jueves, 10 de septiembre de 2015

"Luchamos por el fortalecimiento de la unidad del pueblo y por un programa de transformaciones sociales y políticas profundas". Solidaricémonos con nuestros hermanos ecuatorianos.

La batalla de agosto
9 de septiembre de 2015

Por Fernando López Romero (Revista ‘R’)

LA MARCHA INDÍGENA Y EL PARO NACIONAL DEL PUEBLO
Entre el 2 y el 2O de agosto cientos de miles de trabajadores: fabriles, de servicios; de desempleados; de indígenas y campesinos; de organizaciones de mujeres; maestros; jubilados; estudiantes; ambientalistas; artistas populares, se movilizaron y enfrentaron al gobierno de Rafael Correa en todas las provincias del Ecuador, incluida la provincia insular de Galápagos.
La movilización popular, que comenzó el día 2 en la sureña provincia fronteriza de Zamora, uno de los epicentros de la actividad minera transnacional a gran escala que promueve el régimen, recorrió durante varios días las provincias centrales del país impulsando el Paro Nacional del 13 y conquistando la solidaridad de millares de personas que, durante su paso, la acompañaron en las carreteras, poblaciones y ciudades. La más importante concentración, 30.000 personas, se produjo durante el paso de la marcha por Latacunga, capital provincial ubicada en las goteras de la capital. En varios lugares, la marcha concitó también la hostilidad y la agresión de grupos de partidarios del gobierno, que habían sido organizados para el efecto desde semanas atrás por Ricardo Patiño, Ministro de Relaciones Exteriores, quien también realizó un intenso trabajo para contenerla por medio de la división de las organizaciones populares. La víspera del 13 de agosto, día en el que se había convocado a un Paro Nacional, el primero que enfrentaba el gobierno de Correa, la marcha llegó a Quito.

En el marco de las acciones del Paro Nacional y del llamado al Levantamiento Indígena, el 13 de agosto, desafiando las amenazas, el hostigamiento y la represión, indígenas, obreros y pobladores cortaron carreteras y encabezaron mítines, plantones y marchas, en las principales ciudades del país. La más importante se produjo en Quito donde, al llamado del Colectivo Unitario de organizaciones sociales, más de 100.000 personas se movilizaron por las calles del centro de la ciudad; hay quienes hablan de hasta 150.000.

A pesar de la hostilidad de los partidarios del gobierno, acicateada por una intensa campaña propagandística realizada por el poderoso aparato mediático gubernamental utilizando recursos púbicos, en la que se acusó a los luchadores populares de golpistas y de instrumentos de la derecha, hasta el 13 la marcha y las movilizaciones tuvieron un talante pacífico. Pero ese día y en los posteriores el gobierno reprimió con violencia la lucha popular en Macas, provincia de Morona Santiago, en Saraguro, en la provincia de Loja, en la El Chasqui, provincia de Cotopaxi, en Quito y en otros lugares. Un signo del miedo, de la prepotencia y de la intolerancia oficial fue la presencia, al frente de la policía y desafiando a los manifestantes en El Chasqui, cerca de Quito, del propio Ministro del Interior José Serrano, otrora abogado de Derechos Humanos. Durante la marcha hacia Quito y en las movilizaciones de ese día fue notoria la actividad de provocadores infiltrados por el gobierno, que como en las marchas de noviembre del 2014 y de marzo del 2015 fueron quienes iniciaron los enfrentamientos con la policía que resguardaba la Plaza de la Independencia y el Palacio de Gobierno. En estos enfrentamientos Salvador Quishpe y Carlos Pérez Guartambel, importantes dirigentes indígenas, fueron víctimas de agresiones físicas, así como la periodista franco brasileña Manuela Picq que, acusada de participar en actividades políticas y de propiciar la violencia y rechazados sus argumentos jurídicos, fue prácticamente obligada a salir del país. Más de un centenar de manifestantes fueron detenidos durante ese día y en los posteriores.

La Batalla de Agosto no surgió de la nada. Menos aún de contubernios con sectores de la derecha. Es el resultado de un proceso de movilización autónoma iniciada por los sectores sindicales desde julio del año 2014 en contra de las reformas laborales impuestas por el gobierno, reformas que eliminan la libertad sindical, reducen las utilidades de los trabajadores sobre las ganancias de las empresas y eliminan el derecho de los trabajadores públicos a organizarse sindicalmente y a realizar huelgas. En julio, septiembre y noviembre del año pasado, y en marzo del presente, los sindicatos y otras organizaciones sociales realizaron marchas en las principales ciudades del país; las movilizaciones fueron creciendo en presencia social, hasta la impresionante marcha del Primero de Mayo. El 30 de mayo, el Colectivo Unitario anunció la realización de un Paro Nacional, al que en ese momento no se le puso una fecha definida.
En esas semanas de junio, los sectores medios comenzaron a movilizarse para rechazar las leyes de plusvalía y de herencia, anunciadas por Correa en su Informe a la Nación del 24 de Mayo y enviadas a la Asamblea Nacional para su aprobación. Durante varias semanas, dirigentes políticos de la derecha liberal tomaron la iniciativa y realizaron concentraciones y marchas contra el gobierno, siendo la más importante la liderada en Guayaquil por el Alcalde Jaime Nebot.

El 18 de julio, después de la visita del Papa, el Colectivo Unitario, integrado por el Frente Unitario de Trabajadores, La CONAIE, el ECUARUNARI, la Federación Médica Ecuatoriana y otras organizaciones sociales, retomó la iniciativa a través de marchas en las principales ciudades y con el anuncio del Paro Nacional del 13 de agosto. La CONAIE resolvió iniciar una marcha hacia Quito el 2 de agosto, que sería el inicio de un levantamiento indígena. En el Ecuador, “paro” no significa, como en muchos otros lugares paro de los patronos. Entre nosotros, por tradición, el paro ha sido la acción unitaria de las fuerzas populares en demanda de sus aspiraciones y derechos. Esta es una aclaración importante porque la propaganda del gobierno ha difundido internacionalmente la idea de una acción en la que los trabajadores fueron detrás de los empresarios para derribar al gobierno de Rafael Correa.

El gobierno ha perdido la credibilidad y ha pedido la calle. El Paro Nacional fue la respuesta a un diálogo trucado, promovido por el Gobierno de Rafael Correa para contener la movilización social. Trucado porque se realiza con la agenda impuesta por el Gobierno y sólo con aquellos que están a favor del gobierno, no con los llamados opositores y los “violentos”.
Desde marzo de este año, la consigna que ha unificado a todas las oposiciones es “¡Fuera Correa, fuera!”. Pero esta consigna tiene varios sentidos. Para algunos sectores, especialmente de empresarios y de las clases medias, significa la aspiración de la renuncia de Correa o de su salida inmediata del Gobierno a través de cualquier medio, incluida una intervención de los militares. El movimiento popular y el Colectivo Unitario han sido muy claros: no se trata de echar a Correa, quien deberá terminar su período presidencial en el año 2017. Para el Colectivo Unitario, la dirección del movimiento popular, el grito “¡Fuera Correa, fuera!”, significa derrotar la política antipopular y antidemocrática del correísmo, de ninguna manera el apoyo a un posible golpe de Estado, que favorecería a la derecha no correísta y a los empresarios. La oposición de izquierda y el movimiento popular estamos por una salida democrática de la crisis política creada por la prepotencia y la incapacidad del correísmo, luchamos por el fortalecimiento de la unidad del pueblo y por un programa de transformaciones sociales y políticas profundas.

