"Resistirnos a que no nos tienen que cambiar las cosas, a que tenemos que, por nosotros mismos, tenemos que organizarnos y hacer y que nos dejen hacer las cosas como nosotros queremos. Eso es lo que yo he visto o lo que yo pienso que es resistir precisamente para un cambio".
Las mujeres de fuego de Cherán
4 de mayo de 2019
Adelanto de la serie Mujeres de fuego, en la que pobladoras de esta comunidad michoacana narran en
primera persona su testimonio sobre la historia reciente de su territorio,
estandarte de la autogestión y la autonomía desde hace ocho años.
Entrevista: Heriberto Paredes y Daniela
Flores
Transcripción: Emilia Bautista
Fotografía: Heriberto Paredes
Video: Sonia Häkansson
La madrugada del 15 de abril de 2011,
Cherán, municipio indígena ubicado en el corazón de la meseta p’urhépecha
michoacana, se convirtió en un cuerpo colectivo para defender el bosque, el
territorio y la vida. Este
levantamiento armado fue liderado por mujeres a las cuales les había cruzado el
cuerpo la tristeza, la impotencia y el coraje, fue entonces cuando las campanas
de El Calvario se hicieron sonar.
A ocho años de este levantamiento armado,
en un continuo proceso de construcción de autonomía, de aprendizajes, de
elección de gobiernos por usos y costumbres, de una generación que ha mostrado
que la apuesta común es una de la mayores apuestas por la vida, una generación
más joven hace preguntas, observa los cambios y trata de generar pensamientos
críticos al interior.
Mujeres de
fuego es un proyecto pensado para
potenciar las voces de las mujeres que han sido y siguen siendo parte de esta
historia, de este proceso en construcción. ¿Qué significa autonomía? ¿Qué
significa libertad? ¿Qué significa territorio? Aquí la palabra de algunas de
las mujeres que han vivido la lucha y son parte de la historia reciente de
Cherán.
* * *
‘Todo es
recíproco en Cherán’
Mis abuelos decidieron buscar mi nombre, mi
nombre es Adelaida Cucué Rivera, tengo 49 años cumplidos. Vivo aquí en Cherán.
Mi padre ya no vive, mi madre sí vive. Pero yo me crie con mis abuelitos, así
es.
Nos acompaña la lluvia, uno tiene que saber
disfrutarla. Es por algo que llueve. Es necesario. La madre tierra necesita de
que llueva. El viento. Que salga el
sol que es el que nos acompaña todos los días, desde que
amanece hasta que anochece nos acompaña, y nuevamente al otro día, es otro día
nuevo, vuelve otra vez de nuevo. La noche igualmente es tan importante como el
día. Pues yo pienso que si todo el día, las 24 horas, fueran trabajo no
habíamos de soportar. Y como es el trabajo, también tiene que haber descanso. Y
realmente hacemos más que trabajar, trabajar la tierra.
Decía mi abuela: “Cuando tengas que plantar,
planta sin miedo y no estés pensando en que te vas a ensuciar, hazlo con
corazón, entrégate a la Tierra para que la Tierra te reciba esa planta y
florezca, porque si no te quieres ni ensuciar, eso no va a tener buen fruto,
así es de que hazlo con amor, hazlo con decisión, hazlo hablándole a la tierra
que estás poniéndole algo para que a ella le ayude a germinar”. Y entonces, yo
me acuerdo que desde entonces dije “me voy a ensuciar” y desde entonces, ya
nunca volví a renegar y dije “me voy a ensuciar las manos”. Dice mi abuela “es
que si te las lavaste, vas a podértelas ir a volver a lavar”. Y así fue como
siempre tuve esa confianza.
La riqueza más grande era el maíz, esa era la riqueza. Quien
tenía maíz y frijol ni se tenía por qué preocupar por todo un año, ya hasta el
próximo año, otra vez, nuevamente, volvíamos a sembrar, volvíamos a cosechar. Y
pues ahorita sí, la vemos un poco difícil porque el cambio climático, esto de
que hace tanta calor, a veces está lloviendo cuando no debe, a veces está
granizando, vienen unas granizadas muy fuertes que nosotros antes no las
veíamos.
