miércoles, 9 de enero de 2019

Interpelemos, desde abajo y a la izquierda, a "amplios sectores del pueblo que no están dispuestos a aceptar el clasismo, el racismo y el machismo, ese rechazo cohesiona y la re-politización de lo social abre espacios discursivos para poner lo estructural en el centro de la agenda".

La batalla comunicacional, aprovechar y
ensanchar las grietas del adversario.
9 de enero de 2018

Por Pedro Santander (Rebelión)

La batalla comunicacional que, en definitiva es una batalla cultural, no sólo se define en los medios de comunicación. Igualmente importante en esta lucha son los discursos que se vuelven legítimos y hegemónicos pues las fuerzas en pugna también se constituyen discursivamente.  

El discurso ultraderechista ya está instalado. Emergió velozmente y se ha erigido en fuerza política y discursiva en Europa, Estados Unidos y América Latina. Tópicos que como el odio al diferente y el amor a las dictaduras parecían cosa del pasado hoy forman parte de programas de gobierno y candidaturas presidenciales. Discursos que hasta hace poco parecían inconcebibles hoy se extienden con fuerza y popularidad. Este despliegue de discursos que muchos creían imposibles y que, de hecho, lo eran hasta hace poco, da cuenta de profundidades en la vida social que vale la pena tratar de comprender. 

Tres hipótesis al respecto: 
a) Hay una disputa por la hegemonía dentro del bloque dominante. Ésta responde a un reordenamiento de las correlaciones de fuerza al interior de dicho bloque. La tensión ocurre entre los defensores del neoliberalismo clásico-tecnocrático y del neoliberalismo de ultraderecha, y se expresa en los discursos de ambos bandos. 
b) El discurso ultraderechista se muestra efectivo para resolver (por ahora) las tensiones de clase que el mismo neoliberalismo ha creado globalmente al enriquecer a los más ricos como nunca en la historia. Asimismo, la discursividad neofascista ha sido eficiente para canalizar la extendida rabia social que ha sido creada por el propio neoliberalismo, lo que permite dirigir dicha ira contra otros y no contra el sistema. Esta eficiencia discursiva ha permitido generar conexión narrativa con sectores medios y populares, lo que da réditos electorales. 
c) La disputa al interior del campo dominante es una oportunidad para la izquierda de recobrar su identidad de clase, de articularse globalmente y de reconectar y repolitizar lo social. Para ello hay que aprovechar comunicacional y discursivamente la pugna intra-bloque. 

Luego de unas cuatro décadas de implementación global del neoliberalismo podemos distinguir tres corrientes discursivas que lo conforman y que se han ido estructurando con el tiempo: el neoliberalismo progresista, el neoliberalismo clásico-tecnocrático y el neoliberalismo de ultraderecha. Por supuesto, las tres tienen en común una serie de cosas, la principal de ellas es que no cuestionan el rol central del mercado en el ordenamiento social. Su defensa de sociedades cuya institución principal sea el mercado es esencial, un irreductible. 

No obstante, hoy podemos ver ciertos límites en la narrativa neoliberal, y en ese marco emergen diferencias y tensiones, cada vez más notorias, que dan cuenta de un disputa por la hegemonía al interior del bloque dominante. 

Al hablar de neoliberalismo progresista (denominación acuñada por Nancy Fraser) nos referimos a esa izquierda socialdemócrata que tras la caída del Muro se hizo liberal y culturalista. La que levantó el discurso de la “Tercera Vía”, del “capitalismo con rostro humano” mientras promovía las privatizaciones de empresas públicas, la cooptación de los movimientos sociales y la desmovilización de la militancia política y sindical. Para seguir manteniendo cierto aire progre reemplazaron su identidad clasista y la crítica estructural contra la sociedad capitalista por un discurso culturalista, identificándose en clave postmoderna con luchas de reconocimiento identitario, sintonizando así con una minoría ilustrada. A este progresismo le ha venido bien apoyarse en este tipo de temas, así mantuvieron cierta aura de izquierda sin tener que enfrentarse a las dinámicas capitalistas, lo cual es siempre es más complicado. Plantar cara al poder tiene costos, y hay que tener valor para hacerlo. Su deriva – como no podía ser de otro modo- ha sido la más patética: se ha visto relegada cada vez más a la irrelevancia, tanto de sus partidos como de sus líderes, hablamos de tipos como Tony Blair, Gerhard Schröder, Ricardo Lagos, Felipe González o Enrique Cardoso. Claro, como suele ocurrirle a la socialdemocracia, cuando abjura de su identidad clasista y reniega de un proyecto de sociedad distinto al capitalismo entra en un terreno en el cual va perder (y a perderse). En el contexto actual, eso significó hacerse débil frente a los neoliberales clásicos cuyos discursos se impusieron globalmente. 
Cuando hablamos del neoliberalismo clásico nos referimos a los herederos del Consenso de Washington, los hijos de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Francis Fukuyama. Esta discursividad pone en el centro la defensa del orden democrático-liberal y la difusión a escala mundial de los valores ‘democráticos’ y ‘civilizadores’. Su performatividad discursiva tiene dimensiones globales gracias a la acción comunicacional de las corporaciones mediáticas que posee; fundamentalmente dispositivos tradicionales como cine, diarios, televisión, radios y editoriales. Son éstos los medios a los que apuesta y los que usa políticamente. Según su concepción, no podría haber democracia sin capitalismo, considerándose ambos intrínsecamente inseparables. Su discurso es pseudo - cientificista, y en ese marco consideran sus ideas como técnicas y objetivas en base al saber de la ciencia matemática y económica. En esa línea, apoyados entusiastamente por los neoliberales progresistas, promovieron un individualismo hedonista y competitivo, y a través de un discurso políticamente correcto y de centro-centro, incentivaron la apatía política de los sujetos, la despolitización de la sociedad y el descrédito del eje político izquierda-derecha. Sólo existiría un centro gravitacional: el centro. Esto porque de acuerdo a las tesis de Fukuyama se concibe la democracia liberal como el fin de la historia evolutiva de la humanidad y de los antiguos enfrentamientos ideológicos. Este discurso “imposibilista” y anti-utópico, que enfatiza la ausencia de alternativas válidas al neoliberalismo y califica como “irracionalidad” oponerse a los postulados del mercado, ha sido hasta ahora el hegemónico y el que ha gobernado ampliamente en las últimas décadas. 
Sin embargo, sus postulados, su estilo y su comunicación política defendidos por dirigentes como Macri, Piñera, Aznar, Santos, Merkel, Macron etc., son hoy puestos en tensión y cuestionados por líderes de ultraderecha como Le Pen, José Antonio Kast, Iván Duque, y, por supuesto, Trump y Bolsonaro, en el marco de una disputa por la hegemonía al interior del bloque dominante. No casualmente hemos escuchado recientemente a Madeliene Albright, ex Secretaria de Estado, advertir contra ese peligro del autoritarismo y calificarlo, sin tapujos, de “fascismo". A su juicio, la democracia, en EE.UU. y en el mundo, está en peligro y los gobiernos libres "están en franca recesión, en decadencia, en total retroceso, completamente asediados" (https://www.publico.es/internacional/democracia-pierde-brillo-2018.html). 

