miércoles, 19 de febrero de 2020

Subrayemos "que la Agricultura 4.0 viene a acelerar el proceso de un campo sin gente, algo que comenzó en en este país hace tiempo. Brasil y Argentina son los países de punta en el cultivo extensivo de soja, y han ido desplazando a la agricultura convencional y a la campesina. Las comunidades avizoran que se va a acelerar la desaparición de empleos y tareas en el campo".

Nuevo asalto tecnológico 

a la agricultura

17 febrero 2020

En noviembre de 2019 nos reunimos en México los y las integrantes de la Red de Evaluación Social de Tecnologías en América Latina, Red TECLA, a celebrar nuestra tercera asamblea y compartir en público reflexiones críticas sobre las tendencias tecnológicas, en el seminario internacional Navegar la tormenta digital. 5G, blockchain y otras perturbaciones. Los textos de esta sección se presentaron en dicha reunión, y ahora los compartimos como parte de nuestra discusión continua, pues varias y varios integrantes de la Red TECLA son a la vez integrantes de la Alianza Biodiversidad.

Agricultura 4.0, insostenible

Por Verónica Villa (Grupo ETC)
A fin de 2019, el Grupo ETC-México presentó La insostenible Agricultura 4.0 —digitalización y poder corporativo en la cadena alimentaria. Hablamos con decenas de estudiantes de agronomía, profesores, sembradores y representantes de organizaciones afectadas por la industrialización agrícola en Jalisco, entidad que se promueve internacionalmente como “el gigante agroalimentario de México”.
La insostenible Agricultura 4.0 es la versión en castellano de Blocking the Chain, documento investigado y escrito por Pat Mooney, fundador del Grupo ETC. “Bloquear la cadena (industrial de producción de alimentos)” sería su traducción más directa pero quisimos hacer explícito que se enfoca en lo que hoy llaman “Agricultura 4.0”, la convergencia de nuevas tecnologías robóticas, ciber-financieras o genómicas susceptibles de usarse para la producción agrícola industrial. Quieren hacernos creer en una agricultura de generación 4, ultra automatizada y súper sustentable.
Son tres sus componentes:
1. Hardware o maquinaria. Para la siembra, cuidados y cosecha de cultivos, de tractores a drones, polvo inteligente, sensores incorporados a robots en campo. Para el océano, cercas eléctricas y jaulas movibles para criar y capturar especies, entre otros ejemplos. Todo conectado a satélites y bases de datos sobre clima, condiciones de los suelos, historia de los cultivos y su propiedad intelectual.
2. Software o interfaz entre datos masivos y biociencias. Técnicas de edición genética, series o “patrones” numéricos [algoritmos] que permiten aprovechar la información digital de secuencias genómicas y encontrar tendencias comercialmente atractivas (un compuesto botánico de alto costo en el mercado o las características genéticas deseables para insertar en cultivos comerciales), manipulaciones genéticas en ganado y peces para potenciar su rendimiento.
3. Tecnologías financieras. Que facilitan la ejecución de los contratos de compra y venta, la especulación con futuros, la transferencia de valores, la vigilancia y sujeción de quien trabaje a las condiciones de los contratos electrónicos.
Los componentes de la Agricultura 4.0 son muy nuevos. Que tengamos muy poca información sobre ello ya representa un enorme problema, pero algo tal vez de mayor alarma es que no se han creado regulaciones que puedan evitar el abuso de las máquinas (muchas diseñadas en su origen como armas de guerra), el robo de recursos genéticos, la liberación de organismos que pueden extinguir especies completas o la especulación con las cosechas y el trabajo de agricultores, pescadores, u operadores de las empresas. La “legalidad electrónica” se auto-ejecuta en el universo cibernético de los negocios. Éste sería el escenario de ensueño de la Agricultura 4.0.
Si para que funcione esta insostenible agricultura tiene que exacerbar la extracción de recursos (en aras de conectividad absoluta) y anular la iniciativa humana (sometiendo todo a las decisiones algorítmicas más convenientes para el mercado mundial), entonces su modelo ideal acarrea consecuencias terribles para las comunidades y redes que ya alimentan al mundo; su modelo imperfecto puede ser aún más escabroso y destructor.
Los mayores comerciantes y procesadores de materias primas creen que pueden reducir los costos de transacción entre 20% y 40% utilizando cadenas de bloques (blockchains), para librarse de las burocracias domésticas y los servicios de contadores, abogados y otros operadores, pero como los registros en estas plataformas de datos masivos son anónimos, cárteles de la droga, traficantes de personas y distribuidores de armas por igual pueden usarlos para cortar sus costos administrativos.
En los diálogos con organizaciones escuchamos reiteradas críticas a la propuesta de la Agricultura 4.0. Aquí una muestra.
Los campesinos no podrán tener opinión, participación o control sobre una tecnología diseñada por aplicaciones programadas según las tendencias interesantes para los agronegocios y no para las redes campesinas o los agricultores más pequeños.
Una agricultura robotizada nunca podrá entablar diálogo o resolver las diferencias entre empresas y comunidades. Los drones servirán para espiar y obtener información que tal vez las comunidades no quieran dar sobre su biota, sus formas de relacionarse con la naturaleza y sus planes para enfrentar los retos a la supervivencia.
El hecho de colocar por encima de las comunidades de carne y hueso el quehacer de los robots disloca totalmente la voz de los pueblos sobre su relación con la naturaleza. Así se obvian los consensos duramente trabajados en asambleas sobre qué hacer con tal o cual parte del territorio, de lo que hay en él, o cómo intercambiar los productos de sus trabajos.