El año pasado nosotros aquí vivimos una situación
muy difícil, nosotros también somos apicultores, tenemos unas cajas de abejas y
pues sí, vimos una diferencia muy grande que las abejas se murieron. Se
murieron muchas abejas. Para nosotros las abejas son muy importantes porque las
abejas son las polinizadoras, las que realmente hacen que el fruto, las flores,
las plantas, las que realmente hacen que haiga mejor cosecha. Y pues eso es a lo que nos
dedicamos, y nosotros tristemente vimos que la cosecha de miel, cuando nosotros
cosechábamos 500 litros
de miel, nosotros nomás cosechamos 200 litros este año.
La sociedad ahorita está pasando por una
situación muy difícil, pues piensan que todo es dinero, todo es lujo, todo es
querer vivir así, querer vivir asá, cuando nuestra manera de vivir pues es esta, la
que ustedes acaban de recorrer. Así es como se vive, y así es como se vive
feliz y se vive a gusto. Nuestro hijos también van aprendiendo, nuestros nietos
ahorita, pero ahorita pues tristemente nosotros vemos que en otras familias no,
no aprecian ya esto. No aprecian esto pero también vemos que hay una dificultad
en esas familias, los muchachos no saben trabajar, los niños no saben valorar,
todo el tiempo están pegados al internet, al celular, a la televisión. Ese es
uno de los problemas que realmente nos ha vendido el sistema y que nos ha hecho
flojos hasta nuestros hijos y nos ha robado hasta el cariño y el amor de ellos,
porque ellos ya no nos aprecian a nosotros, más aprecian a la televisión.
Todo es mercantilado, no todo es mercancía, dinero. Y dicen “no, pues es
que soy bien chingón porque traigo una compu”. Lamentablemente los muchachos que siempre están
pegados a la televisión no saben rajar leña, no saben hacer las cosas, no saben
ni subir al cerro.
Y pues es por eso que yo aprecio las plantas,
y es por eso que aquí en el espacio donde ustedes están, aquí yo nomás tengo la
gobernadora, para cuando se vaya ofrecer que necesitamos que haya un parto
rápido, cortar una tacita, saberlo cocer, saberlo dar, saber dosificar también.
Que nuestros abuelos nos enseñaron, esa misma planta pues lo usamos también
para expulsar cuando ya está manchado el riñón, esa es la que utilizamos. Y así
varias plantas: tengo romero, tengo lentejilla, hay membrillo, hay manita de
león, hay hartas plantas aquí. Yo aquí a veces me peleo con mi señor porque
cuando todavía no están madurando la semilla, mi esposo ya anda cortando con el
machete. Le digo “aguas, espérate ahí tengo esa planta”, o “espérate a que
madure la semilla para que caigan y no nos haga falta”, así es. Esta es nuestra
forma de vivir. Disfrutando del agua, del aire, de los animales, de los cantos
de los pájaros. Ustedes los están escuchando, yo no estoy mintiendo, aquí así
se vive. Así es.
Casi la mayoría de la gente aquí en Cherán
vive como ustedes están viendo, como vivimos nosotros. La mayoría. Y si alguien
no tiene un espacio dónde sembrar, ese se acerca como familiar contigo, o como
amigo, o como vecino. Y dicen: ¿Van a sembrar? Y cuando nosotros sembramos y
cosechamos, ellos no quieren dinero, ellos quieren maíz. Entonces, hay toda una
ayuda mutua, yo te doy, todo es recíproco, tú me das, yo te doy. Así es. Así se
vive en Cherán.