Efectivamente, el neoliberalismo de ultraderecha, de ser una excepción periférica ha pasado a ubicarse en la centralidad del tablero y ya está alterando los términos discursivos del debate político, tanto en su contenido, como en su forma. Hoy confronta al neoliberalismo clásico-tecnocrático en relación con qué lenguaje usar en la comunicación política y con qué significados construir sentido común. Lenguaje y sentido común …. las bases para la formación del discurso dominante, por eso sostenemos que se trata de una disputa interna por la hegemonía, es decir, por el modo de dirección del bloque histórico. 
El neoliberalismo de ultraderecha levanta dicotomías con el discurso clásico-tecnocrático, tanto en el terreno económico – por ejemplo, desglobalización versus globalización- como en el doctrinario – liberalismo valórico versus ideología de género. En ese sentido, destaca la impugnación que hace del “lenguaje políticamente correcto”, estilo que ha sido propio del neoliberalismo clásico. Hemos escuchado a sus máximos dirigentes como el mismo Trump decir “no tengo tiempo para el lenguaje políticamente correcto”. Esta convicción la repiten líderes de ultraderecha en Europa, USA y América Latina, de manera coordinada, y bajo ese mantra no temen decir cosas que hasta hace poco eran consideradas tabú y que fundamentan su discurso clasista, racista y misógino, o sea, su discurso de odio. De este modo tensionan estilo apolítico, neutral, aséptico del discurso neoliberal clásico, estilo que responde a una visión fukuyamista que propugna el fin de todo antagonismo. 
Ha sido pues el discurso de la ultraderecha el que ha posibilitado un retorno de los sustantivos fuertes (como pedía de Sousa Santos a la izquierda), frente a los débiles que han sido propios de la usanza discursiva tecnocrática. Palabras como “ideología de género”, “basura marxista”; “adoctrinamiento ideológico”, “limpieza”, “los buenos y los malos” etc. pueblan este discurso. Paradojal y dialécticamente han facilitado un retorno de términos que la teoría política liberal-individualista quería eliminar, pues, antagónicamente, también se están revitalizado conceptos como “supremacistas”, “fascismo”, “nazismo”, “ideología del odio”, “extrema derecha”, etc. 

Una de las consecuencias del discurso políticamente incorrecto y los sustantivos fuertes usados por la ultraderecha es que se ha vuelto a repolitizar el discurso público. A su vez, se ha revitalizado el sentido político del eje izquierda – derecha. De este modo, se está haciendo trizas un esfuerzo de 40 años de los neoliberales tecnócratas (secundado por los progres) por destruir y diluir esas distinciones clásicas. Hablamos de décadas en que se fue construyendo un imaginario en el cual no hay ni izquierda ni derecha, todos serían de centro. ¿Alguien puede aún sostener eso a la luz de Le Pen, Salvini, Bolsonaro o Trump? ¿Acaso hay alguna mejor categoría que “ultraderecha” para referirlos? No la hay. 
De este modo, el neoliberalismo tras pasar por sus formas “progresistas” y “tecnócratas”, repone el vínculo con su origen autoritario y extremista: no olvidemos que su engendramiento es el Chile de Pinochet.

La izquierda 

Si hay derecha y ultraderecha, es porque hay izquierda. Carecen de sentido los discursos que afirman que el eje derecha – izquierda está obsoleto, si así fuera, ¿cómo clasificar a Bolsonaro o a Trump? Paradójicamente, la ultraderecha con su discurso de odio y su disputa contra el centrismo radical tecnocrático abrió un espacio discursivo a la izquierda, pues se ha cristalizado el mapa político y objetivado las posiciones al interior del mismo. Es, por lo tanto, el momento para reafirmar con la mayor fuerza posible, a través de todos los canales, con convicción y ruido la existencia y la necesidad de una izquierda, como categoría y como realidad política. Se acabó el tiempo del discurso políticamente correcto. Frente a la frustración social que el neoliberalismo ha provocado, las explicaciones tecnocráticas, asépticas, abstractas pierden performatividad. El discurso ha vuelto a politizarse. 
Por ahora, el neoliberalismo encontró con el discurso extremista un método para canalizar la rabia y tensión social, y evitar que dicha rabia se dirija al sistema que la causa. Pero al hacerlo ha debido asumir una posición anti-elite que, si bien le ha dado resultados electorales, objetivamente ha también reforzado el odio social hacia los ricos y ha politizado lo social. 

