro país, alertamos y repudiamos especialmente la devastación de los bosques y de las agro-culturas, de la mano de la híper-expansión del agronegocio. Denunciamos cómo el régimen agroalimentario hegemónico ha malversado nuestros alimentos: aquello que nos debería nutrir y sustentar es lo que nos intoxica y envenena. Pese a las incesantes denuncias y a la acumulación de pruebas, el discurso hegemónico pretende tapar una epidemia pública a gran escala, provocada por un modelo que ya esparce más de 500 millones de litros de agrotóxicos anuales sobre cielos, suelos y cursos de agua. El modelo de agronegocio acumula ganancias extraordinarias a costa de la salud pública.
Saludamos la ejemplar lucha de las Madres de Ituzaingó, de les vecines de Malvinas Argentinas; de maestras, trabajadora/es y pobladores rurales que se levantan y organizan en torno al grito ¡Paren de fumigar!. Nos unimos al grito de vecines y organizaciones movilizadas para detener la contaminación que emana de la fábrica ilegal de bioetanol que la empresa Porta Hnos. mantiene impune en el Barrio San Antonio, de la ciudad de Córdoba. En esa lucha, celebramos todas las luchas y cada lucha contra las mil formas de contaminar de este sistema.
Saludamos especialmente la siembra diaria de campesinas y campesinos, de pueblos originarios y organizaciones y colectivos agroecológicos, que están cuidando las semillas nativas, cuidando la dignidad del pan y la salud de nuestres hijes y nietes. Sus modos de siembra y de cosecha no son el pasado; son la ancestralidad del saber que nos abre a otros futuros posibles.
En nuestra cordillera y en nuestra provincia, reafirmamos las luchas contra la megaminería transnacional, neocolonial, un ejemplo no ya sólo de maldesarrollo, sino de explotación y contaminación a gran escala. Nos solidarizamos y hacemos parte de la lucha del pueblo de Antofagasta de la Sierra, en la defensa del río Los Patos y de sus aguas, pretendidas por la transnacional Livent, ex FMC Corp., responsable -junto al gobierno provincial- de la muerte del Río Trapiche. Con la lucha de las 33 Comunidades Originarias de Salinas Grandes, con la Nación Diaguita, a ambos lados de la cordillera, con les pobladores del Bolsón de Fiambalá, levantamos la voz en defensa de las aguas amenazadas por el negocio del litio. Desde Andalgalá a toda la provincia y a todas las provincias de la cuenca del Salí-Dulce, nos aunamos en el grito ¡No a Agua Rica! ¡El Aconquija no se toca!
Celebramos la tesonera lucha de nuestros pueblos contra el extractivismo minero. Nos ponemos en pie de lucha en defensa de la Ley 7722, ley guardiana del Agua, conquistada por la conciencia territorial e hídrica del pueblo mendocino. Decimos que esa ley no es para derogar, sino para replicar;  que nos marca el camino a seguir a todos los pueblos cordilleranos.
Desde el Sur de Mendoza y más allá, denunciamos el fracking como tecnología extrema de depredación y contaminación de las entrañas de la Tierra y las aguas profundas. Nos hacemos eco de las luchas contra el avance de las represas, de la minería de carbón, del acaparamiento de tierras, el negocio inmobiliario y el turismo oligárquico. Saludamos la histórica lucha del Pueblo Mapuche, así como la pionera conciencia socioambiental de los pueblos patagónicos  que, desde Gastre en adelante, signaron un camino de re-existencia frente al peligro de la minería de uranio y la energía nuclear.
Con todas las comunidades y pueblos originarios del país y de la región, exigimos el respeto sin trampas y sin restricciones del Convenio 169 de la OIT. Reclamamos la profundización de la democracia para nuestros suelos y nuestros cuerpos; que nada se haga en los territorios sin el consentimiento previo, libre e informado de los pueblos que los habitan y los (co)producen.
Demandamos, de manera urgente, parar el ecocidio voraz de estos regímenes extractivistas, responsables de no sólo de la destrucción de la biodiversidad y los ecosistemas, sino también de la expansión del racismo y la violencia machista sobre nuestros cuerpos-territorios. Decimos NO a la mercantilización de la Vida; NO a la colonialidad monocultural del progreso; NO a la avanzada depredadora del capital contra la Madre Tierra y el obrar humano.
Frente a este sistema de muerte, afirmamos que la Agroecología, el Ecofeminismo, los saberes ancestrales y las prácticas comunitarias del cuidado de la Vida como Bien Común, son el camino hacia sociedades no sólo más sustentables, sino también, más justas, más democráticas y con posibilidades igualitarias de realización personal y colectiva.
Porque la depredación de la Tierra degrada nuestra propia condición humana; es  fuente de violación de todo tipo derechos,  de injusticias y opresiones sociales. Sin remediar nuestros vínculos filiales con la Madre Tierra, no podremos, como sociedad y como especie, hallar los caminos que nos permitan construir modos de convivencialidad fraterna, donde la libertad y el deseo, la creatividad y la vida digna, sean un derecho de todes y no el privilegio de unos pocos.
Dado en Catamarca, a los 15 días del mes de Noviembre de 2019.-
Doctorado en Ciencias Humanas – Equipo de Investigación de Ecología Política del Sur (CITCA-CONICET-UNCA)  – Asociación Civil Be.Pe. – Red de Médicos de Pueblos Fumigados- Edgardo Lander (Venezuela) – Maristella Svampa (Conicet-UNLP, Argentina) - Esperanza Martínez (Acción Ecológica, Ecuador) – Mina Lorena Navarro (BUAP, México) - Cátedras de: Sociología II, Seminario de Vivienda y Ambiente, Seminario de Trabajo, Trabajo Social IV, Trabajo Social V, Investigación Social II, Legislación y Sistemas de Protección Social, Ética y Deontología Profesional, Administración (Dpto. Trabajo Social, UNCA); Cátedras de Sociología y de Sujetos y Contextos Pedagógicos (Dpto. de Cs. De la Educación UNCA); Cátedras de Introducción a la Geografía y Teoría de la Geografía (Dpto. de Geografía, UNCA) – Marcelo Giraud (Uncuyo) – Luis Daniel Hocsman (Conicet-UNC) – Gabriela Merlinsky (Conicet-UBA) - Programa de Estudios Conflictividad Agraria, Crítica al Desarrollo y Alternativas Societales (CIECS-UNC-Conicet) –Doctorado en Estudios Sociales Agrarios (FCS/FCA-UNC) –Grupo de Ecología Política (INDES-UNSE-Conicet)- Grupo de Estudios Ambientales (IIGG-UBA) – Cátedra de Sociología Ambiental (Sociología, UBA) – Vecinas Unidas por la Salud y el Ambiente-Fuera Porta (VUDAS) – Melina Tobias (IIGG-UBA) – Virginia Toledo López (IIGG-UBA) –Soledad Fernández Bouzo (IIGG-UBA)- Colectivo La Jarilla (Villa María) – Asamblea Socioambiental El Monte Nativo Vuelve (Villa María) –Asamblea Río Cuarto Sin Agrotóxicos – Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria Río Cuarto – Elena Vinelli (Unaj) - ATE-SAF (Delegación Catamarca) - María Paz Garaloces (artista visual-docente) -  Colectivo de investigación El llano en llamas (UNC-UCC) -
Para enviar adhesiones: jornadasecologiapolitica19@gmail.com 
http://www.ecologiapoliticadelsur.com.ar/nota/47-la-depredacion-de-la-tierra-es-depredacion-de-la-humanidad