Nuestro territorio de aquí de Cherán es
grandísimo. Grandísimo que está. Por eso le llaman CheránK´eri, porque este es
el pueblo más grande de la meseta p’urhépecha. En la meseta p’urhépecha el
pueblo más grande tiene una extensión de territorio grandísima. Cuenta con ojos
de agua, cuenta con el bosque, de pino, de encino, de madroño, de pinabeti, de
charari, que es otro tipo de encino. Y pues hay muchas plantas. Muchas plantas
medicinales, mucha variedad de árboles, del pino solamente hay muchas
variedades, del encino también hay variedades.
La
resistencia
Entonces, ya en el 2008, pues estaba todavía
muy latente aquí todavía el PRI y el PRD, pero se estaban peleando por el
poder. Pero más aquí en Cherán se veía muy notorio que el representante de
bienes comunales, que siempre los recursos que bajaba para, por ejemplo, la
reforestación, él utilizaba a la gente, le daba a la gente los árboles y se
quedaban con el recurso. Por eso todos se peleaban por el puesto de
representante de bienes comunales, todo por el recurso económico, el recurso
pues, lo que son la resina y los árboles, aquí se llegaron a matar los
comuneros mismos, por esa parte del interés. Pero después se viene ya el
problema más serio, cuando empezaron a entrar los maleantes, el narcotráfico, y
los que vinieron a talar el bosque.
En el 2010 empezaron a subir carros para
arriba, empezaron a subir y bajar, 200 carros, 60 carros veías transitando, a
veces yo le decía a mi esposo: en lo que llegamos al rancho, de la casa al
rancho, que estamos como unos 2 o 3
km máximo, en el tránsito encontrábamos ya unos 20
carros, 30 carros, cargados ya de madera que se iban para Capacuaro. Y pues se
habían juntado también Tanaco, Rancho Seco, para venir a hacer el daño aquí en
Cherán, y los del Cerecito son los que les habían dado entrada. El Cerecito es
un pueblito, es un rancho chiquito, en donde vive gente supuestamente de aquí
de Cherán, pero los conocen como los rancheros, como que no tenían un origen
realmente de la
comunidad. Y es cuando ya ellos le dieron entrada a los del
crimen. O les llegaron pues, porque realmente también ahora nos damos cuenta de
que ni ellos estaban de acuerdo con lo que estaba pasando. Los extorsionaron,
los amenazaron, y ahí llegaban, haz de cuenta que esa era su casa y su pueblo
ya, de los malandros. Entonces ahí fue cuando ya empezábamos a ver que ya no
nomás cortaban la madera, iban cortando, iban quemando.
Para el 15 de abril de 2011, ya había
demandas con el gobierno de la comunidad, con el presidente municipal, Roberto
Bautista. Varios de los comuneros ya se habían ido a quejar, a decirle pues que
qué estaba pasando. Ya después nos dimos cuenta de que él también era parte de.
Y ya después también al gobierno del estado ya se le había llevado la queja. Al gobierno
federal supuestamente también ya le había llegado, pero bueno, de todos los
gobiernos a donde fueron a quejarse nuestra gente, todos los gobiernos, pues no
había una respuesta que dijeran bueno, pues están apoyando, están queriendo
parar esta tala clandestina. Ya después nos dimos cuenta que la del Ministerio Público
era sobrina de uno de los que estaban acaparando la madera. Entonces,
si nosotros íbamos al Ministerio Publico, cuando llevábamos una queja, al
ratito ya nos estaban extorsionando por teléfono.
Y eso era lo que sucedía. Entonces ya no
tenías esa confianza, pero todos estábamos en la misma sintonía de que lo que
estaba pasando en nuestra comunidad no estaba bien. Como todos andábamos con un
dolor. Porque pasaban los carros por medio pueblo. Y a veces todos los carros,
me acuerdo que todos los carros tenían un logotipo de la Santa Muerte. Todos
tenían una Santa Muerte como logotipo. Hay un ojo de agua que se llama La
Cofradía, el que mantiene la comunidad es el que sustenta a la comunidad para
que tomemos el agua. Estos ya venían por aquel lado talando, y justo en ahí
había un árbol muy grueso, que es el que dice nuestros abuelos que es el que
ayuda a que el agua no se vaya a acabar, entonces ese lo cortaron y vino un
señor y avisó al pueblo que ya estaban ahí.
