viernes, 2 de agosto de 2019

Tengamos presente: "la comunidad Mapuche, conjuntamente con la gremial de abogados, se enfrentan a nuevas causas en todos los casos relacionadas con el conflicto en los territorios recuperados por la Comunidad Lafken Winkul Mapu. Este 6 de agosto habrá tres audiencias seguidas de apelaciones en otra tanda de causas".

Enredando las Mañanas: Programa del Jueves 01 de Agosto de 2019

Arrancamos el Enredando las Mañanas de este Jueves 01 de Agosto realizando un resumen del Caso Santiago Maldonado, a dos años de su asesinato y de la continua lucha del pueblo Mapuce por recuperar sus territorios. La Gremial de abogados y abogadas de Argentina, viene acompañando y asesorando legalmente una serie de causas vinculadas a lalucha Mapuche por la restitución de tierras, dialogamos con Eduardo Soares, quién nos dio detalles de las mismas.  Hablamos conYoli, vecina del lugar y miembro de la Asamblea El Retamo: "Nonogasta sigue siendo irrespirable". Dialogamos con el economista Ariel Parmigiani, quién nos explicó qué son la Leliq y cómo impactan en la economia actual. El próximo sábado 3 de agosto se realizará un acto homenaje a nuestros compañeros y compañeras asesinados por un grupo mercenario aún no identificado. Los hechos ocurrieron el sábado 27 de julio en el Km 12 de la carretera de agrícola de la Reserva Ticoporo del municipio Sucre del estado Barinas.
BLOQUE 1: DOS AÑOS SIN SANTIAGO
Santiago Maldonado tenía 28 años cuando fue visto por última vez en medio de la violenta represión desplegada por Gendarmería Nacional en la comunidad mapuche de Cushamen, en Esquel. Su cuerpo fue encontrado más de dos meses después, el 17 de octubre, en el Río Chubut, a metros del lugar donde la fuerza había realizado dos operativos, uno el 5 de agosto y otro el 18 de septiembre, sin obtener resultados positivos sobre el paradero de Santiago. El juez federal de Rawson Gustavo Lleral, que tenía a cargo la investigación, redactó, en noviembre del año pasado, de la siguiente manera el cierre de la misma: “Él solo, sin que nadie lo notara, se hundió”, pero no explicó qué pasó durante el operativo de Gendarmería que terminó con el joven desaparecido y ahogado. En un comunicado, publicado por la familia de Santiago el pasado 22 de Julio, se detallan las razones por las cuales están instando a la apertura de la causa.
BLOQUE 2:
 MAS CAUSAS MAPUCHE. MÁS HOSTIGAMIENTO E INVENTO DE CAUSAS.
La Gremial de abogados y abogadas de Argentina, viene acompañando y asesorando legalmente una serie de causas vinculadas a la lucha Mapuche por la restitución de tierras.Actualmente, la comunidad Mapuche, conjuntamente con la gremial de abogados,  se enfrentan a nuevas causas en todos los casos relacionadas con el conflicto en los territorios recuperados por la Comunidad Lafken Winkul Mapu. Este 6 de agosto habrá tres audiencias seguidas de apelaciones en otra tanda de causas. Dialogamos con Eduardo Soares, quién nos dió detalles de las causas y las expectativas respecto al desarrollo de las mismas. AUDIO: Descargar
 BLOQUE 3: LA RIOJA, Nonogasta
Asamblea El Retamo: "Nonogasta sigue siendo irrespirable"Este miércoles por la mañana la Asamblea El Retamo realizó cortes parciales frente a la curtiembre Curtume. "La empresa sigue sin cumplir con el plan de remediación que hace un año dispuso la Justicia. Hay días en que estar en Nonogasta se vuelve insoportable", afirmaron.Yoli, vecina del lugar y miembro de la Asamblea nos comentó sobre la actividad. AUDIO: Descargar
 BLOQUE 4: Economía
Dialogamos con el economista Ariel Parmigiani, quién nos explicó qué son la Leliq. Le preguntamos cuando se dice que se pagarán, por ejemplo subas en las jubilaciones con los intereses de la Leliq, qué significa?, que más se puede hacer con esos intereses?, estas decisiones están determinadas por el tipo de políticas económicas que definen los Gobiernos?, y cómo impactan en el dólar. AUDIO: Descargar
 BLOQUE 5: Venezuela
ACTO EN HONOR A MÁRTIRES DE TICOPORO. El próximo sábado 3 de agosto se realizará un acto homenaje a nuestros compañeros y compañera asesinados por un grupo mercenario aún no  identificado. Los hechos ocurrieron el sábado 27 de julio en el Km 12 de la carretera de agrícola de la Reserva Ticoporo del municipio Sucre del estado Barinas. Las 5 personas asesinadas pertenecían a movimientos políticos: Milagdi, Alexi, Kevin, José, Eudis y Manuel. Militantes de La Corriente y de las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez.Kevin Rangel, militante venezolano, nos contó sobre la actividad y los hechos. AUDIO: Descargar


Red Nacional de Medios Alternativos -  rnma.org.ar
estamos en: facebook /  twitter /  youtube

jueves, 1 de agosto de 2019

"Podemos apoyarnos en los dos modos cognitivos, que son la razón y la intuición. Pero con una condición: que la razón trate de abarcar tanto la destrucción antrópica del medioambiente, por un lado, como la responsabilidad concreta de la forma social histórica responsable hoy de esta destrucción, por otro. (...)Sin conciencia social, la intuición está sesgada, el razonamiento es circular y se practica la pseudociencia".

Entrevista con Daniel Tanuro, Ingeniero agrícola, ecologista y activista socialista

 “Los numerosos efectos del desarreglo climático están a la vista. La no linealidad de este proceso sume las proyecciones futuras en la incertidumbre, pero no cabe duda de que el modelo económico dominante es una de sus causas principales”.

Ingeniero agrónomo jubilado y autor de ‘El imposible capitalismo verde’, Daniel Tanuro defiende una alternativa ecosocialista: una ruptura radical con el productivismo, que ha impregnado durante mucho tiempo las corrientes socialistas mayoritarias. Pero de la urgencia a la catástrofe, a veces no hay más que un paso, que la colapsología da sin vacilar: sus partidarios afirman que el hundimiento de la civilización que conocemos tendrá lugar en un futuro muy cercano, y que será demasiado tarde para contrarrestarlo.

Tanuro lo niega; discutimos.

Ballast: Una vez escribió usted que “el ecosocialismo es distinto de una etiqueta nueva sobre una botella vieja”. ¿Qué tiene de singular esta frase?

