Entrevista a Gustavo
Hernández Sánchez sobre La
tradición marxista y la encrucijada postmoderna: Notas para una historia social
y cultural en el siglo XXI
“La lucha de clases
como motor de
la historia me parece
un buen principio sobre
el que todos los marxistas
podríamos ponernos de acuerdo”
5 de diciembre de 2017
Por Salvador López Arnal (Rebelión)
Doctor en Historia Moderna por la Universidad
de Salamanca, donde el pasado mes de abril presentó su tesis sobre el fuero
universitario en el periodo Barroco, Gustavo Hernández Sánchez ha sido miembro
del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contemporánea de esta
Universidad como contratado FPU y ha mantenido siempre una preocupación
fundamental por la teoría y la divulgación del conocimiento histórico,
elementos que considera necesarios para acercar su trabajo a la sociedad. Es miembro
co-fundador del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.
Nuestra conversación se centra en el libro
indicado que ha sido editado por Visión Libros, Madrid, 2017.
Estamos en el capítulo de conclusiones. Lo
titulas: "Algunas conclusiones. Marxismo(s) para el siglo XXI",
"marxismos" en plural. Nos habíamos quedado en este punto. La verdad,
sostienes, es relativa (lo hemos comentado hace un momento), "la condición
ética no". No sé qué ganamos enfrentado verdad y ética, pero que la
condición ética no sea relativa, ¿no tiene que ver con su fundamento, con su
solidez, con su justificación, con su "verdad"?
Probablemente sí. A lo que me refiero es a los
múltiples ejemplos, y estoy seguro que tú conoces algunos, por los que muchos
intelectuales tratan de arrimarse el ascua a su sardina de forma consciente,
sabiendo que se trata más de una posición política que pudiera beneficiar a
determinado partido-grupo-corriente, etc. que de una posición ética. No creo
que la gente sea tonta y seguramente terminarán por desconfiar en quienes no les
dicen toda la verdad (o toda su verdad), no sé si me sigues. Me refiero a
mantener una "política de la verdad" que defendía Fernández Buey en
su Filosofar desde abajo,
siguiendo a Gramsci. Decir lo qué pensamos y por qué lo pensamos. ¿De qué vamos
a tener miedo? ¿Acaso tenemos algo que ocultar? Yo, al menos, no. Creo que la
izquierda debe de ser cristalina en este sentido. A veces me enfada cómo desde
algunos sectores intelectuales de la izquierda se le ha dado la vuelta a esta
afirmación bastante taxativa para relativizarla (y eso sí que es una posición
desde el postmodernismo que criticamos, caricaturizamos y demonizamos). Pensar
que la política es algo sucio, que no debemos de enumerar nuestras intenciones,
como si de una serie de HBO se tratara. Adivinarás a que serie me refiero....
Considero que todo esto son tonterías (por decirlo de manera amable). Una cosa
es la estrategia que podamos mantener y otra engañar conscientemente, ocultar
nuestras verdaderas intenciones como lo han hecho el PP o el PSOE
constantemente, o los intelectuales de derechas que escriben para ellos. Creo
que sobre nuestra posición ética no debe de haber miramientos ni medias tintas,
especialmente cuando tratamos de llegar a una amplia mayoría de la sociedad. Pero
tampoco es simplemente decirles qué hacer, o cómo, sino contar con ellos,
preguntarles, invitarles a participar, porque probablemente nos ofrezcan
respuestas a cuestiones que nosotros no sepamos. Eso es participar activamente,
de forma colectiva. Creo que de eso se trata.
Es una historia, sostienes, la historia que
defiendes, "fragmentaria y relativa, resultado de la crítica postmoderna,
la cual interpela a los conceptos tradicionales de tiempo y progreso o razón,
codificados a través del pensamiento ilustrado". ¿Estas son en, tu
opinión, las principales críticas postmodernas a las que la tradición marxista
debería atender? ¿Las atiende de hecho en alguno de sus ismos?
Sí que podrían serlo, de manera resumida. Creo
que la tradición marxista mayoritariamente se ha desmarcado de reflexionar
sobre estas cuestiones, salvando algunos trabajos de autores como Jameson,
Anderson, Harvey o Negri, por ejemplo. De hecho, se trata de una veta de esta
tradición que está aún por explorar y por conocerse, lo que me parece
tremendamente interesante. Después de todo, el marxismo continúa teniendo mucho
que ofrecer.
Hablas también de una historia
anticapitalista. ¿Qué es eso de una historia anticapitalista? ¿No es mezclar o
sesgar la perspectiva científica, objetiva, del historiador con una idea fuerza
relativa a su concepción del mundo?
Creo que después de lo que hemos hablado,
apelar a la objetividad resulta un oxímoron. ¿Qué historia es objetiva? Te
invito a que me pongas un ejemplo. O, mejor dicho: ¿Qué historia no tiene una
dimensión ideológica? Otra cosa es que se trate de trabajos más o menos serios,
ahí radica la dimensión ética de cada cual, como comentábamos antes. Una
historia anticapitalista sería aquella que trata de desvelar las cuestiones que
históricamente nos han conducido a una situación de múltiples desigualdades, en
el presente, pero también a lo largo de la historia. Comprender
qué procesos han permitido que se sucediesen diferentes modos de dominación por
los que unas clases, generalmente minoritarias, organizaban un mundo en el que
vivían del trabajo de los otros, generalmente la mayoría de la población. Cómo
funcionaban esos sistemas, conocer si existieron sistemas alternativos, etc.