El 15 de abril del 2011 era fiesta de la
Virgen de Dolores y la gente se junta mucho en El Calvario. Las mujeres van a
misa, están haciendo como una novena. Y mero ese día se juntaron las mujeres, y
miraron que ya estaban empezando a pasar los carros. Pero también ya andaban
como que molestas pues, y también fue cuando ya les hicieron frente. Allá fue
donde les empezaron a hacer frente a los del crimen organizado y a los talamontes. Porque traían, pues ellos andaban bien armados, a
ellos no les daba pena andar arriba de los carros y con sus armas. Ahí fue
donde empezó, ahora sí que ahí fue donde se prendió la mecha, dijo uno, y
empezaron a pararlos, los agarraron, los tuvieron ahí encerrados en la iglesia,
fueron siete creo que los que habían agarrado.
La policía de Cherán ya iba a rescatar a los
que habían agarrado, a los talamontes. Imágenes del crimen organizado escoltado por
nuestra propia policía, que supuestamente nos resguardaba a nosotros. Un día
vimos cómo la misma policía les estaba ayudando a cargar los trozos, la misma
policía les llevaba diesel a los talamontes, a los carros. Ya desde ahí pues nosotros intuíamos
que la cosa era así. Que ellos estaban involucrados con los malandros.
Entonces, en el 2011 los agarraron, ya fue que empezó todo este proceso, la
resistencia.
Yo me acuerdo haber visto como 30 camionetas
que venían en sentido contrario, que pasaron y venían en el sentido contrario,
esos iban todavía, habían entrado ya al pueblo para rescatar a los talamontes. Pero eran puras camionetas de los malandros.
Entonces, fue cuando nuestra gente ya se empezó a juntar, empezaron a correr,
empezaron a tronar cohetes, empezaron a recoger a sus hijos, pero ya también
fue cuando empezaron a cerrar las calles. Pero no pudieron sacar a los que
detuvieron las señoras, a esos no los pudieron sacar. Y es como hace ya
presencia la mujer en la lucha, pero pues ya se habían acabado el bosque. Ya
más de 20 mil 000
hectáreas habían deforestado.
‘Te nace el
valor de ver sufrir a tu gente’
Yo pienso que en ese momento nos vimos con la
necesidad de apoyarnos nosotras mismas. Yo no voy a hablar aquí que yo hice
más, que esa hizo más, no. Te nace el valor de ver sufrir a tu gente, de ver
qué es lo que le está pasando al otro, entonces se junta como que todo ese
ánimo, toda esa fuerza. Es cuando, pues tienes que apoyar. Tienes que hacerlo.
Ya no es que quieras o no quieras, ya estás metida en el barco y tienes que
hacer algo por tu gente. Por lo menos yo pienso que eso es la sangre que nos
corre a nosotros acá en las comunidades, de que tenemos que hacerlo así.
Y entonces a nosotros nos devastaron todo ese
bosque y en otro espacio que tenía mi suegro, también era otro bosque, cercas
de ahí nosotros teníamos como 100 cajas de abejas, y lo que me pegó tan fuerte
fue esa gran humillación que nos hicieron, que llegaron y les pusieron lumbre.
Les pusieron lumbre a las abejas y las quemaron. Entonces, desde ahí yo ya
traía ese coraje, pero habían golpeado mi papá y habían golpeado a mi suegro.
Entonces eso hace que yo me integre
movimiento. ¿Cuáles fueron las mujeres? Fuimos todas las mujeres. Yo no me voy
apropiar que decir yo fui bien chingona, no. Fuimos todas. Y ahí andábamos, y
aquí era hasta el más pobre y más rico, que ya andaba pues, entrado en esto.
Eso es. Y así fue.