Si agricultores asumen elementos de la Agricultura 4.0, como las máquinas muy sofisticadas, ¿podrán adaptarlas a sus necesidades, o las máquinas tienen su “propia agenda” (la de las empresas que las diseñaron)?
Ya existe en Estados Unidos un movimiento de agricultores contra los tractores automatizados, “por el derecho a reparar”, pues quieren poder modificar el equipo que adquieren a costos muy altos. En un caso extremo de la anulación de la autonomía laboral, intelectual, creativa de los agricultores no se permite acceder al hardware o el software de las máquinas, ni logran comunicarse con el agente de ventas de la compañía que puede estar en cualquier lugar del mundo, lejos de las parcelas. Pero el movimiento ya comenzó a intervenir digitalmentesus propios tractores y a organizar foros de software libre para enfrentar el problema.
¿Cómo puede traer beneficios la generalización de una Agricultura 4.0 controlada por las mismas empresas que se han fusionado en oligopolios, y de las que todo mundo tenemos quejas? Bayer-Monsanto, Syngenta, BASF, Shell, John Deere y Nestlé, por mencionar sólo algunas.
¿Cómo confiar en quienes impulsan la Agricultura 4.0? A muchas organizaciones no les interesa siquiera conocer qué propone, pues prevalece el resentimiento hacia las empresas abusivas de siempre, que aunque dicen promover una agricultura eficaz y limpia siguen envenenando el agua, destruyendo los suelos, fumigando a los pueblos y contaminando los cultivos nativos, además de cabildear para poner a su modo las leyes nacionales.
Agricultores en San Louis Missouri, (hogar de Monsanto) se preguntan cómo es posible que de pronto haya un sistema que lucre con todos los datos que sus territorios, cultivos y saberes producen, pasando por alto que esa información y esas formas de relacionarse con la naturaleza son trabajo colectivo a lo largo de miles de años de habitar sus territorios. Para la gente que trabaja el campo es difícil creer que una corporación que vende herbicidas esté dispuesta a vender cada vez menos cantidad de su producto bajo el supuesto de que las maquinarias de la Agricultura 4.0 sabrán exactamente cuánto aplicar y no habrá desperdicios.
La supuesta eficiencia y sustentabilidad de la Agricultura 4.0 queda en entredicho desde el momento en que es inconmensurable la materia prima que necesita sacarse de la tierra para construir laboratorios, computadoras y robots; los kilómetros de cables y enormes enfriadoras de las centrales donde se alojan los descomunales procesadores de “datos masivos” [big data], junto con los satélites lanzados a la órbita terrestre. No existe modo de compensar el insumo energético y de recursos de la Agricultura 4.0 y otros desarrollos tecnológicos que presumen sustentabilidad, eficacia e “invisibilidad”.
La Agricultura 4.0 necesita una base de agricultura industrial de generación previa, y consolidar estructuras y prácticas que le permitan dar el salto. ¿Qué tan realista o deseable es eso en Mesoamérica, África, el Caribe, o la extensa zona campesina de Asia? ¿Cómo y por qué va a instalarse la Agricultura 4.0 con su requerimiento de total conectividad cuando existen en incontables áreas del mundo problemas relativos a la propiedad de la tierra, corrupción de las autoridades, falta de servicios e infraestructura básicos, prácticas no formales de producción y circulación de los bienes?
¿Y si presenta fallas el satélite que gobierna la convergencia entre máquinas, datos y valores? ¿Cuánto se estará mermando el milenario saber agrícola en aras de capacitar a las nuevas generaciones en el manejo de autómatas que desempeñen las labores del campo? La Agricultura 4.0 promueve la extinción de los agricultores. La erosión de los saberes sobre la naturaleza ocurre velozmente: en esta época, el desarrollo técnico equivale directamente a la producción de ignorancia.
“En lugares como Mesoamérica, y en los infinitos centros campesinos del planeta” —dijo Ana de Ita del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano—, “la Agricultura 4.0 se va a enfrentar a la terquedad y resistencia de campesinos e indígenas por cultivar su tierra en laderas, en nichos ecológicos tan pequeños que no aceptan fórmulas de fertilizantes y plaguicidas estándar, con infinita diversidad en sus sistemas productivos, y mano de obra familiar que no labora por un pago sino por la supervivencia comunitaria, y que se negará a ser remplazada por robots”.
Todos los problemas  relativos a las tecnologías más avanzadas de comunicación e información (espionaje, manipulación de tendencias, control del disenso, pérdida de autonomía e iniciativa, vulnerabilidad por extrema dependencia de entes centralizados sea un satélite, una central eléctrica o un módem casero; consumo insaciable de energía), todos estos problemas se trasladan al ámbito rural y en especial al sostenimiento de los sistemas alimentarios.
Cuando presentamos La insostenible Agricultura 4.0 en Jalisco, el investigador Humberto González dijo: “los avances tecnológicos no se detienen, todos los días hay noticias espectaculares al respecto, pero el hambre sigue, la miseria sigue, y los informáticos y los biotecnólogos se sienten dioses. La resistencia a la Agricultura 4.0 vendrá de los lugares que hacen el tejido minucioso de los saberes y acciones locales que son incontrolables por el robot, aquello que responde con inteligencia creativa ante cada problema”.
La sustentabilidad de las nuevas tecnologías es muy cuestionable, tanto si nos fijamos en su modelo ideal como si lo traducimos a las duras circunstancias reales en nuestros espacios latinoamericanos. 