Para consumo de sus partidarios en el país y en el extranjero y para justificar la represión, el gobierno de Correa se ha esmerado en meter a toda la oposición en el mismo saco, y en afirmar que son sectores minoritarios del pueblo los que le están haciendo el juego a la derecha. El Colectivo Unitario por su parte, ha mantenido desde el comienzo una clara autonomía política y organizativa con respecto a la derecha. Ecuador no es Venezuela ni tampoco Brasil, donde la derecha lidera la oposición al colapso de los populismos de izquierda.

Una victoria parcial muy importante
La victoria de la lucha popular de agosto contiene varias victorias:

Es la victoria de una política de movilización y de autonomía, que ha adquirido desde el año pasado dimensiones nacionales; es la victoria de la unidad de los sectores populares, de sus organizaciones y dirigentes que han resistido durante casi una década la política de represión, clientelismo y de división que ha llevado adelante el gobierno; es una victoria de las mujeres y de los jóvenes; de los despedidos y perseguidos, de todos quienes han sido agraviados por un gobierno autoritario, que no ha impulsado ninguna transformación social y económica profunda.

La victoria más significativa se ha producido en la conciencia de importantes sectores de la población que, superando el chantaje ideológico gubernamental de que toda movilización y expresión de lucha es impulsada por la derecha, han plegado al llamado de las organizaciones populares; que han perdido el miedo y comprenden la necesidad de la unidad y de la lucha.
La victoria popular de agosto contiene la derrota del Gobierno, y también de los líderes de la derecha anti correísta que intentan cooptar la lucha popular para sus intereses. El gobierno ha perdido credibilidad, se ha limitado seriamente su capacidad de iniciativa y crece su soledad con respecto a la sociedad a la que dice representar. Lejos están ya los primeros años, cuando pudo exhibir credenciales de izquierda y engañar a muchos.
Pero el correísmo no ha sido derrotado definitivamente; deriva cada vez más hacia la derecha y hacia los intereses de los empresarios, y prepara su retirada mientras enfrenta los efectos iniciales de una crisis económica cuyos costos intentará trasladar a los sectores populares, como ha ocurrido con otros gobiernos en el pasado. Los indicios de esto son claros: ajustes, despidos, leyes como la de la llamada Alianza Pública y Privada que son el camino hacia las privatizaciones, exenciones tributarias para las grandes empresas mineras, de telefonía y el capital financiero, mayor endeudamiento externo e interno.

El movimiento popular en Ecuador, que se unifica aceleradamente, defiende sus derechos, violentados por el Gobierno: los derechos sindicales, de los pueblos indígenas, de los estudiantes, de las mujeres frente a un gobierno profundamente patriarcal y conservador, de los campesinos, los maestros, los trabajadores jubilados, entre las más importantes. Se trata de una plataforma de lucha que se ha constituido en varios años de luchas y resistencias parciales, que no ha sido escuchada por el Gobierno.
Los sectores populares también se han expresado en rechazo de las leyes de plusvalía y de herencias, profundamente demagógicas y que en realidad son otra estratagema de Correa para presentarse como izquierdista, pero la oposición a estas leyes no es el núcleo de la movilización popular.

En este momento, todos los sectores, desde la izquierda hasta la derecha, rechazan las enmiendas constitucionales que pretende imponer el gobierno través de su mayoría en la Asamblea Nacional. Pero mientras la derecha se concentra en el rechazo a la enmienda que permitiría la reelección indefinida, la izquierda y el movimiento popular rechazan las 16 enmiendas, una por una y en paquete, porque atentan contra derechos fundamentales de los trabajadores y buscan una mayor concentración del poder del Estado frente a la sociedad, lo que permitirá a este gobierno (y a los que vengan después) reducir los espacios democráticos y reprimir a las luchas populares.
El pueblo sigue movilizado por la libertad de los luchadores populares. Para el 15 de septiembre se realizará en Quito una Asamblea Popular convocada por el Colectivo Unitario, y para el día 16 se realizarán marchas populares en todo el país. Estas acciones son la preparación de nuevas jornadas de lucha.

La respuesta del gobierno
En este agosto, el Gobierno de Correa y sus partidarios fueron arrinconados políticamente por el pueblo ecuatoriano en el Palacio Nacional, en la Asamblea Nacional y en las gobernaciones de provincias detrás de dobles y triples cercos policiales y militares.
Frente al avance de la lucha popular el gobierno ha desplegado la represión contra el movimiento popular. Entre el 13 y el 26 de agosto fueron apresadas 132 personas en todo el país, 111 fueron puestas a órdenes de jueces y 21 fueron liberadas a las pocas horas. De los 111 detenidos, a 98 se les ha iniciado una instrucción fiscal y seis dirigentes nacionales y regionales del Colectivo Unitario tienen abiertas investigaciones judiciales. Los presuntos delitos de los luchadores populares son: obstrucción de servicios públicos, penado con prisión de 1 a 3 años; ataques o resistencias a la autoridad, con penas de 6 meses hasta 2 años; y el delito de sabotaje, con penas de 5 a 7 años de prisión. No hay que olvidar que estas penalizaciones tan fuertes ya han llevado a la cárcel a otros combatientes populares, y que son el fruto de un endurecimiento de la legislación penal, otra vieja aspiración de la derecha realizada por el gobierno de Rafael Correa.
El gobierno de Correa está reeditando formas de violencia política que parecían haber sido superadas en el Ecuador: agresiones físicas a los dirigentes, acoso judicial y utilización de grupos de choque en los que se ha denunciado la presencia de extranjeros y de antiguos pandilleros que ahora militan en las filas de las juventudes de Alianza País.
La escalada represiva del correísmo contra el movimiento popular y la izquierda comenzó en los primeros meses del 2007, y se expresó con fuerza en la brutal represión al pueblo de Dayuma en diciembre de ese mismo año. La violencia verbal y física se origina desde el más alto nivel del gobierno, y junto con la persecución judicial ha sido una constante durante todos estos años para reprimir como saboteadores, terroristas, violentos, conspiradores y subversivos a todos los que resisten a la modernización capitalista, que es la esencia del proyecto llamado Revolución Ciudadana. En la batalla de agosto pasado no solo se ha detenido a los luchadores populares, como dice el gobierno “en delito flagrante” en las calles, carreteras y plazas; también, como en Saraguro, se han allanado sus viviendas, y se han producido agresiones físicas y amenazas contra dirigentes sindicales y populares, antes y después de la marcha indígena y del Paro Nacional.