Necesitamos cambiar de raíz "las conceptualizaciones que afectan a lo que entendemos por bienestar, desarrollo, progreso y crecimiento. Precisamente es todo esto lo que nos amenaza. Son las propias visiones, actitudes y modos de vida capitalistas los que nos han traído hasta aquí. Nuestro enfoque mental y civilizatorio es el que tiene que ser roto, porque la forma en que describimos y enmarcamos los problemas ya predetermina el tipo de posibles soluciones y respuestas que podremos darles".

Reflexiones sobre la
Cumbre Climática de Madrid
3 de diciembre de 2019

Por Rafael Silva (Rebelión)

“Traducir una crisis multidimensional ecológica y social compleja como el cambio climático a toneladas de dióxido de carbono equivalentes (CO2 ) –que podemos medir, contar, poseer, asignarles un precio y comerciar– no sólo reduce nuestra visión de lo que serían acciones verdaderamente transformadoras, sino que permite que actores e intereses sigan operando en el sistema actual como hasta ahora ” (Camila Moreno)  

Durante los próximos días se celebrará en Madrid la COP25 (Conferencia de las Partes) sobre el Cambio Climático, con nuevos informes del IPCC instando a revisar los objetivos marcados en cumbres anteriores, ya que a la luz de los nuevos datos y proyecciones se muestran claramente insuficientes. La nueva Cumbre se centrará, como las anteriores, en revisar los objetivos de reducción de emisiones GEI durante los próximos años, para intentar controlar la evolución del calentamiento global del planeta, y sus desastrosas consecuencias en todos los órdenes. Pero a pesar de que el efecto del calentamiento global es lo que recibe en cada cumbre mayor atención, por ser además lo más ampliamente documentado durante las últimas décadas, este fenómeno no da cuenta, por sí solo, de las múltiples dimensiones del colapso ambiental que se nos avecina. Y ya no se trata solo de potenciales impactos en determinados indicadores, sino de perversas y encadenadas transformaciones que están ya alterando y destruyendo las condiciones de reproducción de la vida en nuestro planeta. Existen multitud de asuntos que en estas cumbres no se tratan (o al menos no directamente), y que están influyendo en que dichas condiciones tengan efecto. Por ejemplo, no se habla del pico del petróleo, ni del agotamiento de los recursos naturales, ni de la imperiosa necesidad de basar nuestros modelos económicos en otras fuentes energéticas. Tampoco se trata el imperioso cambio cultural que necesitamos, con el consiguiente cambio en nuestras escalas de valores.  
Pero sobre todo, no se insiste (y debería hacerse en cumbres internacionales de este tipo, que son el mayor escaparate mundial donde se habla del tema) en que nuestra vida sobre la Tierra, llegado este momento, necesita ir modificando sus hábitos, costumbres, fundamentos, actitudes y procedimientos, es decir, necesitamos vivir de otra manera, producir, distribuir, consumir y desechar de otro modo, valorar otras opciones, si es que pretendemos continuar viviendo sobre la faz de la tierra. De nada nos servirán cien cumbres como las que se celebran actualmente, si el único objetivo que se marca, y a todo lo que se aspira, es a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, para poder controlar el calentamiento global. Esa evolución es solo la punta del iceberg, es únicamente el lado más visible de las profundas transformaciones que nuestras sociedades necesitan. Pero en vez de ello, la lógica capitalista insiste en sus planteamientos. Y cuando concede (tras décadas de intentos de concienciación por parte de los grupos ecologistas y de la izquierda política, social y mediática) ligeros cambios, lo hace de forma parcial, infantil, ingenua, incompleta, reduccionista e insuficiente. Hemos conseguido tan solo que el capitalismo admita plantearse y reducir la compleja interrelación de factores que inciden en las transformaciones climáticas, en unas pocas, siquiera una, variable. Un solo indicador resume todos los objetivos que supuestamente hemos de alcanzar. Pero la realidad es mucho más compleja que alcanzar ese indicador. Precisamente porque alcanzarlo implica remodelar muchísimos otros aspectos de nuestra civilización, de los cuales precisamente no se habla en estas cumbres.  
Se va generando, porque el capitalismo así lo exige, un reduccionismo radical que exige que simplifiquemos nuestra realidad social, productiva, energética, económica y cultural, y la expresemos bajo una cuantificación: ¡No más de 1,5ºC! Así como la economía parece ser que se reduce al crecimiento, y éste se refleja en el PIB, el cambio climático parece verse reflejado solamente en la cantidad que tomamos como límite para que el planeta no continúe su calentamiento. Craso e infantil error. Las múltiples dimensiones del colapso civilizatorio al que estamos asistiendo no pueden reducirse a un solo aspecto, como el calentamiento global. Porque…¿qué hay de los fuertes intereses corporativos que hay que vencer para alcanzar dicho objetivo? ¿Y para mantenerlo y reducirlo? ¿Se habla de decrecimiento en estas cumbres? ¿Se habla de la necesidad de pensar, actuar y consumir de otro modo? ¿Se habla de renunciar a los valores del mundo capitalista? ¿Se cuestionan valores como la soberanía energética y alimentaria de los pueblos? ¿Se habla de animalismo en estas cumbres? ¿Se habla de ecosocialismo y de ecofeminismo en estas cumbres? ¿Se habla de redefinir las necesidades humanas y su satisfacción? ¿Se insta a los gobiernos a que elaboren políticas en este sentido? ¿Tiene sentido omitir todos estos elementos de debate, y organizar una cumbre que se centre únicamente en los grados que nos podemos “permitir” que el planeta se caliente?  
En última instancia, una crisis civilizatoria de la envergadura de la que nos amenaza, fundamentada bajo patrones de antropocentrismo, patriarcal y monocultural, basada en el mantra del crecimiento económico sin límites, y creada bajo el patrón extractivista, no puede ser despachada únicamente declarando un nuevo límite temporal y de calentamiento global. Ha de ir acompañada de las medidas concretas que todos los países han de tomar para poder alcanzar dichos objetivos, y precisamente ahí es donde estas cumbres no quieren entrar. Porque entrar a debatir todo ello es entrar a cuestionar la propia lógica capitalista, cuyos intereses creados son aún lo suficientemente potentes como para que no sean abiertamente cuestionados. Una cumbre climática no puede ser despachada como un simple asunto técnico, con un objetivo cuantificable. Una cumbre climática debe exponer y debatir a fondo sobre los cambios económicos y culturales que necesitamos, sobre los cambios civilizatorios a los que aspiramos, y sobre los nuevos indicadores que han de medirlos. Pero ya estamos acostumbrados a que el capitalismo siempre intenta esquivar el asunto, reducir la problemática, esquematizar la posible solución, no cuestionar los fundamentos del sistema, y redirigir la receta hacia aspectos meramente superficiales.  
El capitalismo jamás podrá comprender (y por ello las cumbres climáticas estarán destinadas al fracaso si se organizan bajo estos pilares) que para superar (o siquiera defendernos ante) el caos climático en ciernes, hacen falta otros modos y estilos de vida. Hacen falta otros objetivos vitales, otros parámetros económicos, otros prismas culturales. Pero el capitalismo se conformará con parchear por aquí y por allá, y se limitará a diseñar recetas que no amenacen sus propias estructuras, y que no alteren las conceptualizaciones que afectan a lo que entendemos por bienestar, desarrollo, progreso y crecimiento. Precisamente es todo esto lo que nos amenaza. Son las propias visiones, actitudes y modos de vida capitalistas los que nos han traído hasta aquí. Nuestro enfoque mental y civilizatorio es el que tiene que ser roto, porque la forma en que describimos y enmarcamos los problemas ya predetermina el tipo de posibles soluciones y respuestas que podremos darles. No podemos fijarnos en el dedo, como popularmente se dice, porque estará tapándonos la luna. 