El conflicto de clases está ahí y es inocultable. En este momento se presenta (aún) distorsionado y se atenúa aglutinando sectores populares contra otros sectores populares en una infinita lista de odio. En ese marco, debemos observar que la extrema derecha habla críticamente acerca de las consecuencias concretas de una globalización con pocos ganadores y muchos perdedores, mientras la izquierda se ha dedicado, sobre todo, a hablar abstractamente de las causas. 

No obstante, éste puede ser nuevamente el momento para la izquierda si sabe conjugar discursivamente consecuencias y causas. Hay un histórico sentido de separación de los pueblos frente a las clases dominantes que debe ser activado en una lógica anti-capitalista. Amplios sectores del pueblo no están dispuestos a aceptar el clasismo, el racismo y el machismo, ese rechazo cohesiona y la re-politización de lo social abre espacios discursivos para poner lo estructural en el centro de la agenda. 
Para ello decirse, rafirmarse y mostrarse de izquierda es hoy urgente. No olvidemos lo que Gramsci nos enseña: si los sectores dominados no cuentan con una discursividad propia, construirán su identidad a partir del discurso dominante. Ahí está hoy una de nuestras tareas en el marco de la batalla comunicacional.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251085

Iv. Cuestionemos la restricción al macrismo de la estrategia electoral de desviar el debate sobre los verdaderos problemas y enfocar la seguridad descontextualizada de su origen.

DEMAGOGIA PUNITIVA

Para Cristina, bajar la edad de imputabilidad “es adecuarse a los tiempos que corren”

No es noticia. Si la mayoría de edad se bajó de 21 a 18 años, bajar la edad de imputabilidad a 14 es un “debate superado”, dijo en 2011. Scioli, obviamente, pedía llevar la propuesta a fondo.

@saturnetroc
Jueves 5 de enero de 2017 
Las siguientes definiciones no las hizo Mauricio Macri ni su ministro de Justicia Germán Garavano. Tampoco Sergio Massa ni su “especialista” en seguridad Graciela Camaño. Es más, no son definiciones realizadas por estas horas, donde el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad a 14 años se reavivó tras un par de hechos violentos protagonizados por adolescentes.
A fines de enero de 2011, en el último año de su primer mandato, la presidente Cristina Fernández de Kirchner realizó un acto en Florencio Varela (uno de los distritos más pobres del conurbano bonaerense y con mayor densidad de juventud “ni-ni”). Mientras firmaba un convenio para construir el edificio de la Universidad Arturo Jauretche, la presidente aprovechó para justificar su proyecto de régimen penal juvenil, que incorporaba la baja en la edad de imputabilidad a los 14 años. Y lo hizo con un discurso que a más de uno le pareció justo y necesario.
“Por allí se instalan desde los medios, y tal vez con algún oportunismo electoral, debates que no nos deben enfrentar ni dividir en falsas antinomias o en diferencias que ya son superadas por el tiempo”, dijo Cristina adentrándose en tema.
Y a modo de marco general del debate recordó que hacía ya un año el Parlamento había sancionado “una reducción de la mayoría de edad. Hasta hace muy poco tiempo nuestros jóvenes solamente alcanzaban la mayoría de edad a los 21 años. Hoy la alcanzan a los 18”.
Entonces, yendo al grano, agregó que “ya tiene media sanción por parte del Senado la reducción a 14 años que, en definitiva, es un derecho penal juvenil diferente para darle un marco de protección pero también de adecuación a los tiempos que corren”.
El auditorio, que había concurrido a presenciar un acto referido a la educación, escuchó en silencio sin aplaudir por un largo rato.

Otros “tiempos”

Entonces la presidente siguió explicando. “Por eso, discutir que si 14 o 16 es desviar el problema. Eso lo va a resolver el Parlamento, será 14 o será 16 de acuerdo a los votos. Pero lo importante es que sepamos que esto de la edad es una adecuación de los tiempos, porque los jóvenes de 18 años no son los jóvenes que éramos nosotros a los 18 ni los de 14 son los de 14 de antes”, dijo CFK.
Esa comparación histórica de la presidente no resistía mucho análisis. Ella misma en otras oportunidades había reivindicado a la joven generación de los 70, que ingresaba masivamente a la militancia política (incluso revolucionaria) en plena adolescencia y entregaba su vida a proyectos de transformación social.
Parafreseándola a ella misma, sin dudas esas declaraciones sobre la baja de la edad de imputabilidad no podían considerarse más que como “oportunismo electoral” de cara a los comicios de ese mismo año, que finalmente le darían un nuevo mandato con el 54 % de los votos.

Lógica pura

“No perdamos el tiempo en discusiones que se van a adecuar bien. Pero sinceramente, si hemos hecho una reducción de 21 a 18 años para adquirir la mayoría de edad, hacer una reducción de 16 a 14 parece lógico, es mantener la unidad de criterio sin desgarrarse las vestiduras”, sentenció ante la comunidad educativa de Florencio Varela.
Vale recordar que en 2009 el Senado de la Nación había sancionado una ley de régimen penal juvenil que llevaba la edad mínima para imputación por delitos a 14 años de edad. Esa norma había generado una crisis en el Frente para la Victoria, ya que si bien era impulsada con todo por la entonces jefa de peronismo era resistida por algunos sectores del partido, más identificados con ideas “progresistas”.
No era el caso, obviamente, del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien por entonces doblaba la apuesta y decía que en verdad la baja de la edad de imputabilidad debía ser mayor, incluso hasta los 12 años. “Hay que acelerar algunos debates. En Uruguay, Ecuador, México, Paraguay, la imputabilidad de los menores es a partir de los 12, 13 o 14 años en delitos graves, lo mismo que en Brasil”, decía Scioli.
La media sanción obtenida en el Senado finalmente no consiguió ser votada en Diputados, donde las diferencias internas del FpV se hicieron cada vez más evidentes. Por eso en 2011 Cristina reflotó el tema en Florencio Varela. Y por eso en 2013, oportunismo electoral mediante, el tema de la baja en la edad de imputabilidad fue eje de campaña del propio kirchnerismo. Eran los tiempos de disputa con Segio Massa en la Provincia de Buenos Aires. Y fue allí que el discurso de campaña del candidato kirchnerista Martín Insaurralde se recargó de “seguridad” y punitivismo.