La Agricultura 4.0 en Argentina y la aceleración de un campo sin gente

Por César Marchesino
Una importante preocupación entre comunidades campesinas en Argentina y algunos ingenieros agrónomos que trabajan con ellas, es que la Agricultura 4.0 viene a acelerar el proceso de un campo sin gente, algo que comenzó en en este país hace tiempo. Brasil y Argentina son los países de punta en el cultivo extensivo de soja, y han ido desplazando a la agricultura convencional y a la campesina. Las comunidades avizoran que se va a acelerar la desaparición de empleos y tareas en el campo.



Hay algunos datos recientes. El Censo Nacional Agrícola (CNA) de 2018 revela que hay una pérdida del 25.5% de las Explotaciones Agropecuarias de Producción (EAP) respecto al CNA de 2002, y en relación al CNA de 1988, la pérdida es del 41.5 %, una cifra alarmante.
Algunas unidades de producción (EAP) revelan una mayor concentración de hectáreas. El 1.08% de las EAP tiene el 36.4 % de la propiedad de la tierra (entre 10 mil y 20 mil hectáreas), mientras que el 54.62% tienen menos del 2.25% de la propiedad agraria (menos de cien hectáreas). Éste es un claro ejemplo de concentración de la tierra. Otro dato significativo: más de 20% de la superficie se explota bajo arrendamiento, quienes detentaban la tierra originalmente se van a las grandes ciudades y entregan las tierras bajo arrendamiento para la producción. Un dato final: existen más de 31 mil contratistas y prestadores de servicios de maquinaria agrícola. Para el caso de las oleaginosas, el 66.5% de sus superficies son cosechadas por contratistas. Esto significa vaciamiento de las zonas rurales, donde sólo en 45.9% de las EAPs la gente vive cerca de sus cultivos. Hoy existen más de 75 mil viviendas deshabitadas de quienes trabajaron la tierra. El resto de EAP, más del 50%, son explotadas por grandes compañías.
El 6 y 7 de noviembre de 2018 se presentó la Agricultura 4.0 en Argentina, en un gran encuentro titulado Silicon Valley Forum. Participó una de las personas que se perfilaba para ser parte del gabinete en el nuevo gobierno: Gustavo Beliz,1 quien entonces llegó como parte del staff del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y se encargó de introducir y presentar lo que será la Agricultura 4.0 en el país junto con distintos organismos oficiales y representantes de los agronegocios a nivel local. En su intervención se reveló la clara visión del movimiento político que pasa a ser oficialismo desde diciembre de 2019, expresado en un discurso de construcción de una Agricultura 4.0 “con justicia social”, por decirlo de alguna manera. Lo interesante del discurso es el uso de conceptos mediante los cuales se está creando la idea de una gobernanza 4.0, un empleo 4.0, entre otros afines.

Dijo Gustavo Beliz durante el cierre del evento: “El piloto automático no funciona. Son los Estados quienes deben garantizar un reparto equitativo de los dividendos digitales a partir de un nuevo contrato social tecnológico entre trabajadores, empresarios y gobiernos”. Para esta tarea alentó a construir una “justicia algorítmica” que garantice “la vigencia de valores éticos y humanos junto con una mayor eficiencia”, y aseguró que “las ventajas innovativas pueden ser motor del crecimiento si las tecnologías se aplican con sentido ético”. También sugirió “buscar un salto de calidad, reentrenar a los trabajadores antes de automatizarlos” e incluir en los programas de ayuda social “la capacidad tecnológica, al tiempo que se construyen alianzas estratégicas entre los diferentes actores sociales y la academia.”2
Argumentos oficiales a favor de la Agricultura 4.0
 El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) plantea lo siguiente en un documento recién publicado:
“Considerando que el nivel de adopción de la agricultura de precisión se estima entre un 25 y un 30%, el impacto de estas prácticas promovidas desde la red público/privada que coordina el INTA genera un aumento del saldo exportable de unos 650 millones de dólares. Valor que supera 3.3 veces el presupuesto total asignado al INTA.”3
El INTA argumenta que la productividad que vendrá con la Agricultura 4.0 fortalecerá al mismo INTA porque los impuestos que se van a cobrar generarían inversión vinculada al desarrollo del sector agropecuario.
Destaca también el papel de los colegios profesionales y su compromiso explícito con la Agricultura 4.0. Cuando se llevó a cabo el Silicon Valley Forum, la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos hizo una publicación especial en la que expusieron sus argumentos en favor de esta agricultura. Éste discurso corporativo de los técnicos no refleja necesariamente las necesidades de las comunidades y de la agricultura familiar, pues no toman en cuenta la visión campesina.
Otros argumentos similares tienen la idea de que es importante generar estrategias para que Argentina consolide sus sistemas extensivos de producción conviviendo con la agricultura orgánica y celular en contextos donde se plantean modificaciones institucionales para la introducción de la Agricultura 4.0.
Un técnico como Sergio Feingold, ha planteado de un modo casi filosófico: “¿Qué es lo natural y lo artificial? Hemos modificado a las plantas y animales de tal manera que se cuestionan los transgénicos, pero no nos cuestionamos la aplicación de la biotecnología en otros ámbitos como la salud”.4 Feingold hace estos planteamientos para problematizar las fronteras entre lo natural y lo artificial, y desmontar toda la idea de que podemos cuestionar la artificialidad. Otra participación muy preocupante fue la de Dragan Macura, cuando plantea que “el cambio climático es un desafío más y el secreto para enfrentarlo está en el suelo […] Los microbiomas del suelo existen desde siempre, pero ahora se los está diferenciando para poder estudiarlos en detalle”.5 Y es que una de las argumentaciones a favor de esta “nueva agricultura” tiene que ver justamente con esta idea de que las cosas siempre han estado allí, y ahora simplemente lo que estamos haciendo es conocerlas mejor para poder usarlas a nuestro favor.