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=263108

"Cuando debatimos si determinados subsidios a la energía (combustible, luz, gas) son absolutamente aberrantes porque promueven el derroche (o la falta de cuidado) o porque hay que ajustarlas a los costos cada vez más elevados de su producción, tenemos que poner el ojo en cómo se sale del esquema de subsidios para que los nuevos costes de los usuarios se transformen en mejoras para las mayorías y no en simples aportes para las empresas privadas, la elite asociada a los gobiernos de turno u otros sectores concentrados de la economía".

Latinoamericaos


Queridos lectores:

Demián Morassi nos ofrece esta semana un análisis sobre lo que está pasando en Latinoamérica, y por qué se están extendiendo las revueltas por todo el continente. Una lectura más que recomendable. 

Salu2.
AMT 


Latinoamericaos 

Por Demián Morassi


¿Qué está pasando en Latinoamérica? 
Pero no en este fin de año, sino desde el año 2015. 
¿Todos los partidos políticos son malos, por eso la gente vota a los opositores? 
El 2019 termina con 14 años del Frente Amplio en Uruguay
Pero antes en Argentina y Brasil tanto el peronismo (12 años) como el PT (13 años) cayeron en las elecciones ante pequeños partidos de derecha.
Macri tampoco pudo ser reelecto y Temer (el vice que renegó de su coalición) ni siquiera se atrevió a postularse como candidato. 
Perú, Chile y Paraguay también han cambiado sus signos políticos y hasta México se sacó décadas de presidentes neoliberales votando a López Obrador. 
Ni hablar de las grandes manifestaciones para sacar a sus gobernantes en Nicaragua, Haití, Puerto Rico y Venezuela. 
Y ahora estallidos en Ecuador, Chile, Colombia y para coronarla: un golpe de estado en Bolivia.
Si bien encontraremos respuestas válidas asociadas a la corrupción, la caída del precio de los commodities, injerencia externa, políticas impopulares e incluso cuestiones climáticas, todas válidas según el país en cuestión, ya no se puede ignorar más un tema transversal a toda nuestramérica…
El declive energético.
No son casuales la quita de subsidios al gas y la electricidad decididas por Macri en 2016 (que acarreó un aumento del 1000% en dos años), ni el gasolinazo de Peña Nieto al comenzar el 2017, ni el abrupto aumento de todos los combustibles en Haití que le costó el cargo al primer ministro Lafontant o la quita de subsidios en Ecuador que llevó a que se duplique el precio del combustible hasta que las protestas revirtieron la medida y en Chile, un aumento del precio del transporte público (4% aproximadamente pero en uno de los países con el transporte más caro de la región) fue la gota que rebalsó el vaso para que empiecen las manifestaciones más grandes de las últimas décadas.
Todas estas decisiones aluden a un trasfondo energético que tiene su momento de click, en el 2015.
La región depende para toda lo que extrae, produce, construye, transporta y consume de abundante energía. 
La producción de energía llegó a su límite. Rondaba los 800 millones de TEP (toneladas equivalentes de petróleo) en el 2000 para subir a 980 millones en 2014. Ese año coincidió el pico de la producción de gas y de carbón, sumándose a una meseta en la producción de petróleo que llevaba para ese entonces 17 años.
Desde 2015 cada año se produce menos energía e incluso con el aumento de las denominadas renovables no se ha podido compensar la caída. Para 2018 se producían 894 millones de TEP, lo cual es una impactante caída del 9% en sólo 4 años.
Pero el desarrollo económico de la región durante este siglo permitió que, a pesar de ello, el consumo siga creciendo y pase de 616 millones de TEP en el 2000 a cantidades semejantes a la producción en 2018.
El resultado del encuentro entre la caída de la producción y un reciente estancamiento del consumo es un cocktail explosivo tanto para los gobernantes y el sector industrial como para las poblaciones.


[Para nuestro reporte estadístico sobre energéticas en Latinoamérica y Caribe leer aquí]
Latinoamérica y Caribe, una región hasta ahora exportadora de hidrocarburos, aún tiene la capacidad de autoabastecimiento pero se encuentra entre la espada y la pared para conseguir los dólares necesarios para las importaciones. 
Dentro del capitalismo las opciones parecen ser: a) avanzar con otras actividades extractivas y si es necesario incendiar el Amazonas; b) una más sutil, endeudarse y ajustar.
Para endeudarse hay que conocer el paño y los gobiernos neoliberales se manejan más cómodos que los progresistas (sobre todo para ajustar)... El resultado es que los partidos progresistas que subsistieron a las elecciones después de 2015 se liberalizaron rápidamente (especialmente Dilma Rousseff y Lenin Moreno).
La deuda creció y debido a los préstamos recibidos el PBI de la región se visualiza apenas positivo. Si bien cayó un poco en 2015 y 2016 luego levantó… podría decirse que se mantiene en una meseta desde ese 2014 hasta hoy. 
Pero, a pesar de un crecimiento poblacional extremadamente bajo (cerca del 1%), el PBI per cápita no volvió nunca y quizás nunca lo haga, a los valores de 2014.
Subtitulando: cada vez hay menos posibilidad por habitante de acceder a energía o a dinero.