Memoria

Esos debates pueden parecer ahora lejanos, con tanta agua que pasó bajo el puente. Pero que la “mano dura” y propuestas como la baja en edad de imputabilidad le calcen perfectamente a una gestión de derecha como la de Macri y Garavano no debería hacer perder de vista que todos los partidos tradicionales hacen uso de esa demagogia reaccionaria cuando lo necesitan.
Aún Cristina Fernández de Kirchner no tuiteó nada respecto a este tema lanzado por Cambiemos luego de un par de hechos violentos protagonizados por menores de edad. Y posiblemente no lo haga. Pero por las dudas de que en afán opositor se vista de progresista y ponga en cuestión los dichos de Garavano y demás funcionarios macristas, bien vale recordar lo que pensaba, lo que dijo y lo que propuso cuando habitaba la Casa Rosada.

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Para-Cristina-bajar-la-edad-de-imputabilidad-es-adecuarse-a-los-tiempos-que-corren

III. Cuestionemos la restricción al macrismo de la estrategia electoral de desviar el debate sobre los verdaderos problemas y enfocar la seguridad descontextualizada de su origen.

Scioli insiste con la baja de la edad de imputabilidad
El gobernador bonaerense pidió una vez más que se pase de 16 a 14 años de edad.
24 de enero de 2011

Daniel Scioli volvió a insistir con la aprobación de la norma que baja la edad de imputabilidad de los menores, a punto tal de que muchos jueces, dijo, liberan “menores de alta peligrosidad dándole una interpretación a la ley”.

“A mí me parece importante ir adecuando la ley vigente”, señaló el gobernador en pos de “tener un marco jurídico que permita abordar esta problemática”.

Scioli recordó que la norma cuenta con aprobación del Senado y en ese sentido pidió que los diputados se aboquen al tratamiento de la norma.

En declaraciones a Radio 10 dijo que “la Cámara de Senadores ya avanzó en ese sentido y tiene media sanción en esa ley que incluye la baja de la edad de imputabilidad para delitos graves a los menores a 14 años”.

Fuente: http://www.parlamentario.com/noticia-33945.html

II. Cuestionemos la restricción al macrismo de la estrategia electoral de desviar el debate sobre los verdaderos problemas y enfocar la seguridad descontextualizada de su origen.

Construir al enemigo

9 de enero de 2018

Comenzó el año y los primeros anuncios del Gobierno apuntan a una batería de medidas en materia de seguridad. Primero el debate se centró en la compra de pistolas Taser y la expulsión de extranjeros con antecedentes penales. Esta semana la atención estuvo puesta en la baja de la edad de imputabilidad penal a menores de 15 años. Medidas que buscan reforzar la construcción de un enemigo interno, allí en los barrios populares.

Compartimos el texto de Cecilia Solá, publicado en su cuenta de Facebook“Porque son peligrosos esos pibes y pibas sueltos. Sus ojos, casi siempre oscuros, sus piernas flacas, su gorrita sucia, sus voces agudas, su enojo, su soledad y su miedo, son el espejo de un siempre oscuros, sus piernas flacas, su gorrita sucia, sus voces agudas, su enojo, su soledad y su miedo, son el espejo de un fracaso monstruoso, de un genocidio sutil, del odio eterno del opresor que teme que un día el oprimido se levante de su cama de cartón y les prenda fuego. De vez en cuando, los eternos desinformadores, los mercenarios de la palabra y la imagen, te muestran a uno de esos morochitos cruzando a pie un arroyo helado para ir a la escuela o recibiendo la bandera en patas, y los Raúles, las Irmas y los Ernestos aplauden, emocionados, confirmando que “‘el que quiere , puede” y el que no quiere, que marche preso.”