Los “argumentos” del mercado
Si la gente en el mundo quiere comer más carne entonces es necesario, por ejemplo, desarrollar la tecnología de la carne sintética, nos dice el mercado. (La sustitución de productos animales es una de las vertientes de las nuevas agriculturas.) Si Argentina es una de las principales productoras de carne, también, debido al desarrollo de su industria biotecnológica,nos insisten, tiene la posibilidad de producir carne en laboratorio.6
Las “críticas” de los profesionales
Lo que dicen los técnicos es interesante de analizar. Supuse que harían argumentos relativos a la sustentabilidad, pero lo que dicen tiene que ver con el cuestionamiento de “¿para qué la Agricultura 4.0 si tenemos un montón de técnicas que ya utilizamos y que podrían funcionar igual?”. O bien: “… la revolución 4.0 es una moneda de dos caras. En los próximos cinco años, destruirá 7 millones de profesiones ‘tradicionales’ en los países más avanzados del mundo, y sólo se van a generar 2 millones de puestos nuevos”.
También sostienen argumentos como “la biotecnología y la información darán la posibilidad de diseñar la vida de nuevo”, basados en lo que afirma el pensador israelí Yuval Noah Harari, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén. “Para afrontar los desafíos del siglo XXI estamos obligados a caminar por encima del orden liberal que conocemos y crear algo nuevo. Para ello, necesitamos también parte del orden liberal. Si agarramos el sistema y nos negamos a cambiarlo, no seremos capaces de afrontar los desafíos, especialmente los desafíos de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la biotecnología”, nos indica en su último libro: 21 lecciones para el siglo XXI. Y cuestiona: “¿Qué posibilidades tenemos de no perdernos estas tendencias y crecer?”7 Resulta interesante preguntarse en qué medida estas reflexiones y argumentos establecen algún diálogo con las miradas y saberes de las comunidades campesinas y la agricultura familiar. Ya que en primera instancia parecen ser sólo reflexiones teóricas en manos de técnicos fuera de todo contexto, y desde una pretendida superioridad epistémica.
Agricultura 4.0 en el terreno
¿Qué quiere decir esta agricultura en concreto? ¿y si la consideramos sobre el terreno?
El 35% de las EAPs argentinas tiene acceso a internet, de aquí podríamos predecir que el terreno de las EAPs que usan Agricultura 4.0 es de 35%, sin embargo no es necesario tener acceso a internet para acceder a la tecnología satelital o los drones. Puesto que 35% es una cantidad considerable, si trasladamos ese porcentaje sobre 32 millones 700 mil hectáreas agrícolas (extensivas) de la campaña 2018/19 significan unos 11 millones 440 mil hectáreas.
La tecnología 4.0 en Argentina se utiliza sobre todo en agricultura extensiva (soja, maíz, trigo, girasol, algodón y ahora en el norte de Córdoba hay casos de garbanzo y otros), pero muy poco en producción de frutas u hortalizas; se utiliza casi nada en viñedos de grandes empresas y producciones frutícolas de escala (manzana, ciruela, limón, cereza). Se usa en la producción lechera en tambos de grandes empresas que producen en forma concentrada, de tipo engorde a corral. En Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires hay en total 55 establecimientos en producción bajo techos, y éstos son los únicos que podrían usar 4.0.
En el caso de la ganadería es muy escaso el uso de esta tecnología, son muy pocos los establecimientos de engorde a corral con encierre de más de 10 mil cabezas anuales. Menos de 2% de estos productores pueden usar 4.0. Debe haber unos 400 establecimientos en todo el país, y si bien no se cuenta con datos actualizados, son cerca de 1 millón de cabezas encerradas sobre una faena de 12-13 millones.
Los productores dicen que la Agricultura 4.0 no tiene nada que ver con el sistema de producción agroecológica. Que la 4.0 utiliza tecnología y procesos de producción con muchos productos e insumos químicos. Los pequeños productores la consideran parte del paquete de la agricultura basada en químicos y maquinaria y no creen que eso sea algo que les pueda ayudar. Por el contrario, la perciben como una amenaza para el tipo de producción que ellos tienen. Sin embargo, algo que debe discutirse es el planteamiento de algunos ingenieros agrónomos, que utilizan estas tecnologías, pero dicen estar desarrollando un tipo de Agricultura 4.0 “artesanal”; y generan prestaciones de servicios que pueden incluso prescindir del manejo de “datos masivos” [big data] si lo deciden. Sucede incluso que algunos productores de producción extensiva eligen contratarlos a ellos y no a las grandes empresas. Ésta es una situación que ocurre y es fundamental discutirla de modo amplio y participativo para explorar las limitaciones y alcances de una tecnología como ésta en relación con las comunidades campesinas y la agricultura familiar. 
Notas:
[1] Beliz es secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación desde diciembre de 2019.
[2] https://conexionintal.iadb.org/2018/11/27/267_e_ideas5/ http://www.cpia.org.ar/agropost/201902/nota16.html
[3]  https://inta.gob.ar/sites/default/files/inta-agricultura-y-ganaderia-de-precision-octubre-2018.pdf
[4] Ibid
[5] Ibid
[6]  http://www.elagrario.com/ganaderia-carne-sintetica-oportunidad-o-crisis-para-la-argentina-1378.html
[7] http://www.cpia.org.ar/agropost/201906/nota4.html