La deuda externa en nuestra región se ¡duplicó! entre 2009 y 2018. En porcentaje del PBI, pasó de un 22,3% en 2011 a un 37% en 2018.
Resumiendo, nuestro PBI ha aumentado con respecto a 2014 un 0,5% mientras que la deuda externa bruta aumentó, en ese mismo periodo, un 12,5%.
La región tiene que presupuestar cada año más dinero a los pagos de vencimientos de deuda que equivale a menos dinero en inversiones productivas y, sobre todo, para el bienestar social.
Las previsiones de la CEPAL para 2019 son de un crecimiento vertiginoso del 0,1% (en julio el pronóstico era del 0,5% y podría apostar que los números del año que viene van a venir precedidos por el signo “menos”).
Aún está por verse qué límites tiene la economía global para seguir creciendo y cuánto de ese posible crecimiento beneficiará a nuestra región. Durante los últimos dos periodos de estancamiento económico de la región (1981-1990 y 1998-2003) donde el crecimiento de la era menor al 2% anual, la deuda en relación al PBI trepó a valores superiores a los actuales (más del 40%), sin embargo la variable energética tenía un horizonte de crecimiento que hoy ya es hora de ponerla en duda. Podría dejarles un margen de incógnita a corto plazo porque en 2018 los principales hallazgos de petróleo y gas han sido en nuestra región (Guyana y Brasil principalmente), además de existir el potencial de reflotar la producción de petróleo en Venezuela que este año cayó a valores semejantes a los de Colombia o Argentina (un 25% de la producción que venía manteniendo entre 2007 y 2016) ya no por cuestiones geológicas sino político - económicas.
Pero con sólo observar el caos actual podemos darnos cuenta que hubo falta de previsión.
No es raro que nuestra sociedad y los profesionales alrededor de los gobiernos y empresas aún no sepan cómo actuar luego de un siglo y medio de crecimiento económico apenas interrumpido pero de a poco debería dejar de sucederles y quienes investigan e informan a las poblaciones deberían cambiar un poco la óptica.
Esto que habitualmente llamábamos recesión debemos empezar a caracterizarlo como decrecimiento. Un “receso” es un paréntesis o corte a una normalidad (las vacaciones en medio de un año de trabajo por ejemplo) y, por tanto, el término recesión es útil para explicar declives cuando el crecimiento es la norma... Pero ¿qué sucede si deja de serlo?
Desde un punto de vista ambiental el declive energético es más que deseable y desde un punto de vista social más a largo plazo que los cuatro o seis años que dura un presidente, también... siempre y cuando a las personas no las maten por esperar un pedazo de la torta más grande o bien el pedazo que se les ha ido quitando durante años y hasta siglos en algunos casos.
Hay números de muertos, heridos y detenidos que hielan la sangre, hay unos doscientos treinta chilenos que perdieron los ojos por disparos de las fuerzas de seguridad, volvieron las desapariciones y los militares diciendo a un presidente lo que debería hacer, volvieron los EEUU a meter sus narices sin tapujos en Latinoamérica, el FMI volvió con todo en Argentina, Haití y Ecuador, las iglesias cristianas se han encaminado al poder con Maduro, Jimmy Morales, Bolsonaro y Áñez. Volvieron las torturas y violaciones en cárceles. Grupos de poder tradicionales o superconcentrados tratando de rapiñar lo creado, construido y organizado por Estados medianamente democráticos, luego de salir de décadas de dictaduras militares.
La imposibilidad de crecimiento genuino, si es que se convierte en la norma, no implica que las mayorías no dejen de intentar aumentar su bienestar, sobre todo si tenemos claro que la región, a pesar de haber mejorado en términos de equidad durante todo el siglo, mantiene niveles de desigualdad suficientemente altos (sobre todo por concentración de altos niveles de riquezas en muy pocas manos).
Ese conflicto de intereses desearíamos que se desarrolle pacíficamente pero esta es la realidad actual y de ella tendremos que sacar nuestras conclusiones sobre lo que se hizo y lo que se deberá hacer. Cuando debatimos si determinados subsidios a la energía (combustible, luz, gas) son absolutamente aberrantes porque promueven el derroche (o la falta de cuidado) o porque hay que ajustarlas a los costos cada vez más elevados de su producción, tenemos que poner el ojo en cómo se sale del esquema de subsidios para que los nuevos costes de los usuarios se transformen en mejoras para las mayorías y no en simples aportes para las empresas privadas, la elite asociada a los gobiernos de turno u otros sectores concentrados de la economía. Tanto en Argentina como en Ecuador la quita de los subsidios se dio por decreto, sin debate en el congreso, lo que terminó en conflictos donde se tuvo que dar marcha atrás para, más adelante, encontrar una solución acorde a los distintos intereses en pugna. Pero es claro que estos han sido sólo los primeros ejemplos para comprender que estamos en otra fase de relación entre la sociedad y la energía cuya interacción dependerá tanto de cuestiones geológicas y ambientales como de políticas económicas. El puntapié se dio en 2015 y ahora nos metimos un gol en contra (o autogol).
 AMT 
Fuente: http://redaf.org.ar/el-gran-chaco-americano-y-la-amazonia-son-claves-para-nuestra-supervivenci

lunes, 2 de diciembre de 2019

Subrayamos: " la rebelión de los pueblos nostramericanos (a los que el filósofo Enrique Dussel define como “bloque social de los oprimidos” tomando conciencia en la acción de su rol transformador), hartos de simulacro y predispuestos a reclamar democracias directas, asoma como el rostro esperanzador de un nuevo capítulo en la historia continental".-