Doña Irma está indignada. Ella no lo votó para esto, ella lo votó para que saque los vagos, las que se embarazan por un plan y los piqueteros, no para que le suban la luz de 300 a 3000, y que, encima, los negros esos sigan cortando las calles. Ernesto también está furioso. Nunca le dijeron que con estas nuevas medidas lo iban a echar del trabajo que tenía hacía dieciocho años, y lo iban a mandar a producir cerveza artesanal. Si él no sabe un carajo de cerveza artesanal. La seño Ali está enojada, pero está más preocupada que enojada. Ella lo votó, harta de “la yegua” que dijo que los docentes son unos vagos y que se quejan de llenos, pero no se imaginó que cerrarían tres cursos y se quedaría sin la mitad de sus horas, justo cuando le suben la cuota del plan Vivienda.
Y Raúl, el verdulero, que no lo votó ni a este ni al otro, porque son todos iguales, y fue y votó en blanco, sin pensar que tendría que cerrar el mercadito y encima a su mamá no le dan más los remedios de PAMI y su mujer ya le dijo que ella no va a pasar necesidades para cuidar a una suegra que nunca la quiso.
Irma, Ernesto, Ali, Raúl y su mujer, y otro montón de gente están decepcionados y enojados, y lo expresan en su face, en la cola del banco, compartiendo cadenas de whatsup y memes.
Y el gobierno los escucha. Los hacedores de campaña, los que reciben un sueldo por escudriñar las redes, los escuchan, hacen estadísticas, se reúnen en “retiros espirituales” y planifican, debaten se preguntan como convencer a Raúl, a Irma, a Ali, de que vuelvan a poner los dedos en la puerta, aún sabiendo que las van a cerrar.
Hay que encontrar un enemigo común, un culpable visible, explotar ese desclase que hace que un pobre que come todos los días odie a otro pobre que come salteado, y que el que trabaja en negro desprecie al que no consigue trabajo.
La solución, por supuesto es el miedo. Ese miedo que te da rabia, y construye odio. Hay que promover el miedo, regar el miedo, alimentar el miedo, cuidar el miedo, como a una planta, para que de sus frutos envenenados, y vender el antídoto a buen precio.
Hoy les toca a los y las pibas. A los de las villas, por supuesto, porque a los del country no los podés tocar, salvo que sean tan bioludos como para filmarse violando a una mina, y entonces, sí, no queda otra que mostrarlos esposados, aunque adentro les expliquen que lo lamentan mucho, pero que mirá la macana que se mandaron.
Los y las villeritas son otra historia. Son retobados, mal hablados, usan gorrita, tiran cascotes, afanan celulares que desean porque ya entendieron que “tanto tienes tanto vales”, no van a la escuela porque no les gusta estudiar, aunque nadie dice que para estudiar necesitás insumos como zapatillas y pilcha que no salga del container de la basura, y, hasta de vez en cuando, salen “calzados” a afanar y matan a alguien, cosa que la tele pueda repetirlo mil y diez mil veces, al punto que parezca que no fue un solo hecho, sino mil y diez mil.
Y forjado el enemigo, instalado el miedo que genera odio, construido el encuadre necesario, aparecer prometiendo la solución imprescindible. Matarlos con Chocobar. Lincharlos Encerrarlos para siempre, lejos de los mercaditos que se están fundiendo, de las escuelas que se están cerrando, de los remedios negados, de los que todavía comen todos los días y sostienen que a ellos nadie les regaló nada, y que no tienen nada que ver con esas infancias robadas, negadas, abusadas, hambreadas.
Porque son peligrosos esos pibes y pibas sueltos. Sus ojos, casi siempre oscuros, sus piernas flacas, su gorrita sucia, sus voces agudas, su enojo, su soledad y su miedo, son el espejo de un fracaso monstruoso, de un genocidio sutil, del odio eterno del opresor que teme que un día el oprimido se levante de su cama de cartón y les prenda fuego. De vez en cuando, los eternos desinformadores, los mercenarios de la palabra y la imagen, te muestran a uno de esos morochitos cruzando a pie un arroyo helado para ir a la escuela o recibiendo la bandera en patas, y los Raúles, las Irmas y los Ernestos aplauden, emocionados, confirmando que “‘el que quiere , puede” y el que no quiere, que marche preso. A los 14, a los 15, a los 17, que marche preso, así no tenemos que verlo y sentirnos incómodos ante la voz que muy dentro de nuestra cabeza nos grita que ayudamos a ponerlos donde están.

Más Noticias

Fuente: https://www.anred.org/?p=108975

I. Cuestionemos la restricción al macrismo de la estrategia electoral de desviar el debate sobre los verdaderos problemas y enfocar la seguridad descontextualizada de su origen.

Baja de la imputabilidad, xenofobia y
mayor represión como argumentos electorales
9 de enero de 2018

Por Rubén Armendáriz (Rebelión)