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Documentos/Nuevo-asalto-tecnologico-a-la-agricultura

"¡Basta es Basta! advertimos: señor gobernador, los intereses de niños, niñas y adolescentes son considerados superiores por tratados internacionales supraconstitucionales”.

Cortarle las piernas 

al gigante agroindustrial

14 febrero 2020

"El Gigante Agroalimentario mantiene su necedad mientras los niños y adolescentes desde Entre Ríos (Paraná, Argentina) hasta Jalisco (México) y los pueblos campesinos de América Latina son fumigados. Sin estas niñas y niños, sin semillas y sin producción campesina nuestro futuro está siendo fumigado".
Los gigantes agroalimentarios se multiplican en América Latina dejando a su paso destrucción y desolación en el continente para la población en general, mermando la vida rural y campesina, el medio ambiente y la salud de grandes poblaciones. Así sucede desde Chile o Argentina hasta México, pasando por Paraguay, Perú, Ecuador y Centroamérica. El que no es “líder” es “potencia” agroindustrial.
Estos impulsos oficiales se recrudecen con la firma de Tratados de Libre Comercio con la Unión Europea, Estados Unidos o multilaterales como el TPP-11 (Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífica) que impactan todas las esferas de la vida pública de los países imponiendo procesos y disposiciones legales en muchos sectores, incluido el agropecuario.
En el acuerdo entre la UE y México se dispone la cooperación en el sector agropecuario donde “Las Partes se comprometen a fomentar el desarrollo y la cooperación en el sector agrícola, agroindustrial y rural” y “Las disposiciones para armonizar las normas y las medidas sanitarias, fitosanitarias y medioambientales, con vistas a facilitar los intercambios comerciales, teniendo en cuenta la legislación en vigor en esos ámbitos para las dos Partes y de conformidad con las normas de la OMC”. En el T-MEC acuerdan “la importancia de alentar la innovación agrícola y facilitar el comercio de productos de la biotecnología agrícola” lo que se traduce en producción de mercancías agropecuarias ajenas por completo a alimentar a la población.
La serie de adecuaciones legales se apegan a las normas internacionales de la producción agropecuaria, pero son normas que homogenizan la producción industrial de alimentos en cualquier parte del mundo: desregularizan la propiedad social de la tierra y la acaparan por compra, renta, invasión, desalojo, contaminación; rodeándola de agroindustria o quitándole el agua. Establecen normativas de privatización de las semillas según los estándares de UPOV y reservorios para marginar y folclorizar la agricultura campesina. Todos mecanismos de control de productos y procesos bajo pretexto de la inocuidad y la estandarización.
En Jalisco, México, los campesinos enfrentarán las consecuencias de la recién aprobada “Ley Agroalimentaria del estado de Jalisco”. Ésta plantea “Asegurar al estado de Jalisco un abasto agroalimentario nutritivo, suficiente y de calidad”; “prevención fitozoosanitaria y el fomento de la inocuidad agroalimentaria”; “implementar los instrumentos, mecanismos y regulaciones necesarias para contar con un sistema promotor y clasificador de las calidades de los productos del sector agroalimentario”; “ejecutar en cualquier tiempo y lugar, las diligencias necesarias para la práctica de inspecciones, verificaciones y certificaciones de establecimientos, instalaciones, productos, procesos y servicios en materia agroalimentaria para comprobar el cumplimiento de esta Ley y las disposiciones técnicas que de ella deriven”.
En septiembre de 2011 Cristina Fernández, entonces presidenta de Argentina, pregonaba a los medios de comunicación que “Argentina es ya un líder mundial agroalimentario capaz de producir alimentos para 400 millones de personas”. Argentina cuenta con unos cuarenta millones de habitantes y vive desde entonces una profunda crisis económica y alimentaria. Ella se refería a la producción y exportación de soja, biodiesel, maíz, aceite de girasol, trigo, ajo, jugos de manzana y de limón, entre otros productos de producción industrial que afectan el empleo y benefician a unas cuantas industrias del agronegocio.
La pérdida de variedad y calidad de la alimentación rápidamente se pierde en las regiones donde invade el sistema agroindustrial. En Jalisco, su “innovadora” disposición legal se orienta al control de plagas siendo que por sus monocultivos es la propia agroindustria la generadora de resistencia y propagación de plagas. Dicha ley establece instancias en las que están plenamente presentes las empresas y el sector público, sin considerar de ninguna manera al sector campesino y ciudadano. Abre la puerta a contratos y convenios con instancias educativas y de capacitación de las mismas empresas que producen y comercializan agroquímicos y semillas patentadas con el pretexto de promover “buenas prácticas en el manejo de agroinsumos” ligadas al control de sus plagas, pero muy ajenas a la producción real de alimentos sanos y libres de contaminantes químicos agrotóxicos.
Tal ley de sanidad no considera la emergencia ambiental, alimentaria y de salud que ya provocó el “Gigante Agroalimentario” en la región. El gobernador, secretarios y políticos en turno continúan embebidos con los falsos números de las exportaciones, sin considerar que esos ingresos son insuficientes para enfrentar la emergencia multifactorial. Entretanto los niños en las poblaciones cercanas a regiones agroindustriales son intoxicados por múltiples venenos con alarmantes síntomas. Capacitadores corporativos les enseñan a usar, como cosa de gracia, los trajes “de astronauta” para el buen uso de agrotóxicos violando toda su esfera de derechos a la salud, a un ambiente sano y el respeto a toda su emocionalidad.
Simultáneamente se pretende aprobar la “Ley Federal de Variedades Vegetales”, algo que la Red en Defensa del Maíz califica de “grave intento de privatizar, acaparar semillas comerciales y no comerciales en general, y criminalizar las semillas campesinas en agravio contra la soberanía alimentaria” ya que pretende “asegurar la propiedad intelectual de las transnacionales semilleras”.
“La reforma propuesta es explícita en adherirse a los planteamientos de lo que se conoce como Acta de la Unión para la Protección de Obtenciones Vegetales (UPOV) en su versión 91, que ya es parte sustancial de todos los tratados de libre comercio puesto que con ella las empresas semilleras buscan monopolizar la producción y comercialización de las semillas. Se prepara entonces el arribo del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte, hoy rebautizado T-MEC, un acuerdo que se hizo a espaldas de campesinas y campesinos y sin consultar a nadie”.
Con estas y otras leyes se corre el peligro de dejar en la “ilegalidad” todas las prácticas agrícolas tradicionales y agroecológicas que producen alimentos sanos, nutritivos y diversos en todas las regiones.
Dicen los miembros de la Red Agroecológica de Loja, Ecuador, en su cartilla “Nuevas leyes de sanidad e inocuidad, ¿Promover o devastar el sistema alimentario local?” elaborada para analizar comunitariamente la ley orgánica de sanidad agropecuaria aprobada en junio de 2017 tras la firma del TLC entre Ecuador y la Unión Europea. “Esta andanada de acuerdos y leyes hechos para cumplir los intereses de las empresas transnacionales pretenden promover una sola forma de producir alimentos sin pensar en la población y manteniendo el sistema productivo agroindustrial que genera altísimos niveles de calentamiento global, contaminación y graves efectos en la salud”, que en esta región afecta la ancestral producción artesanal de lácteos y ganado.
En cualquier país estas políticas provocan las mismas emergencias de salud, contaminación y ataque a la vida campesina y rural.
“Con esta ley se pretende imponer requisitos que se deben cumplir para sacar a vender semillas y productos alimenticios en el mercado. A esto se suma la prohibición de usar insumos no registrados y no autorizados. Se ponen trabas para el desposte de animales y el transporte a los mercados locales para la venta”. Imponen “participar en programas obligatorios de uso de pesticidas y agrotóxicos en cultivos (Art. 22 y 25), a pretexto de prevención, control o erradicación de plagas y enfermedades”.
“Avanza un modelo de agricultura industrial, de monocultivos y monocrianzas de animales, basada en semillas certificadas, fertilizantes, pesticidas, alimentos balanceados, antibióticos y vacunas”.
Pero subsiste la agricultura campesina diversa, en pequeñas propiedades con un bajo uso de insumos comerciales, practicando una agricultura diversificada, con tendencia a una agricultura ecológica e integral con insumos producidos y mejorados en la propia finca.
En los pueblos y comunidades hay principios básicos, como la agricultura, que guían las decisiones, y son siempre la posibilidad de construir una forma de vida y convivencia que se va corrigiendo en la práctica o el camino, con la asamblea y la experiencia.
Históricamente se ha insistido en que los campesinos modifiquen sus cultivos en función de los intereses de las grandes industrias. Así vastas regiones se convirtieron en productoras de monocultivos.
Se ha buscado desenraizarles imponiendo las condiciones para usar su mano de obra en el agronegocio y otras industrias. Muchas políticas proponen sacar a los habitantes del campo, y ya no incluirlos en los sectores productivos agrícola o industrial sino mandarlos directamente al sector servicios —definitivamente desconectados de las actividades relacionadas con sus tierras y territorios, prisioneros en el ámbito de la especulación del ecoturismo, el folklor, los servicios ambientales; proveedores de insumos para las industrias (minera, petrolera, construcción) según los planes de manejo y programas oficiales-empresariales, ajenos a las actividades y decisiones comunitarias. Y que sólo quede en el campo la producción automatizada.
En Jalisco, en las asambleas y talleres regionales contra la agroindustria y las afectaciones ambientales y a favor de la agroecología se dice: “sólo queremos vivir bien y que se reconozca lo que es nuestro, nuestra tierra y nuestro trabajo”. “Desde hace cientos de años llegaron los hombres de empresa con el fin de progresar ellos mismos a costa del trabajo y la riqueza de los pueblos campesinos e indígenas. Y no han cesado de imponer su dominio. Pero los pueblos se han levantado siempre y han buscado sembrar la tierra como lo hicieron sus padres y de esa forma han trasmitido su sabiduría y han logrado resistir”.