Argentina. Alberto propone… pero la América insurrecta dispone

Por Jorge «Chiqui» Falcone, Resumen Latinoamericano, 1 de diciembre de 2019
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El difícil ajedrez de responder con celeridad 
a incontables urgencias
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“…el modelo de dominación para América Latina supone una calidad 
y una intensidad tan importante de dolor y desesperanza 
que vuelve imposible que eso asuma la forma de un conteo electoral”.
Alejandro Horowicz
Ensayista. Periodista, Doctor en Ciencias Sociales,
titular de la cátedra Los Cambios en el Sistema Político Mundial
en la Carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires.
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Introducción confesional
para acompañar la esperanza popular
sin resignar el pensamiento crítico
El autor de esta nota se formó políticamente en las filas del peronismo. Uno de sus orgullos mayores es haber integrado las filas de la organización político-militar Montoneros. No es kirchnerista ni toma partido por ningún término de la “grieta” al interior del capitalismo, postura que a menudo lo malquista con sus numerosxs y grandes afectos jugados por el nuevo elenco gubernamental, quienes acostumbran a confinarlo en el rol de maximalista que se resiste a aceptar a la política como el exclusivo arte de lo posible. Su posicionamiento se atempera ante las nuevas generaciones, que – en todo su derecho – no tienen porqué creer a pie juntillas que alguna vez tomó cuerpo en las mayorías de nuestro país una conciencia política más radical, y que en buena medida desarrollan su experiencia militante en las filas del espacio que más parecería identificarse con las banderas legadas por sus mayores.
Pese a tales consideraciones, y en el convencimiento de que el subtexto de las revueltas en la región es un cuestionamiento cada vez más explícito a un sistema dizque democrático que ya no consigue dar respuesta a las necesidades más urgentes de nuestros pueblos ni se afana demasiado por seguir ostentando la máscara de las libertades públicas, quien suscribe estas líneas aspira a que la conciencia de las nuevas autoridades acerca de que hoy la Patria se parece a aquella republiqueta bananera que satirizara el capocómico Alberto Olmedo bajo el nombre de Costa Pobre haga del Programa Argentina sin Hambre un inmediato paliativo para la desesperación que atraviesa a las mayorías empobrecidas.
El resto será motivo de fraternal y respetuoso debate de cara a la comunidad, pero fundamentalmente al interior de las militancias indispuestas a resignar el sueño de propender a una sociedad pos capitalista, cuya materialización urge más que definir el término que la caracterice.

Pesimismo de la razón
Sobran indicadores acerca de que el peronismo dio lo mejor de sí hasta 1952, cimentando un Estado de Bienestar cuyos logros profundos no consiguieron superarse ni siquiera durante los 49 días de gobierno de Héctor J. Cámpora, muy a pesar de la fuerza y experiencia popular que logró conquistarlos.
Analistas de cuño liberal tan pragmáticos como el histriónicoJorge Asís definen al peronismo como el “partido del poder”, y ponderan su capacidad de amoldarse a las necesidades de cada coyuntura – en los 90 al “Fin de la Historia”, en los 2000 a la Década Larga Progresista -, como si fuera meritorio no ceñirse a una programática decididamente emancipatoria.
Algunxs concebimos al kirchnerismo como inofensivo remedo (fundamentalmente retórico) de los ideales setentistas que, si bien recuperó el valor de la política y amplió derechos, lejos estuvo de desmontar el modelo de exclusión social vigente y mucho más de cuestionar siquiera la matriz productiva agroexportadora y extractivista que aún rige.
Así y todo, su mera comparación con la depredación macrista resulta insostenible y sólo conduce a la triste encerrona de adherir al mal menor, en la medida en que neodesarrollismo y neoliberalismo constituyen la cara y contracara de un capitalismo que cada vez expone con mayor obscenidad sus fauces de lobo bajo la raída piel de cordero.
Actualmente la sociedad argentina vuelve a asistir, como ocurre en el Juego de la Silla, a una rotación en el elenco estable de la política formal, nítidamente expresado por el tránsito judicial de causas como Irán, Nisman, o los cuadernos fotocopiados del chofer Centeno, hacia los 144 comprometedores expedientes que aguardan en Comodoro Py al ingeniero Mauricio Macri. A la larga o a la corta, es lógico que dicha noria erosione toda esperanza de cambio en quienes no suelen percibir los infrarrojos y ultravioletas de la política.
En tal contexto, resulta un lugar común que los ladrones de guante blanco se ensañen con los ladrones de gallinas: sin minimizar la embergadura de ningún delito, siempre será más escandaloso ver revolear bolsos cargados de dinero tras el muro de un convento que imaginar la acumulación de empresas off shore en paraísos fiscales.
Con haber sido la administración más expectable desde la recuperación del orden constitucional, no puede negarse que el kirchnerismo también constituyó un sistema recaudatorio basado en la lógica de un ex militante de la FURN platense que tempranamente resignó sus expectativas anticapitalistas y no ocultó jamás su convicción de que “sin dinero no se puede hacer política” (SIC) Cuantos hemos pasado por la función pública, aún ejerciendo cargos menores, sabemos que sobran mecanismos para malversar recursos “inocentemente”, como por ejemplo bancar desde una caja chica proyectos que el presupuesto oficial no está dispuesto a fomentar. Los volúmenes de dichas operaciones se incrementan notablemente cuanto mayor es la responsabilidad institucional y el poder que esta otorga. Muchxs funcionarixs apelan a estos subterfugios en el deseo de “hacer el bien”. Por ende, quien se bautice en el Jordán capitalista difícilmente quede impoluto, porque – a pesar de que la Santa Sede le brinde sustento moral – este sistema no ha sido concebido para ganar la vida eterna a la vera de Dios padre.
En este marco – y sobre todo por el cariz que va tomando la situación internacional -, un peronista tradicional y porteño como Alberto Fernández está siendo condicionado a desplazarse hacia la izquierda de sus convicciones, debiendo mantener un delicado equilibrio en las posturas que va adoptando, de cara a un frente interno que contiene tanto a referentes sociales que sueñan con una reforma agraria como a burócratas sindicales dispuestos a avalar una mayor precarización laboral y caudillos pro vida oriundos del norte feudal.
Así y todo, se impone no escatimar esfuerzos en el aprovechamiento de una nueva oportunidad histórica, la que – a nuestro modesto entender – dependerá mucho más de la intransigencia con que la comunidad esté dispuesta a defender sus intereses que de la asistencia que vaya a ofrecerle el Estado.
Hoy Nuestra América, siempre ajena a las calmas prolongadas, despide el año regada por una seguidilla de levantamientos que, cada uno a su modo, cuestionan el orden establecido. En Colombia un Paro Nacional activo ha prorrogado ininterrumpidas protestas a partir del asesinato del joven Dilan Cruz, lo que suma a un creciente cuestionamiento del presidente Duque la posibilidad de llevarse puesto al propio Uribe; en Bolivia la componenda propuesta por el gobierno de facto ya cuenta con el aval de la COB y parte del MAS, mientras El Alto y Cochabamba permanecen irreductibles, en tanto emerge la figura del líder cocalero Andrónico Rodríguez como posible candidato a reemplazar a Evo en las elecciones de marzo; en Chile la escalada de lucha, violentamente reprimida por unas fuerzas de seguridad objetadas a nivel internacional, se repliega del centro y hace fuerte en los barrios; el gobierno ecuatoriano judicializa a la CONAIE pero las rebeldías no decaen; Haití continúa padeciendo el vacío de poder en medio de un malestar general que no deja de escalar; y en la Venezuela Bolivariana tiene lugar el Congreso Internacional de Comunicación, evento que se hace eco del descontento reinante y aboga por una Constituyente global para la humanidad. Si “para muestra basta un botón”, diciembre arranca con un cacerolazo continental que reproducirán las diásporas de todo el planeta, como muestra de solidaridad y aliento a los alzamientos en curso. Es evidente que la gradual retirada de E.E.U.U. de Medio Oriente tiene como correlato una consolidación de su presencia en nuestra región, objetivo que no desdeña promover el caos si ello contribuye a zurcir lazos supraestatales con poderes económicos locales. En el damero que va armando para disciplinar al Cono Sur, con Brasil bajo control, su próximo bocado será Argentina. Los sectores que, embriagados de optimismo institucional, minimicen la estrategia del Imperio y desatiendan las políticas de autodefensa, en el mediano plazo probablemente deban lamentar irreparables pérdidas.