Pero también es una historia de cómo las personas a lo largo de la historia han
sido capaces de organizarse de forma colectiva para cambiar esta situación, a
pesar de que los resultados no siempre hayan sido como les gustase. O ver qué
falla para que se sigan reproduciendo esas desigualdades. Entiendo que esa es
la perspectiva marxista de la lucha de clases como motor de la historia. Me parece
un buen principio sobre el que todos los marxistas podríamos ponernos de
acuerdo, si quisiéramos trazar un programa de mínimos.
En las Escuelitas zapatistas de Chiapas, por
ejemplo, enseñan la Historia de la liberación. Y se preocupan de todas estas
cuestiones.
Lo mismo, la misma pregunta en cuanto a lo que
señalas de una historia movilizadora. ¿Cómo se consigue eso? Los libros, los
papers, los artículos, las investigaciones históricas, ¿pueden movilizar o
ayudar a movilizar? ¿De qué modo?
Creo que sí. Ayudan a fomentar un pensamiento
crítico que aporte evidencias sobre todo lo que hemos ido tratando, pero
fundamentalmente que las desigualdades no son una cuestión natural, por así
decir, sino que atienden a procesos históricos complejos y muy dilatados en el
tiempo. Nos ayudan a tener un componente crítico frente a la ideología
dominante, especialmente dañina en el campo científico. Sabrás que determinadas
posturas de la biología evolucionista, personas muy prestigiosas en el mundo de
la medicina, de la neurología y de la psicología, que sostienen que las mujeres
son biológicamente inferiores o que las personas de raza negra son menos
inteligentes. ¿No es una posición ideológica? Para eso estamos los científicos
de izquierdas, para tratar de desmontar estas afirmaciones.
Se trata en definitiva, afirmas, de una
"lucha de clases ideológica". ¿No es esto muy antiguo? ¿No se ha
hablado siempre de ello? La lucha de clases en el ámbito de la teoría era una
de las afirmaciones centrales de la escuela althusseriana por ejemplo. ¿Dónde
está entonces la novedad?
Tan antiguo como el marxismo mismo (risas). Creo que lo señalo en
el libro, que más a menudo de lo que nos gustaría, no trabajamos con auténticas
novedades, sino con corrimientos, viejos presupuestos y viejas posturas que
vienen, van... y nunca terminan de desaparecer.
Tomando pie en Negri y Hardt, nada menos,
hablas de una filosofía de la liberación. ¿Qué tipo de filosofía es esa?
Un buen ejemplo sería la que enseñan las
Escuelitas zapatistas de las que hablábamos hace solo un momento.
En nuestro país estamos todavía por
construirla.
Finalizo en este punto, no abuso más. ¿Quieres
añadir alguna cosa? ¿Nos hemos dejado asuntos esenciales en el tintero?
Creo que no. Hemos hablado largo y tendido.
Simplemente me gustaría señalar que espero que estas entrevistas no sirvan para
desvirtuar los objetivos del ensayo, sino para permitir una dimensión un poco
más distendida y divulgativa a la hora de comprenderlo, y que las personas que
decidan leerlo acudan a él sin prejuicios y con las mismas ganas de debatirlo
con las que yo decidí escribirlo. Con eso, me daré por contento.
Nota de edición:
Las anteriores entrevistas pueden verse en:
Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre La tradición marxista y la
encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo
XXI. "Entiendo la
postmodernidad como la lógica cultural del capitalismo avanzado (como lo
entienden autores como Fredric Jameson)" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=23207
Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre La tradición marxista y la
encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo
XXI (y II). "Reivindicar
el pensamiento utópico me parece muy necesario en un mundo el que muchas
personas se empeñan en decirnos que no existen alternativas"http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232355
"Creo que Zizek forma parte -sigo a
Judith Butler- del resurgir de la ortodoxia dentro de la
izquierda"http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232664
"Edward Palmer Thompson es un autor que
sí supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas"http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233019
"César Rendueles, entre otros autores
jóvenes, supone un soplo de aire fresco en todo el panorama académico"http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233250
"El marxismo no puede ser una certeza en
el sentido metafísico". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233462
"Bourdieu debería de ser un autor
obligatorio en las escuelas de formación de todas las organizaciones políticas
de izquierda" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233832
"Hay pocos historiadores
'contemporaneístas' que hagan una verdadera historia desde abajo.http://www.rebelion.org/noticia.php?id=234014
"Una contrahistoria o una historia
contrahegemónica debería de ser la memoria de las clases subalternas"http://www.rebelion.org/noticia.php?id=234433
"La historia desde abajo, en términos
historiográficos, la cultivaron preferentemente los autores marxistas
británicos http://www.rebelion.org/noticia.php?id=234679
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=234920
No hay comentarios:
Publicar un comentario