La indispensable solidaridad internacional
Las luchas que llevan adelante los trabajadores y los pueblos del Ecuador y las acciones futuras, requieren de la más amplia y militante solidaridad internacional. Un obstáculo para ello es la posición de una parte importante de la izquierda latinoamericana y europea, cuyos dirigentes e intelectuales cambiaron hace rato las banderas rojas por las alfombras rojas.
Lo que digan las Eva Golinger o los Ignacio Ramonet de cada comarca, no es motivo de mayor preocupación: hacen propaganda, ese es su trabajo, quizá su vocación, y es posible que hasta crean en lo que dicen, lo que no les exculpa de ninguna manera. Preocupa mucho más lo que sostienen muchos intelectuales de izquierda que conservan credenciales de haber estado durante mucho tiempo junto a las luchas populares. Un caso representativo es el comentario escrito hace poco por Emir Sader para www.alainet sobre la situación política de los llamados gobiernos progresistas de América Latina, en el que entre otros casos, en un párrafo, se refiere al Ecuador. Cito textualmente:
En Ecuador, dos medidas tributarias que el gobierno envió al Congreso que recaen sobre el 2% más rico de la población, llevó a que la oposición –juntándose, una vez más, sectores de la ultraizquierda con la derecha-, desatara una reacción amplia y violenta, hablando de un “levantamiento” en contra del gobierno. Apoyado en sectores minoritarios del movimiento indígena y sindical, la oposición se topó con grandes movilizaciones populares en apoyo al gobierno de Rafael Correa.
La versión de E. Sader, no sólo que es impresentable sino que constituye un agravio para los luchadores sociales y para todos quienes en el Ecuador resisten a la modernización capitalista autoritaria. Palabra por palabra, está cocinada, refrita y recalentada del relato que han producido las agencias de propaganda oficiales, y que repiten los voceros gubernamentales, con Rafael Correa a la cabeza y que son coreadas desde por personajes descalificados como Daniel Ortega, o despistados como Evo Morales que ha dado la espalda a sus hermanos indígenas ecuatorianos, hasta por Maduro y la señora Fernández de Kirchner. Es la misma versión que difunde TELESUR y todo el entramado mediático de los llamados gobiernos progresistas de América Latina.

Tienen nuestra mano extendida para un diálogo y debate sobre lo que realmente está ocurriendo en Ecuador, todos los que sientan que la primera responsabilidad de los intelectuales comprometidos con los sectores populares y con los trabajadores es informarse adecuadamente. Las fuentes oficiales, que parecen constituir el único alimento de muchos antiguos compañeros, deben ser contrastadas con las innumerables fuentes alternativas a las que aún es posible acceder y que difunden información calificada. Está también la voz de nuestras organizaciones políticas y sociales, que no han sido creadas en las oficinas de ninguna dependencia gubernamental sino en décadas de intensas luchas populares.

Fernando López Romero (de la Dirección Nacional del Movimiento Revolucionario de los Trabajadores)
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203072
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A propósito del derecho a la resistencia
9 de septiembre de 2015

Por Kintto Lucas (Rebelión)

Hace unos días mientras terminaba mi libro “Ecuador Cara y Cruz –Del Levantamiento del 90 a la Revolución Ciudadana-“, que saldrá próximamente, encontré un correo electrónico escrito durante la Constituyente en el que le decía a Alberto Acosta que sería importante establecer el derecho a la resistencia, como se establece en algunas constituciones de países que realizaron revoluciones. 

Me refería a Cuba después de la Revolución y a Portugal después de la Revolución de los Claveles. Pero también hay otros países que establecen ese derecho, algunos incluso el derecho a la rebelión y aceptan el levantamiento armado en determinadas condiciones. 

Tengo la respuesta de Alberto diciendo que le parecía interesante y que le pasara los artículos de esas constituciones donde se establecía un derecho a la resistencia o similar. Lo que hice también mediante correo. Paralelamente en una de las mesas, creo que era la de Virgilio Hernández se estaba mencionando el tema. Yo no tenía mucha confianza de que finalmente saliera porque la izquierda no tenía capacidad de pelear la correlación de fuerzas ni pelear por ningún tema realmente trascendente más allá de los enunciativos. También dudaba que el derecho a la resistencia pasara por la comisión de redacción dónde quedaron algunos temas por el camino. Pero finalmente fue parte de la Constitución. 


El derecho a la resistencia como el derecho a la rebelión se lo ganaron los pueblos con sus luchas, sea en Ecuador, Cuba, Portugal, Argentina, Uruguay… Pero ese derecho de los pueblos, no es un derecho de las oligarquías a defender sus herencias o su plusvalía, o de los medios de comunicación a defender sus intereses, o de los empresarios a defender sus bolsillos. 


Lo que quieren los medios de comunicación o los empresarios o los sectores de derecha al utilizar el derecho a la resistencia es desprestigiarlo, porque algún día se volverá contra ellos. Sería bueno que no se empiece a jugar con fuego. ¿Quienes están contra el TLC podrían ejercer el derecho a la resistencia contra las empresas y medios de comunicación que han promovido y promueven un tratado que va a liquidar la producción nacional? ¿Podría ser parte del derecho a la resistencia contra el TLC ocupar los bancos de Guillermo Lasso, las empresas y medios de comunicación que han tratado de imponer el TLC? ¿Podría ser parte del derecho a la resistencia contra los malos salarios de algunos medios, la ocupación de los mismos? En fin, cuidado porque el fuego puede quemar… En todo caso
, a lo largo de la historia los pueblos no han necesitado de leyes o constituciones para construir su propio camino...
Blog del autor: http://kintto.blogspot.com/

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203065

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Analicemos porqué se pone en discusión la titularidad del derecho de huelga, en qué marco se desarrolla, quienes participarán y cuáles pueden ser sus efectos.

La huelga en debate: 
audiencia pública en la Corte Suprema
9 de septiembre de 2015

 

Este jueves 10 de septiembre, la Corte Suprema de Justicia de la Nación realizará una audiencia pública para debatir la titularidad del derecho de huelga. El eje estará en si dicha potestad corresponde a los trabajadores organizados o si, como plantea la interpretación restringida, propugnada por gremios cegetistas y un importante sector de las cámaras patronales, es un derecho limitado a las organizaciones sindicales con personería gremial. La convocatoria del tribunal llega en un momento en el que se profundiza en el plano internacional la recesión económica y avance del capital sobre los derechos laborales. Por qué el debate, en qué marco se desarrolla, quienes participarán y cuáles pueden ser sus efectos. 

Por Indymedia Trabajadores.