Ante un panorama de semejante complejidad, la rebelión de los pueblos nostramericanos (a los que el filósofo Enrique Dussel define como “bloque social de los oprimidos” tomando conciencia en la acción de su rol transformador), hartos de simulacro y predispuestos a reclamar democracias directas, asoma como el rostro esperanzador de un nuevo capítulo en la historia continental.-
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Optimismo de la voluntad
Hace poco tiempo, el agudo analista internacional Pedro Brieger, entusiasmado con el posible establecimiento de un nuevo eje continental Méjico – Argentina, se apresuró a sostener en TV que la ola progresista está bien lejos de haber sido abortada por gobiernos conservadores. Probablemente ese haya sido el ánimo que campeó en el búnker de la fuerza política que se impuso en las elecciones nacionales del 27 de octubre. Cae de maduro, en todo caso, que a partir del Golpe de Estado racista en Bolivia y de la ajustada victoria – pero victoria al fin – de Luis Lacalle Pou en el ballotage de Uruguay corresponde revisar dicho diagnóstico en profundidad. Ciertamente, son escenarios de reñido fifty – fifty como el que acaba de generarse en el “paisito” vecino los que confirman el agotamiento de las democracias formales, regímenes en los que desde hace tiempo no se confrontan programas de gobierno con perspectivas estratégicas, lo cual redunda en que la extrema polarización en las simpatías del electorado conduzca a una gran fragilidad institucional, ante la cual frecuentemente los derrotados en las urnas se sienten autorizados a rebelarse, debilitando en grado creciente la gobernabilidad.
Hoy Nuestra América, siempre ajena a las calmas prolongadas, despide el año regada por una seguidilla de levantamientos que, cada uno a su modo, cuestionan el orden establecido. En Colombia un Paro Nacional activo ha prorrogado ininterrumpidas protestas a partir del asesinato del joven Dilan Cruz, lo que suma a un creciente cuestionamiento del presidente Duque la posibilidad de llevarse puesto al propio Uribe; en Bolivia la componenda propuesta por el gobierno de facto ya cuenta con el aval de la COB y parte del MAS, mientras El Alto y Cochabamba permanecen irreductibles, en tanto emerge la figura del líder cocalero Andrónico Rodríguez como posible candidato a reemplazar a Evo en las elecciones de marzo; en Chile la escalada de lucha, violentamente reprimida por unas fuerzas de seguridad objetadas a nivel internacional, se repliega del centro y hace fuerte en los barrios; el gobierno ecuatoriano judicializa a la CONAIE pero las rebeldías no decaen; Haitícontinúa padeciendo el vacío de poder en medio de un malestar general que no deja de escalar; y en la Venezuela Bolivariana tiene lugar el Congreso Internacional de Comunicación, evento que se hace eco del descontento reinante y aboga por una Constituyente global para la humanidad. Si “para muestra basta un botón”, diciembre arranca con un cacerolazo continental que reproducirán las diásporas de todo el planeta, como muestra de solidaridad y aliento a los alzamientos en curso. Es evidente que la gradual retirada de E.E.U.U. de Medio Oriente tiene como correlato una consolidación de su presencia en nuestra región, objetivo que no desdeña promover el caos si ello contribuye a zurcir lazos supraestatales con poderes económicos locales. En el damero que va armando para disciplinar al Cono Sur, con Brasil bajo control, su próximo bocado será Argentina. Los sectores que, embriagados de optimismo institucional, minimicen la estrategia del Imperio y desatiendan las políticas de autodefensa, en el mediano plazo probablemente deban lamentar irreparables pérdidas.
Ante un panorama de semejante complejidad, la rebelión de los pueblos nostramericanos (a los que el filósofo Enrique Dussel define como “bloque social de los oprimidos” tomando conciencia en la acción de su rol transformador), hartos de simulacro y predispuestos a reclamar democracias directas, asoma como el rostro esperanzador de un nuevo capítulo en la historia continental.-
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Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/12/01/argentina-alberto-propone-pero-la-america-insurrecta-dispone/

"Exigimos a todas las partes en este importante dialogo de país incluido al Gobierno Nacional el espacio para la vinculación de la situación del pueblo negreo y afrocolombiano en la “Mesa de Negociación Nacional”, toda vez que exigimos el derecho a la participación y la representación desde una vocería legítima definida por las bases de movimiento afrocolombiano, ya que nuestras problemáticas deben ser abordadas de manera diferenciada como ha sido definido por la constitución, la ley y el derecho internacional".