Tanuro: Una ruptura radical con la idea de que el socialismo es necesario para “liberar las fuerzas productivas materiales de las trabas capitalistas” y permitir así su “desarrollo ilimitado”, condición de la emancipación humana mediante “la dominación de la naturaleza”. Es cierto que en Marx, un investigador de pensamiento abierto, las fórmulas prometeicas se enmarcan o se compensan en un naturalismo sincero y un análisis que destapa el carácter destructivo del capitalismo. En El Capital, escribe que “la única libertad posible es que el hombre social, los productores asociados, gestionen racionalmente su intercambio de materia con la naturaleza y lo hagan en las condiciones más dignas, más acordes con su naturaleza humana”.

John Bellamy Foster ve en esta fórmula la marca de una “ecología marxiana”, aunque, en primer lugar, esta ecología es una estribación colateral apenas atendida por el propio Marx. En segundo lugar, sobre todo, los marxistas ulteriores abandonaron esa estribación para recaer en fórmulas estereotipadas y mecanicistas sobre el progreso. Hay algunas excepciones –Walter Benjamin es la más notable–, pero no han dejado de ser marginales.

La degeneración estalinista no basta para explicar esta realidad. La crítica tiene que cavar más hondo. Hace falta eliminar, sin anacronismos, pero sin piedad, las concepciones que han contaminado el marxismo con “escorias productivistas”, como decía Daniel Bensaïd. Esta labor ha adquirido ahora una importancia notable, por la simple razón de que una respuesta socialista no productivista es la única alternativa a la catástrofe ecológica que crece a ojos vista.

Ballast: En su obra Tout peut changer, usted entiende que Naomi Klein oscila “entre una alternativa anticapitalista autogestionada y descentralizada, de tipo ecosocialista y ecofeminista […] y un proyecto de capitalismo verde regulado, basado en una economía mixta relocalizada e impregnada de una ideología de esmero y prudencia”. ¿Interviene esta oscilación también en los partidos de la izquierda crítica que en todo el mundo aspiran al poder?

Tanuro: Toda la “izquierda crítica”, como dice usted, se enfrenta, en efecto, a este terrible problema: hay un abismo entre el programa anticapitalista muy radical que es objetivamente indispensable para detener la catástrofe climática, por un lado, y el nivel de conciencia de la inmensa mayoría de la humanidad, por otro. Pero Naomi Klein, en su libro, tiene el inmenso mérito de reconocer abiertamente la dificultad: “No tengo ninguna duda de la necesidad de adoptar medidas radicales –escribe–, pero todos los días me pregunto si son políticamente factibles”.

En el contexto de su pregunta, esta vacilación me parece más bien positiva. Por un lado, esta franqueza lúcida les falta a muchos partidos; por otro, Klein no se deja encerrar en la viabilidad política: por mucho que alabe, equivocadamente, la Energiewende[1] alemana (en el contexto norteamericano, es perdonable), insiste sobre todo, con razón, en la importancia estratégica de la acción directa no violenta contra los proyectos fósiles-extractivistas y llama a una coordinación internacional de la Blockadia[2]. En estas dos cuestiones, ella es más avanzada, más revolucionaria y más coherente que la mayoría de partidos de la llamada izquierda crítica. Puesto que aspiran al poder, estos partidos minimizan el radicalismo de las medidas que hay que adoptar. En particular, evitan la necesidad absoluta de reducir la producción material y el transporte para alcanzar los niveles necesarios de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Esta es la crítica principal que hay que hacer a la propuesta de Green New Deal formulada en EE UU por Alexandria Ocasio-Cortez, por ejemplo. La misma crítica hay que hacerla en mi país al Partido del Trabajo de Bélgica (PTB), que ha conseguido dar un paso adelante notable, pero que se contenta, ante el cambio climático, con prometer transportes gratuitos y una revolución del hidrógeno[3]. Una cosa es avanzar reivindicaciones parciales, acordes con un determinado nivel de conciencia, con el fin de impulsar un proceso de radicalización mediante la lucha y de comenzar a tender un puente sobre el abismo; y otra cosa es hacer creer que la concreción de estas reivindicaciones parciales por parte de cualquier gobierno bastará para impedir que la catástrofe se convierta en cataclismo. Porque no es cierto. Para tener un 50 % de probabilidades de limitar el calentamiento a 1,5 °C sin recurrir a tecnologías de aprendices de brujo, es preciso que las emisiones netas mundiales de CO2 disminuyan un 58 % de aquí a 2030, y un 100 % de aquí a 2050, y sean negativas a partir de entonces. Es rigurosamente imposible alcanzar estos objetivos, o siquiera acercarse a ellos, sin una ruptura anticapitalista revolucionaria. Topamos aquí de nuevo con la cuestión del crecimiento.

Ballast: El productivismo ha atraído históricamente a numerosas corrientes de izquierda desde hace dos siglos[4]. ¿Cómo cataloga usted esta noción en su reflexión?

Tanuro: En efecto, las concepciones productivistas han sido históricamente hegemónicas en la izquierda. De todos modos, todavía no hay una definición clara del término. El sistema soviético debe calificarse, sin duda, de productivista, pero se trataba de un productivismo burocrático absurdo: estaba basado en la defensa de los privilegios parasitarios de la casta en el poder, no en las relaciones de producción. Ese productivismo tiene que ver con el pensamiento de Marx tanto como la Inquisición tiene que ver con el mensaje de Jesucristo: nada.

En las primeras páginas de El Capital, la comparación de los dos movimientos M-D-M’ y D-M-D’[5] lleva a Marx a la conclusión de que el segundo, que define el capitalismo, implica por fuerza una tendencia al desarrollo sin fin. Esta tendencia está en la base del capitalismo porque se deriva de su objetivo fundamental: la producción de (sobre)valor abstracto[6]. Lógicamente, sustituirla por la producción de valores de uso debería por tanto ponerle fin. En sus Teorías de la plusvalía, Marx retoma la cuestión desde otro ángulo, más técnico: la competencia por el beneficio da lugar a un aumento fantástico del capital fijo, y por tanto a un lock-in[7] tecnológico duradero, y por tanto a una obligación despótica de producir; por cierto que el lock-in del capital en el sistema energético fósil es un buen ejemplo de ello. Concluyendo el razonamiento, señala la tendencia del capital a “producir por producir, que implica asimismo consumir por consumir”. Producir por producir podría ser una buena definición del productivismo.

En este sentido, Marx no es productivista, a pesar de sus ambigüedades prometeicas. Sin embargo, a este respecto, cabe dudar de que algún o alguna marxista no lo haya sido: ¿acaso su propósito no era la instauración de una economía basada en la satisfacción de las necesidades humanas reales mediante la producción de valores de uso? Ahí vemos que la cuestión no es tan sencilla. De hecho, la voluntad productivista en la izquierda no remite al producir por producir, sino a la idea estratégica de que el capital, al desarrollar las fuerzas productivas, acerca la humanidad a la emancipación socialista, al reino de la libertad. Ahora bien, más allá de cierto estadio, lo cierto es lo contrario. Por tanto, tal vez sería conveniente distinguir el productivismo de lo que podríamos llamar la ideología productivista de dominio sobre la naturaleza, o la ideología instrumental del progreso técnico ilimitado.