El movimiento Basta es Basta en Argentina (que surgió ante el hecho de que 700 mil niños y adolescentes de escuelas rurales corren riesgo por las fumigaciones con agroquímicos sin control en los campos aledaños a los centros educativos, frente a una agroindustria que fumiga escuelas y comunidades rurales), denuncia: “en dos años obtuvimos cinco sentencias judiciales que ampararon nuestras escuelas rurales y permitieron discutir si queremos una provincia envenenada o producir alimentos sanos para nuestro pueblo. Sin embargo, el gobierno en vez de fomentar una transición para los productores ahogados por un modelo agotado apeló contra los derechos humanos y ambientales [...] en vez de escuchar un reclamo razonable, justo y con respaldo científico y propuestas de solución, nos obligó a llegar hasta la Corte Suprema de Justicia para defender nuestra salud y nuestro territorio”.

En diciembre de 2019 el movimiento denunció: “ante un probable decreto por parte del gobernador Bordet que disminuye las distancias de fumigaciones con agrotóxicos a 100 metros las terrestres y a 200 metros las aéreas contrariando el fallo del Supremo Tribunal de Justicia que ordena alejar las pulverizaciones a mil metros y 3 mil metros respectivamente de cada escuela rural de Entre Ríos, desde la Coordinadora por una Vida sin Agrotóxicos: ¡Basta es Basta! advertimos: señor gobernador, los intereses de niños, niñas y adolescentes son considerados superiores por tratados internacionales supraconstitucionales”.
El Gigante Agroalimentario mantiene su necedad mientras los niños y adolescentes desde Entre Ríos (Paraná, Argentina) hasta Jalisco (México) y los pueblos campesinos de América Latina son fumigados. Sin estas niñas y niños, sin semillas y sin producción campesina nuestro futuro está siendo fumigado.
Pero la Vía Campesina, organizaciones, ejidos, comunidades y municipios de toda América Latina comienzan a declararse agroecológicos. 
- Para descargar el artículo en PDF, haga clic en el siguiente enlace:

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Documentos/Cortarle-las-piernas-al-gigante-agroindustrial

"Hacemos un llamado e invitamos a otras comunidades y organizaciones mapuche y de la sociedad civil a apoyar y solidarizar con esta iniciativa, la que, reiteramos, se fundamenta exclusivamente en la autogestión como respuesta a la inoperancia del gobierno".

Nación Mapuche. Comunidad Juan Currín: «Hemos tomado la decisión de autoconstruir desde la autogestión»

Resumen Latinoamericano* / 18 de febrero de 2020
La Comunidad Mapuche Juan Currín de Temuco, comunica a la opinión pública nacional e internacional lo siguiente:
KIÑE: La Comunidad Juan Currín ha sido despojada históricamente de su territorio a través de compraventas fraudulentas, usurpaciones y mecanismos legales que validaron esos abusos. Reducidos a una parte ínfima de nuestro territorio, llevamos años luchando para reconstruir parte de lo que nos quitaron.
EPU: En este contexto, comenzamos en 2015 una ocupación de 21 días de un terreno perteneciente al Título de Merced de Juan Currín, en donde SERVIU Araucanía se comprometió a darle continuidad a un proyecto ofrecido durante el gobierno de Bachelet en 2008 y en el que se iban a construir viviendas para nuestra comunidad.
KÜLA: Cinco años después del compromiso de SERVIU, no ha habido avances significativos al respecto, por lo que ante la nula disposición e interés del gobierno en dar solución a las demandas de nuestra comunidad, hemos tomado la decisión de autoconstruir desde la autogestión, declarando que ya no esperaremos más a que SERVIU decida actuar, sino que buscaremos una solución digna para nuestras familias basados en la autodeterminación.
MELI: Hacemos un llamado e invitamos a otras comunidades y organizaciones mapuche y de la sociedad civil a apoyar y solidarizar con esta iniciativa, la que, reiteramos, se fundamenta exclusivamente en la autogestión como respuesta a la inoperancia del gobierno.
Juan Currín, territorio mapuche, febrero de 2020.
http://www.resumenlatinoamericano.org/2020/02/18/nacion-mapuche-comunidad-juan-currin-hemos-tomado-la-decision-de-autoconstruir-desde-la-autogestion/

martes, 18 de febrero de 2020

"Pedimos paciencia y comprensión por las molestias que puedan ocasionar estos cambios, ya que nuestro equipo está formado por personas voluntarias, sin remuneración, que entregan su tiempo para este hermoso proyecto".