El Gobierno argentino anunció que en febrero enviará al Congreso un proyecto de ley para bajar la edad de imputabilidad a los 15 años, en un texto más moderado que el que proponía el ala más dura encabezada por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, que sostenía que la edad de imputabilidad debía fijarse en los 14 años de edad, en lugar de los 16 que rige en la legislación vigente.
No hay que olvidar que 2019 es, en Argentina, un año electoral, en el que el gobierno neoconservador de Mauricio Macri, en el tope de su impopularidad y carente de noticias positivas en materia económica y social y mientras ensaya fórmulas políticas con el calendario de los comicios para sacar el mejor provecho, insiste en difundir más medidas de “mano dura” y represión, en un discurso que espera réditos en parte del electorado.
El proyecto contempla que la pena de prisión máxima para adolescentes mayores a 15 y menores de 18 sea de 15 años. La decisión del Gobierno para reimpulsar un proyecto que se encuentra "dormido" -desde 2017, cuando lo propuso el ministro de Justicia Germán Garavano- se debió a la repercusión neutra que tuvo en la opinión pública la iniciativa de la Ciudad de Buenos Aires de incorporar pistolas Taser en aeropuertos y trenes. Para Bullrich, se trata de “trabajar para impedir que ese chico avance en la carrera delictual”.
En Argentina, la mayoría de los chicos que permanecen privados de la libertad es por delitos menores "contra la propiedad" y no por delitos graves. Según un relevamiento realizado con Unicef en 2015, había 82 menores de 16 años privados de su libertad (el 6,3%), otros 789 entre 16 y 17 años (60,5%), para un total de 871 sumando ambas edades.
El resto eran jóvenes que hoy tienen más de 18 años, pero que cometieron sus infracciones siendo menores. La suma total de jóvenes privados de libertad era de mil 305. Según Unicef, bajar la edad de imputabilidad "no suma" y sólo conduciría a "llenar con chicos" los institutos de menores.
La moderación del proyecto facilitaría los acuerdos con sectores moderados de la oposición, y permitiría reemplazar lo previsto por ley 22.278 sancionada en plena la dictadura militar. Dirigentes de la oposición manifestaron inmediatamente su repudio. El diputado Leonardo Grosso calificó a Bullrich como "bruta, fascista e ignorante". "No sorprende que pretenda construir un discurso y perfil similar al de Jair Bolsonaro. Las principales cualidades ya las posee".
Según los relevamiento de la Universidad Católica y UNICEF, el 51,7% de los menores de 17 años son pobres, el 40, 2% nunca leyeron un libro, el 22% comparte el colchón para dormir y el 17% nunca festejó su cumpleaños. ¿La única respuesta que propone Macri y Bullrich es mandarlos a la cárcel?", agregó el joven legislador.
Para el legislador izquierdista Gabriel Solano la iniciativa busca "reforzar la represión" como respuesta a la crisis" económica. "Después del nuevo protocolo para el uso de armas de fuego y la compra de pistolas Taser (dispara proyectiles que administran una descarga eléctrica a través de un cable, considerada como elemento de tortura por organismos humanitarios), ahora el gobierno vuelve con la baja de la edad de imputabilidad. Los gobiernos en crisis refuerzan la represión", aseguró.
El defensor del Pueblo adjunto de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriel Fucks, sostuvo que la utilización de las 300 pistolas Taser por las fuerzas de seguridad "viene a sumarse al polémico reglamento del Ministerio de Seguridad, que busca convalidar prácticas policiales contrarias a los estándares y acuerdos internacionales, como lo es el disparo intimidatorio, o el uso de la fuerza letal contra una persona que huye".
El proyecto
La iniciativa macrista contemplaría un criterio de escalas por edad: a los 15 años, los adolescentes serán imputables únicamente por delitos considerados graves, como homicidios, violaciones, lesiones gravísimas, secuestros extorsivos y robos con armas de fuego.
Entre los 16 y los 18 años, serán imputables siempre que no se trate de un delito cuya pena máxima de prisión es igual o menor a tres años; y podrán ir a la cárcel cuando cometieran un hecho reprimido en el Código Penal con una pena máxima igual o mayor a diez años.
En el caso de los menores de 15 años (inimputables) que cometan delitos reprimidos con penas de hasta 10 por el Código Penal, el proyecto contempla un programa de asistencia a través de la intervención de equipos multidisciplinarios (integrados por médicos, psicólogos, psicopedagogos, docentes, especialistas en adicciones y trabajadores sociales) para acompañar a los niños y evitar que desarrollen una “carrera delictiva”.
El delito juvenil es insignificante en términos estadísticos. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich dijo que es el 7%, lo que demuestra que no es el principal problema para pensar la inseguridad en el país
Para la abogada Karina Valobras, del servicio jurídico gratuito en la villa de emergencia del Bajo Flores, en Buenos Aires, señaló que el oficialismo insiste con bajar la edad de imputabilidad, cuando esa posibilidad ya lo permite la ley actual. “Hoy la ley dice que entre los 16 y los 18 años un adolescente es punible y se le puede imputar un delito. Por debajo de los 16, no son punibles, sin embargo la ley le permite al juez adoptar medidas.
Ese "sin embargo" es muy arbitrario, porque depende de un juez”.
Valobras recordó a la Agencia Paco Urondo que la inmensa cantidad de los adultos privados de libertad pasaron por el sistema penal de menores, lo que demuestra que el sistema no funciona para resolver la inseguridad, sino todo lo contrario.
“Está estudiado: si se trata a una persona como delincuente desde muy chica lo que se produce es la reproducción de una lógica a través de la estigmatización, y finalmente esa persona va a ser un delincuente. Por eso, ese contacto temprano con el sistema penal no es recomendado por la criminología a nivel internacional, porque reproduce una conducta que uno pretende eliminar. Estos son algunos de los motivos para rechazar la iniciativa oficial”, añadió.
Xenofobia
Bullrich anunció otro proyecto para agilizar la deportación de extranjeros que cometan delitos en la Argentina y adelantó que, aún antes de esa norma, Migraciones ya “ha construido un listado de personas impedidas de estar en el país” y eso es apenas “parte de un programa más extenso que será llevado al Parlamento”.
Inflexible con niños, niñas y adolescentes en conflicto con la ley y con los extranjeros. Bullrich quiere capitalizar votos para el sector más duro del Gobierno en materia represiva quizá en su ilusión de llegar a ser candidata a la vicepresidencia o a alguna gobernación, mientras respalda y promueve el gatillo fácil de las fuerzas de seguridad, y arremete contra los jueces “garantistas”, no complacientes con los designios del gobierno.
Otro frente es la represión de la protesta social cuando no alcanza con la contención que dan los subsidios y los planes sociales, antes cuestionados y denostados y ahora utilizados por sus antiguos detractores como parapeto frente a las consecuencias de la debacle económica, señala el analista Washington Uranga.
Bullrich enarbola la consigna de que la seguridad se soluciona con más represión y medidas punitivas, a sabiendas de que ese discurso es placentero a los oídos de una parte de los votantes argentinos que incluso aplauden los avances en la misma materia que Bolsonaro viene haciendo en Brasil aún desde antes de asumir el gobierno, añade.

Sin dudas, el discurso sobre la seguridad –basado en el imaginario colectivo formado desde los medios hegemónicos y oficiales de comunicación- es parte de la estrategia electoral del macrismo, lo que significa descartar paralelamente cualquier discusión sobre la crisis económica, la inflación, la caída del empleo, el cierre de industrias y el aumento de la pobreza. También es la forma de aislar el debate de la seguridad como si se tratara de una cuestión en sí misma, sin ninguna vinculación con el contexto que la genera.

Sin nada positivo que publicitar, el oficialismo hace de la seguridad el eje central de la campaña electoral, con el discurso bélico punitivista en la materia anunciando “éxitos” en la “lucha contra el narcotráfico” que son desmentidos hasta por la legisladora oficialista Elisa Carrió.
Rubén Armendáriz. Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251108

sábado, 22 de diciembre de 2018

"Hacemos un enérgico llamado a todxs nuestroxs hermanos a apoyar y a no claudicar en la legítima lucha de nuestro pueblo nación mapuche, a estar firme al lado de nuestras familias que hoy sufren los embates del Estado chileno y de sus aparatos de seguridad. Exigimos la libertad de nuetrxs presos políticos y no permitiremos ningún atropello más en contra de nuestra infancia… hoy es el momento de levantar nuestro voz y gritar libertad y autonomía para nuestro pueblo, el Estado chileno ha perdido validez hasta entre su propia gente. Saludamos y solidarizamos además con todo el pueblo pobre que sufre el atropello y la persecución política, por el solo hecho de luchar".