En mi opinión, esta ideología es hegemónica en la izquierda desde hace dos siglos. Pero no es fácil combatirla, pues no solo tiene sus raíces en la lógica económica del capital, sino también en la situación esquizofrénica que impone esta lógica a las personas explotadas, obligadas a vender su fuerza de trabajo para sobrevivir. Esta dura realidad fundamenta el productivismo en la socialdemocracia gestora y en las organizaciones sindicales reformistas, para las que el empleo depende del crecimiento. Como ecosocialistas, nos situamos dentro de la continuidad del Marx ecologista cuando oponemos la idea de que urge producir menos y repartir más, especialmente repartir el trabajo necesario.

Ballast: Una corriente marxista ha podido sostener la idea de que el capitalismo acabaría hundiéndose bajo el peso de sus propias contradicciones económicas. Ciertas críticas ecológicas del capitalismo retoman a veces este tipo de discurso con acentos teleológicos[8], afirmando que el conjunto de la sociedad termoindustrial chocará con límites –físicos, naturales– y se hundirá. ¿El ecosocialismo no se plantea este horizonte?

Tanuro: En efecto, hay marxistas que han sostenido esta idea mecanicista de que la dinámica de acumulación conduciría automáticamente al colapso del capitalismo. Este fue particularmente el caso, en el periodo de entreguerras, de un autor alemán, Henryk Grossman, que hizo de ello un verdadero dogma. Existen efectivamente muchas similitudes entre esta teoría y la del colapso ecológico inevitable de la sociedad termoindustrial, que defienden actualmente determinadas corrientes verdes. Por cierto que no es casualidad que recientemente haya reaparecido una pequeña corriente marxista colapsista en el mundo hispanohablante, especialmente en América Latina.

Los ecosocialistas, por su parte, rechazan este fatalismo del colapso. Que la situación es gravísima es del todo evidente. Pero el capitalismo no se hundirá por sí mismo, no bajo el peso de sus contradicciones internas, ni debido a la crisis ecológica. Al contrario, su lógica lleva a sectores de las clases dominantes a plantear medios neomalthusianos, bárbaros, para salvarse y salvar sus privilegios. Frente a esta amenaza muy concreta, temo que el fatalismo del colapso inevitable haga cundir la resignación. Lo que necesitamos urgentemente es lucha, solidaridad y esperanza.

Ballast: Hay ecosocialistas que critican el término antropoceno porque según ellos invisibiliza el papel del capitalismo y prefieren utilizar el de capitaloceno. En nuestro 7º número en papel, Agnès Sinaï nos dijo: “El capitalismo es una explicación necesaria, pero no suficiente, del antropoceno. Representa una dimensión histórica del industrialismo, pero no explica la fascinación por el átomo, la velocidad, las armas o los hipermercados”. Qué opina usted al respecto?

Tanuro: Discuto el concepto de antropoceno, pero no lo combato. Tomo nota del mismo como conclusión a la que llegan los geólogos a partir de sus criterios de geólogos: el ascenso del nivel de los mares, los elementos radiactivos, los miles de compuestos químicos artificiales y la pérdida brutal de biodiversidad dejarán en la corteza terrestre huellas significativas de la actividad humana. Los geólogos consideran que esto marca la entrada del planeta en una nueva era geológica. Quienes se oponen al concepto de antropoceno no contestan esta conclusión. Por tanto, el problema es semántico.

Es cierto que hablar de capitaloceno permite señalar la responsabilidad principal del capital en la destrucción ecológica. Pero la medalla tiene un reverso: se invisibiliza la responsabilidad de los países del llamado socialismo real. Una responsabilidad que no es menor: recordemos que antes de la caída del muro, Alemania Oriental y Checoslovaquia eran los países del mundo que más gases de efecto invernadero emitían por habitante. Cabe preguntarse también sobre la utilidad de este escamoteo, justo en el momento en que necesitamos comprender por qué estos países fueron productivistas, para no recaer en el mismo atolladero…

En mi opinión, la cuestión clave no es la semántica, sino la datación. Si los geólogos son coherentes con sus criterios de geólogos, entonces el cambio de era no se produce antes de la segunda mitad del siglo XX, lo que significa que las interpretaciones misantrópicas del término antropoceno no son de recibo: no es la especie humana la responsable, sino su modo de producción histórico. Este aspecto es decisivo, pues el peligro de una misantropía esencialista, basada en una seudociencia, es muy real hoy en día y se desarrolla al amparo de la creciente barbarie capitalista. Al mismo tiempo, es evidente que el hecho objetivo del cambio de era no pone fin al debate. Por el contrario, lo abre, y salta a la vista que, a partir de los argumentos a favor y en contra, los criterios de los geólogos no encajan, o en todo caso son insuficientes, por la simple razón de que las causas del cambio de era no son naturales, sino sociales. De ahí la necesidad de la crítica y de la intervención de las ciencias humanas y sociales: historia, sociología e economía.

Ballast: Desde un punto de vista económico, ¿cómo conciliar las gigantescas inversiones necesarias para la transformación de nuestros sistemas productivos –ante todo, la energía– y cierto decrecimiento del Producto Interior Bruto (PIB)?

Tanuro: Me parece que la pregunta no está bien planteada. Por un lado, el PIB no es un indicador pertinente. Es imperativo, para permanecer dentro de los parámetros ecológicos, reducir masivamente las emisiones de gases de efecto invernadero, y por tanto la extracción, el transporte y la transformación de materias, con el consumo de energía que implican. Por consiguiente, la transición socioeconómica debe enmarcarse en indicadores físicos.

Por otro lado, y sobre todo, son precisamente las gigantescas inversiones necesarias para la transformación de los sistemas productivos, en particular del sistema energético, las que hacen que el decrecimiento en cuestión sea indispensable. La transición, en efecto, no consiste en decir que un sistema B podría funcionar como alternativa al sistema A, sino en indicar el camino que lleva de A a B. El sistema energético fósil no es adaptable a las fuentes renovables. Por tanto, hay que llevarlo al desguace lo antes posible y construir un sistema nuevo. La tarea es inmensa y requiere inevitablemente grandes cantidades de energía. Hoy, globalmente, esta energía es fósil en un 80 %, es decir, fuente de emisiones de CO2. En otras palabras: si todo lo demás se mantiene igual, la propia transición será la causa de emisiones suplementarias.