Las fogatas
Tiene todo un conocimiento. Entonces en la
fogata se aprendieron varias cosas, se valoraron varias cosas. Pero lo que más
nos sorprendió a nosotros, que cuando se vino el movimiento en Cherán, ya no
eran las mujeres, eran nuestros hijos, puro joven andaba. Puro joven andaba.
Andaban puros muchachos. Los señores grandes nada más les decían “fuimos para
allá, tengan cuidado, hijo, porque allá así está, porque allá así es”. Y así
estuvo. Sí iban señores, pero como de la edad de 40 años, 45 años, a acompañar
a los jóvenes, pero los que más se miraban eran los muchachos. ¿Cómo es posible
que durante un año a estos muchachos no se les notara el cansancio?
Nosotras nomás estamos al pendiente de los
muchachos, cuando bajaban el bosque los esperábamos y a tratarlos bien. ¿Les
fue bien? Ah, bueno, siquiera. ¿Todos vinieron? Eso sí preguntábamos. ¿Todos
bajaron? Sí, un lesionado salió ahí pero ya lo están curando. Afortunadamente
ni un lesionado serio hubo, allí en el proceso de ir a cuidar, de ir a
resguardar nuestro territorio.
Yo siempre digo que cuando tú obras bien, las
cosas se te dan bien. Yo dije bueno, pues es una defensa de la Madre Tierra y la Madre Tierra
responde, contesta y hace su función. Entonces ahí sí me acordaba de lo que
decía mi abuela: “cuando ames a la Tierra ámala y de una vez entrégate con
ella. Y ella sabe también cómo se van a hacer las cosas”. Y así es.
Pues las fogatas se hicieron por una
necesidad que había y por una necesidad de estar organizados y de poder saber
realmente qué pensaba cada una de las personas. Y también, que tú estabas
entregado a este movimiento, y también que tu apoyabas a tu pueblo y que querías
un cambio, que no querías que siguiera pasando lo que estábamos viendo. Eso yo
pienso que es lo que significa la
unidad. La fogata es como la unidad, la que nos atrae, la que
nos fortalece, la que nos hace que tengamos un acercamiento nosotros mismos. El
fuego es algo sagrado para nosotros. Entonces, el fuego es el que tiene como
que esa fuerza de unirnos, ese es el significado de una fogata. Así es. ¿Y de
ahí que surge? De ahí surge las pláticas, de ahí vemos hasta problemas que
suceden, problemas económicos, problemas sociales, problemas en todo, los
niños, las enfermedades. Nosotros ahí aprendimos en un año muchas cosas. Ahí
aprendimos, pero también las señoras grandes cómo nos ayudaban. Ahí aprendimos
a amar nuevamente a la tierra y al maíz también.
Para eso sirvió la fogata, para fortalecernos.
Entonces qué significado tan grande tiene la fogata. De hecho yo no
estoy a gusto si en mi casa no hay fogata. Todo el tiempo está la lumbre
prendida. Todo el tiempo. Ya es tardecita, ya la prendemos. También
vengo aquí y lo primero que hago es meterme a la cocina y prender el fuego.
Esto es algo que nos han inculcado los grandes. Nuestros abuelos nos han dicho:
“hija, no apagues el fuego porque apagarás la luz del alma”. Tienes que vivir
siempre con él.
De desarrollo
y democracia
Todo el tiempo estamos hablando y cuando
empieza uno a reflexionar y dicen que el desarrollo, hablan de que traen buen
carro, buena bicicleta, buena moto. Que van a comer a lugares como Kentucky
Fried Chicken, que van a comer a
esos espacios, que eso es bueno. Mentiras. Eso no es desarrollo. Desarrollo
realmente es vivir y apreciar lo que tú cultivas, Ver bien a tus hijos, no
tener pendiente, que hasta dónde andan, con quién andan, o qué andan haciendo,
no. Cuando tú ves a tu familia estable y tú sabes que ya puedes tener hasta
para comer, eso es desarrollo para nosotros. Nosotros no queremos un desarrollo
con signo de pesos que tenemos acumulados. ¿Para qué? ¿Para pudrir nuestra
alma? ¿Para pudrir nuestro espíritu? ¿Para pudrirnos nosotros mismos? No.