Nación Mapuche. Comunidades anuncian recuperación y toma de posesión de tierras aledañas al lago Lleu Lleu

Resumen Latinoamericano / 21 de diciembre de 2018 / Mapuexpress
Mediante un comunicado, 11 comunidades mapuche ribereñas del lago Lleu Lleu anunciaron la “toma de posesión” de tierras durante la jornada de este miércoles. En el documento expresaron que iniciaron “el proceso de recuperación y toma de posesión de nuestras tierras ancestrales que legítimamente nos pertenecen”.
“El objetivo de esta recuperación es proteger nuestro lago Lleu Lleu en todos sus ámbitos -espiritual, cultural y medioambiental- y poder decidir autónomamente cuál es el modelo de desarrollo que queremos, en pos del bienestar de nuestra gente en comunión con nuestra Ñuke mapu”, continúa el comunicado.
Comunicado público Las comunidades ribereñas del lago Lleu-Lleu comunicamos a la opinión pública nacional e internacional que este miércoles 19 de diciembre del 2018 lo siguiente: A partir de la instalación del Estado chileno (proceso de pacificación 1870) el que solo ha traído miseria y sufrimiento para nuestra gente, donde además desde la instalación del proceso de dictadura (el que aún está vigente, debido a que nos sigue rigiendo la constitución del 80) el cual fue y es extremadamente violento para con nuestrxs hermanxs, en donde sistemáticamente el Estado a través de sus policías ha azuzado y perseguido, encarcelándonos y obligándonos a vivir dependiendo de sus políticas subsidiarias queriéndonos controlar hasta el modo de vida que nuestra gente debe seguir, dividiéndonos, transformándonos en consumistas e individualistas para mantenernos bajo su control de vida capitalista… hoy, decimos, con fuerza y unidad ¡BASTA!
Como consecuencia de lo anterior, declaramos lo siguiente:
Kiñe: 11 comunidades aledañas al lago Lleu Lleu han iniciado el proceso de recuperación y toma de posesión de nuestras tierras ancestrales que legítimamente nos pertenecen.
Epu El objetivo de esta recuperación es proteger nuestro lago Lleu Lleu en todos sus ámbitos; espiritual, cultural, medioambiental y poder decidir autónomamente cuál es el modelo de desarrollo que queremos, en pos del bienestar de nuestra gente en comunión con nuestra Ñuke mapu
Kula: Hoy hemos logrado autoconvocarnos de manera transversal, somos más de 500 hermanxs ( Papay, chachay, wechekeche, picheke, peñis, lamuen y wenuy) que hemos hecho ocupación del fundo Choke, para iniciar el proceso de repoblamiento de toda la ribera de nuestro lago Lleu Lleu, sacando a las fuerzas represivas del Estado en conjunto con cualquier atisbo de dominio empresarial – forestal.
Meli: Haciendo uso de nuestro legítimo derecho a decidir autónomamente respecto del qué hacer con la madera que se encuentra en nuestras tierras usurpadas, declaramos que no aportaremos a que se activen los seguros de las empresas forestales, por tanto no quemaremos las plantaciones, sino que las eliminaremos de modo que sirvan para la construcción de puentes, estacas, viviendas, muebles y cualquier otro subproducto que necesitemos para avanzar en re- habitar nuestro territorio usurpado. Además, declaramos que el objetivo es cambiar el modelo productivo, de silvícola a uno acorde con nuestro modo de vivir antiguo, desarrollando la agricultura, ganadería, apicultura, volver a ver renacer nuestros bosques que nos dotaban del lawen y frutos silvestres, hacer renacer nuestras quebradas para que el agua vuelva a nacer y a bajar desde la cordillera de Nahuelbuta, para así alimentar el equilibrio natural de nuestro lago.
Kechu: Los deslindes naturales por los cuales se regían nuestros antiguos son: fundo Becker por el norte, por el sur, el río Pallaco, por el oeste, la ribera del lago y por el este hasta Charrocura, totalizando 20.000 hectáreas en proceso de recuperación, donde reconstruiremos nuestros lob, respetando así, los procesos de resistencia que se han llevado a cabo durante estos años en nuestro territorio ancestral.
Kayu: Hacemos un enérgico llamado a todxs nuestroxs hermanos a apoyar y a no claudicar en la legítima lucha de nuestro pueblo nación mapuche, a estar firme al lado de nuestras familias que hoy sufren los embates del Estado chileno y de sus aparatos de seguridad. Exigimos la libertad de nuetrxs presos políticos y no permitiremos ningún atropello más en contra de nuestra infancia… hoy es el momento de levantar nuestro voz y gritar libertad y autonomía para nuestro pueblo, el Estado chileno ha perdido validez hasta entre su propia gente. Saludamos y solidarizamos además con todo el pueblo pobre que sufre el atropello y la persecución política, por el solo hecho de luchar.
Regle: Las comunidades exigimos el retiro inmediato de las forestales de nuestros territorios y de los aparatos represivos que solo cuidan los intereses del capital, nacional e internacional, colocándole precio y transando los mal llamados “recursos” naturales, los que son parte fundamental de nuestra cosmovisión y del modo de vida que desde tiempos remotos han sido tallados en nuestra memoria, los que seguramente volverán a renacer en cada una de las gotas de sudor que caerán producto de nuestro trabajo mancomunado en nuestra Ñuke y en cada conversación al lado del fuego eternizado de nuestras rucas.
Pura: Por último, declaramos que no permitiremos la intromisión de ningún aparato del Estado chileno, ni de ningún organismo que lo represente. Asumiremos nuestro destino a lo mapuche, tal cual nos enseñaron nuetrxs kuivikeche.
Amulepe taiñ weichan
Comunidades Venancio Ñeguey, sector choke / Juan Huichalao Porma, Choke, / Esteban Yevilao, Choke/ Lorenzo Lepin Millahual, Rankilwe Chico/ Jose Lincopan Lepuman, Rankilwe Grande/ Francisco Millabur Cau cau, Rankilwe Grande/ Lorenzo neculqueo, sector Txanakepe/ Humberto Millahual, Mikiwe/ Lorenzo Pilquiman, Mikiwe/ Salto Lorcura, sector Lorcura/Segundo yevilao, Rankilwe Chico/