Ahora bien, estas deben empezar a disminuir de inmediato, y muy radicalmente, como ya he dicho. En el marco de la lógica capitalista de acumulación, el problea es rigurosamente insoluble. Si dejamos de lado el negacionismo climático de Trump y Bolsonaro, la única respuesta del sistema consiste en desarrollar tecnologías insuficientes, inciertas y peligrosas, como la energía nuclear y la bioenergía con captura y secuestro del carbono (BECCS). En vez de hacer todo lo posible para no sobrepasar el umbral de peligrosidad de 1,5 °C, se opta por sobrepasar este umbral con la esperanza de que estas tecnologías permitirán enfriar la Tierra posteriormente. Es una locura integral, un sinsentido absoluto.

Sin embargo, el capitalismo verde se orienta hoy hacia estas soluciones de aprendiz de brujo. ¿Por qué? Porque la única manera racional de equilibrar la ecuación climática es intolerable para él. ¿En que consistiría? Habría que decretar una movilización general, establecer un inventario de todas las producciones inútiles o peligrosas, de todos los transportes inútiles, y suprimirlos lisa y llanamente –sin indemnizar a los accionistas– hasta alcanzar la necesaria reducción de las emisiones. Ni que decir tiene que esta operación requiere medidas draconianas, en particular la socialización de los sectores de la energía y del crédito, la reducción masiva del tiempo de trabajo sin pérdida salarial, la reconversión del personal en las actividades útiles con garantía de renta y el desarrollo de servicios públicos democráticos.

Ballast: Se ha dicho que el decrecimiento es una palabra proyectil. La colapsología, por la atracción que ejerce, inclusive entre personas o grupos sociales pocos politizados, ¿es una palabra imán?

Tanuro: Pero ¿una palabra imán que lleva adónde? Todo el problema radica ahí. Los colapsólogos no son siempre muy claros: hay matices y variantes en su discurso. Pero, en definitiva, siempre suelen recuperar la afirmación de que el colapso es inevitable y que la única respuesta consiste en crear pequeñas comunidades resilientes, ya que no habrá otra manera de sobrevivir después del apocalipsis. En su última obra, Une autre fin du monde est possible, Pablo Servigne y sus amigos escriben incluso que el colapso es como la enfermedad de Hutchinson, una enfermedad degenerativa, hereditaria y mortal: hay que aceptarla y dejar de luchar… En vez de identificar el capitalismo como la causa principal –no digo que sea la única– de la destrucción ecológica, naturalizan las relaciones sociales y hacen planear sobre nuestras cabezas una amenaza de tintes bíblicos. A partir de ahí son posibles todas las derivas ideológicas, y Otro fin del mundo, eso sí, no falta…

Dicho esto, la atracción que ejerce la colapsología es innegable, y no unilateralmente negativa. Se explica, claro está, por la angustia ante las terribles amenazas que comporta la destrucción del planeta, y habrá que agradecer a los colapsólogos que hayan contribuido a informar de la gravedad de la situación. Sin embargo, esta atracción también responde, en algunas personas, a la toma de conciencia política de la necesidad de romper profundamente con la sociedad actual, su productivismo y su fetichismo de la mercancía. Hay ahí una paradoja: si bien parecen incapaces de explicar por qué el capitalismo es tan destructor, los colapsólogos se hacen eco de sectores sociales, especialmente jóvenes, que buscan respuestas anticapitalistas.

Por tanto, me parece importante que con vistas a estos sectores haya debate. En particular, creo que es crucial explicar que la visión de inspiración anarquista de un colapso del capitalismo que abra la vía a la sociedad autogestionaria basada en las comunidades locales no permite hacer frente a los desafíos globales de la transición. La complejidad de esos desafíos requiere una acción planificada. Soy totalmente partidario de las ideas de autogestión descentralizada, pero la transición exige tanto la centralización como la descentralización, la planificación y la autoactividad. La historia ha mostrado los riesgos terribles de degeneración propios de esta combinación de contrarios. Pero la burocratización no podrá evitarse proyectándose, más allá de la transición, en un futuro autogestionario sin Estado ni partidos… Hace falta un programa para combatirla.

Ballast: Al considerar que algunos de ellos naturalizan las relaciones sociales, usted ha reprochado a los colapsólogos de “caer en la regresión arcaica”…

Tanuro: No digo que la naturalización de las relaciones sociales lleve inevitablemente a la regresión arcaica, sino que la favorece indiscutiblemente. Si no se identifica la gran responsabilidad histórica del capitalismo, ¿a qué podemos agarrarnos, dónde está la salida posible? Para algunos, no hay ninguna; la Tierra sufre una enfermedad que se llama humanidad y no sanará hasta que sea eliminada esa raza. Es, por desgracia, la conclusión cínica de James Lovelock al final de su libro sobre la hipótesis Gaia, por ejemplo.

Claro que no debemos clasificar a los colapsólogos entre los cínicos. La salida, para ellos, sería psicológica: deberíamos pasar por una fase de duelo, redescubrir nuestro inconsciente colectivo y nuestros arquetipos, especialmente los arquetipos masculinos y femeninos, desaparecidos desde la prehistoria. Para ello deberíamos practicar rituales encaminados a reencontrar al salvaje que llevamos dentro. En suma, la clave del porvenir habría que buscarla en el pasado más remoto, de conformidad con las elucubraciones reaccionarias de Carl Gustav Jung. Esto es lo que entiendo por regresión arcaica. No obstante, esta cohabita con otras tendencias, como la ecoespiritualidad. La colapsología está atravesada de numerosas contradicciones.

Ballast: A la vista de las decenas de años de inacción por parte de los poderes establecidos y de la correlación de fuerzas actual, cabe temer que se mantenga el statu quo, una situación en que las cosas siguen su curso y nada cambia. ¿Acaso hablar de colapsos para calificar las catástrofes que se derivarían de ello no refleja en todo caso cierto pragmatismo?

Tanuro: Si se emplea el condicional, como hace usted, y se habla de colapsos, en plural, y de catástrofes, en plural, como hace usted, el pesimismo es sin duda una forma de lucidez. Pero no es esto lo que hacen los colapsólogos: no hablan de colapsos, sino del Colapso absoluto, y este superconcepto absorbe todo indistintamente. Desde los colapsos bursátiles hasta los de los batracios y los insectos, todos los fenómenos se juntan como para anunciar el fin del mundo.

El recurso sistemático a referencias científicas confiere a este discurso una apariencia de rigor, pero no hay nada de nada. En primer lugar, porque seleccionan las referencias, pero sobre todo porque hay un vicio de método. Podemos “apoyarnos en los dos modos cognitivos, que son la razón y la intuición”, como escriben Servigne y sus amigos. Pero con una condición: que la razón trate de abarcar tanto la destrucción antrópica del medioambiente, por un lado, como la responsabilidad concreta de la forma social histórica responsable hoy de esta destrucción, por otro. Sin articular estas dos vertientes de la realidad, cuantos más datos se acumulen sobre la destrucción, tanto más la pregunta planteada al público –¿Adónde le dice su intuición que nos lleva esto?– tendrá posibilidades se obtener la respuesta deseada: “Todo se hundirá”. Sin conciencia social, la intuición está sesgada, el razonamiento es circular y se practica la pseudociencia.