Colombia. Comunicado Confluencia de organizaciones del pueblo negro en el diálogo nacional

Resumen Latinoamericano*, 1 de diciembre de 2019.
COMUNICADO 001
Bogotá 29 de noviembre de 2019
En el marco del paro nacional, diferentes organizaciones de comunidades NEGRAS, AFROCOLOMBIANAS, RAIZALES Y PALENQUERAS  que han participado activamente en el proceso de movilización social que atraviesa actualmente el país comunicamos al Gobierno Nacional y a la opinión pública la conformación de la Confluencia de Organizaciones del Pueblo Negro para el Diálogo Nacional en el marco del Paro Nacional Colombiano,reconociendo y felicitando de manera enérgica la participación masiva de los estudiantes, las mujeres, los negros y afrocolombianos, los indígenas y todos los sectores sociales del país en el contexto de la diversidad de la nación.
El Pueblo Negro y Afrocolombiano levanta su voz y se une a la protesta pacífica colectiva que se inició el 21 de noviembre como expresión de los diversos mecanismos de participación ciudadana contemplados en la Constitución Política de Colombia la cual constituye un estado de derecho llamado a proteger la vida y la Paz, hecho explícito en los siguientes Artículos: Art. 7: “El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana”. Art. 8: “Es obligación del Estado y de las personas proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación”. Art. 37: “Toda parte del pueblo puede reunirse y manifestarse pública y pacíficamente. Solo la ley podrá establecer de manera expresa los casos en los cuales se podrá limitar el ejercicio de este derecho.” Art. 40: “Todo ciudadano tiene derecho a participar en la conformación, ejercicio y control del poder político. Para hacer efectivo este derecho puede: Elegir y ser elegido. Tomar parte en elecciones, plebiscitos, referendos, consultas populares y otras formas de participación democrática.”
En este marco de derechos las Organizaciones de las Comunidades Negras congregadas en la movilización exigimos a  todas las partes en este importante dialogo de país incluido al Gobierno Nacional el espacio para la  vinculación de la situación del pueblo negreo y afrocolombiano en la “Mesa de Negociación Nacional”, toda vez que exigimos el derecho a la participación y la representación desde una vocería legítima definida por las bases de movimiento afrocolombiano, ya que nuestras problemáticas deben ser abordadas de manera diferenciada como ha sido definido por la constitución, la ley y el derecho internacional. También informamos al país que habiendo recibido la invitación directa por parte del Presidente de la Republica a conversaciones sectoriales; la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca – ACONC y el Foro Interétnico Solidaridad Chocó FISCH no participamos de dichos diálogos hasta tanto en unidad e integralidad del Comité Nacional del Paro sean aceptadas las peticiones en contenido y metodología para dicho dialogo de país.
De esta manera, presentamos a continuación el pliego de peticiones del Pueblo Negro y Afrocolombiano, Raizal y Palenquera para que se integren en la Agenda de la Mesa de Negociación Nacional para superar de manera urgente las graves situaciones en las que vive nuestro pueblo:
1.  Implementar un nuevo CENSO para la población Negra, Afrocolombiana, Raizal y Palenquera ante el genocidio estadístico causado en el pasado Censo de 2018.
2. Implementar los Acuerdos de los paros cívicos del Chocó, Buenaventura, Cauca y pactados con el Pueblo Negro en la Cumbre Agraria; así como la ejecución del Capítulo Étnico de los acuerdos de Paz pactados en la Habana, los acuerdos del Andén Pacífico Sur y el desarrollo de los 239 proyectos y el presupuesto acordado en el Plan Nacional de Desarrollo – PND para el territorio afrocolombiano.
3. Reglamentación de la Ley 70 de 1993 en la cual se reconoce a las Comunidades Negras, que luego de 25 años de haber sido sancionada aún no se ha implementado en su totalidad, especialmente la titulación colectiva en los territorios del Caribe. Entre lo acordado en esta Ley, fortalecer el Fondo de Créditos Educativos para los Pueblos Negro, Afrocolombiano, Raizal y Palenquero; garantizar la correcta implementación de los procesos etnoeducativos propios de las Comunidades Negras, así como la titulación colectiva de los territorios Afrocolombianos.
4. Establecer e implementar medidas efectivas frente a las crisis humanitarias que se están presentando en la región Pacífica, especialmente en el departamento del Chocó. Así mismo, garantizar la protección y seguridad para las lideresas y líderes de los Pueblos Negro, Afrocolombiano, Raizal y Palenquero.
5. Desarrollo de un marco normativo e institucional para garantizar la autonomía fiscal, jurisdiccional, administrativa de los territorios titulados. Dicha acción permitirá cerrar las brechas existentes y garantizar la autonomía de las comunidades, así como los medios para garantizar las respectivas transferencias, y para el derecho al acceso autónomo a la educación y a la salud.
6. Implementación de las obligaciones y compromisos atrasados con el pueblo negro-afrodescendiente. Entre ellos: (i) Implementación y reglamentación de la Ley 70 de 1993, incluida la titulación efectiva de los territorios en el Caribe colombiano; (ii) cumplimiento efectivo del Auto 005 de 2009 y demás medidas adoptadas a favor de la población afrodescendiente en el marco de la Sentencia T-025 de 2004; (iii) desarrollo integral del Decreto Ley 4635 de 2011 y extensión de su periodo de vigencia hasta el 2031; (iv) cumplir con los acuerdos derivados de los paros cívicos, entre ellos los paros cívicos de Chocó, Buenaventura, Tumaco y Norte del Cauca; y (v) implementación efectiva del Estatuto Raizal y los demás compromisos incumplidos al pueblo raizal; y (vi) extender la cobertura del Plan Todos Somos Pacífico-PTSP a los 50 municipios del Litoral Pacífico, como mínimo, en sus componentes de agua y saneamiento básico.
7. Consolidar agenda en contra de la discriminación racial y el racismo en el marco del Decenio de los Afrodescendientes; en la cual se pueda realizar investigaciones oficiales sobre el racismo en todos los ámbitos y especialmente el ejercido por instituciones como lo es la Policía Nacional (incluido el SAMD). También, desarrollar la extensión de la Ley 1482 “Ley Antidiscriminación” para efectuar medidas legales efectivas en contra del racismo y la discriminación racial. Dichas reformas a la Ley 1482 deben concertarse con las Comunidades Negras por medio de Consulta Previa.
8. Promover y garantizar la participación política equitativa para las personas Afrocolombianas, así como la incorporación laboral justa y sin discriminación, especialmente en cargos públicos, de acuerdo a las estipulaciones de la OIT.
También, expresamos nuestras condolencias por la muerte del joven Dylan Cruz y rechazamos absolutamente las agresiones contra las y los manifestantes debido al uso desmedido de la fuerza pública, especialmente el ejercido contra personas Afrocolombianas.  Las Organizaciones de Comunidades Negra, Afrocolombiana, Raizal y Palenquera creemos en el diálogo como herramienta fundamental para el avance de nuestro país y como ciudadanía libres hacemos un llamado a toda la Sociedad Colombiana para que se garantice el derecho a la no repetición de la violencia y la guerra, no permitamos que hayan más víctimas en este país. Merecemos vivir en paz y en plenas garantías para ejercer nuestros derechos.
¡LA MOVILIZACIÓN CONTINÚA: LA PROTESTA EN LAS CALLES, UN EJERCICIO CONSTITUCIONAL PARA PROFUNDIZAR LA DEMOCRACIA!
PARA CONSTANCIA FIRMAN EN COLOMBIA LAS ORGANIZACIONES SOCIALES AFROCOLOMBIANAS A LOS 27 DÍAS DEL MES DE NOVIEMBRE DEL 2019.
Comisión Consultiva Distrital de Comunidades Negras de Bogotá Líderes de Organizaciones Afros con la Huelga
Consejo Laboral Afrocolombiano “CLAF” Movimiento por la Constituyente Popular – MCP Monarí Palenque
Proceso de Comunidades Negras – PCN
Corporación para el Desarrollo Afrocolombiano – Coprodepa
Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas – CNOA
Líder Afro Localidad de Bosa
Colectivo Afrocolombiano Derecho y Unidad Asociación Kombilesa
Representante Estudiantil al Fondo de Comunidades Negras
Laboratorio  Étnico Orika – ORIKAETNOLAB
Colectivo Afro Queer POSÁ SUTO
AfroUN
Red Distrital de Estudiantes Afrodescendientes de Bogotá
Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/12/01/colombia-comunicado-confluencia-de-organizaciones-del-pueblo-negro-en-el-dialogo-nacional/