¿Podrirnos en vida? Eso no tiene valor.
Mire, se ha dado la casualidad que he
asistido algunos diplomados en donde están hablando acerca de democracia. Es un
simulacro, para un grupo de gente que se está dedicando realmente a
desestabilizar, tanto a humanos como a las cosas que tenemos. Sí, en lo
material y en lo humano. ¿Quiénes serán? Yo ahorita me pongo a pensar y digo:
“¿Pues quién chingados serán?”. Se sienten tan poderosos como para poder hacer
y querer comprar y que sea el mundo de ellos, cuando el mundo es de todos.
Apropiarse de algo que no les pertenece pues. Nos hablan los partidos políticos
de que esta es la verdadera democracia. Mentira. Son una cosa que no sirve. La
democracia es una simulación. Yo recuerdo al profesor que nos dio el diplomado,
yo me estaba riendo por dentro, porque yo recordaba realmente el proyecto y la
forma de organización de las comunidades indígenas, que supera la democracia. Supera
la democracia. Y le dije a él, “maestro, solamente yo por dentro estoy haciendo
una crítica constructiva de que esa democracia que usted nos expuso en teoría,
y esa democracia que nos ha hecho analizar, esa democracia le queda muy
chiquita con la democracia que se ha hecho adentro de nuestra cultura. O a eso
que usted le llama democracia”. A nosotros, en ese entonces nuestra gente no
sabía leer, ni sabía escribir, pero sabía hacer las cosas.
La democracia nada más es un simulacro, ahí
que nos dicen por democracia, eso no. Realmente yo creo que es saber
organizarse y vivir, hacer bien las cosas para poder emprender y poder estar en
armonía y estar bien.
Pues cuando es sobre una libre forma de
participar y nadie te está forzando, pues estás haciendo algo que realmente de
forma natural tiene que salir. Y si me estás diciendo que cómo veo al gobierno,
pues yo la verdad le diría que con el hecho de que vivamos en paz, no haya
robos, nuestros hijos salgan a gusto la calle y lleguen, yo creo que con eso es
más que suficiente.
Resistirnos a que no nos tienen que cambiar
las cosas, a que tenemos que, por nosotros mismos, tenemos que organizarnos y
hacer y que nos dejen hacer las cosas como nosotros queremos. Eso es lo que yo
he visto o lo que yo pienso que es resistir precisamente para un cambio.
Lo
más importante: mantener la confianza
Así es de que, yo creo que aquí, eso es lo
más importante, de que se mantenga confianza, porque aquí también perdimos la
confianza en Cherán. Si el otro se dedicaba y se iba a con uno de los talamontes, tú ya no tenías confianza. Perdiste en un tiempo
la confianza, pero en la fogata se reconstruye otra vez, viene nuevamente la
confianza, porque ahí se acercaba todo aquel que sufría por dentro. Tampoco no
juzgamos a los que se los llevaron así. Por una necesidad se habían ido. ¿Pero
qué le digo yo a la gente, a las mujeres? Que se armen de valor y ánimo. Que
cuando uno anda haciendo el bien, todas las cosas se realizan. Pero que si uno
anda haciendo el mal, tiene toda una consecuencia. Por más bonito que brille en
ese momento, se va a apagar el fuego. Así es.
Antes pensaba que nada más en Cherán
estábamos así y resulta que no, que ya tuve la oportunidad de estar allá en el
sur y ya tuve la oportunidad de estar en el norte. Y son las cosas que
acontecen por allá también, y que también hay tristeza y desesperación por
querer cambiar las cosas pero esto es bien notorio en los grupos originarios,
estos son los que están manifestándose y haciendo luchas sociales por querer
mirar un cambio.
https://www.chiapasparalelo.com/noticias/chiapas/2019/04/las-mujeres-de-fuego-de-cheran/
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Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2019/05/04/mexico-las-mujeres-de-fuego-de-cheran
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