Ballast: En 2007 y posteriormente, usted ha criticado el libro del científico Jared Diamond, Colapso, que fue un éxito de ventas. Usted rebate la idea de que el crecimiento demográfico es un factor que sobredetermina la crisis medioambiental: ¿puede explicarnos por qué?

Tanuro: Es evidente que la demografía es un elemento de la ecuación medioambiental. Lo que he criticado en Diamond, entre otras cosas, es su intento de erigir la demografía en el factor sobredeterminante, la explicación en última instancia de los llamados colapsos de sociedades humanas, y por consiguiente en la palanca principal de una política encaminada a evitarlos. Después, las críticas que formulé se han visto ampliamente confirmadas por numerosos trabajos científicos. En particular, se ha demostrado de manera incontestable que la explicación del colapso de la Isla de Pascua que propuso Diamond (la teoría del ecocidio por parte de una población que había sobrepasado la capacidad de carga del ecosistema y que presenta todos los signos de una hibris delirante) no era de punta a cabo más que una trama de contraverdades creadas con toda clase de elementos. Lejos de ser los brutos imbéciles descritos por Diamond, los rapa nui (nombre polinesio de los pascuanos) habían desplegado tesoros de inteligencia para proteger el medioambiente de su isla, inclusive, si fuera necesario, contra sus propios errores.

Fueron las incursiones esclavistas y el colonialismo los que destruyeron aquella notable civilización y arruinaron definitivamente el ecosistema. Pero esta verdad tiene dificultades para salir del pozo, sobre todo en Francia, donde las más altas autoridades del Estado siguen promoviendo el libro Colapso, el gran éxito de Diamond. Espero que los colapsólogos acaben distanciándose de este personaje reaccionario y racista.

Notas

[1] Cambio energético, en alemán. Energiewende es el nombre del programa de transición energética de Alemania. Las dos principales medidas que prevé son el abandono de la energía nuclear en 2022 y una generación eléctrica a partir de fuentes 100 % renovables en 2050.

[2] Movimientos de resistencia de todo el mundo contra las industrias de energías fósiles.

[3] El hidrógeno se propone a veces como una solución energética, especialmente para los vehículos: una pila de combustible transforma el hidrógeno en electricidad. Véase “El falso milagro de la ‘revolución del hidrógeno’”, https://vientosur.info/spip.php?article14486

[4] Véase Serge Audier, L’Âge productiviste, La Découverte, 2019.

[5] Para Marx, la forma inicial de circulación de mercancías tiene lugar de acuerdo con el siguiente proceso: una mercancía se cambia por dinero, que a su vez se cambia por otra mercancía (es el ciclo M-D-M’). Pero existe otra forma de circulación del capital: el dinero se transforma en mercancía, que a su vez se retransforma en dinero (D-M-D’). En el primer caso, el dinero no es más que un medio de intercambio de mercancías; en el segundo, el dinero es la finalidad misma de la circulación.

[6] En la teoría marxista, el trabajo está en el origen de la producción de valor. Este se define por el trabajo abstracto, el tiempo de trabajo medio socialmente necesario para producir una mercancía. Al trabajador solamente le pagan la parte necesaria para su supervivencia: el excedente constituye el sobrevalor (o la plusvalía) que se apropia el capitalista.

[7] Enclavamiento.

[8] Doctrina que considera que todo, en el mundo, tiene una finalidad [un objetivo].

21/06/2019. Traducción: viento sur

https://www.vientosur.info/spip.php?article14953

Share this:

·                     Twitter
·                     Facebook
Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2019/08/01/entrevista-con-daniel-tanuro-ingeniero-agricola-ecologista-y-activista-socialista/

Sigamos descubriendo la democracia vigente desde décadas: "La investigación que desarrolló la querella develó una estafa millonaria por parte de la empresa Agrocosecha a los trabajadores del norte, estafa que podía perpetrarse, temporada tras temporada, porque los norteños en su mayoría no tienen estudios (primarios, secundarios) y eran disciplinados desde que llegaban hasta que se iban, intimidados y reprimidos por las fuerzas de seguridad local que custodiaban los campos donde trabajaban, los galpones donde vivían, las oficinas donde iban a cobrar y los boliches a los que iban a bailar".

El río negro de la “Justicia

 

1 de agosto de 2019

 

A la Justicia rionegrina le llevó seis años confirmar lo que los abogados Sergio Heredia y Leandro Aparicio ya sabían en 2012: que Daniel Solano fue asesinado de forma violenta por policías. El río de la justicia provincial se volvió cada vez más negro para Gualberto Solano (su padre) y el fallo del 1 de agosto de 2018 llegó con retardo e incompleto: no explica por qué los policías mataron a Daniel. 

Por Jessica Visotsky y Eugenia De Rossi, para ANRed.

Roipota ko, mburuvicha reta mbaeti okañi jare toyapo jupigua….
(texto de la familia Solano en lengua guaraní)

Nosotros, los de Cherenta, queremos que quienes hicieron mal paguen.
Y que las autoridades no se olviden y hagan justicia…

A un año de la sentencia

Después de siete meses de investigación, tras la desaparición del trabajador rural Daniel Solano, los abogados Sergio Heredia y Leandro Aparicio ya habían resuelto prácticamente el caso y por eso en julio de 2012 se detiene preventivamente a los siete (7) policías acusados, quienes esperaron en prisión un juicio que nunca llegó. Así se vencieron los plazos de la prisión preventiva y por eso los policías fueron liberados 
en 2015, para recién ser llevados a juicio durante 2018 y ser hallados culpables, condenados a la pena máxima.
A un año de la sentencia del tribunal que dictaminó la prisión perpetua para Sandro Berthe, Pablo Bender, Juan Barrera, Pablo Albarrán Cárcamo, Pablo Quidel, Diego Cuello y Héctor Martínez, todos ellos, pertenecientes a la Policía de Río Negro, siguen en libertad hasta que la sentencia quede firme. Actualmente la Suprema Corte de Justicia de la Nación debe dirimir respecto de los pedidos de los abogados defensores que apelaron la decisión del tribunal, apelación que ya fue rechazada por el Superior Tribunal de Justicia rionegrino.
Después de siete meses de investigación los abogados Heredia y Aparicio ya habían resuelto el caso y por eso en julio de 2012 se detiene preventivamente a los siete policías. Seis años después, la Justicia rionegrina arriba a la misma conclusión y los condena a perpetua. Un año después de esa sentencia, los asesinos continúan en libertad.

¿Por qué lo mataron?