La convocatoria
La Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) dispuso para el próximo 10 de septiembre una audiencia pública. No es la primera vez que el máximo tribunal llama al “amicus curiae”, o amigos de la Corte, con el objeto de que aquellas entidades que consideren tener voz en ciertas problemáticas se expresen y dejen sentada posición. Una de las convocatorias más resonantes fue la desarrollada en agosto de este año, cuando se discutió sobre sindicalización policial.
Pero, esta vez, el centro del debate está en la titularidad del derecho a huelga, en el marco de la causa “Orellano, Francisco Daniel c/ Correo Oficial de la República Argentina s/ juicio sumarísimo”. La misma se inició tras un conflicto colectivo que en 2011 llevaron adelante los trabajadores del correo en Ezeiza, sin el apoyo del sindicato de la actividad, y que motivó el despido de 46 empleados.
La causa viene con dos fallos favorables en instancias previas: la Justicia laboral de primera instancia y luego la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo consideraron discriminatorios los despidos y ordenaron la reincorporación de los trabajadores. El Correo, por su parte, reinstaló a los desplazados pero elevó un recurso a la CSJN que desembocó en la convocatoria al amicus bajo un interrogante: quién o quiénes son los sujetos habilitados constitucional y legalmente para disponer medidas de acción directa. La audiencia generó inquietud entre las organizaciones gremiales, por distintas razones, en algunos casos contradictorias entre sí.
La Corte aprobó para la audiencia pública a las siguientes entidades: la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores, la Asociación de Abogados Laboralistas, la Universidad de La Plata, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Asociación de Abogados de Buenos Aires. Además, a último momento, se conoció la aceptación de la Unión Industrial Argentina para exponer este jueves. La Federación Aceitera también se había presentado, pero, si bien su amicus queda en el expediente y será tenido en cuenta, no participará de la audiencia.
Las tres ramas de la Confederación General del Trabajo (CGT, Azopardo y Celeste y Blanca) salieron a marcar la cancha en declaraciones mediáticas, pero no se presentarán ante la Corte. Para dichas organizaciones, el derecho a huelga es de los sindicatos con personería gremial. De lograrse que la Corte asuma esa mirada restrictiva, muchas de las medidas que surgieron desde sectores de base sin el aval de las direcciones gremiales, podrían ser ilegales a futuro. Una comisión interna como la de Acindar Villa Constitución, por ejemplo, que participó en el penúltimo paro nacional, ‘contagiando’ la medida en otras plantas y forzó a la UOM Nacional a dejar, al menos, el libre albedrío para una medida nacional a la que no adhería, no tendría margen legal de parar y de ese modo traccionar a la cúpula sindical.
En síntesis: las CGT con impronta en la industria privada, defensora de la Ley de Asociaciones Sindicales 23.551 y el modelo de unicato, con un pronunciamiento a favor de una interpretación restrictiva del derecho de huelga por parte de la Corte, se ahorraría la contradicción básica con las bases rebeldes y consolida desde la legalidad su mandato.
Por su parte, las dos CTA coincidieron en que la huelga es un derecho de los trabajadores organizados, estén afiliados a un sindicato con personería, simplemente inscripto, o no. Esto se vincula al histórico reclamo de ‘libertad y democracia sindical’, elemento fundacional de la CTA. Inhibir a las comisiones internas y organizaciones de base de traccionar las luchas es bloquear la proyección política dentro de sindicatos fuertemente burocratizados y dificultar la generación de otros nuevos, algo que para centrales de características como las ceteaístas es nodal en términos de construcción y acumulación.

 

¿Ahora es cuando?

En un marco de recesión mundial, con escaladas represivas en diversos puntos del planeta y aplicación de recetas neoliberales en Europa, el derecho a huelga volvió a ponerse en agenda. Pero, en Argentina, la legislación es clara y está en la Constitución Nacional.
Matías Cremonte, representante legal de Orellano, explicó que la huelga en nuestro país está regulada en el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional, incorporado en 1957. “El antecedente había sido la Constitución peronista de 1949, que fue totalmente distinta y cambió de paradigma incorporando derechos sociales, pero de la huelga no decía nada. El redactor y autor intelectual de 1949 fue el constitucionalista Arturo Sampay y argumentaba que no estaba porque la consideraba un hecho, una libertad natural que tienen los trabajadores”.
El golpe que se autoproclamó como “Revolución Libertadora” en 1955, derogó esa Constitución y volvió a regir la de 1853, que es la actual. Pero en 1957 se incorpora el 14 bis, que en su segundo párrafo afirma que queda garantizado a los gremios el derecho de huelga. “Si uno se pregunta qué quiso decir con gremio y por qué no dijo sindicato, u organización sindical, hay que recordar que no son sinónimos”, señaló Cremonte. “En los debates de la Convención Constituyente se dieron discusiones muy interesantes, donde se explicaba que es un derecho de los gremios y que se entiende al gremio como el colectivo que corresponde a una misma actividad o profesión u oficio, es el género. El sindicato es la especie, la asociación que deciden, o no, formar voluntariamente los trabajadores de ese gremio”, explicó.
Según detalló el letrado, la huelga no tiene otra regulación más que en la Ley 14.186 de conciliación obligatoria, que regula el accionar del Ministerio de Trabajo, pero para resolver los conflictos, no para ver quién puede o no ir a la huelga y en la que, por otro lado, tampoco se habla del sindicato, sino de “las partes”.
Si bien los fallos sucesivos han instalado la preponderancia de la organización con personería por sobre el concepto de gremio, los últimos años los despidos discriminatorios -cabe recordar, origen de este debate público-, han tenido resoluciones positivas de la CSJN. De hecho, en un fallo unánime, los magistrados anularon recientemente la sentencia que había permitido la exclusión de Víctor Ottoboni, delegado gremial desaforado y despedido por la empresa FATE.
No sólo está en debate si en el caso Orellano los empleados estaban ‘bien despedidos’. También subyace qué abarca el despido discriminatorio y qué implica el resarcimiento ante una situación injusta. Desde una perspectiva más progresiva, la única reparación posible es la reinstalación porque un despido discriminatorio es ilegal. Pero en el fuero laboral la tensión entre la reinstalación y la indemnización como forma de paliar el daño pero sostener su efecto está vigente pese a la claridad de la ley.

Lo que vendrá

Si bien ponderó estas convocatorias que permiten debatir temas nodales de cara a la sociedad, Cremonte dejó entrever que esta audiencia, en este momento, puede vincularse a una percepción del tribunal de que se vienen tiempos en los que será mejor tener regulada la huelga.
“Todo lo que se regule sobre esto va a tender a restringir. Lo ideal es que la Corte no se expida sobre la titularidad del derecho de huelga, porque el Artículo 14 bis es muy claro. La huelga es parte de las relaciones sociales, de la contradicción de clases y no puede haber un artículo que diga qué es huelga, cómo se hace y qué hay que hacer. Nosotros defendemos que es un derecho de los trabajadores, no de los sindicatos. Se ejerce colectivamente pero es un derecho individual”, aseguró el representante de Orellano. 
La discusión entonces es qué pasa cuando no está el sindicato, y por qué tiene que depender de un sindicato el ejercicio de un derecho que les corresponde a los trabajadores. “Las huelgas no son el problema, son la consecuencia de un conflicto. El problema que tiene el Estado es cómo colabora para resolverlo para que vuelvan a trabajar los obreros y, en el sistema capitalista, a ganar plata los empresarios. No taparla, interrumpirla o limitarla”, apuntó Cremonte.
Pensando en perspectiva, la Corte no tiene tiempos establecidos para pronunciarse y los amicus no tienen carácter vinculante. Sobre qué puede definir, hay elementos que pueden aportar. En el caso “Alvarez contra Cencosud”, también un despido discriminatorio, la Corte entendió que el despido de un activista sindical, aun no siendo representante formal de los trabajadores, es nulo, se trata de un acto ilícito y debe ser reparado. “En ese caso, la Corte consideró unánimemente que hubo un caso discriminatorio. Pero sólo una mayoría de cuatro jueces entendió que la reparación era únicamente la reincorporación. Hubo una minoría en ese fallo, compuesta por Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco, que consideró que exista la posibilidad de pagarle una indemnización. La otra mayoría hoy no está en la Corte, que está compuesta por cuatro jueces. De los que había antes y votaron la posición mayoritaria, quedan Fayt y Maqueda. Con lo cual, si hoy discutieran el despido discriminatorio y mantuvieran sus posturas, quedarían dos a dos. Para fallar en un caso con empate, hay que llamar a un conjuez, eso sería un problema”, afirmó el abogado.