Apagón y nueva web de Rebelión






Estimados y estimadas rebeldes,

El miércoles 19 de febrero tendremos un apagón de nuestra web para poner en marcha la nueva web de Rebelión que saldrá a la luz el jueves 20.

Pedimos paciencia y comprensión por las molestias que puedan ocasionar estos cambios, ya que nuestro equipo está formado por personas voluntarias, sin remuneración, que entregan su tiempo para este hermoso proyecto.

Recordarán que Rebelión nació en 1996 para dar la batalla a la desinformación de los grandes medios. Rebelión es un medio de información alternativa que trata de dar voz a las personas sin voz. 

Pero no somos una agencia de noticias. Nuestro objetivo es promover el debate, recogiendo todas las sensibilidades de la izquierda aunque no siempre coincidamos con determinadas posiciones y análisis. Esto ha generado, en determinados momentos, algunas discusiones y tensiones en el colectivo, sin embargo, seguimos adelante con la misma ilusión y las mismas ganas de cambiar este mundo para que sea más justo, igualitario, feminista, antimilitarista y equilibrado social y ecológicamente.

Aprovechamos la ocasión para pedir vuestra participación y colaboración para que Rebelión continúe siendo un espacio riguroso, crítico y actualizado en la difusión de información, de análisis y de opinión.

Un abrazo cálido y rebelde. 

Generalicemos conciencia sobre: "el funcionamiento del sistema internacional de protección de inversiones que se podría describir también como una arquitectura sofisticada de la estafa que afecta a más de la mitad de todos los países de la región".

Estimadxs,
hoy el Transnational Institute publicó un nuevo informe sobre el Régimen de Protección de Inversiones sus Impactos en Colombia (ver abajo). Aunque no se trata de Argentina a primera vista, es un tema central para el país también, ya que Argentina es el país más demandado ante tribunales de arbitraje a nivel mundial. El reporte sobre Colombia saca a la luz el funcionamiento del sistema internacional de protección de inversiones que se podría describir también como "una arquitectura sofisticada de la estafa" (Cita robada de Agustin Ascacibar Balietti) que afecta a más de la mitad de todos los países de la región. Ojalá que disfruten de la lectura y en caso de preguntas, no duden a dirigirse hacia mi.
Saludos solidarios a todxs,
Bettina Müller


SE AGRADECE LA MÁS AMPLIA DIFUSIÓN.

Nuestros tweets: https://twitter.com/TNInstitute/status/1229752072976904192 / La entrada en Facebook: https://www.facebook.com/TransnationalInstitute/

PROTECCIÓN DE INVERSIONES Y SUS IMPACTOS EN COLOMBIA
Febrero 2020

Publicado por Transnational Institute (TNI)


En 2018, Colombia fue el país más demandado ante tribunales de arbitraje privados en el mundo. Hoy en día Colombia se encuentra entre los 10 países más demandados en América Latina y el Caribe. El informe  brinda detalles sobre las demandas de inversores contra Colombia, e informa sobre los sectores más afectados y los países desde donde provienen los inversores, entre otras cosas.

Descargue el informe completo y el infográfico en: http://isds-americalatina.org/perfiles-de-paises/colombia/



Para una descripción de demandas emblemáticas contra Colombia, visite la página "Tribunales con alfombra roja - 10 historias de cómo los ricos y poderosos secuestraron la justicia".



Principales conclusiones
  • Hasta la fecha, Colombia tiene vigentes 6 TBI y 8 Tratados de Libre Comercio con capítulo de protección de inversiones que permiten arbitraje inversor-Estado
  • En total, desde 2016 hasta Octubre 2019, Colombia habia recibido 13 demandas de parte de inversores extranjeros ante tribunales de arbitraje internacional. En 2018, Colombia fue el país más demandado a nivel mundial.
  • Hasta el momento solo una demanda ha sido resuelta y el resto de los casos se encuentran pendientes. En la demanda iniciada por Glencore en 2016, el Tribunal resolvió a favor del inversor y ordenó a Colombia a pagar US$ 19 millones.
  • En base de esas 12 demandas pendientes, los inversores piden casi US$ 22.000 millones en compensación, equivalente al 26% del presupuesto entero colombiano en 2019 y casi dos veces el presupuesto de educación para este mismo año.
  • El 70% de todas las demandas contra el país provienen de inversores norteamericanos, más específicamente de Estados Unidos y Canadá, en su mayoría empresas mineras y petroleras.
  • EL 50% de las demandas provienen del sector minero y de explotación de hidrocarburos.


“Queremos la visibilización internacional del caso. Debe haber un cambio cultural en la Iglesia. Buscamos una respuesta concreta por parte de los organismos de la ONU. Nosotros estamos yendo con las víctimas como la prueba irrefutable de lo que pasó. En Roma nos vamos a juntar con otras víctimas de distintos casos, pero todas víctimas del mismo victimario”

Caso Próvolo: víctimas viajaron a Europa para denunciar al Vaticano

18 de febrero de 2020


Ya desembarcados en Ginebra, Suiza, sobrevivientes del Instituto Próvolo, junto con los abogados representantes, se encuentran en plenas actividades, que incluyen las respectivas denuncias a diferentes relatorías y los Informes de Seguimiento ante comités pertenecientes a la ONU, con la expectativa de dar cuenta de la complicidad del Vaticano en los casos sobre abuso sexual a niños hipoacúsicos y vulnerables en el ex Instituto Próvolo de Mendoza. Jorge Bergoglio, el Papa Francisco, todavía no dio respuesta al pedido de audiencia de las víctimas. 

Por Máximo Paz, para ANRed.