El fallo del tribunal se restringió a los fundamentos de la pena exclusivamente, con un planteo descontextualizado de lo que sucedió aquella madrugada de noviembre de 2011 en el boliche Macuba. Concreta y oficialmente, esa noche en Macuba había tres (3) policías cumpliendo la función de adicionales (Muñoz, Toledo, Etchegaray); sin embargo, más de veinte (20) testigos afirman haber visto también a Bender, Berthe, Martínez y Barrera, vestidos con uniforme y cerca de Solano. La presencia de estos cuatro (4) policías, que no debían estar ahí, es lo que le permite a la querella plantear el supuesto móvil del crimen: a Daniel Solano lo fueron a buscar.

“Si nosotros teníamos razón cuando dijimos que Solano estaba muerto, ¿por qué no vamos a tener razón cuando decimos que Daniel Solano fue estafado?” (Sergio Heredia, abogado de la familia Solano).
Ese viernes 4 de noviembre de 2011 por la tarde, Daniel y sus compañeros habían cobrado y se dieron cuenta que les estaban pagando muy poco; por eso iban a hacer un reclamo el día lunes para que les “reintegren” lo que faltaba. 
La investigación que desarrolló la querella develó una estafa millonaria por parte de la empresa Agrocosecha a los trabajadores del norte, estafa que podía perpetrarse, temporada tras temporada, porque los norteños en su mayoría no tienen estudios (primarios, secundarios) y eran disciplinados desde que llegaban hasta que se iban, intimidados y reprimidos por las fuerzas de seguridad local que custodiaban los campos donde trabajaban, los galpones donde vivían, las oficinas donde iban a cobrar y los boliches a los que iban a bailar.
Solano no era un líder gremial ni fue mentor de un reclamo colectivo por salarios o estafa; simplemente era un trabajador que pudo leer su recibo de sueldo, identificó una liquidación mal realizada, compartió esto con sus compañeros y se dispuso a realizar el planteo ante la patronal, con todo lo que implicaba en términos de opresiones y de control en ese contexto laboral. Hacer un reclamo por lo adeudado claramente podía implicar el develamiento de la estafa millonaria que estaba por detrás. La hipótesis de la querella es que los siete (7) policías condenados ejecutaron a Solano por orden de miembros de una asociación ilícita conformada por empresarios, funcionarios judiciales y agentes de la policía de Río Negro, para encubrir la estafa laboral a Daniel y a cientos de trabajadores golondrinas.
Hay más de 25 causas conexas a la principal, con otras desapariciones y muertes de trabajadores del norte.


El río negro de Expofrut y Pichetto

Trata de personas, narcotráfico, estafa, apremios ilegales, encubrimiento policial, amenazas a testigos, desvío de la investigación, asociación ilícita… La investigación de la desaparición de Daniel provocó un efecto ‘caja de pandora’ y hay más de veinticinco (25) causas conexas a la principal con otras desapariciones y muertes de trabajadores del norte ligados a Expofrut. Los casos de Pedro Cabañas Cuba, Hector Villagrán, Andres Cuyebay, Luis Miguel Orias y Roque Peradillo, se suman al río negro de casos impunes en la región y son parte de la parálisis judicial. Hay más involucrados que deberían estar imputados: Tomás Vega (el octavo policía que también fue señalado por varios testigos como presente esa noche en Macuba y en las oficinas de Agrocosecha mientras los trabajadores cobraron), el dueño del boliche Macuba, los hermanos Lapenta y Mercado de Agrocosecha y la cadena de responsabilidades hacia los directivos de Expofrut.
Los casos de Pedro Cabañas Cuba, Hector Villagrán, Andres Cuyebay, Luis Miguel Orias y Roque Peradillo, se suman al río negro de casos impunes en la región vinculados a Expofrut.
Vale recordar el nombramiento del director de Expofrut, Fernando Oris de Roa, como embajador de Argentina en EE.UU. en la actual gestión de Mauricio Macri y, actualmente, la alineación del senador Miguel Angel Pichetto como compañero de fórmula del presidente. La ascensión de CEOs de empresas que pasan a tener cargos públicos, que caracterizó a todo el gobierno de Cambiemos, se corona con un salto camaleónico del senador rionegrino que debe leerse en clave corporativa, para tomar dimensión de todas las aristas que abarca este caso.
Gualberto Solano falleció el 3 de abril de 2018, apenas iniciado el debate judicial por el homicidio de su hijo.


La justicia demorada es justicia denegada (y mata)

Hay otra muerte vinculada a la asquerosa lentitud de la justicia y es la de Gualberto Solano. Gualberto vivió más de cinco años en Choele Choel, en un acampe, en la iglesia, haciendo huelgas de hambre y debiendo encadenarse frente al juzgado para que la Justicia avance. Murió de dolor y tristeza, buscando a su hijo. Hoy la comunidad de Cherenta sigue pidiendo justicia y lo hace en su lengua. Los abogados Aparicio y Heredia, el Padre Cristian Bonin (el párroco de la iglesia que albergó a Gualberto, a Sergio Heredia y a las fojas y fojas de la causa) y lxs compañerxs de Choele Choel también siguen esperando la sentencia firme que dictamine que estos policías no estén más en libertad. Cruzarlos en las calles de Choele Choel, en el supermercado, tomar un remis y que el chofer sea uno de los policías asesinos, son solo algunas de las situaciones que les toca vivir.
Sin Daniel y sin Gualberto, la familia Solano desde Salta y los abogados siguen impulsando acciones orientadas a encontrar los restos del cuerpo de Daniel para que pueda ser enterrado junto a su padre. Con todos los expediente ahora en Tartagal, se van a impulsar acciones civiles contra la provincia de Río Negro y todos los civiles, policías y funcionarios judiciales vinculados con la causa por acción o negligencia; deberán responder por cifras millonarias y serán indemnizaciones por 
daños y perjuicios.
Imagen de portada: obra del artista rionegrino Chelo Candia.

Más Noticias


"Planteamos varias situaciones que aisladamente no dan esa lectura, pero cuando las analizamos en conjunto claramente uno puede entender que existió un plan de amedrentamiento y de castigar a la comunidad mapuche sin mirar que las consecuencias podía ser la muerte de personas. De hecho, uno de los argumentos que nosotros planteamos es que lo primero que hizo Bullrich en el ministerio fue modificar el protocolo de la protesta social donde modificó dos herramientas: introduce la flagrancia que no estaba en el protocolo anterior y elimina del protocolo de actuación la prohibición del uso de armas de fuego".

[RNMA.difusión] Cobertura Especial RNMA: VOCES POR SANTIAGO

Durante la movilización de este 1º de agosto, a dos años de la desaparición  forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado, la RNMA realizó una cobertura en Plaza de Mayo donde se dieron cita diferentes organizaciones sociales y de Derechos Humanos. Compartimos una síntesis de los testimonios recogidos durante la marcha.

