Un proyecto de ley
como reclamo de los agricultores familiares y campesinos
Un modelo que no es
verdurita
4 de octubre de 2016
Por Darío Aranda (Página/12)
El verdurazo en Plaza de Mayo fue la manifestación de reclamo por
un modelo que contemple a los agricultores familiares. El proyecto presentado
por la UTT. El
ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, mira para otro lado: el
agronegocio.
El verdurazo en Plaza de Mayo, cuando se
entregaron veinte mil kilos de verduras, puso en primer plano los reclamos de
agricultores familiares y campesinos ante el gobierno nacional. La Unión de
Trabajadores de la Tierra (UTT), impulsora de la acción, presentó un proyecto
de ley que apunta a debatir el modelo agropecuario: la necesidad de
redistribución de tierras. Una decena de organizaciones rurales exigen
presupuesto para el sector mientras que desde la Asociación de Trabajadores del
Estado (ATE) denuncian 250 despidos en la Secretaría de Agricultura Familiar
(SAF).
La entrega de verduras, el 14 de septiembre
pasado, fue una forma de reclamar precios justos para los productores rurales y
también apuntó a la concentración de tierra en pocas manos. En Argentina, según
datos del INTA, el tres por ciento de las explotaciones agropecuarias tiene el
50 por ciento de la tierra productiva del país.
“Constitúyese el Fondo Fiduciario Público de
Crédito para la
Agricultura Familiar como política de desarrollo económico y
social, cuyo objeto es facilitar el acceso a créditos destinados a la
adquisición de tierras para la agricultura familiar”, señala el primer artículo
del proyecto de ley presentado por la UTT en el Congreso. Las familias
productoras (del Gran La Plata, Berazategui, San Vicente, Luján y Escobar)
trabajan entre media y cuatro hectáreas, y sufren el asedio de barrios privados
y especuladores inmobiliarios.
“Mas de 2000 familias salimos a mostrar la
realidad en la que se vive y en la que se produce la verdura que comen en
Buenos Aires. Como ejemplo, de la lechuga que pagás entre 20/40 pesos el kilo,
al productor sólo le llega un peso”, explicó Nahuel Levaggi, de la UTT.
El ministro de Agroindustria, Ricardo
Buryaile, cuestionó el reclamo: “En vez de regalar en Plaza de Mayo que vayan a
vender a la feria”. Y señaló que nunca le habían pedido audiencia. La
organización rural se había manifestado en diciembre pasado, frente a la sede
del Ministerio (también lo había hecho con el anterior gobierno) e incluso
habían sido recibidos por el jefe de Gabinete, Guillermo Bernaudo, pero no les
brindó ninguna solución concreta.
El 19 de septiembre volvieron a reunirse con Bernaudo. “Propusimos
una mesa que analice el proyecto de ley de tierras y una respuesta concreta del
Gobierno. En diez días prometieron respuesta”, explicó Agustín Suárez de la UTT. También
plantearon que la Secretaría de Agricultura Familiar está “sin presupuesto y
vaciada”. El jefe de Gabinete de Agroindustria les reconoció la falta de
fondos. “Dijo que estaba ‘expectante y ansioso’ a la espera de presupuesto,
como si él no tuviera nada que ver”, cuestionó Suárez.
En paralelo, una docena de organizaciones campesinas que conforman
el Consejo de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (espacio reconocido
oficialmente como asesor de la Secretaría de Agricultura Familiar) se reunió
del 13 al 15 de septiembre y emitió una declaración. “El sector está siendo
seriamente perjudicado por las decisiones políticas del Gobierno”, afirma el
documento firmado por la Asamblea Campesina Indígena de Norte Argentino
(Acina), el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), el Foro de la Agricultura Familiar
(Fonaf), el Movimiento Campesino Liberación (MCL), la Unión Argentina de
Pescadores Artesanales (UAPA) y el Movimiento Agroecológico de América Latina
(Maela), entre otros.
Cuestionaron el quite (y baja) de retenciones a productos del agronegocio
(como soja y maíz) y denunciaron el vaciamiento de políticas para el sector
campesino. Las organizaciones exigen la urgente reglamentación de la Ley
27.118, llamada de “reparación histórica de la agricultura familiar”. La norma
fue aprobada en 2014 pero nunca se le asignó el presupuesto ni tampoco fue
reglamentada para su aplicación plena.
El secretario de Agricultura Familiar, Oscar Alloatti, no dio
respuestas concretas. “Es de suma urgencia que se tomen medidas con fondos
específicos para atender las necesidades de nuestros productores”, solicitaron
los campesinos.
El ministro Buryaile no dio respuesta a las
organizaciones campesinas, pero el mismo día tuvo un gesto para los empresarios
del agronegocio: “Para nosotros las retenciones deben desaparecer. El
compromiso del presidente Macri es bajar las retenciones, las vamos a bajar
porque entendemos que es un mal impuesto”.
El 13 y 14 de septiembre hubo plenario
nacional de delegados de la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF-ATE). Con la gestión Buryaile-Alloatti
ya contabilizaron 250 despidos (en Chaco y Corrientes hubo telegramas masivos).
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-310840-2016-10-03.html
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217523&titular=un-modelo-que-no-es-verdurita-
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217523&titular=un-modelo-que-no-es-verdurita-
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