Una ofensiva global

En el marco internacional, la crisis financiera y económica que comenzó en 2008 y no se resuelve, se encuentra acompañada por una serie de iniciativas globales que apuntan contra los derechos sociales en general, y contra los laborales en particular.
Una de las más claras es la ha tenido lugar en el interior de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), donde el grupo de empleadores y algunos gobiernos han llevado adelante una dura ofensiva contra el derecho de huelga. Esta iniciativa tomó nuevo impulso desde el 2012, cuando el grupo patronal de la OIT comenzó a cuestionar el derecho a huelga como tal. El planteo ha sido que la OIT no pueda valorar y evaluar las violaciones a este derecho, que dejaría de estar expresamente citado en los convenios internacionales 87 y 98 sobre libertad sindical y negociación colectiva, por lo tanto, ni el Comité de Libertad Sindical, ni la Comisión de Expertos podría evaluar, ni valorar las violaciones a este derecho. En febrero del corriente año, organizaciones internacionales como la Confederación Sindical Internacional (CSI), la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y otras realizaron una jornada global en repudio a la iniciativa patronal, y el tema fue centro de debates en la 104ª Conferencia que tuvo lugar en junio.
Sobre esta discusión, Cremonte aseguró que “la OIT ciertamente no tiene ningún tratado internacional que diga garantizar a los trabajadores o a las organizaciones sindicales el derecho de huelga. Tiene el Convenio 87, el más importante en libertad sindical, que dice que tienen el derecho de formular su programa de acción. Los órganos de interpretación de la OIT, como el de Libertad Sindical, la Comisión de Expertos y otros, al emitir opiniones siempre dijeron que dentro de ello está el derecho a huelga. Nunca se discutió hasta hace tres años, cuando el sector patronal representado también en la IOT, que el derecho a la huelga no está garantizado por el Artículo 87 y puso en cuestión hasta las últimas conferencias internacionales en el trabajo. El debate de la OIT sobre derecho a huelga en Argentina no tiene mucha incidencia porque la Constitución Nacional lo garantiza. Y en derecho de trabajo rige la ley favorable”.
En el mismo sentido, pero en una perspectiva más amplia, como una iniciativa geopolítica a la vez que patronal, se enmarcan tres tratados transnacionales impulsados por los Estados Unidos: el TPP, el TTIP y el TISA, los cuales abarcarían en principio a 12, 28 y 50 países cada uno, correspondientemente. Las tres iniciativas coinciden en una convergencia reguladora y una “armonización” normativa a la baja en derechos sociales, medioambientales y laborales, que implicarán de facto, entre otras cosas, que el país que tenga la legislación laboral más acorde al espíritu neoliberal de los tratados, se convertirá en el estándar al que los otros estados tendrán que adaptarse. De las tres, además, las dos últimas tienen la importante característica adicional de que se comenzaron a negociar en el más absoluto secreto durante años, y su existencia se conoció en el 2014 sólo gracias a filtraciones de Wikileaks. A partir de allí fueron reconocidos por distintos gobiernos, aunque la opacidad en las negociaciones sigue siendo una constante.
n       El primero es el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), una iniciativa que incluirá a doce Estados miembros del Foro de Cooperación Económica Asia- Pacífico (APEC). Constituye la base y el medio para una futura Área de Libre Comercio del Asia Pacífico (FTAAP) que beneficiará, fundamentalmente, a las economías desarrolladas que integran el arreglo.
El antecedente inmediato de un acuerdo similar es el NAFTA (TLCAN en castellano), firmado por Canadá, EEUU y México y que está en vigencia en 1994. Significó un profundo golpe a los derechos de la clase trabajadora mexicana, con la profundización de la precariedad, la sobreexplotación y la pobreza, que desembocaron a su vez en la descomposición social y violencia represiva que sufre hoy el pueblo de ese país.
n       En segundo lugar, la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés), es el arreglo que comprometerá a los 28 Estados de la Unión Europea (UE), con EEUU. Busca facilitar la exportación, la importación y la inversión; el acceso al mercado estadounidense; los derechos de aduana; las normas de origen; la cooperación reglamentaria para “reducir costos y burocracia”; abatir los obstáculos técnicos al comercio; reglamentar a la baja las medidas sanitarias y fitosanitarias.
Entre todos los aspectos jurídicos cuestionables que incluye, el que ha tenido más trascendencia ha sido el de los mecanismos de solución de controversias inversor-Estado -conocidos como ISDS, por sus siglas en inglés- que incluyen la posibilidad de recurrir a tribunales internacionales de arbitraje. En América Latina tenemos una larga experiencia al respecto. Mecanismos similares dieron lugar a decenas de demandas de las multinacionales contra Estados que querían modificar condiciones de los contratos.
n       Finalmente, pero no menos importante, el TiSA está diseñado para que la inversión privada extranjera monopolice el comercio de servicios de 50 países con los que EEUU y la UE han venido firmando Tratados de Libre Comercio (TLC) durante los diez últimos años, sin que sus habitantes hayan sido debidamente informados y puedan debatir previamente sobre su sentido y alcances. La Internacional de Servicios Públicos (ISP), federación que engloba sindicatos de 150 países, viene desarrollando una férrea oposición al acuerdo, y celebra en estos días que la presión política logró que Uruguay anunciara este lunes 7 de septiembre que se retiraba de las negociaciones.
La limitación de los derechos laborales en general, y el ataque al derecho de huelga en particular, “es una discusión recurrente en las épocas de crisis”, consideró Matías Cremonte. “Sin embargo, ahora el problema es que la situación de crisis y la reacción de los sindicatos y los trabajadores se da en Europa, por eso se da esta notoriedad. Es muy claro que este debate se enmarca en el dado a nivel mundial. El neoliberalismo global pretende avanzar en sacar los derechos otorgados 50 ó 100 años atrás”, agregó.
El derecho del trabajo, como el sistema jurídico más integralmente refleja un momento determinado de la lucha de clases. Primero surgieron las huelgas y posteriormente se las reglamentó. “Cuando nace el derecho de trabajo muchos consideran que fue un acuerdo entre capital y trabajo, donde se fijaron derechos y se dejó de discutir el capitalismo. El movimiento obrero dejó de discutir el sistema capitalista en tanto le reconozcan su derecho a negociar colectivamente y la herramienta para avanzar, que es la huelga. En teoría la sociedad iba a ir avanzando de ese modo y el movimiento obrero iba a ir avanzando y creciendo y participado cada vez más del fruto de su trabajo. A cambio el capital logró que no se discuta el sistema. Nadie se sentó a discutir ese pacto tácito. Entonces plantear esto ahora, es rediscutir aquel pacto tácito de hace 100 años. Si los empresarios rediscuten el derecho a huelga, entonces los obreros pueden volver a discutir el sistema capitalista y dar por caído el marco legal que lo sostiene”.
A pesar de las dificultades que encuentran en la coyuntura histórica actual las perspectivas transformadoras, y en este marco, una posibilidad cercana de un agrietamiento sistémico del pacto vigente entre patrones y obreros, los datos de la realidad demuestran que el capitalismo a nivel global no logra salir de una crisis que se prolonga en el tiempo. El capital se juega una vez más por ajustar y concentrar poder, limitando los derechos de las mayorías. Es a la clase obrera actual, golpeada y a la defensiva en todo el mundo, pero con una profunda experiencia de resistencia y lucha, a la que le corresponde la respuesta.