Verónica Heredia abogada de familia Maldonado: “Los medios hegemónicos ayudan a instalar esta versión que Santiago se ahogó y alimentan la falta de reflexión de un sector de la población”

El primero de agosto del 2017 aparece Santiago, pero no sabemos cuándo falleció. Sabemos que su cuerpo fue encontrado el 17 de octubre, pero no sabemos cuándo, ni cómo, ni dónde falleció. Tampoco que pasó desde el 1 de agosto hasta el 17 de octubre con él. 
Nosotros apelamos al cierre de la causa que forzadamente el juez Lleral dispuso el año pasado y aún la cámara de Comodoro no resolvió. Con lo cual su decisión no está legalmente amparada, porque no hay ninguna norma del código procesal penal que los habilite a tener seis meses sin resolución o una decisión, pero además no será legítima porque será dispuesta en el marco de las elecciones y una vez más la causa de Santiago tendrá una proyección electoral no pedida ni querida por nosotros, sino por los jueces.
El juez afirma que Santiago ingresó voluntariamente a las aguas del rio Chubut y allí cayó en un pozo donde la muerte lo esperaba. Pero en un párrafo anterior, reconoce que Santiago venía corriendo escapando de la Gendarmería y había más de 130 gendarmes. Entonces es un absurdo decir que ingresa voluntariamente a las aguas heladas del río Chubut cuando reconoce que venía huyendo de la gendarmería.
Estas y otras cuestiones, como por ejemplo la autopsia afirman que el estado en el que se encontraba el cuerpo de Santiago era producto de una crioconservación artificial y natural. Esta crioconservación es imposible que se realice porque para que se produzcan estas condiciones debe haber temperaturas de  - 80°, temperatura que el río Chubut nunca tiene.
Asimismo fueron borradas las filmaciones, porque se borraron. Otranto dió la orden de despejar la ruta, y estaba establecido que debía ser filmado todo el procedimiento, desde el primer minuto. Esta sería la única prueba que tienen las fuerzas de seguridad que su accionar fue legítimo, es decir cuando está todo filmado. Ellos mismos borraron 8 minutos, que es el momento en el que están al lado del río, el cual sería el momento cuando Santiago ingresa al rio voluntariamente y nadie lo ve, como dice el juez.
El proceso judicial sirvió para encubrir y tapar y concluir tal como lo hizo el juez Lleral. No pasó nada. Porque si desde el primer momento a quien debe investigar se lo llama por teléfono para decirle: acomodá las cosas que te vamos a investigar. Cualquiera con sentido común, si la persona tiene algo que ocultar,  tiene todo el tiempo para hacerlo. Esto fue lo que hizo el juez Otranto. Llamó el 3 de agosto a Nocetti el Jefe de Gabinete para decirle que iban a ir a peritar las camionetas y avisarle que acomoden todos los automóviles que se utilizaron el 1 de agosto. Con lo cual, cuando se llegó  cualquier resultado de esas camionetas ya no es creíble, es sospechoso.
Hay gente, un sector de la población que quiere creer en los medios hegemónicos. No hay nada que uno pueda hacer para modificar eso. Lo vemos todos los días. Gente que dice: si estoy peor que antes, no como, no tengo luz. Esa gente a quienes la propia realidad los está atravesando, no genera un momento de reflexión para modificar lo que ya está creyendo y quiere seguir creyendo, ¡es imposible! Los medios hegemónicos ayudan a instalar esta versión que Santiago se ahogó y alimentan la falta de reflexión de un sector de la población. Contra eso, seguiremos denunciando y demostrando con hecho y con pruebas que es mentira.



Mauricio Rojas de la APDH: “ Planteamos la hipótesis como probabilidad, que hubo una organización de un plan de escarmiento a los mapuche que tuvo como consecuencia la muerte de dos personas”


Hace poco el organismo denunció a la ministra de seguridad Patricia Bullrich por la presunción de que existió un plan orquestado desde las altas esferas cuyo resultado fue la muerte de Santiago Maldonado y de Rafael Nahuel.

"Pedimos a la Justicia que se investigue y esa causa está en trámite. El fiscal Piccardi que lleva adelante la instrucción está investigando todos los elementos que nosotros consideramos que hay que analizar. Planteamos varias situaciones que aisladamente no dan esa lectura, pero cuando las analizamos en conjunto claramente uno puede entender que existió un plan de amedrentamiento y de castigar a la comunidad mapuche sin mirar que las consecuencias podía ser la muerte de personas. De hecho, uno de los argumentos que nosotros planteamos  es que lo primero que hizo Bullrich en el ministerio fue modificar el protocolo de la protesta social donde modificó dos herramientas: introduce la flagrancia que no estaba en el protocolo anterior y elimina del protocolo de actuación la prohibición del uso de armas de fuego. Como consecuencia de esas modificaciones tenemos la muerte de Santiago Maldonado por el supuesto uso de flagrancia y la de Rafael Nahuel por la prohibición de uso de armas de fuego", detalló a la RNMA.
Consultado sobre la legalidad de la represión en el del Lof Cushamen  afirmó: “Para nosotros no hay legalidad. Uno de los puntos que la APDH siempre planteó es que hay que investigar la represión de ese operativo. Ellos ingresan sin orden del juez. Argumentan la supuesta flagrancia que es la intervención ante un delito inmediato y con la necesidad urgente de intervenir ante ese delito. Pero no había ninguno de los dos elementos. Estaban bajo la orden de un juez y debieron preguntar al juez cómo intervenir. Además en el expediente encontramos que el día anterior hubo un grado de planificación del operativo y la flagrancia es algo imprevisto”.
Luego detalló cómo fue la participación del Ministerio de Seguridad y la presencia de Nocetti el 31 de julio de ese año en Bariloche en una reunión del Comando Patagónico Sur para coordinar la represión a escala patagónica contra las comunidades mapuche. Respecto a la coordinación sobre los carabineros de Chile comentó que es una investigación que está abierta en ese país.

Con relación al papel de los medios, dijo: “Desde el minuto uno, hubo una campaña de desinformación .Las hipótesis fueron claramente direccionadas. Había  una campaña para mostrar que Santiago no estaba en Argentina y sobre eso se montó una gran campaña con medios funcionales a esa estrategia”.
"La responsabilidad política es de la Ministra de Seguridad, es indudable, pero desde la APDH se le pide a la Justicia que avance más. Planteamos la hipótesis como probabilidad, que hubo una organización de un plan de escarmiento a los mapuche que tuvo como consecuencia la muerte de dos personas y ello implicaría una imputación penal muy grave.  Lo enmarcamos como homicidio agravado."