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/12/21/nacion-mapuche-comunidades-anuncian-recuperacion-y-toma-de-posesion-de-tierras-aledanas-al-lago-lleu-lleu/

"Seguiremos acompañando a nuestro Peñi/Lamien Lonko sumando la fuerza de antiguos Lonkos, Weichafes, Conas y Tokis. Renaciendo en cada Lof de todo el WallMapu. Y resistiendo el avance de forestales, hidroeléctricas, mineras y petroleras que atentan en nuestros territorios".

Pu Lof Resistencia Cushamen: “se demostró que las leyes defienden los intereses de empresas y gobiernos entreguistas”

Difundimos ccomunicado:
18 de diciembre de 2018
Comunicado público
Pu Lof Resistencia, Cushamen, Curra Mapu, Puel Futa Willi Mapu.
A la Gloriosa Nación Mapuche. A la Sociedad consciente en gral.
Marimari Pu Lonko, pu Machi, pu Pillan Cushe, pu Cona, pu Weychafe, pu Peñi ka pu Lamien:
Desde Pu Lof Resistencia Cushamen repudiamos a los estados argentino y chileno, como a los jueces Guido Otranto, Gustavo Villanueva, Carlos Flores, Hector Hinojosa y Guillermo Olate por ser cómplices y mano ejecutora de la criminalización, persecución,judicialización y muerte de nuestro Pueblo Nación Mapuche.
Una vez más se ha demostrado que las leyes están hechas para defender los intereses de empresas y gobiernos entreguistas de la tierra.
El Pueblo Mapuche se ha convertido en una amenaza a estos intereses. Por eso nos matan: Alex Lemun, Matias Catrileo, Macarena Valdez, Rafael Nahuel, Camilo Catrillanca. Por mencionar algunos de los hermanos asesinados en los últimos diez años en todo el Wall Mapu que suman más de treinta.
Por eso se llevan adelante Juicios que no dejan de ser simples circos mediáticos para entretener y alimentar la ignorancia, los prejuicios y el odio racial. En el caso del Lonko Facundo Jones Huala, el desarrollo del juicio debió tener como resultado una Absolución por lo siguiente:
– Falta de contundencia de pruebas.
– Irregularidades en obtención de la información.
– Filtración de antecedentes desde la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) hacia otras instituciones del estado.
– Irregularidades en el levantamiento de pruebas, donde incluso se pudo demostrar a través de fotografías que algunas especies no estaban en el lugar donde habían sido levantadas.
– Testimonios cargados de prejuicios ideológicos.
– Incluso mismos peritos psicológicos y de la PDI señalaron que se trataba de ” un grupo organizado que desarrollaba delitos con motivaciones políticas. Olvidando que los “delitos políticos” no son extraditables.
– Como también llama la atención la declaración del estado argentino ante la consulta de las Naciones Unidas respecto de la extradición donde textualmente habla de las presiones políticas llevadas a cabo por los gobiernos de Michelle Bachellet y Sebastián Piñera.
Bajo todas estas irregularidades groseras, que infringen todos los casos del debido proceso fue condenado nuestra máxima autoridad Política, Filosófica y Espiritual. Un veredicto que no valora adecuadamente las pruebas, que da cuenta de un quiebre en la independencia del poder judicial, fruto de las presiones realizadas por el poder político.
Este viernes 21 de diciembre a las 13 hs. en el Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia (Av. francia 2866) se conocerá la sentencia mentirosa que intentará doblegar la dignidad del Lonko Facundo Jones Huala. Sin saber de su impecable moral, compromiso y amor hacia su Pueblo Nación Mapuche.Nada hará detener la Defensa del Territorio. Ni la carcel ni las balas.
Seguiremos acompañando a nuestro Peñi/Lamien Lonko sumando la fuerza de antiguos Lonkos, Weichafes, Conas y Tokis. Renaciendo en cada Lof de todo el WallMapu. Y resistiendo el avance de forestales, hidroeléctricas, mineras y petroleras que atentan en nuestros territorios.
Agradecemos el apoyo y acompañamiento de innumerables Lof de Puel Mapu y Ngulu Mapu, a Hermanos de otros pueblos Originarios de Perú, Bolivia, Guatemala, Chiapas, etc. De Organizaciones Sociales, Populares , de Derechos Humanos, Anarquistas, Estudiantes, Trabajadores, Gremios.
De medios de Comunicación Alternativos, Nacionales e Internacionales que incondicionalmente acompañan la lucha del Pueblo Mapuche.
Basta de Criminalizar al Pueblo Mapuche.
Libertad al Lonko Facundo Jones Huala.
Libertad a todos los Presos Políticos Mapuche.
Cese de Criminalización de Fausto Jones Huala y Lautaro Gonzalez.Justicia por Rafael Nahuel Yem.
Justicia por todos los Peñi y Lamien asesinados por estos estados.
Santiago Maldonado Presente.
Wewuaiñ taiñ wueichan!!!
Marichiweu MarichiweuPeukallal.
*Pu Lof Resistencia Cushamen*

Fuente: http://www.anred.org/?comunicado=pu-lof-resistencia-cushamen-se-demostro-que-las-leyes-defienden-los-intereses-de-empresas-y-gobiernos-entreguistas