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article10627

Sepamos, por movilización abajo, se está juzgando a los Cirigliano y a los ex secretarios de transporte.

Tragedia de Once: piden duras condenas para ex funcionarios y empresarios

9 de septiembre de 2015
Por Mauricio Polchi
En el tramo final del proceso, previo a las sentencias que se dictarán antes de fin de año, los abogados de los familiares requirieron 15 años de prisión para los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, y 18 años para el ex dueño de TBA, Sergio Claudio Cirigliano. Los acusan por los delitos de “estafa” y “descarrilamiento culposo”.
Tribunales
Para atar la pancarta contra la reja pasan la piola por unos pequeños orificios que hicieron en los rincones de cada cartel. Primero hacen un nudo sobre el alambre, y cuando tiran fuerte del hilo, las láminas de cartón quedan fijas, quietas, colgadas con total firmeza. Por la facilidad que demuestran para completar el trabajo, es evidente que esos hombres y esas mujeres tienen experiencia en tan simple pero siempre complicada tarea. Con paciencia, logran tapar todo el enrejado. “Por los que fueron”, “Por los que estamos”, “Por los que vendrán”, claman algunos mensajes llenos de futuro. Otra vez, de esa forma, “Los Familiares y Amigos de Víctimas de la Tragedia de Once” levantan los nombres y los rostros de sus seres queridos en el gigantesco edificio judicial de la Avenida Comodoro Py.
En el acceso principal de los Tribunales de Retiro, en el arranque del lunes se exponen las habituales banderas y proclamas de quienes asisten a las audiencias del juicio por el accidente ferroviario del 22 de febrero de 2012, que provocó la muerte de 51 personas y cientos de heridos. “Como no los tenemos con nosotros, es una de las maneras que encontramos para darles amor”, explica Paolo Menghini, papá de Lucas, el pibe de 20 años que fue hallado muerto dos días después del incidente.
Audiencias
La mañana del 7 septiembre de 2015 no fue una jornada más, porque ese día comenzaba la etapa de alegatos, el paso previo a la sentencia. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 dio inicio al debate pasadas las 10, cuando se empezaron a escuchar las exposiciones finales que pretenden comprobar el delito, antes de emitir veredicto.
“Las querellas 1 y 2 no nos representan en lo más mínimo”, aclaró antes de la audiencia Paolo Menghini, previendo que esos abogados defensores, con una estrategia incompresible, iban a eximir de responsabilidad a funcionarios y empresarios. Eso fue lo que pasó. Sólo pidieron condenas para el operario que manejaba la formación del ferrocarril Sarmiento. Ellos consideran que el maquinista “nada hizo para evitar” la tragedia, por lo que incurrió en “dolo eventual”. Desde sus perspectivas, quienes encarnaron el entramado de corrupción que, según se desprende de los peritajes contables, provocó el desvió de fondos públicos para beneficios personales, nada tienen que ver con el deterioro del servicio que terminó en muerte y dolor hace casi cuatro años.
Jesús García, patrocinador de la primera querella, acusó de “mentiroso” al motorman Marcos Córdoba y pidió 22 años de cárcel para él. En el mismo sentido apuntó la segunda querella, que responde al controvertido abogado Gregorio Dalbón, expulsado de las audiencias por los jueces Jorge Tassara, Jorge Gorini y Rodrigo Giménez Uriburu.
“Las pericias técnicas dieron resultados satisfactorios” por lo que, concluyeron, “dan cuenta de que Córdoba ha sido mendaz en sus dichos”, coincidieron. Menghini se diferenció del pedido de esos grupos querellantes porque, tal como había anticipado, no responsabilizan a los funcionarios y dueños de las concesionarias. “Podemos entender que tengan una línea procesal diferente a la nuestra pero cuando defienden a los procesados, hacen otra cosa que cumplir con su función profesional”, aseguró.
Martes
“Sabemos que el tío Leo, además de ser un gran profesional, está pasando por un momento emocional muy duro”, larga María Lujan Rey en las puertas de tribunales, ansiosa y confiada, por el protagonismo que tendrán sus palabras en la reanudación de los alegatos. “En estos meses quedó comprobado que los subsidios no iban para los arreglos de los trenes, y que la corrupción mata”, insistió antes de ingresar a la sala.
Cuando ella dice ‘El tío Leo’, habla del doctor Leonardo Menghini, que es cabeza de querella y hermano de Paolo. En contraste con las otras dos querellas que el día anterior sólo solicitaron la prisión para el motorman, Leonardo Menghini analizó que los 29 acusados son responsables de “administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública”.
El letrado pidió 15 años de prisión para los exsecretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, y 18 años para el exdueño de TBA, Sergio Claudio Cirigliano, por los delitos de “estafa” y “descarrilamiento culposo”.
Conmovido, atravesado por la angustia y emocionado hasta las lágrimas, el familiar de Lucas recordó que aquella mañana trágica fue a buscar a su sobrino y estuvo en el andén de la estación. “Los vi correr sin saber qué hacer”, alertó. Luego afirmó que Schiavi y Jaime “eran funcionales a la actividad económica de TBA” porque había “falta de control por parte de los funcionarios”.
A propósito de adónde se desviaban los fondos que recibía TBA en concepto de subsidios, el abogado señaló que la empresa “pagaba el sponsoreo de un auto de Turismo Carretera de uno de los directivos del grupo”, “pagaba vuelos privados en Bayres del Sur” y “pagaba la obra social de un hermano de los Cirigliano, la señora y los hijos”. En su alegato, antes de culminar, reveló un profundo “desprecio por la vida y el destino de 51 personas”.
Próximo lunes y martes
Al finalizar esta etapa, será el turno del fiscal de juicio Fernando Arrigo quien, según indicaron fuentes del caso, podría extenderse durante al menos cuatro audiencias para formular su pedido de penas.
Estas instancias son el paso previo a la sentencia, que será dictada antes de fin de año.
Fuente: http://www.marcha.org.ar/tragedia-de-once-piden-duras-condenas-para-ex-funcionarios-y-empresarios/


Sepamos de la “Carpa Informativa contra el extractivismo y el pago de la deuda externa, por la defensa de los bienes”.

En el marco de la Primavera sin Monsanto (19 y 20 de septiembre) se realizará una “Carpa Informativa contra el extractivismo y el pago de la deuda externa, por la defensa de los bienes” que se piensa para el 25 de septiembre.
Los objetivos que se proponen:
-unificar las luchas
-ante el año electoral poner en agenda las problemáticas planteadas
-discutir y difundiar el modelo de producción y consumo alternativo y sustentable y procesos amigables con la naturaleza
-Difundir la campaña por la consulta popular
Los ejes a trabajar:
·  monocultivos transgénicos y agrotóxicos
·  megaminería
·  fracking
·  mega represas
·  extranjerización y concentración de la tierra
·  saqueo de mares y ríos
·  deuda externa ilegítima, eterna y su relación con la entrega de los bienes comunes
·  empobrecimiento (niñez, campesinado, pueblos originarios y ancianos)
·  contaminación y destrucción ambiental
También se buscan trabajar y visibilizar alternativas de producción y consumo, energías alternativas, experiencias de contrucción de legislación popular hacia otra institucionalidad (proyecto de ley marco por el derecho a la alimentación, legislaciones locales para limitar las pulverizaciones, etc), Fracking incendios en el sur y energía nuclear.
HOY (MIERCOLES 9/9) SE REALIZA UNA REUNION PREPARATORIA A PARTIR DE LAS 18HS EN CTA, Lima 609.  