Carlos "sueco" Lordkipanidse de EMVyJ: “Las desapariciones forzadas en los gobiernos post dictatoriales son una metodología, una herramienta del sistema”.
 Este pueblo a pesar de la dictadura supo salir a la calle durante 40 años para conseguir justicia. Así fue en el caso de Santiago, Julio López, Luciano Arruga, somos un pueblo acostumbrado a salir a la calle a reclamar por sus compañeros. Si la pretensión del gobierno es seguir sometiendo esto a la mentira, la respuesta es la movilización. Que se vayan enterando que aquí seguiremos reclamando por Santiago y todos los nuestros.
Las mentiras de los medios que Santiago se ahogó es una provocación. Yo recuerdo por televisión a los buzos tácticos investigando el lugar donde ya habían pasado cuatro veces antes, iban arrodillados en el río, porque eso no tiene profundidad. Buzos tácticos ¡una ridiculez absoluta!
Todos tenemos una familia y seguramente algún familiar fallecido. Todos sabemos lo que significa un velorio. Un velorio no dura más de 48 horas porque el cuerpo se descompone y estos pretenden hacernos creer que el cuerpo de Santiago estuvo 54 días en el agua y lo sacaron como si recién hubiera entrado. ¡Asi que se dejen de decir pavadas!
Las desapariciones forzadas en los gobiernos post dictatoriales son una metodología, una herramienta del sistema. Son formas de amedrentar a la población, la herramienta más efectiva. Ya que si sos activista y luchás por una causa justa lo que te espera es la desaparición, y en el mejor de los casos que tu cuerpo aparezca después. Recordemos que durante la dictadura todos los cuerpos desaparecieron, con el claro mensaje de asustar a la población.
Entrevista completa

María del Carmen Verdú de CORREPI: "Caracterizamos la desaparición forzada de Santiago hace dos años como el punto de inicio de lo que iba a ser un franco estado de excepción, instalado en la Argentina en materia de garantías, derechos individuales y libertades democráticas.
Si Santiago se ahogó o no, no modifica absolutamente nada, porque acá de lo que estamos hablando es de una persona que en el marco de un operativo represivo de una fuerza de seguridad, primero desaparece y luego de 78 días aparece su cuerpo con señales de asfixia por inmersión, es decir, ahogado. Ese es un dato de la realidad pero que no modifica todo lo anterior, el hecho de haber sido encontrado en un lugar que había sido tres veces rastrillado y contrariando todas las leyes de la física aguas arriba, no aguas abajo. Entonces eso es lo que nosotros queremos que se investigue y saber efectivamente que pasó. El ahogamiento, la muerte por inmersión es el mecanismo final de la muerte. Un torturado con submarino mojado, también muere por ahogamiento. Es el mismo mecanismo que con variantes, adaptaciones, siempre vemos cuando denunciamos la responsabilidad estatal. Yo también pasé 20 años de mi vida evitando discutir sobre el eje de la causa de Walter Bulacio, por dar otro ejemplo, de si él tenía o no tenía un aneurisma. Lo cierto fue que murió cagado a palos en una comisaría.

El caso de Santiago es probablemente el episodio, de todos los muchos casos represivos a lo largo de estos años, que mejor ilustra cómo se ha manejado el gobierno nacional y todos sus socios provinciales. Desde el primer momento, del minuto cero lo primero que hizo el gobierno fue decir que Santiago no estaba en el lugar. Hubo que demostrarlo, encontrar las fotos, los testimonios. Después nos vinieron con una catarata de información falsa de testimonios que luego se incorporaron fraudulentamente a la causa. Testimonio guionados, por ejemplo el matrimonio que lo había llevado al sur. Los que lo habían visto en Entre Ríos, la peluquería de San Luis, el pueblo donde todos se parecían a Santiago, una cantidad de información falsa, cuyo único objetivo era meter “carne podrida” y de esa manera impedir el avance de la investigación, que de hecho lo lograron.

Llegar a una situación apelando a todas las mentiras con una instrucción, donde la gendarmería tuvo más facultades de intervención en la causa que la propia familia de Santiago y el resto de las querellas, que el juez Lleral consagrara la impunidad con el cierre de la investigación, ratificado luego por la cámara, situación contra la que la familia de Santiago y el resto de las querellas siguen batallando y que por eso hoy es una de las consignas centrales de esta movilización.
Nosotros y nosotras caracterizamos la desaparición forzada de Santiago hace dos años como el punto de inicio de lo que iba a ser un franco estado de excepción, instalado en la Argentina en materia de garantías, derechos individuales y libertades democráticas que se fue ratificando y ampliando en el transcurso de los meses siguientes, con el fusilamiento de Rafael Nahuel, con la doctrina Chocobar; con la Resolución 958 del año pasado habilitando el uso de armas de fuego para las fuerzas federales contra personas desarmadas o el Programa Restituir que fue un intento de cooptar a nuestro pibes de los barrios en el Servicio Cívico Voluntario en Valores, ¡ni más ni menos con Gendarmería!

Una de las diferencias fundamentales en la forma de administrar la política represiva estatal del gobierno de Cambiemos es la forma que lo presentan hacia afuera. El gatillo fácil, la desaparición forzada, las detenciones arbitrarias, la tortura sistemática en lugares de detención son políticas de estado desde que el mundo es mundo. Ahora, ningún gobierno hasta hoy en la República Argentina lo había dicho por boca de una ministra de seguridad, un presidente, una vicepresidenta, un jefe de gabinete, como lo ha hecho sistemáticamente el gobierno de Cambiemos, en particular en estos dos últimos años, por eso el estado de excepción, no sólo reconociéndolo sino también propagandizándolo como política de gobierno. A partir de fines del año pasado, todavía no se había lanzado oficialmente la campaña electoral, pero ya era evidente el inicio del tiempo vinculado a las elecciones, el gobierno provincial y sus aliados provinciales impedidos de demostrar una carta ganadora en cualquier otro ámbito de su gestión optaron por usar el punitivismo extremo, el “manodurismo” demagógico como propaganda electoral. Por eso hoy vemos, por ejemplo una campaña donde el Servicio Cívico militar en Gendarmería forma parte de este voto bala en una mano y voto cárcel en la otra.
Como candidata del Frente de Izquierda Unidad, que integro desde la Corriente de izquierda Poder Popular rechazo cualquier instancia en la que vinculemos a cualquier fuerza de seguridad, y especialmente a la gendarmería. A nuestro pibes y pibas les decimos “no cambies la visera por la gorra, no te conviertas en perro guardián de tu propia clase, de tus compañeros de la cuadra”. Frente al aparato estatal, queremos que a nuestros chicos y chicas los eduquen las trabajadoras docentes.

Red Nacional de Medios Alternativos -  rnma.org.ar
estamos en: facebook /  twitter /  youtube



Nos convocamos para justicia por Santiago y ¡ basta de impunidad! ¡Arriba los que se solidarizan!