"Ya sabemos todo fue un montaje de la Alianza Cambiemos para 'salvar' a las fuerzas de seguridad, tanto a la Gendarmería por la muerte de Maldonado como a la Prefectura, por el asesinato de Rafael Nahuel".

Argentina. 

Facundo Jones Huala fue absuelto en causa por usurpación

Por Sebastián Premici, Resumen Latinoamericano 30 de noviembre de 2019
La causa había sido iniciada por Benetton y fue utilizada por Bullrich para su montaje sobre la RAM.
El lonko Facundo Jones Huala fue sobreseído en la causa por usurpación iniciada por Benetton y la provincia de Chubut. Los otros integrantes de la Pu Lof en Resistencia Cushamen ya habían sido sobreseídos en marzo de este año, tras un fallo de la jueza Carina Estefanía. De esta manera, volvió a quedar claro que todas las acciones iniciadas por Patricia Bullrich para acusar a la comunidad (y al lonko en particular) de formar parte de la RAM fueron una farsa. La ministra acusó a distintos referentes de terroristas con el único objetivo de instalar en la Argentina una nueva doctrina de seguridad nacional.
En marzo de este año, la jueza Estefanía de la ciudad de Esquel absolvió a los integrantes de la Pu Lof en Resistencia Cushamen, Andrea Millañanco, Sergio Ruiz Huenchupan, Matías Santana, Rodrigo Jaramillo y Nicolás Hernández Huala, por el delito de usurpación y abigeato impulsado por Benetton y la provincia de Chubut. Facundo Jones Huala no había sido incluido en el fallo por estar preso en Chile.
La querella de la empresa Benetton junto al fiscal Cretton habían solicitado reservar el expediente para avanzar contra Jones Huala una vez que fuera liberado en Chile. Sin embargo, su abogada defensora, Sonia Ivanoff, alegó que el Ministerio Público Fiscal ni siquiera había solicitado la extradición del lonko para ser enjuiciado en el país por el supuesto delito de usurpación. El delito de usurpación no es extraditable.
Con esa prueba en la mano, Ivanoff solicitó el sobreseimiento, teniendo en cuenta que la causa debía prescribir en mayo de este año. El juez penal Ricardo Raúl Rolón así lo entendió y sobreseyó al lonko.
Los principales argumentos para entender por qué toda esta causa fue un armado están contemplados en el fallo de la jueza Estefanía. Bullrich utilizó esta causa para estructurar todo su informe sobre la RAM, publicado en diciembre de 2017.
Todo fue un montaje realizado desde el Ministerio de Seguridad, que incluyó el trabajo sucio de agentes de inteligencia que prestaron sus servicios tanto a la empresa Benetton como a la Sociedad Rural de Esquel, tal cual venimos explicando en detalle desde Agencia Cadena del Sur
Nota vinculada: Los espías de Benetton y Bullrich
El fiscal Oscar Oro confirmó cómo fue el montaje del Ministerio de Seguridad sobre la RAM.
Otra persona que confirmó que todo había sido un montaje fue el propio fiscal Oscar Oro, en una entrevista con este cronista.
“Puede ser que el Estado haya aprovechado esa circunstancia como para engordar la situación en contra de lo que ellos entendían que era la RAM. El tema es que aparecían situaciones que le daban a uno la sospecha de que se trataba de la misma gente pero acá nunca aparecía nadie como responsable. No me apareció ningún documento de ninguna autoridad de inteligencia que relacione nombre y apellido con esa organización. Todo fue mucho de propaganda y mucho de ideología.”
– ¿Quién le impuso el tema?
–Y… bueno, como periodista usted sabrá cómo se manejan estas cosas. Empieza a aparecer como un rumor que se va engordando y de pronto ya está instalado como idea y vos decís, en definitiva, ¿de dónde surge todo esto? ¿De dónde sale?
– ¿Cómo se incorporaron estas causas al informe sobre la RAM?
–Acá nos empezaron a pedir informes de muchos lugares donde se veía que estaban formando una especie de base de datos. Cuando empecé a ver en el informe, me di cuenta que había muchos datos que los metían por las dudas.
– ¿Quién le pedía esa información?
– (Silencio.) Del Ministerio.
– ¿Noceti estuvo involucrado? ¿Lo llamó por este tema?
–Sí, incluso estuvo en alguna de las audiencias en Esquel (N.d.R.: esa audiencia fue en agosto de 2016; Noceti permaneció de incógnito hasta que fue reconocido). Después me llamó en alguna oportunidad consultándome cosas. Efectivamente Noceti estaba al tanto de todo esto. Su actitud era de apoyo a que esto avanzara, ofrecieron cualquier cosa que necesitáramos, ya sea a través del Ministerio o la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
La ministra Bullrich copió todo el manual de persecución a las comunidades mapuches de Chile. Por eso en plena desaparición de Santiago Maldonado, la funcionaria autorizó tareas de colaboración de inteligencia con Carabineros; ese intercambio –en la que se hablaba de personas “subversivas”- le sirvió al Gobierno de Macri para instalar la idea de que el joven artesano era un “peligroso integrante de la RAM”. Pero ya se sabe, todo fue un montaje de la Alianza Cambiemos para “salvar” a las fuerzas de seguridad, tanto a la Gendarmería por la muerte de Maldonado como a la Prefectura, por el asesinato de Rafael Nahuel.
Cadena del Sur y enestosdias.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/11/30/argentina-facundo-jones-huala-fue-absuelto-en-causa-por-usurpacion/