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"La Comuna y su derrota muestran cómo los defensores del viejo mundo se benefician con la complicidad de los revolucionarios, de aquellos que piensan o pretenden pensar la revolución. Ellos revisten las auténticas creaciones revolucionarias con vestimentas antiguas que las ahogan. El viejo mundo guarda así puntos de apoyo: ideología, lenguaje, costumbres, gustos, ritos sospechosos, imágenes consagradas, viejos símbolos, hasta en sus propios enemigos" (Henry Lefebvre, La Significación de la Comuna)

"Marx dice que las revoluciones son la locomotora de la historia mundial. Pero tal vez se trata de algo por completo diferente. Tal vez, las revoluciones son el manotazo hacia el freno de emergencia que da el género humano que viaja en ese tren" (Walter Benjamin, "Sobre el concepto de historia, p. 49)



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UAC Unión de Asambleas Ciudadanas Contra el Saqueo y la Contaminación
www.asambleasciudadanas.org.ar
facebook.com/unionasambleasciudadanas
http://twitter.com/prensauac
 
(pdf cuadernillo uac:) --> 
http://go4.es/0aJa

martes, 8 de septiembre de 2015

“Estamos más preocupados que antes, porque o se oculta información, o la que se otorga genera más desconfianza, ya que ratifica la descomunal influencia que las corporaciones químicas ejercen sobre las instituciones que debieran protegernos”.

Caso glifosato – OMS
Respuestas ausentes o controversiales
8 de septiembre de 2015

Por Claudio Lowy, Silvana Buján y Eduardo Rossi (Rebelión)

La OMS (Organización Mundial de la Salud) está respondiendo a la solicitud de información sobre quiénes constituirán el grupo de trabajo “especial de expertos ad hoc de la OMS para divergencia científica sobre la carcinogenicidad del glifosato” sembrando más dudas, develando riesgos y mostrando contradicciones.
La OMS anunció que se constituirá un grupo ad hoc de trabajo para analizar si el glifosato es cancerígeno o no. Desde BIOS y numerosos colectivos y ciudadanos, hemos pedido a la OMS que explique cómo será el “grupo de trabajo especial de expertos”, a sabiendas que en cada comisión que trató históricamente los riesgos de las sustancias peligrosas lanzadas al mercado, hubo infiltrados de la industria fabricante, que corrieron el eje de la discusión logrando que se clasifiquen como inocuas o poco peligrosas, sustancias que con los años desnudaron su riesgo y contabilizaron víctimas. Pero la respuesta de la OMS nos deja más inquietudes.
Cuando preguntamos ¿quiénes serán los expertos que integrarán este grupo de trabajo especial? ¿Con qué criterio serán seleccionados y quiénes serán responsables de dicha selección? y ¿los expertos tendrán representación territorial y de las diferentes escuelas de pensamiento? la respuesta dice que “fueron seleccionados de la lista de expertos en toxicología y epidemiología de la OMS. Las solicitudes fueron revisadas por un árbitro independiente de la Organización y por la Secretaría de la JMPR” (Reunión Conjunta FAO/OMS sobre Residuos de Plaguicidas).
Esa lista enumera 13 expertos de América del Norte, 15 de Europa, 4 de Asia, 2 de Oceanía, 1 de África Sub-Sahariana. No hay representantes de África del Norte, ni de América Latina ni del Caribe. Se ignora cómo se hizo la convocatoria a dicha lista, pero no cumple con el requisito de la representación territorial.


Pero lo peor es que el JMPR que revisa este proceso, es el que clasificó al glifosato como no carcinogénico! De hecho, en el informe publicado del JMPR del 2011 sobre residuos de pesticidas en alimentos el capítulo referido al glifosato fue preparado por el Centro de Sustancias y Evaluación Integrada de Riesgos, Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de los Países Bajos [1]. Precaria referencia, ya que es un primer borrador, no es un trabajo revisado por pares por lo cual, no es un trabajo científico. Esa precariedad científica aumenta al referenciar en total sólo 28 citas bibliográficas de informes no publicados, de las cuales 21 son informes realizados y/o provistos por la corporación Monsanto. Además, el grupo ad hoc queda conformado por los integrantes del grupo del JMPR, que dijo que el glifosato no era carcinogénico, y un sólo experto del grupo del IARC, que lo clasificó como grupo 2A probablemente cancerígeno, de cinco clases, la segunda más peligrosa.

El grupo no incluye expertos que representen las preocupaciones de los productores agroecológicos y familiares, de los trabajadores rurales, de los consumidores, de las poblaciones que padecen las derivas de los pesticidas evaluados, ni de los médicos que las atienden, ni de las organizaciones ambientalistas que plantean desde hace ya muchos años los daños que estos productos están generando. La respuesta de la OMS afirma que “La llamada para formar parte del grupo de expertos… está en línea: www.who.int/foodsafety/areas_... lo que no es cierto...

Cuando preguntamos si los expertos serán independientes de las empresas y corporaciones, o bien las representarán, la respuesta dice que “Cada experto debe hacer por escrito una declaración de interés”. ¿Debemos entender que hay que creer a su declaración jurada sin más? ¿Nadie chequeará?
No se nos responde sobre el lugar y fecha de la reunión del grupo de trabajo especial, el sitio con las referencias indica que las consultas serán por correspondencia; y no se informa de cuales serán las precauciones se tomarán para que las empresas no presionen al grupo de expertos y ni a los organizadores.
Además, la OMS afirma convocar expertos que han pasado por el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida (ILSI), muy conocido en todo el mundo por ser financiado por empresas transnacionales, principalmente agrobiotecnológicas, como Monsanto, Cargill, Syngenta, Daw Chemicals. Y convoca a expertos que dirigen el área de pesticidas del Instituto Federal de Evaluación de Riesgo (BfR) de Alemania, en el que participan integrantes de las empresas de agroquímicos Basf y Bayer.
En síntesis, estamos más preocupados que antes, porque o se oculta información, o la que se otorga genera más desconfianza, ya que ratifica la descomunal influencia que las corporaciones químicas ejercen sobre las instituciones que debieran protegernos.
Nota:
[1] GLYPHOSATE (158) AND METABOLITES. First draft prepared by C.M. Mahieu, B.C. Ossendorp, Centre for Substances and Integrated Risk Assessment, National Institute of Public Health and the Environment, The Netherlands. Disponible en http://www.fao.org/fileadmin/
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203030

Sepamos e involucrémonos:" La persecución penal es usada como estrategia por los gobiernos para silenciar a los pueblos originarios. Las comunidades indígenas tienen derecho a la libertad de organización política, social, económica, cultural y religiosa, así como la designación de sus propios líderes, conforme sus costumbres y cultura".

Argentina: en defensa de los Territorios Indígenas

8 de septiembre de 2015

 

Cada Comunidad tiene problemáticas particulares. Todos tienen algo en común: todavía enfrentan obstáculos en sus reclamos por sus derechos en torno al control de sus tierras y recursos naturales. Todos tienen algo en común: la lucha por su derecho al territorio.