Con el fin de visibilizar el caso que conmovió por lo menos al mundo católico en Argentina, un grupo de víctimas de abuso sexual sobrevivientes del ex Instituto Próvolo de Mendoza, que viajó junto a representantes letrados para iniciar una serie de denuncias ante organismos internacionales pertenecientes a la ONU, ya se encuentran en tierra europea y en plenas funciones.
La comitiva, integrada por tres «sobrevivientes» – tal como se autodenominan las víctimas hipoacúsicas atormentadas en plena infancia por los religiosos – y los abogados Lucas Lecour y Sergio Salinas, partieron el viernes 14 desde Mendoza, en el Aeropuerto de Plumerillo. Allí brindaron una conferencia de prensa, acto que replicaron luego en el Aeropuerto de Ezeiza de Buenos Aires, antes de su primera escala europea: Ginebra, sede de la ONU.
El grupo denunciante fue invitado por Ending Clergy Abuse (ECA), organización internacional que lucha por el fin del abuso eclesiástico en el mundo.
“Queremos la visibilización internacional del caso. Debe haber un cambio cultural en la Iglesia. Buscamos una respuesta concreta por parte de los organismos de la ONU. Nosotros estamos yendo con las víctimas como la prueba irrefutable de lo que pasó. En Roma nos vamos a juntar con otras víctimas de distintos casos, pero todas víctimas del mismo victimario”, apuntó Sergio Salinas en el hall del aeropuerto bonaerense.

El grupo empezó sus actividades este lunes, en Ginebra, Suiza, y estará allí hasta el miércoles 19. Concluirá su itinerario el viernes 21, en Roma, Italia.
Ayer por la mañana, tal comitiva, a propósito de establecer las correspondientes denuncias, se reunió con la Relatoría Especial sobre la Promoción de la Verdad, Justicia, la Reparación y las Garantías de no repetición a cargo del Fabián Salvioli. Para luego juntarse con la Relatoría especial sobre la Venta de niños, la Prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, a cargo de Mau de Boer-Buquicchio y con la Relatoría especial sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, a cargo de Catalina Devandas Aguilar. Por la tarde, la visita fue a la Relatoría especial contra la Tortura y Otros tratos y Penas degradantes a cargo de Nils Melzer.
Hoy, martes, las entregas de los Informes de Seguimiento y reuniones se harán presentes en los Comité Contra la Tortura (CAT, por su sigla en inglés) y el Comité de los Derechos del Niño (CRT, por su sigla en inglés), para luego, por la tarde, visitar las sedes de laOrganización Mundial contra la Tortura (OMCT) y Child Rights Connect. Para concluir con una reunión con un grupo de víctimas de abuso eclesiástico.
La estadía en Ginebra concluirá el miércoles 19 con una conferencia de prensa.

En un documento elaborado a partir de su viaje a Europa, la ONG patrocinante detalló que «los sistemáticos abusos físicos, psicológicos y sexuales sufridos por niños y niñas sordas en el Instituto educativo y religioso Antonio Próvolo de Mendoza, Argentina, entre los años 2005 y 2016, derivaron en la histórica condena de dos sacerdotes católicos a la pena de 42 y 45 años de prisión. Por ello, denunciamos en ambos Comités que las autoridades de la Santa Sede tenían conocimiento de los sucesos ocurridos con anterioridad al inicio de las investigaciones penales y nada hicieron para evitar los abusos. Además, una vez realizada las denuncias, la Iglesia no colaboró con la justicia penal durante la investigación, se negó a dar información, amparándose en el secreto pontificio y el concordato firmado con la Argentina y luego de las condenas, se niegan a reparar de forma integral a las víctimas, quienes se encuentra actualmente en situación de extrema vulnerabilidad.»
El reto y esfuerzo concluirá en Roma, dónde además de reunirse con organizaciones y víctimas de abuso eclesiástico, tendrán la certeza de saber si, al fin, se podrán reunir con el Papa Francisco y funcionarios del Vaticano. El pedido de audiencia se realizó oportunamente y como propuesta ante el recorrido por Ginebra y Roma.
Hasta ahora, el Papa y el Estado de la Ciudad del Vaticano no respondieron a la solicitud.

lunes, 17 de febrero de 2020

“Hemos cometido algunos errores, como por ejemplo la corrupción, no hacer trabajo de alfabetización política con el pueblo y no organizar las bases populares”.

Convoca Frei Betto a la izquierda latinoamericana a organizar a las masas

La Habana, 31 ene.- El teólogo brasileño Frei Betto llamó a la izquierda de América Latina hacer un análisis crítico sobre su proceder en los últimos tiempos y comenzar un trabajo dirigido a organizar a las masas populares.

“La izquierda tiene que ser autocrítica, sentarse a pensar que equivocaciones cometieron para permitir que la derecha vuelva con tanta fuerza en nuestros países”, declaró Betto a Prensa Latina en el contexto de la IV Conferencia Internacional Por el equilibrio del mundo, que concluye hoy en el Palacio de las Convenciones.

No basta decir que son cosas del Imperialismo, todo eso lo sabemos y jamás va a descansar, mucho menos a facilitarnos nuestras tareas, subrayó Betto en la cita que agrupa intelectuales y politólogos de 65 naciones.

“Hemos cometido algunos errores, como por ejemplo la corrupción, no hacer trabajo de alfabetización política con el pueblo y no organizar las bases populares”, lamentó el escritor brasileño.

“Muchos de nosotros se equivocaron pensando que estar en el Gobierno era estar en el poder, y estar en el poder es una cosa y quien tiene el poder es otra”, expresó.

“No hemos sabido fortalecer el poder popular y es lo único que nos permite que un Gobierno progresista tenga el verdadero poder”, recalcó Betto.

Es vital, expresó, hacer un trabajo para concientizar y organizar a las masas, como se hizo en Cuba con los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, y el movimiento sindical.

Todos estos factores se movilizaron desde el inicio de la Revolución cuando la nación caribeña fue fuertemente agredida, recordó Betto.

Esa es la única manera y ustedes tienen lecciones para darnos, enfatizó el intelectual brasileño.

La IV Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo es un foro multidisciplinario y plural para promover el intercambio de ideas entre intelectuales de las más variadas corrientes del pensamiento. (Texto y fotos: PL)