En esta sección podés sumar tu firma por cada uno de los casos. Ahí podés seleccionar "Quiero Firmar" para defender o apoyar el caso de tu interés.
Petitorio General
Los pueblos originarios: la Argentina negada
Pese a que en Argentina se reconocen los derechos humanos de los pueblos originarios en un número significativo de leyes y programas nacionales y provinciales, “persiste una brecha significativa entre el marco normativo establecido en materia indígena y su implementación real”.
La mayoría de las comunidades indígenas del país no cuentan con un reconocimiento legal de sus tierras acorde a sus formas de uso y ocupación tradicional y esto deriva de la “desposesión histórica de grandes extensiones de sus tierras por estancieros y por la presencia de empresas agropecuarias, petroleras y mineras”; o de la superposición de parques nacionales y áreas protegidas sobre áreas habitadas o utilizadas por pueblos indígenas.
Argentina todavía debe avanzar en derechos clave como el de ser consultados y dar su consentimiento libre, previo e informado frente a legislación, políticas o proyectos de inversión que los afecten. Ello no presupone únicamente la sanción de una ley. Por el contrario, se deben adoptar medidas integrales, (legislativas, ejecutivas y judiciales) que incluyan a los tres poderes de Estado, para hacer plenamente efectivo el derecho.
Los índices actuales de desalojos no son sino el reflejo de la grave inseguridad jurídica que existe en materia de territorio indígenas en el país. La persecución penal es usada como estrategia por los gobiernos para silenciar a los pueblos originarios.
Las comunidades indígenas tienen derecho a la libertad de organización política, social, económica, cultural y religiosa, así como la designación de sus propios líderes, conforme sus costumbres y cultura.
1. Garantizar la suspensión de desalojos de pueblos indígenas y avanzar en el relevamiento técnico-catastral, garantizando la participación indígena y el respeto por sus derechos y costumbres
2. Promover una ley de propiedad comunitaria que reconozca y titule en favor de las comunidades indígenas el derecho a su territorio, en respeto a los derechos humanos y cuya elaboración debe garantizar el derecho a la consulta y participación de los Pueblos indígenas (Convenio 169 y otros instrumentos internacionales de DDHH)
3. Promover una política integral de consulta y consentimiento libre, previo e informado que tenga el consenso de los pueblos indígenas y que se ajuste a las normas y estándares internacionales de derechos humanos de los pueblos originarios
4. Asegurar el derecho de los pueblos indígenas a manifestarse y exigir sus derechos pacíficamente sin temor a intimidación o represalias
5. Garantizar que la inscripción de las personerías jurídicas en el caso de las comunidades indígenas sea de carácter declarativo y no constitutivo. Garantizar la libertad de organización política, social, económica, cultural y religiosa de los pueblos indígenas, así como la designación de sus propios líderes, conforme sus costumbres y cultura.

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Campanas_y_Acciones/Argentina_en_defensa_de_los_Territorios_Indigenas

Veamos cómo la cumbre de Ofephi en Neuquén programa consolidar el avance en el criminal fracking mirando sólo a la acumulación gran capitalista.

Cuáles son los puntos del acuerdo redactado por 
los gobernadores petroleros para recibir a Scioli
7 de septiembre de 2015



     
El encuentro que el candidato a presidente por el Frente para la Victoria Daniel Scioli mantendrá mañana en Neuquén con los gobernadores de las provincias productoras de hidrocarburos nucleadas en la Ofephi genera expectativas en torno a las garantías de continuidad de las políticas del Gobierno nacional en materia energética que, se espera, el gobernador bonaerense les dará a sus pares con vistas a un futuro mandato presidencial a partir del 10 de diciembre.
En la previa de la cumbre, El Inversor Online tuvo acceso a una serie de bases a modo de propuestas que elaboraron desde la Ofephi y que le presentarán mañana a Scioli. Entre los principales puntos del texto sobresalen las siguientes metas:

  • La mayor producción de energía nos permitirá ahorrar divisas, tener soberanía energética, generar mas empleo y mayores recursos para la Nación y las Provincias; con la conciencia plena de que cada vez que  un barco descarga combustibles en nuestros puertos, dejamos de crear trabajo argentino, perdiendo divisas y competitividad.
  • Incentivar la creación de PyMES de servicios asociados a la industria hidrocraburifera, a partir de una mayor producción de gas y petróleo, y apoyaremos a las existentes fortaleciendo la cadena de valor hidrocarburífera para convertirlas en una polea de generación de más empleo.
  • Impulsar la concreción económica de proyectos que agreguen valor en origen a nuestros hidrocarburos, en áreas tales como la refinación, la industria petroquímica y de fertilizantes.
  • Generaremos un marco fiscal y de incentivos que estimulen el desarrollo de proyectos de generación de energías renovables, así como la optimización de yacimientos hidrocarburíferos maduros, hidrocarburos pesados, o la utilización de técnicas de recuperación secundaria o terciaria.
  • Crear un Fideicomiso de Infraestructura Básica para el Desarrollo Hidrocarburífero que asegure la realización de las obras de infraestructura necesarias para mitigar los impactos territoriales que generan las nuevas inversiones y que brindar una mayor competitividad a la industria. Este Fideicomiso estará integrado por los recursos establecidos en el artículo 21 inc b) de la Ley de Hidrocarburos y tendrá como único objeto financiar obras de infraestructura en cada una de las provincias donde se desarrollen los proyectos de inversión.
  • Llevar adelante los desarrollos de hidrocarburos convencionales y no convencionales de manera sustentable.
·         La cita también servirá para oficializar la creación de un Ministerio para el sector, e incluso podría servir para confirmar a Jorge Sapag, el actual mandatario neuquino, como el hombre que se hará cargo de esa nueva cartera.

Fue justamente Sapag el principal promotor de la cumbre, que se hará en Neuquén, y para el cual logró el visto bueno de la otra provincia petrolera, Chubut, que comanda Martín Buzzi, también aliado del Gobierno nacional y uno de los gobernadores más cercanos a Scioli. Además de Chubut y Neuquén, la Ofephi la integran Río Negro, Santa Cruz, Mendoza, San Juan, La Pampa, Formosa y Salta.
La intención de los mandatarios de la Ofephi es que el candidato por el Frente para la Victoria despeje la incertidumbre sobre el precio interno del petróleo, para lo cual buscarán que se comprometa a mantener el acuerdo sellado el 23 de diciembre del año pasado, cuando el ministro de Economía, Axel Kicillof, acordó con las provincias petroleras mantener un precio interno alto del crudo a fin de garantizar la continuidad de las inversiones petroleras. Desde entonces, el barril de petróleo denominado Medanito, de Neuquén, cotiza a US$ 77 y el Escalante, proveniente de Chubut, a US$ 63, muy por encima de la media mundial del precio del crudo, que se ubica por debajo de los US$ 50.
En la práctica, a lo que apuntan los gobernadores es a continuar con la política inaugurada con la reestatización de YPF que estableció como bandera la recuperación del autoabastecimiento energético a partir de subsidios al precio interno del petróleo y también del gas para promover inversiones en el segmento de exploración y producción de hidrocarburos.

Fuente: http://elinversoronline.com/2015/09/uno-por-uno-los-puntos-del-acuerdo-preparado-por-los-gobernadores-petroleros-para-recibir-a-scioli/